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historia grafica del siglo xx

 

 





Descripcion:
Por PEDRO LAIN ENTRALGO ESCUBR mi pertenencia biogrfica al siglo XX durante la dcada a que los anglohablantes, cuando ya la palabra felicidad haba pasado de la ilusin a a utopa, haban de llamar the happy twenties, los felices veintes. O bien, con verdad y precisin mayores: por los aos en que para el mundo occidental se iniciaban formalmente el siglo XX y la actualidad histrica de los hombres que vivimos esperando o temiendo el comienzo del siglo XXI. S: alboreaba entonces el siglo XX y terminaba el siglo XIX. Aunque la aparicin de algunos de los ingredientes que hoy tenemos por caractersticos de nuestra centuria la teora de los quanta y la de la relatividad, los primeros balbuceos de la pintura abstracta, la formulacin de la filosofa fenomenolgica, la arquitectura del rascacielos, la cinematografa, el automvil fuera anterior a la Primera Guerra Mundial, no es posible desconocer que el caamazo histrico-social en que todos ellos nacieron, la tpicamente llamada belle poque, era en rigor un canto de cisne del Ochocientos; canto cuyo sangriento final haba de ser, casi inevitablemente, la guerra de 1914. La tensin resultante de sumarse entre s el fanatismo nacionalista, el auge de la industria y el ansia creciente de expansin colonial, poda conducir a otra cosa que al estallido de una guerra internacional, primero europea y pronto planetaria? El pistoletazo de Sarajevo acab tanto con la dinasta de los Habsburgo como con el siglo XIX. Con los tanques, os combates areos y las novedades quirrgicas que en ella surgieron, a guerra de 1914 dio comienzo tcnico-blico al siglo XX y, por tanto, a nuestra actualidad histrica. No es preciso un gran esfuerzo mental, hay que confesarlo, para advertir la relatividad y el convencionalismo del concepto de actualidad histrica. El mbito de l vara, en efecto, con la edad del opinante (comprese lo que es actual para un joven, un adulto o un viejo), con la cultura a que ese opinante pertenezca (lo que para el campesino sigue siendo actual suele ser cosa caduca para el habitante de la gran ciudad) y con la materia a que la opinin se refiera (nacidos simultneamente un artefacto tcnico, un sistema filosfico y una novela, aqul podr ser resueltamente viejo cuando stos son todava jvenes). Pero tambin es cierto que, con cuantas salvedades se quiera, el hombre medio de un pas o de todo un mbito cultural sabe muy bien a qu atenerse cuando habla de mi tiempo o cuando se le habla de la actualidad o de la vida actual. Pues bien: nuestra actualidad histrica, a propia de este penltimo dece-

nio del siglo XX, comenz cuando en la posguerra de la Primera Guerra Mundial, por tanto, durante los fel-'ces veintes, se inici en Occidente un nuevo modo de entender y hacer la vida. Cul fue ste? Para no perdernos en vaguedades, examinemos a vista de pjaro algunos de los campos en que la vida humana se realiza y expresa. La arquitectura actual la de la Park Avenue neoyorkina, la de Brasilia se inici con la Bauhaus de Weimar y Dessau, y luego con la concordante obra creadora de Gropius, Le Corbusier, Mies van der Robe y Frank Lloyd Wright La pintura se hizo formalmente actual con la plena madurez de Picasso y con la vigencia universal de Kandinski y Mondrian. La filosofa, con la fenomenologa y sus consecuencias ontolgicas (Husserl, Heidegger, Sartre), el neopositivismo (Carnap, Schlick, Wittgenstein), el auge planetario del marxismo, tras el triunfo de la Revolucin de Octubre y la Segunda

Guerra Mundial y la especulacin metafsica consecutiva a esta mltiple y compleja experiencia de la mente humana. La fsica, con la universal difusin de las teoras de los quanta y de la relatividad, y con las creaciones ulteriores a la vigencia del modelo atmico de Rutherford (Bohr, Heisenberg, Schrdinger, De Broglie, Fermi, Dirac). La psicologa, con la declinacin de a obra de Wundt y el reconocimiento mundial de la obra de Freud. La literatura, con la novelstica de Proust, Kafka y Joyce y con a explosin de los ismos y sus ulteriores consecuencias. La gran tcnica, con la utilizacin de la energa atmica, tras esas ingentes novedades de a fsica, con a planificacin cientfica de os vuelos espaciales (Hans Tirring y otros la iniciaron hace ms de cincuenta aos) y con la invencin del computador en la dcada de los 30. El estilo general de la vida, cuando la rigidez y la artificiosidad social de la belle poque fueron sustituidas en

todo el Occidente por la deportividad y la juvenilizacin del vivir. Camaradera. Abajo las convenciones!, gritaban hacia 1920 los muchachos tudescos de la Jugendbewegung. Una conclusin se desprende de este caleidoscpico examen: la cultura comenz a ser para nosotros actual en la posguerra de la Primera Guerra Mundial; por tanto, en el decenio de 1920 a 1930. No parece exagerado decir que buena parte de las ingentes novedades cientficas y tcnicas ulteriores a la Segunda Guerra Mundial utilizacin industrial de la energa atmica, descubrimiento de la estructura molecular del ADN y sntesis artificial de ste, paseo por la superficie de la Luna, exploracin fotogrfica directa del espacio exterior al sistema solar, mltiple y fabuloso desarrollo de la electrnica y la informtica, antibiticos, qumica de las macromolculas, trasplantes cardacos, etc. son consecuencia, no por imprevisible menos real, de las que en aquellos felices veintes se iniciaron. Tras la mortandad y a destruccin a que puso fin el armisticio de 1918, una brisa de esperanza anim las almas en todo el mundo occidental, y tal fue el fundamento de la designacin, entre irnica y amarga, tantas veces aplicada al buen nimo colectivo de la dcada de los veintes. Ilusin y esperanza en las almas, por encima de la pesimista impresin que La decadencia de Occidente, el famoso libro de Spengler, pudo traer a sus muchos lectores. La tremenda guerra iniciada en 1914 ser la ltima, se afirma; asilo garantizar en el futuro el dilogo entre las naciones reunidas en Ginebra. Cualquiera que fuese el destino final de la revolucin socialista iniciada en Rusia, un porvenir en el cual habran de aliarse inditamente la libertad, la justicia social y una creatividad juvenil y vigorosa, pareca ofrecerse entonces a todos los hombres. Entre 1925 y 1930, tal era el sentir comn en las ciudades de .Europa y Amrica. Que dos testigos de excepcin, los filsofos Max Scheler y Jos Ortega y Gasset, nos digan cmo vivieron y expresaron ese comn sentir del mundo occidental. Con la extincin del siglo XIX, piensa Scheler, caduca rpida y definitivamente la vigencia social del tipo humano que desde el orto de la modernidad acta como protagonista de la cultura: el burgus. No es posible negar grandeza a la hazaa histrica de la burguesa. El seoro cientfico y tcnico sobre el mundo, un inmenso auge en la produccin de riqueza y la organizacin racional de la vida civil sern siempre ttulos de indiscutible gloria. Pero en la relacin viviente del burgus con la realidad hay deficiencias graves y hasta verdaderas aberraciones. Para el alma burguesa, la realidad es ante todo objeto de dominio. La devaluacin burguesa de cuanto no es el yo aniquila el amor al mundo y la actitud contemplativa frente a ste, hace de l mera y escueta resistencia a una energa laboriosa carente de lmites. Tal actitud condicionara desde su raz misma la peculiaridad de la mente burguesa: su egocentrismo en filosofa, su concepcin de la vida, no como espontaneidad creadora, sino como dominadora adaptacin, el self-conv

trol, el gusto por la ordenacin racional, la previsin y la regularidad, el temor a la novedad y la sorpresa. La dominacin del burgus sobre el mundo hcese as competicin ilimitada, y conduce a una idea del progreso en que slo parece valer el ser ms respecto de un trmino de comparacin (un hombre, una fase de la vida o de la historia)... Calculando los medios que han de conducirle a sus fines propios, sopesando, por tanto, meras relaciones, el burgus olvida el qu y la esencia de las cosas. Desconfiando de sus impulsos, levanta un sistema de seguridades, mediante el cual se gobierna y castiga a s mismo. Frente a ese hombre viejo estara triunfando un hombre nuevo. Advierte Scheler en las almas del siglo XX un retroceso en os fenmenos de cansancio espiritual escepticismo, relativismo, historicismo, afanosa escrutacin del yo propio y una vigorosa progresin hacia el contacto inmediato y vivencial con las cosas mismas, hacia la inteleccin absoluta que acera el carcter y la fuerza de la accin, hacia la entrega expansiva al mundo. El tono entusiasta y optimista de esta y otras pginas del filsofo muestra muy bien lo que entonces esperaban de la historia muchos de los mejores europeos: una forma de vida ms libre, ms comunitaria y espontnea, ms ntegramente humana que la imperante en la individualista y competitiva sociedad burguesa, capaz de asumir salvadoramente, por aadidura, cuanto en la obra del mundo moderno fuese de veras valioso. Tambin Ortega percibe y anuncia este advenimiento de un nuevo modo de ser hombre. Nada moderno y muy siglo XX, se declaraba abiertamente en 1916. Buena parte de su obra El tema de nuestro tiempo, La rebelin de las masas, Esquema de las crisis, tantos y tantos artculos se halla consagrada a mostrar cmo entre las ruinas del tiempo viejo, del mundo moderno, ya aurora/ y penosamente surgiendo, debe surgir, en cualquier caso, ese renovado rostro de la humanidad. En 1924, con motivo del segundo centenario del nacimiento de Kant, escriba Ortega: A qu tipo de hombre pertenece el actual? Es una prolongacin del temperamento cauteloso y burgus? La respuesta tendra que venir de un anlisis de la nueva filosofa... La nueva filosofa considera que la suspicacia radical no es un buen mtodo. El suspicaz se engaa a s mismo creyendo que puede eliminar su propia ingenuidad. Antes de conocer el ser no es posible conocer el conocimiento, porque ste implica ya una cierta idea de lo real... En definitiva, mejor que la suspicacia es una confianza vivaz y alerta. Queramos o no, notamos en ingenuidad, y el ms ingenuo es el que cree haberla eludido. Dos aos ms tarde, movido por el mismo sentir, aunque circunscrita su intencin a la realidad espaola, dir: La coyuntura es inmejorable para intentar una gran restauracin de Espaa... Por qu las generaciones del presente no han de reunirse en torno al propsito de construir una Espaa ejemplar, forjando una nacin magnfica del pueblo decado y chabacano que nos fue legado? Jvenes, vamos a ello! Alegremente,

con gentil paso de olimpiada. Vamos a intentar una nueva frmula de vida espaola. Frmula cuyo marco histrico haba de ser ese hombre nuevo cuyo surgimiento a la vida de Occidente se ve o se postula como evento prximo durante la dcada de los veintes. Sin caer en el mero optimismo, pensando siempre que el hombre slo es autntico cuando vive como un nufrago entregado al esfuerzo de flotar, hasta sus ltimos das ser fiel Ortega a esa actitud frente al destino de nuestro mundo y de la humanidad entera. Pronto la historia crack financiero de 1929, triunfo del estalinismo en la orientacin del socialismo sovitico, aparicin del fascismo italiano y del nacionalsocialismo alemn, Segunda Guerra Mundial innumerables guerras regionales subsiguientes a ella, consecuencias de la llamada crisis energtica... ir mostrando cruda y despiadadamente lo que tena de inconsistente ilusin la general .esperanza de las almas occidentales acerca de la vida colectiva que el siglo XX haba de traer a todos. Hasta 1930, la evidente crisis de la cultura burguesa pareca ser un accidente histrico pronta y felizmente superable. Pocos lustros ms tarde, la vida en crisis se mostrar como una situacin de la cual constantemente se intenta salir, pero sin acertar nunca con el buen camino. Hay crisis, escribir Ortega, cuando al hombre le fallan las creencias histricas sobre que apoyaba su existencia. Desde la conciencia de vivir en tal situacin sern escritos varios famosos ensayos: La decadencia de Occidente, de Spengler (1918); Una nueva Edad Media, de Berdiaeff (1924); Die geistige situation der Zeit, de Jaspers (1931); Cambio y crisis, de Ortega (1933). El inte-

lectual, testigo supremo del mundo en que existe, ha llegado a encontrarse confuso, desorientado y descontento, puntualizaba Zubiri en 1942. Confuso, porque las distintas ciencias carecen de perfil neto y de ordenacin jerrquica; desorientado, porque en muchas ocasiones no sabe qu hacer con las verdades por l descubiertas, o se limita a usarlas sin entenderlas; descontento, porque las races de su saber no le penetran hasta el fondo del alma. Hasta aqu, con todas las consecuencias inherentes a la vida en situacin crtica azoramiento y desorientacin, constante repudio del pasado inmediato, tendencia al fingimiento y al autoengao, raptos sentimentales y operativos inconexos entre s, versatilidad invencible, segn la descripcin .de Ortega, el descubrimiento de la crisis como novedad; desde aqu, con el advenimiento de la Segunda Guerra Mundial y sus inmediatas secuelas, la vivencia de la crisis como hbito histrico. Para el hombre actual, espere o no espere que el siglo XXI traiga al mundo un bien asentado orden nuevo, vivir social e histricamente es vivir en crisis. Tal parece ser la raz de que hoy brotan las tensiones en la vida colectiva y los diversos sucesos ocasionales que, sin llegar a ser apocalpticos, tan reiterada y profundamente nos desazonan: conflicto generacional, rebelin de la juventud, estallidos de violencia, desinters frente al mundo inmediato, auge de la droga, angustia frente a la contaminacin del ambiente y a la extincin de los recursos naturales, enfrentamientos Este-Oeste, desrdenes en la integracin histrica de los pueblos en vas de desarrollo, opresin de los dbiles por los fuertes. Sin dejar de

creer en el progreso y de trabajar por l en un determinado campo, muchos hombres actuales viven pensando o actan como si as lo pensaran que la conciencia infortunada, para usar la conocida expresin de Hegel, constituye un hbito de su existencia. Dentro de esta vivencia de a crisis como hbito histrico y social va haciendo su vida la humanidad del siglo XX. Cmo? Reduciendo a formulacin esquemtica la compleja y cambiante realidad que en torno a m veo, me atrevo a dar una respuesta ordenada en los siete siguientes puntos: 1. Nuevo sentido en la secularizacin de la existencia histrica. No es ciertamente nuevo un suceso que se inici en el siglo XVIII y tan ampliamente progres en el XIX. Lo propio de nuestro siglo no es, pues, la secularizacin, sino el notable cambio de perspectiva que en su sentido ha tenido lugar. En efecto: no pocos secularizados han empezado a sentir que la mundanizacin habitual de la vida es compatible con cierta religiosidad, y muchos creyentes comienzan a pensar que la existencia secularizada pertenece y debe pertenecer a la normalidad de la vida del hombre en el mundo. 2. Nueva actitud ante las posibilidades del hombre. Instalado en el progresismo de su tiempo, escriba Condorcet a fines del siglo XVIII: La naturaleza no ha puesto trmino alguno a nuestras esperanzas. Ahora bien: slo en nuestro siglo cuando se ha empezado a gobernar la conversin de la materia en energa, son enviados vehculos exploratorios ms all del sistema solar, se trasplantan rganos, son fabricadas artificialmente sustancias que no existen en a naturaleza, se inicia el control cientfico de la herencia, se dirige a distancia la conducta animal y se contempla como hazaa no remota la produccin artificial de materia viva, slo en l se ha hecho firme y universal la conciencia de esa ilimitacin. Lo que no es posible hoy, ser posible maana, piensan todos. 3. Voluntad de plenitud en el saber cientfico y conciencia de la penultimidad de ste. El sabio actual, heredero de la inmensa labor historiogrfica de los ltimos doscientos aos, exige tener en cuenta y, por tanto, conocer y comprender todas las situaciones humanas del pretrito; de ah uno de los motivos que han hecho ineludible el trabajo en equipo. Pero con tal voluntad de plenitud se combina, a manera de reverso, una general conciencia de a penultimidad del saber cientfico. Para los hombres del siglo pasado, la ciencia era un saber de salvacin, y as lo haca ver el ethos cuasi-sacerdotal del sabio de entonces. Para los hombres actuales, en cambio, la ciencia no pasa de ser un saber de inteleccin y de dominio, con o cual, frente al sabio-sacerdote de ayer, ha surgido el sabio-deportista de hoy, la persona capaz de consagrar vocacionalmente su vida al logro de metas siempre penltimas respecto de lo que el sentido ltimo de a existencia en s y por s mismo debe ser. 4. Universalizacin de los dos grandes ideales revolucionarios del mundo moderno, la libertad civil y a justicia social. Blanco o negro, religioso o descrean

do, habitante de uno o de otro hemisferio, el hombre de hoy se siente como tal aspirando a la realizacin conjunta de la justicia social y de la libertad civil y esperandobajo el peso, tantas veces, de una conciencia infortunada especialmente viva que esa doble realidad sea pronto un hecho histrico. 5. Pretensin de hacer calculable el futuro. De qu estar hecho el maana?, se preguntaba Vctor Hugo; y con una suerte de resignacin de titn vencido terminaba dicindose a s mismo: Pero t, hombre, no arrebatars el maana al Eterno. Muy otra es hoy la respuesta. Adems de expresar imaginativamente, bajo forma de ciencia-ficcin, esa aspiracin de su espritu, el hombre actual ha creado la ciencia de la previsin del maana, la llamada futurologa trata de calcular por extrapolacin ciertos rasgos del porvenir inmediato y conjetura lo que a ms largo plazo, por obra conjunta de la evolucin biolgica y del progreso histrico, puede ser la realidad de la especie humana. The next million years es, valga tal ejemplo, el ttulo de un libro de Charles Darwin, bisnieto del autor de El origen de las especies. 6. General organizacin de la vida segn el modelo urbano. Va desapareciendo la tradicional divisin del modo urbano y el modo campesino de vivir. Desde hace no pocos decenios, dos enormes sucesos histricos, el crecimiento incesante de las grandes ciudades y la universal tecnificacin de la vida vienen configurando la existencia colectiva segn un racional y uniforme modelo urbano.

7. Explosin demogrfica y consiguiente preocu pacin por la suficiencia biolgica de los recursos naturales. Pese a la mortandad que traen consigo las grandes epidemias y producen las guerras modernas, todo hace pensar que los casi 4.000 millones en que se cifran los actuales habitantes del planeta se elevarn a 6.000 o 7.000 a comienzos'del prximo siglo. Los recursos que a una suministren la naturaleza y la tcnica, bastarn para alimentar a esa inmensa y creciente muchedumbre de seres humanos? Y, por otra parte, ir aumentando en igual proporcin la masificacin de la sociedad que denunci Ortega, la conversin de los entes sociales en hombres-masa? En la conciencia histrica del hombre actual, tal es el oscuro reverso que lleva consigo el luminoso anverso de la desaparicin de la nocin de imposible. Vivencia de la situacin de crisis como hbito y no como mera novedad, extremada y nueva secularizacin de la existencia, indita actitud frente a las posibilidades del hombre, voluntad de plenitud en el saber cientfico y conciencia de la pehultimidad de ste, universalizacin de los dos grandes ideales revolucionarios del mundo moderno, pretensin de hacer calculable el futuro, general organizacin de la vida segn el modelo urbano, inquietud ante las consecuencias de la explosin demogrfica; tales son, si no todos, algunos de los- rasgos fundamentales de la vida actual Configurados por ellos esperamos o tememos nuestro futuro los hombres que, lleguemos o no a verlo, vivimos mirando ya hacia el siglo XXI.

L sueo de que todos los Estados independientes y soberanos constituyesen una gran familia en cuyo seno, como parientes bien avenidos, hallasen solucin confictos y diferencias, era una antigua meta de historiadores y de filsofos polticos. Este proyecto, que en sus principios pareci ilusorio y utpico, se fue convirtiendo en necesidad cuando la humanidad se enfrent con guerras cada vez ms frecuentes y tambin cada vez ms crueles. Por otra parte, igualmente empezaba a imponerse la idea de que esta gran familia de naciones quedase sometida a unas determinadas reglas de juego en su comportamiento y en sus relaciones recprocas. Finalmente se buscaba asimismo un sustituto para aquel concierto de grandes potencias que, en pocas pasadas, aseguraba el estatuto hegemnico de los ms poderosos. Estas ideas y estas necesidades comienzan a pasar de las pginas de ensayistas y pensadores a las mentes de polticos y estadistas durante los ltimos aos del siglo XIX.

El estallido de la Primera Guerra Mundial y el apoyo de los partidos socialdemcratas europeos a sus respectivas burguesas votando los crditos de guerra, supusieron el fracaso efectivo del terico internacionalismo proletario defendido por la I Internacional Socialista en sus mltiples congresos. Mientras los obreros se mataban en las trincheras, alineados bajo sus respectivas banderas nacionales, resultaba grotesco recordarlos acuerdos de Londres o Zurich en el sentido de que la guerra desaparecer con la supresin de la dominacin clasista; la cada del capitalismo significar la paz general.... El horror de la guerra alent de nuevo al pacifismo obrero, como muestra el cartel del Partido Socialista Italiano aqu reproducido.

El directorio de las grandes potencias, la Santa Alianza, se forja en el Congreso de Viena (1815), que pone fin a las guerras napolenicas. El asentamiento y reconocimiento de unas normas, aceptadas por todos, es el triunfo y la consolidacin de los juristas a travs del llamado Derecho Pblico Europeo, que, con la incorporacin de Amrica y el sometimiento de la Sublime Puerta (1856), se convertir en el ordenamiento jurdico de la familia de las naciones civilizadas. Tambin converger hacia el proyecto unitario, a lo largo del siglo XIX, la lucha contra la guerra, el pacifismo, como ideal de las mentes ms generosas de aquel tiempo, cuyo paradigma sera Len Tolstoi; principio que, por otra parte, tratarn vanamente de incorporar a su sistema de relaciones las naciones civilizadas en las conferencias de paz de La Haya (1899 y 1907), donde se intentara abordar el tema de la paz mediante mecanismos intermedios: el desarme y el arbitraje.

El atentado de Sarajevo y el estallido de la guerra en Europa (1914) ponan punto final al efmero tiempo de las ilusiones. Sin embargo, los horrores de la contienda utilizacin de gases, acciones areas, castigo de las poblaciones civiles seran nuevo acicate para la puesta en marcha de un sistema que evitase la produccin de una nueva tragedia. En los pases en guerra y tambin en los neutrales se lean con avidez aquellos textos clsicos de filsofos y pensadores que, desde haca centurias, haban propuesto a los hombres de Estado proyectos de paz, ms o menos perpetuos: Sully, William Penn, el Abate de Saint-Pierre, Rousseau, Bentham, Kant, etc. De todas estas corrientes que surgen o se confirman a partir de 1914, las ms importantes se producirn en el mundo anglosajn y, fundamentalmente, en Estados Unidos, donde comienzan a proliferar las llamadas sociedades para el establecimiento de la paz. Ahora bien, la gran figura que canalizar todas las ansias pacifistas, y tambin organizativas, ser el intemacionalista Woodrow Wilson, que llegara a desempear la ms alta magistratura estadounidense. Y, en este contexto, es preciso recordar el mensaje que el papa Benedicto XV enviaba a los dirigentes de los pases beligerantes el primero de agosto de 1917; el pontfice, abandonando el terreno terico de las solemnes declaraciones pastorales, descenda al campo de las proposiciones concretas: desarme, imperio del derecho, libertad de navegacin, reorganizacin de las relaciones entre los pueblos, etc. El mensaje pontificio quedara silenciado por el fragor implacable de los combates. El texto bsico, en este camino hacia la construccin del futuro, sera indudablemente el Programa de Catorce Puntos que el presidente Wilson daba a conocer el 8 de enero de 1918. Su ltima propuesta no poda ser ms concreta: Deber formarse una Sociedad general de Naciones, bajo tratados especiales, con objeto de suministrar garantas recprocas de independencia poltica e integridad territorial tanto a los pequeos como a los grandes Estados. Wilson y su programa se erigieron de inmediato en proyecto de paz y en diseo de futuro; predicaban una religin que todos entendan: paz justa, sin grandes humillaciones para los vencidos, que hiciese posible un mundo distinto para un largo perodo de tiempo. En el programa de Wilson no haba referencia alguna a los viejos temas del directorio de potencias; por el contrario, en sus palabras se trasluca el ideal de una sociedad internacional edificada sobre cimientos democrticos; ideario

El 11 de noviembre de 1918 se firmaba el armisticio que conclua el estado de guerra en Europa. Un mes ms tarde, el 13 de diciembre, el presidente Wilson llegaba al viejo continente; su presencia dinamizara los trabajos de la Conferencia de la Paz, al tiempo que se convertira en su protagonista ms destacado. Tambin tendra especial importancia en aquellos das, la publicacin de la obra del general Smuts, The League ofNations: a Practical Suggestion, que abundaba en las ideas del presidente norteamericano. A comienzos de 1919, la Conferencia adoptara dos acuerdos de especial trascendencia: por el primero, se afirmaba que el texto del Pacto de la Sociedad de Naciones formara parte de los tratados de paz que se suscribiran con los pases derrotados; por el segundo, se constitua una comisin,

Bajo estas lneas, cartel de propaganda obrera redactado en francs, invitando a los suizos a participar en la Sociedad de Naciones, abandonando su tradicional neutralidad, que, sin embargo, los helvticos supieron mantener contra viento y marea y que les ha servido para quedar al margen y no sufrir os devastadores efectos de os grandes conflictos blicos que han asolado la Europa del siglo xx. La neutralidad de Suiza no es bice para que los helvticos tengan un efectivo ejrcito basado en la doctrina del pueblo entero en armas.

Adems de la Asamblea y el Consejo, la Sociedad de Naciones inclua en su seno una serie de organismos autnomos de los que luego naceran mltiples organizaciones internacionales contemporneas: Tribunal permanente de Justicia Internacional, Oficina Internacional del Trabajo, Organizacin Internacional de Higiene, Comit Econmico y Financiero, Oficina de Cooperacin Intelectual, Comisin de Comunicaciones, etc. Sobre estas lneas, reunin en Roma, en 1920, del comit de los cinco de la Sociedad de Naciones. De derecha a izquierda: Beck, Anthony Edn, Avenol, Salvador de Madariaga (representante de Espaa), Fierre Laval y Tewfik Rouschfy.

presidida por W. Wilson, encargada de redactar el Pacto. El da 28 de abril de 1919, la Conferencia, reunida en sesin plenaria, aprobaba el texto elaborado por dicha comisin. Cumpliendo las previsiones anteriores, el Pacto de la Sociedad de Naciones fue incluido, a modo de prembulo, en el tratado de paz con Alemania, firmado en Versalles el 28 de junio de 1919; as como en los restantes tratados de paz: SaintGermain, Neuilly, Trianon y Svres.

La organizacin, que desde su creacin sera conocida como ginebrina por tener su sede en la ciudad suiza, naca el 10 de enero de 1920, al ser ratificado el tratado de Versalles. En los aos siguientes, el Pacto fue objeto de estudio por iusintemacionalistas e historiadores. Ciertamente, fue un gran paso la construccin de una sociedad internacional orgnica e institucionalizada. Sus ideas bsicas eran la renuncia a la guerra como instrumento de poltica nacional y la configuracin de un mecanismo tericamente idneo para la solucin de conflictos internacionales conocido como de seguridad colectiva, asimismo, se proclama-

ban el respeto a las normas jurdicas y el cumplimiento escrupuloso de los tratados y compromisos internacionales. La estructura de la Sociedad de Naciones, en la que muchos ven con mayor o menor fortuna el precedente inmediato de la Organizacin de las Naciones Unidas, se compona de una Asamblea, formada por todos los Estados miembros, y de un Consejo, compuesto por las principales potencias aliadas y asociadas (Estados Unidos, Gran Bretaa, Francia, Italia y Japn), como miembros permanentes, y los representantes de otros cuatro Estados miembros igualmente de la Sociedad, elegidos por la Asamblea con carcter temporal (Blgica, Brasil y Espaa figuraron entre los primeros pases que ocuparon estos puestos). El problema de fondo en la estructura de la organizacin radicaba en la falta de poder coercitivo que tena sobre sus miembros; y esto al margen de su escasa universalidad, ya que ms de dos tercios de la humanidad an seguan sometidos al colonialismo o su sucedneo, el sistema de mandatos; cuestin que, por otra parte, se vea agravada en el momento del nacimiento de la Sociedad por el hecho de que ni la Alemania vencida ni la Rusia bolchevique estaban en su seno. Evidentemente, en el Pacto se estableca un catlogo de sanciones destinadas a los Estados miembros que infringiesen sus compromisos; pero la organizacin, en

El nacimiento de la organizacin ginebrina hizo concebir ilusiones a todos aquellos que haban padecido la plaga de la guerra, as como a los pacifistas y a los propugnadores de un orden internacional superior a intereses egostas y provincianos. Sin embargo, las desilusiones comenzaran muy pronto. La primera, que pesara negativamente en toda la vida de la Sociedad de Naciones, fue la ausencia de Estados Unidos, que nunca lleg a formar parte de ella. Los polticos norteamericanos y gran parte de la opinn pblica estadounidense hicieron valer la constante aislacionista de su pas y argyeron, no sin fundamento, las cortapisas que para la soberana estatal supondra la pertenencia a un organismo internacional. El Congreso de Estados Unidos se neg a la ratificacin del Pacto y, en consecuencia, del tratado de Versalles; lo que supuso, entre otras cosas, que Washington tuviese que firmar un tratado de paz por separado con Alemania. Incluso, la activa campaa de W. Wilson en favor de la Sociedad

de Naciones le costara su silln presidencial, siendo derrotado por el candidato republicano Warren G. Harding. Cuando el Consejo de la Sociedad de Naciones se reuni, por vez primera, en Pars, el 16 de enero de 1920, su principal inspirador y en esta ocasin obligado anfitrin, W. Wilson, no pudo acudir a la convocatoria. Empezaba la azarosa vida de la Sociedad de Naciones y lo haca bajo un mal signo: la ausencia norteamericana. Todava quedaba por delante una agitada existencia de fracasos y de conflictos armados que Ginebra fue incapaz de evitar, ni mucho menos resolver: Manchuko, Abisinia, Guerra Civil espaola... Pero, el intento haba valido la pena; gracias a la Sociedad de Naciones se abra el camino a las grandes organizaciones internacionales que tan intensamente floreceran a partir de 1945.

A la izquierda, saln del palacio ginebrno de la Sociedad de Naciones. A la derecha, 58.areunin plenaria de la mencionada organizacin internacional, celebrada en Ginebra en 1932. En el centro de la foto, presiden la sesin los ministros de Asuntos Exteriores de Italia, Ghand; de Francia, Aristide Briand, y del Reino Unido, Hewdewson. La ineficacia prctica de las resoluciones de la organizacin, en un momento en que los nacionalismos exacerbados y el fascismo volvan a inamar Europa, lanzando a unos Estados contra otros, trajo como consecuencia la Segunda Guerra Mundial, tras los ensayos blicos de Manchuria, Etiopa y Espaa.

A partir de la finalizacin de la Primera Guerra Mundial, y como consecuencia del desgarro y la destruccin que sufri Europa, los jvenes Estados Unidos de Amrica se convierten no slo en potencia hegemnica mundial, sino que en su territorio, como consecuencia de las innovaciones tecnolgicas y su ventajosa relacin de intercambio exterior, comienza a aparecer lo que despus de la Segunda Guerra Mundial se extender a todo Occidente: la abundancia material de la sociedad de consumo de masas. Esta dcada prodigiosa, conocida tambin como los felices veinte, demostrar ser un decorado ficticio con los cimientos de barro al sobrevenir el crack financiero de 1929, claro preludio del nuevo conicto blico que ensangrentara otra vez el mundo. En la ilustracin, aspecto de un restaurante norteamericano de la poca. Las seoras lucen la moda charlestn, y un grupo de msicos negros ameniza el ambiente con ritmo de jazz.

OS aos que siguieron al trmino de a Primera Guerra Mundial contemplaron el ascenso de los Estados Unidos de Amrica al rango de primera potencia. Su industria, estimulada por las exigencias blicas, haba adquirido un extraordinario desarrollo. Su flota mercante se haba sextuplicado. Su comercio haba

suplantado al europeo en los mercados de Amrica Latina, Asia e incluso de las propias colonias britnicas. El dinero americano se inverta por todo el mundo, convirtiendo a los yanquis en los banqueros de la nueva etapa que comenzaba, tras la crisis de la conciencia europea que haba desembocado en a Gran Guerra.

La pujanza americana se haca patente en actividades como la construccin, que al amparo de un boom indetenible constelaba de rascacielos las urbes estadounidenses y no se quedaba atrs en la magnitud y el colosalismo de las obras pblicas. Industrias que en la preguerra estaban en sus albores se dispararon, como las automovilsticas y las elctricas, stas tanto en su versin industrial como en su aplicacin domstica. El nmero de automviles en circulacin en USA se triplic entre 1920 y 1929, creando una nueva civilizacin cuyo smbolo fue el clebre Ford T, el coche para todos, tal y como lo haba concebido su creador. La progresiva aparicin de bienes domsticos, como neveras, aspiradoras, estufas, crearon un repertorio de aparatos que, desde su concepcin a su comercializacin, estaban previstos para un mercado de masas. La naciente radiodifusin se convertira en uno de los fenmenos ms influyentes como medio de comunicacin y base de una industria que, de la nada en 1920, pasara a ser en tan slo un lustro una de las ms rentables. La gran nacin, imbuida del liberalismo econmico y dogmticamente asentada en la doctrina de que siempre gana el mejor, se sumi en un mundo en el que la idea del beneficio y el acopio de ganancias imponan el predominio de un materialismo sin cortapisa alguna, ndice y compendio de esta filosofa eran las cotizaciones de Wall Street, cuyas cifras, con una imparable tendencia alcista, eran la lectura obligada del americano medio al encarar el diario matutino a la hora de desayunar. Percatados de su papel de pas rector, los Estados Unidos se dedicaron a exportar imagen. Para ello contaron con otra industria en ascenso, en la que la hegemona americana llegara a ser absoluta: el cinematgrafo. El cine se convirti en el mayor espectculo del mundo, y los dolos de Amrica Douglas Fairbanks, Rodolfo Valentino, Charlie Chaplin, Greta Garbo, Mae Murray o Mary Pickford llegaran a ser dolos del mundo entero. El hombre americano, atltico, rasurado, seguro de s mismo, aparecera como el modelo a imitar. La mujer yanqui, emancipada, deportiva y dispuesta a vivir su vida, se impondra como arquetipo del progreso femenino. A travs del cine, el amercan way o Ufe se ofrecera como el tipo estndar al que deban aspirar todos los pueblos de la Tierra. Porque, adems, es en estos aos cuando, ante el impulso de un mercado ferozmente competitivo, se potencia el fenmeno de la publicidad, recurriendo a todos los medios al alcance: el magazine, el lumino-

so, el mural o el medio radial. Es una publicidad sofisticada que busca el slogan que hace vender, que utiliza el modelo sobre todo el femenino y que, gracias a un excepcional despliegue de medios, populariza en el orbe entero el Lucky Strike, el Chevrolet o el Palmolive.

Con una produccin pensada para su colocacin entre grandes masas de individuos y ayudada por un soporte publicitario arrollador, la oferta de bienes de todas clases, desde automviles a radiorreceptores y desde cocinas elctricas a secadores, se hizo abrumadora. La produccin en serie, el montaje en cadena y la racionalizacin de mtodos productivos permitieron el abaratamiento de los costes, en tanto 1 que los salarios, en una poca de pleno empleo y fiada en la prosperidad, crecan continuamente. Todo ello trajo un fomento de las ansias de consumo, cuyas consecuencias ms inmediatas fueron una gran elevacin del nivel de vida y el que artculos que pocos aos antes

podan considerarse como de lujo pasaran a ser de primera necesidad. El ltimo paso, obligado por la exigencia de dar salida a una produccin en constante aumento, fue la concesin de facilidades de pago para la adquisicin de bienes, la venta a crdito. Lanzado el pas a una escalada vertiginosa hacia el progreso material, el ndice de ventas con pago aplazado subi y subi, quintuplicndose entre 1920 y 1929, llegando en este ao a la escalofriante cifra de seis billones de dlares, como total anual de las operaciones de venta de todo tipo realizadas mediante plazos. En los aos veinte, la sociedad americana, individualista, segura de las premisas econmicas del capitalismo y fiel al principio de la libre competencia, va dibujando el modelo de la futura sociedad de consumo que, andando el tiempo, se impondra en los pases occidentales. Claro es que antes habra de superar una espantosa crisis, que puso al descubierto la imposibilidad de dejar en el mundo moderno, con toda su carga social, los factores econmicos sujetos exclusivamente al libre juego de unas fuerzas que podran poner en peligro el fundamento mismo de los sistemas basados en la economa de mercado.

En la pgina opuesta, arriba, la polica descubre una bodega clandestina instalada en los stanos de un edificio. Abajo, aspecto de la Quinta Avenida, la principal arteria de Nueva York, fotografiada en 1928. Bajo estas lneas, una representativa ilustracin de las nuevas generaciones estadounidenses que encamaban el espritu del viejo sueo americano. Deporte y vida sana, en medio de una impresionante abundancia material. Unos sonrientes jvenes posan en traje de bao junto a su amante automvil.

La prosperidad econmica de Estados Unidos durante la dcada de los veinte fue unida a su aislacionismo internacional (no quiso participar en la Sociedad de Naciones, fuertes restricciones en las leyes de inmigracin, etc.) y al liberalismo econmico conservador. La gran clase media de los nuevos americanos WASP (White Anglo - Saxon - Protestant: Blanco - Anglo - Sajn Protestante) se impuso sobre todas las minoras, reprimindolas y marginndolas an ms. El puritanismo protestante en su versin ms conservadora se impuso en lo poltico (ejecucin de los sindicalistas Sacco y Vanzetti en 1927, represin del anarquismo y del socialismo) y en lo social (prohibicin de beber alcohol, marginacin de los catlicos como consecuencia del nacionalismo xenfobo, etc.).

Pero antes de que llegara el momento de la crisis, Amrica vivi el fugaz perodo llamado de los felices veinte, un perodo orquestado por la msica sincopada del jazz que, naqida en el Storyville de Nueva Orlens, iba a extenderse por occidente interpretada por King Oliver, Duke Ellington, Fats Waller o Louis Armstrong. Y como exponente de lo frentico de los tiempos, la meloda ms representativa era el charlestn, aquella danza espasmdica que haca furor en las faldicortas fappers americanas, de las que la actriz Clara Bow sera su imagen ms significativa. El mundo entero tena los ojos puestos en Norteamrica, y el pas del dlar era el nuevo lugar santo adonde peregrinar: Hollywood era la meca del cine, Broadway la meca del teatro, y desde el Nuevo Continente pontificaban los sumos sacerdotes del xito, Ford, Rockefeller y Morgan: el automvil, el petrleo y la banca. Igualmente, los hechos ms clamorosos de la dcada tenan su origen en suelo yanqui, como cuando un joven piloto americano llamado Charles Lindbergh vol de Nueva York a Pars por vez primera, en la mayor proeza de la historia de la aeronutica, o cuando Dempsey y Tunney disputaron en Chicago y ante ms de cien mil personas el campeonato mundial de los grandes pesos. El momento era decididamente de Norteamrica, y en el deporte, los hombres ms veloces del mundo eran Charles Paddock en los cien metros lisos y Johnny Weismuller en los cien metros libres. La muerte de Rodolfo Valentino, en 1926, creaba uno de los primeros fenmenos de psicosis colectiva a escala mundial, gracias al contagio de unas patticas imgenes divulgadas por los noticiarios cinematogrficos. El tpico afn competitivo del joven pas inauguraba la era de los concursos de belleza, haciendo

desfilar por Atlantic City las muchachas venidas de todos los Estados de la Unin en busca del ttulo de Miss USA, otros tipos de concurso, sin embargo, llegaban a lo cruento, como las despiadadas marathones de baile, donde las parejas danzaban hasta la extenuacin por unos esculidos premios. Frente a esta imagen optimista, inclinada a un progreso material que era el asombro de unos europeos empobrecidos por la posguerra, la sociedad americana registraba el recrudecimiento de las tendencias ms reaccionarias, intolerantes y agresivas. La dcada de 1920 sera testigo del auge del Ku-Klux-Klan, con toda su parafernalia de desfiles de encapuchados, rituales siniestros y quema de cruces. El KKK, ferozmente antisemita, xenfobo y anticatlico, agrupaba poderosas fuerzas de los sectores ms racistas y segregacionistas del conservadurismo yanqui. Las actuaciones del clan, con su cortejo de agresiones, flagelaciones y linchamientos a los negros del Sur eran la punta de lanza de una caza de brujas que se haca extensiva a anarquistas y dems elementos a quienes se achacaba el intento de subvertir los valores ms intolerantes del sueo americano, acuado por la doctrina de Monroe.

En aquel decenio, Estados Unidos iba a perder su condicin de pas abierto que a lo largo de los setenta aos precedentes haba sido la tierra de todos, la nacin que haba erigido como smbolo la Estatua de a Libertad de Bartholdi, que, casualmente, quedaba cerca de Ellis Island, escenario donde tantos vieron frustrado su sueo de convertirse en ciudadanos de un pas libre. En 1921, una ley de inmigracin li-

La intolerancia y el clima de mezquindad intelectual del conservadurismo norteamericano se compensaba en la prctica por el bienestar material y el aumento de la renta del americano de clase media, verdadera columna vertebral del pas. La expansin industrial y la exportacin ventajosa a sus reas de inuencia, conservadas con mano dura (control de Cuba, mantenimiento de tropas estadounidenses en Santo Domingo y Nicaragua, etc.), mantuvieron el progreso interno en sectores como el espectculo, la hostelera y la incipiente publicidad. En la ilustracin, Tres mscaras de Carnaval, obra del excelente dibujante modernista espaol Rafael de Penagos (1889-1954). Emigrado de su Madrid natal lleg a ser uno de los publicistas ms famosos de a poca en los Estados Unidos de Amrica.

La guerra entre bandas de gngsters dibujaba en las calles cuadros como ste. Arriba, un muerto y dos coches tiroteados en Kansas City tras el intento de asesinato de Frank Nash. Las guerras entr bandas de gngsters rivales para controlar los lucrativos mercados del alcohol, el sexo y el juego fueron una constante en la vida americana de los felices veinte. Abajo, un grupo de ciudadanos vacan barriles de cerveza en plena calle tras la aprobacin de la polmica Volstead Act. En la pgina opuesta, arriba, unos neoyorquinos celebran la abolicin de la ley seca en medio de una gran juerga, simulando su entierro. Abajo, un grupo de mujeres de la Liga Femenina contra la Volstead Act piden su abolicin basndose en el incremento del crimen y la delincuencia que curiosamente ocasion la puritana prohibicin.

mito el nmero de extranjeros procedentes de Europa, Australia, Oriente Medio y frica al 3 por 100 del nmero de personas de la misma procedencia establecidos en EE.UU. en 1910. Pero estas medidas restrictivas no fueron suficientes. En 1924, otra ley redujo al 2 por 100 los permisos de inmigracin, pero referido al censo de 1890, lo que favoreca claramente a los ciudadanos de los pases del norte de Europa, preferidos por descaradas razones tnicas a los provenientes del sur de Europa y Prximo Oriente. La consumacin de estas medidas puso fin a la ilusin que haca de Estados Unidos una nueva tierra de promisin. Cierto es que la nacin atravesaba un perodo en el que la criminalidad se haba incrementado de una manera espectacular, y ello de la mano de la ms utpica de las iniciativas: la decimoctava enmienda a la Constitucin, que dio lugar a la prohibicin del consumo de bebidas alcohlicas, aplicada con el nombre de Volstead Act y conocida vulgarmente como ley seca. Empujado por lo ms rupestre de la opinin pblica americana, albergado en las zonas rurales del Middle West, y como oposicin a la depravacin urbana, el 17 de enero de 1920 entr en vigor, tras su aprobacin por el Congreso, lo que el presidente Hoover llam un gran experimento social y econmico. Sus resultados no pudieron ser ms nefastos. Raramente una ley ha sido tan contumazmente transgredida, ni a su amparo se ha producido tal aumento del delito organizado.

Apenas promulgada la ley, los establecimientos destinados a la venta clandestina de licores los speakeasy proliferaron. Las gentes del hampa contemplaron la nueva ley como una bienandanza que les iba a abrir nuevos caminos delictivos, desde la instalacin de destileras clandestinas hasta el control de los puntos de consumo por los propios hampones. El contrabando de licores se hizo vastsimo. La adulteracin de bebidas lleg al extremo de hacer peligrar la salud pblica. Y al socaire de la ley se desarroll la picaresca, creci la corrupcin y apareci un bandidaje de tipo urbano el gangsterismo que hizo de Chicago una ciudad donde el asesinato y la extorsin estaban a la orden del da. La picaresca era la vertiente ms curiosa de la prohibicin, y era rica en manifestaciones de todo tipo porque la adquisicin de bebidas alcohlicas se transform en obsesin para los americanos. Los licores se expendan en las

farmacias como especficos y con prescripcin facultativa. Centenares de barcos fondeaban frente a la costa americana, al lmite de las aguas jurisdiccionales, y desde los puertos cercanos un enjambre de embarcaciones llevaba a los sedientos hasta los buques, convertidos en bares flotantes y abiertos las veinticuatro horas del da. Los fraudes llegaban al etiquetado como scotch high grade de lo que era un vulgar aguardiente de la peor calidad. La ocultacin era otro de los deportes fomentados por la Prohibicin. Las mujeres escondan los frascos de whisky, sujetndolos a las ligas u ocultndolos en las botas tipo katiuskas, que se pusieron de moda favorecidas por las circunstancias. A los speakeasy se acceda por los ms impensados trucos: puertas de cabinas telefnicas, sacristas, lavabos, etc. Un complejo sistema de interruptores abra las puertas a los iniciados, mientras un dispositivo de timbres de alarma adverta de la presencia de extraos. En Nueva York, a mediados de la dcada se calculaba existan ms de 100.000 speakeasy, ms que bares antes de promulgarse la ley. Por otra parte, el ingenio puso en marcha innumerables ardides para calmar la demanda de brebajes, ponindose de moda la venta de alambiques porttiles en los que los propios particulares podan prepararse su aguardiente preferido destilando ciruelas, manzanas, maz y hasta peladuras de patatas. El cocktail fue un producto potenciado por la Prohibicin, cuando la falta de bebidas autnticamente puras propici toda clase de mezclas.

El gran montaje del contrabando y de la venta ilegal de vinos, cervezas, brandies y licores slo fue posible gracias al entramado de una corrupcin a escala descomunal. Mantener un speakeasy en Nueva York costaba 2.000 dlares mensuales en sobornos, desde el comisario del distrito hasta el polica del barrio. En Filadelfia, el valor del cohecho total ascendi a 20 millones de dlares en tres aos. Jueces, inspectores y policas entraban en el crculo de la corrupcin, y en los casos ms clamorosos se llegaba hasta el fiscal y los gobernadores. Por otra parte, los casos de infraccin llegaban a los ms pintorescos extremos. En el Estado de Texas, a los pocos meses de decretada la ley seca, descubrise en una granja una expendedura de bourbon cuya salida diaria era de 130 galones. El propietario result ser el senador Morris Sheppard, uno de los ms acrrimos defensores de la decimoctava enmienda. En

En 1920, Big Jim Colosimo era conocido como el capo indiscutido del hampa de Chicago. Bajo su control haba cadenas de prostbulos, fumaderos de opio, garitos de todas clases. Al entrar en vigor la ley seca, Colosimo extendi sus negocios con ayuda de su banda, y poco despus gran parte del alcohol que se consuma en la gran ciudad estaba bajo la frula del gngster. A Colosimo lo deshanc su propio guardaespaldas, un pistolero neoyorquino de origen siciliano, fro e implacable, llamado Johnny Torrio, quien liquid a su jefe de un tiro en la cabeza, heredando de esta expeditiva manera el manejo de los innumerables negocios del difunto. Torrio endureci la lucha entre los gangs por el monopolio y, al mando de una banda de pistoleros, convirti Chicago en un campo de batalla. Raro era el da que la morgue no acoga unos cuantos cadveres de hombres acribillados en plena calle. Torrio, rico y poderoso, tuvo el buen sentido de retirarse, aunque ello no le eximi de morir tambin violentamente, sucedindole un joven pandillero ambicioso y temible: Al Capone. Capone super todo lo hecho por sus antecesores, sobornando polticos, funcionarios, jueces y fiscales. Por otra parte, su banda alcanz un altsimo nivel de eficacia en lo mortfero e implacable de sus acciones. En 1925, Capone dispona de un ejrcito de 700 hombres muy bien pagados con los que, prcticamente, controlaba todo el licor que se consuma en la costa Este, desde Canad a Florida. El bandido lleg a ser el. dueo de la ciudad y una potencia con la que todos, desde el gobernador hasta el ltimo de1 los funcionarios, deban negociar y someterse.

Sobre estas lneas, portada de la revista Life, esplndido magazine fotogrfico muy representativo de la nueva prosperidad americana, el american way of life. En la pgina opuesta, arriba, el rostro de la mtica Greta Garbo, la actriz ms famosa de la poca. Abajo, manifestacin de obreros neoyorquinos solicitando la abolicin de la ley seca. Queremos cerveza, se lee en todas las pancartas. Ese mismo ao de 1933, el presidente F. D. Roosevelt accedera a su peticin y derogara la polmica ley.

San Francisco, durante un juicio contra unos traficantes de bebidas espirituosas, los propios jueces fueron sorprendidos medio ebrios, en un receso de la vista, bebiendo de las botellas que constituan la prueba fundamental. La red de bootleleggers destiladores ilegales se hizo tupidsima en todo el territorio de la Unin: en 1921, los agentes federales localizaron 96.000 destileras; en 1925, 173.000; en 1930, 282.000... Pero lo ms grave por su trascendencia social fue la nueva delincuencia engendrada por la Volstead Act Fue una delincuencia que hizo vivir a ciertas ciudades americanas, durante muchos aos, bajo el imperio del crimen. Como se ha dicho, los bajos fondos de Norteamrica, integrados por matones, granujas y malhechores de toda laya, percibieron las mirficas perspectivas que ofreca la bienintencionada ley. El pas se llen de gangs, pandillas organizadas dispuestas al control del trfico de licores, a la extorsin a los expendedores, al robo a mano armada de cargamentos enteros y a la apropiacin, por medios violentos, de las mismas destileras. Nueva York tuvo sus gangs, co-

Alfonso Capone, italiano de nacimiento, se convirti en el jefe de la Mafia que haba sido trasplantada desde Sicilia a Amrica, conservando entre las bandas de pistoleros todas sus siniestras y macabras tradiciones. La figura de Al Capone, mitificada por la prensa, la literatura y el cine (l inspir el esplndido filme Scarface que protagoniz Paul Mu), se convirti en un autntico poder sobre la sociedad americana. En un piso del hotel Hawthome,

provisto de puertas y ventanas blindadas, instal su cuartel general, protegido por un sinfn de guardaespaldas. De su despacho salan las rdenes de las que iba a depender la vida o la muerte de mucha gente. Viajaba en un fastuoso Cadillac acorazado con la proteccin de una escolta digna de un jefe de Estado. Los hombres de Capone impusieron la metralleta Thompson como mtodo de persuasin y expediente para la liquidacin de cuentas. Tales mtodos daban en Chicago un promedio de 400 muertos al ao, como saldo de las luchas entre bandas rivales, eliminacin de testigos incmodos o escarmientos a los resistentes al peaje que impona el todopoderoso Al. Pero lo ms deprimente era que hasta los ciudadanos respetables no desdeaban el trato con el gngster o con alguno de sus principales secuaces, con tal de ganar popularidad. Candidatos en busca de una eleccin segura buscaban el apoyo del bandolero, y no es preciso decir el nmero de jueces, funcionarios y altos cargos que estaban en la nmina del malhechor, que con sus chillones trajes a rayas, su sombrero claro y sus enormes habanos ofreca la estampa de un tenor de la Scala o de un terrateniente del mezzogiomo. No fue ste, sin embargo, el nico producto de la Prohibicin. Los efectos de la ley seca pueden medirse en los siguientes datos estadsticos: en un solo ao de vigencia de la ley, los Estados Unidos consumieron 800 millones de litros de aguardientes, 2.600 millones de litros de cerveza y 460 millones de litros de vino. En 1927, las infracciones por conducir en estado de embriaguez superaron en un 467 por 100 a las producidas en 1920, antes de decretarse la sequa. Y las muertes por alcoholismo, en el mismo ao, fueron un 600 por 100 sobre las cifras admitidas para 1920. Tuvo que llegar Franklin Delano Roosevelt y prometer un vaso de cerveza entre otras cosas al americano hundido en la crisis, para que en 1933 se pusiera fin al desdichado experimento que haba sido la Prohibicin.

ABELLA, R.: Lo que el siglo XX nos ha dado, Planeta. Barcelona, 1976. ALLSOP, K.: Chicago. Pars, 1961. PASLEY, F. D.: Al Capone, Alianza. Madrid, 1970. The Faboulous Century, vol. III, 1920-1930, Time-Life books. Nueva York, 1969.

E considera como primera transmisin pblica por radiofona la efectuada el 15 de junio de 1920, desde Chelmsford (Gran Bretaa), de un concierto de la clebre soprano australiana Nellie Melba (tambin conocida por el postre que lleva su nombre), quien cant un aria de La Bohme. Fue escuchada, entre otros, por el primer ministro britnico, quien calific el invento que acababa de hacer posible la transmisin de carente de futuro. Sin embargo, la historia de la radiofona est llena, como la de todos los inventos importantes, de primeras transmisiones. La retransmisin de Chelmsford haba sido precedida de diversos intentos, y constituy a su vez un paso ms en el desarrollo de este fenmeno, que tanto auge ha llegado a tener en nuestros das.

Las primeras emisiones de programas, de carcter privado e intermitente, saltan a las ondas aos antes de que stas transmitieran la voz de la Melba. En 1908, el doctor Conrad, con una emisora fabricada por l mismo, empieza a transmitir partes meteorolgicos destinados a los campesinos californianos. Para muchos, el garaje de Conrad es verdaderamente la cuna de la radiodifusin. Otro cantante famoso de la poca, Enrico Caruso, se anticipa a la Melba en estos primeros ensayos radiofnicos, aunque con carcter ms restringido. En efecto, un concierto suyo en el Metropolitan Opera House, de Nueva York, es retransmitido, y se le oye en parte del Estado de Nueva Jersey. Esta transmisin fue organizada por Lee De Forest, el inventor del triodo, la vlvula amplificadora del sonido que hizo posible el auge tanto de la radio como del cine sonoro. En 1911, un grupo de universitarios del Estado norteamericano de Wisconsin funda la emisora WHA que, a imitacin de la iniciativa del doctor Conrad, transmite, tambin de forma irregulaV, informacin meteorolgica y de carcter econmico. Mientras tanto, hay que destacar las peridicas transmisiones de conciertos que, en Blgica, hace R. Braillard desde el palacio Lacken, de Bruselas, entre 1913 y 1914. En 1919, el 6 de noviembre, empiezan las transmisiones de la primera emisora regular de la historia, la PCGG, desde La Haya (Holanda). Esta emisora es propiedad de la compaa Nederlanse Radio Industrie. Sin embargo, los estadounidenses persisten generalmente, hasta nuestros das, en ignorar esta primera orguDosamente reivindicada por los holandeses y suelen insistir en que la primera emisora con carcter regular fue la KDKA, de Pittsburgh, en el Estado de Pennsylvania, que, un ao despus de la holandesa, el 2 de noviembre de 1920, empieza a transmitir los resultados de las elecciones presidenciales ganadas por Warren G. Harding. El renombre alcanzado por esta otra primera se debe al adelanto de varias horas, con respecto a la prensa, con que consigui dar a conocer esos resultados al pblico. Ms o menos por la misma poca empieza a funcionar la WWJ, de Detroit.

En la pgina opuesta, simptica postal en la que una nia pone los auriculares de una radio de galena al pernio que le sirve de mascota. Arriba, histrica foto que recoge la interpretacin de la gran cantante australiana de pera, Nellie Melba a travs de los micrfonos de radio, desde Chelmsford (Gran Bretaa), el 15 de junio de 1920, en la que se considera primera emisin radiofnica pblica del mundo. Abajo, en un saln de la poca, la gente rodea el gramfono y el aparato de radio.

convendra, antes de adentrarnos en la que comienza en 1921, recordar brevemente algunos de los pasos anteriores que proporcionaron la posibilidad de estas primeras emisiones y su llegada al gran pblico. Desde Guillermo Marconi, recibiendo puntualmente en 1901, a bordo del yate Electra, amarrado en San Juan de Terranova, la seal morse que le fuera transmitida desde otro yate, en la isla britnica de Wight, hasta las emisoras que proliferarn durante la dcada de los veinte, son numerosos los cientficos y otros espritus inquietos que contribuirn al resultado que hoy conocemos. El invento de Marconi, en su etapa inicial, permita la transmisin de seales morse, pero no de palabras o de msica, ya que stas se distorsionaban en las ondas. Este problema ser resuelto mediante la tcnica de modulacin, posibilitada, poco despus de la primera emisin de radiofona, por el canadiense Reginald A. Fessenden. Quedaba an el problema de la recepcin; esto se solucionar antes de 1909 gracias a la invencin del diodo por J. A. Fleming y a su posterior perfeccionamiento en el triodo de Lee De Forest, que permiten la recepcin con gran pureza, as como la difusin amplificada. Nada de lo anterior habra sido posible si, previamente, Heinrich Rudolf Hertz, en 1887, no hubiera construido el primer circuito oscilante productor de ondas capaces de viajar por el espacio y de ser captadas por un cable elctrico (antena), creando una corriente oscilante similar a la original. Reseemos tambin que Marconi no se durmi en los laureles en 1901, sino que sigui interviniendo activamente durante dcadas en el desarrollo de su invento; y esto no slo a nivel cientfico, sino empresarial, algo perfectamente normal en los inventores de su poca, como ocurri, por ejemplo, con

La legislacin restrictiva de emisoras pronto dio lugar a la aparicin de radios piratas que lanzaban sus mensajes desde diversos lugares. En la foto, la polica danesa captura a la tripulacin del barco Lucky Star (Estrella de la suerte), donde la emisora pirata Radio Mercur vena operando desde haca ms de cinco aos. Los policas sonren mientras los nuevos corsarios de las ondas celebran con una cerveza su tardo apresamiento.

Edison o Graham Bell. Como muestra, indiquemos que la transmisin del concierto de la Melba, en 1920, fue realizada por una compaa inglesa cuyo fundador no era otro que el genial inventor italiano. Desde principios de la dcada de los veinte, el proceso se acelera en todo el mundo occidental. En 1921 se inaugura la primera emisora francesa, instalada en la cspide de la torre Eiffel. En 1922 surge en Gran Bretaa la British Broadcasting Company, que en el 1927 perder su carcter privado y pasar a ser estatal, cambiando slo una palabra de su nombre original: Company por Corporation, para no perder las iniciales que rpidamente la haran famosa.

Ms o menos por la misma poca comienzan a funcionar emisoras en Montreal (Canad), en Mosc la famosa Radio Klodinskaya, Lausana (Suiza), Sidney (Australia) o Radio Argentina, en Buenos Aires, entre otras. En 1923 se inaugura en Blgica donde ya se produjeran diez aos antes las emisiones musicales del pionero Braillard Radio Belgique, en lengua francesa, a la que siguen en

breve las emisiones en flamenco de N. V. Radio. En este mismo ao se funda en Francia Radio PTT, ms tarde Paris PTT (iniciales francesas de Correos, Telgrafos y Telfonos). Despus, entre 1924 y 1926, surgirn Radio Lyon, Poste-Parisin y Radio Club Fcamp, entre otras. Hasta 1922 no llega la radio a Espaa, con la creacin de Radio Ibrica (fundada por Antonio Castilla). Esta emisora, especializada en la retransmisin de conciertos desde el Teatro de la Opera de Madrid, desaparece en 1924. Ese mismo ao se funda la primera emisora regular, EAJ 1, o Radio Barcelona, seguida de cerca por Unin Radio, en Madrid, que en 1925 se transformara en EAJ 2 o Radio Madrid. Italia se incorpora plenamente en 1925, con la creacin de las emisoras de Roma y Miln. Y por esos aos se incorporan tambin los dems: la repblica de Alemania, donde proliferan las emisoras, en Berln, Hamburgo, Leipzig, Munich, etc.; Austria; la pionera Holanda, de la mano de la Philips; Portugal, etc. Es curioso sealar que, en esta primera etapa, la radio es estatal nicamente en los regmenes autoritarios (la URSS y ms tarde el III Reich) y en Gran Bretaa. En este ltimo pas no ser permitida la entrada del sector privado en la radiodifusin como existe, con distintas modalidades, en el resto de los pases hasta 1973.

El mundo acoge alborozado el invento maravilloso. La escasa complejidad tcnica y el precio asequible de aquellas primeras instalaciones ayudan a la proliferacin de emisoras particulares, fundadas por estudiantes, sindicalistas, grupos religiosos o polticos, etc. Es una poca caticamente creadora que durar unos aos, antes de que los gobiernos empiecen a legislar disposiciones ms o menos restrictivas sobre el uso del nuevo medio. Como se ha visto, con los aos la radio ha pasado a estar controlada principalmente, aparte de por los Estados, por los intereses financieros de mayor envergadura. Pero en aquellos felices veinte, fueron muchos los garajes de Conrad que surgieron por todos los rincones. El fenmeno tuvo una incidencia particularmente acusada en Estados Unidos y Canad, ya que los Estados europeos fueron ms rpidos en dictar las primeras medidas restrictivas. Como ejemplo, recordemos que en Espaa la primera normativa legal sobre la radio data de 1923 durante la dictadura del general Primo de Rivera, un ao antes de la fundacin

de la primera emisora regular, EAJ 1. Segn dicha normativa, se declaraba a la radio un servicio pblico, monopolio del Estado, que podr ser explotado directamente por la Administracin pblica o por concesionarios particulares. En 1934 se promulgara la Ley de Radiodifusin, an vigente. En Estados Unidos, donde el fenmeno tiene mayor amplitud, el Congreso no tomara cartas en el asunto hasta 1927, con la aprobacin de la Radio Act, menos restrictiva que otras legislaciones europeas. Sin embargo, tenda de forma indirecta a favorecer sobre todo a las grandes empresas, si bien reconoca claramente la libertad de empresa artstica y financiera, aunque limitando las longitudes de onda. Los grandes intereses de empresas elctricas, como la Westinghouse, toman el control de las cadenas de emisoras que se van formando. As, surge la Radio Corporation of America (RCA), que se transformar, en 1926, en la National Broadcasting Corporation (NBC). En 1928 se formar otra de estas grandes networks, la Columbia Broadcasting System (CBS).

En la foto, Orson Welles, con los brazos levantados, dirige los efectos especiales del guin radiofnico adaptado por l y basado en a obra del escritor H. G. Wells, La guerra de los mundos. Emitida por primera vez el da de los Inocentes de 1938 sin decir que se trataba de una obra de ficcin, provoc el pnico en una amplia zona de Estados Unidos, al pensar os oyentes que os marcianos estaban realmente comenzando a invadir la tierra. As se convirti en un clsico de la historia de la radio.

Poco a poco, ante el empuje avasallador de estas grandes cadenas, las pequeas emisoras anrquicas de los principios irn desapareciendo. Con ellas languidecer la oposicin poltica que en aquellos aos representaban ciertos sectores sindicales, como el rural, particularmente molestos para el sistema vigente. El contenido de los programas, que en un principio eran exclusivamente musicales e informativos, se va perfilando rpidamente durante esta primera dcada de la radiodifusin. En 1928, la BBC retransmite lo que est considerado como el primer espacio documental dramtico del medio: Kaleidoscope, una historia del hombre de la cuna a la tumba, en el que intervienen locutores, periodistas y actores, se realizan varias entrevistas con distintas personalidades, y en el que participan diferentes estudios. Ya con anterioridad, en 1923, la emisora estatal britnica se haba apuntado otra primera, con la retransmisin de Noche de Reyes, de William Shakespeare, la primera emisin dramtica desde estudio, sin pblico (slo algu-

La radio como fenmeno social signific la posibilidad de llevar a millones de hogares los acontecimientos que se estaban produciendo en el momento en los ms remotos lugares. El mundo se hizo ms pequeo, y en cierta medida se uniformiz la forma de pensar de los oyentes, fenmeno que pronto utilizaran los regmenes totalitarios. En la foto, la mujer del boxeador Phil Scott escucha en 1929 la retransmisin en directo de uno de los combates de su marido.

nos crticos teatrales invitados, a quienes no gust nada aquella irreverencia con el Bardo). Tambin sera la BBC, en 1924, quien se apuntara el tanto de la emisin de la primera dramatizacin original, con Danger, de Richard Hughes. En 1922, sin embargo, el periodista radiofnico francs Maurice Privat se haba adelantado a la BBC (solamente en una semana) en la invencin del Diario hablado. Es la primera vez que se organiza la informacin, que hasta entonces y durante bastante tiempo an se daba de forma irregular e intermitente. Se plantea el agrupamiento de la informacin en rbricas distintas y su emisin a intervalos horarios regulares. Hay un captulo importante en la evolucin de la radio y es, naturalmente, el de los receptores. Los primitivos eran unos artilugios poco complicados cualquier persona medianamente maosa poda fabricarse uno en su casa, por poco dinero y necesitando pocas herramientas y componentes que funcionaban gracias a las especiales propiedades elctricas del sulfuro de plomo o galena. La audicin te-

na que hacerse con auriculares, ya que la electricidad captada no era lo suficientemente potente como para aadir altavoces. Durante aos, las radios de galena siguieron compitiendo con los receptores ms modernos, equipados con los triodos de Lee De Forest, con un precio de fabricacin bastante ms elevado. La emisora comercial es precisamente una consecuencia directa del escaso xito obtenido en un principio por los fabricantes de receptores. A alguien se le ocurre que ello se debe probablemente a la falta de emisiones fijas, con un horario conocido de antemano. En cuanto stas surgen, sube la venta de receptores, generalmente fabricados por los mismos propietarios de las emisoras. Sin embargo, hay otro sector en el que la extensin de la radio crea alarma: la prensa escrita. Dada la rapidez con que la radio difunde la informacin, se teme que ello suponga el fin de la prensa. En Estados Unidos se crea, en 1927, la American Newspaper Publishers Association, a fin de defenderse y luchar por la supervivencia. Pocos aos despus, sin embargo, se hace evidente que ambos medios son complementa-

rios y que la aparente competencia es ventajosa para ambos. La superficialidad obligada de la informacin radiofnica necesita, en efecto, de la profundidad de la informacin impresa. Un fenmeno similar ocurre con la entonces an incipiente, pero ya prspera, industria discogrfica, que pierde sus recelos cuando la retransmisin radiofnica de sus productos multiplica la venta de stos. Ambos sectores, reconciliados, empiezan a anunciarse por la radio, donde ya se emitan anuncios (de receptores, naturalmente). Es el comienzo de la publicidad radiofnica.

ALBERR, P. y TUDESQ, A.: Historia de la radio-televisin, Boixareu editores. Barcelona, 1976. BRASCHI, W.: Las mil y una caras de la comunicacin, Playor. Madrid, 1978. BURRIEL, J. M.: El reto de las ondas, Salvat. Barcelona, 1981.

La radiocomunicacin o tcnica de transmisin a distancia de cualquier tipo de mensajes fue una conquista colectiva que el italiano Marconi, establecido en Inglaterra, materializ en 1896 utilizando avances tcnicos de otros muchos inventores del siglo XIX. Popularizada a partir de 1920Ja radio fue un elemento clave durante las tres dcadas siguientes. El invento del transistor en 1948 extendi an ms sus posibilidades e influencia.

El Congreso de Estados Unidos rechaza la entrada de su pats en la Sociedad de Mac/ones. Como consecuencia, no podra ratificar el tratado de paz de Versalles. Tratado de paz de Sevres entre Turqufa y los aliados. Internationalization del Bosforo y los Dardanelos, Esmima es ocupada por los griegos. Ruptura definitiva entre el gobierno del sultan y los nacionalistas, cuyo /refer es Mustafa Kemal. Comienza la guerra contra Grecia. El Acta del Gobierno de Irlanda, otorgada por los ingleses, divide a Irlanda en dos provincias autonomas. Intento de golpe de Estado en Alemania efectuado por el director general de regiones, Wolfgang Kapp, y el general Walter von Liittwitz. Holanda se opone a la entrega de Guillermo II a los aliados. Albania consigue la independencia. Fin de la guerra entre Finlandia y Rusia con la firma del tratado de paz de Dorpat. Mahatma Gandhi empieza la lucha pacffica contra el dominio britanico en la India. El republicano Warren G. Harding es elegido presidents de Estados Unidos. Venustiano Carranza, representante de la tendentia tivilista de la revolution mexicana, es asesinado en la sierra de Puebla. Alvaro Obregon, nuevo presidente de Mexico. La guerra civil rusa llega a su termino con el abandono de Crimea por las tropas blancas. A la muerte de Alejandro de Grecia, vuelve su padre Constantino y es reinstaurado en el trono.

El 26 de agosto de 1920 fue ratificada la enmienda 19 a la Constitution norteamericana concediendo a la mujer el derecho al voto. Se instala en Ginebra la sede de la Sociedad de Naciones. Canonization de Juana de Arco. La Federation de Juventudes Socialistas se convierte en el Partido Comunista Espanol. En Alemania se aprueba una ley por la que se determina la representation de los obreros. Karl Jung publica Tipos psicologicos. Muere Eugenia de Montijo.

Albert Michelson logra calcular con exactitud el diametro de la estrella Betelgeuse. Primeras emisiones de radio en Estados Unidos y Gran Bretana. El astronomo norteamericano Walter Baade descubre el planetoide Hidalgo. Se consigue la primera grabation electrica de discos de gramofono. Hallazgo de los restos del hombre de Pek!n.

Gran terremoto en China con unos 100.000 muertos El presidente norteamericano W. Wilson enferma gra vemente, quedando invlido para el resto de su vida. Bomba en un teatro de La Habana mientras Carusc canta Ada. Cogida y muerte de Joselito en Talavera de la Reina. Deportes Se celebran los Juegos Olmpicos en Amberes. Alemania no participa. Gastn Chevrolet alcanza la victoria en las 500 millas de Indianpolis, con un promedio de velocidad de 140 km/h. Literatura Knut Hamsun, premio Nobel. Sinclair Lewis: Calle Mayor. David H. Lawrence: Mujeres enamoradas. Ezra Pound: Hugh Selwyn Mauberley. Colette: Chri. Rudolf Kjelln: Bosquejo de un sistema poltico. Peter Wust: La resurreccin de la metafsica. Francis Scott Fitzgerald: A este lado del paraso. Muere Benito Prez Galds. Cine Fred Niblo: El signo del zorro. Paul Wegener: El Golem. Ced B. de Mille: La fruta prohibida.

Teatro Eugene O'Neill: El emperador Jones. Georg Kaiser: Gas. Eugene O'Neill: Ms all del horizonte. Msica Maurice Ravel: La Valse. Igor Stravinski: Sinfonas para instrumentos de viento. Hctor Villa-Lobos: Cuarta Sinfona. Diaghilev estrena Pulcinella de Igor Stravinski con vestuario y decorados de Picasso.

Amadeo Modigliani: Desnudo recostado. Henr Matisse: La odalisca. Bors Kustadiev: Un bolchevique. Juan Gris: Guitarra, libro y peridico. Contina, en contra de las nuevas tendencias, con el cubismo. Piet Mondran se pasa a la pintura geomtrica. Arquitectura Erich Mendelsohn: Torre Einstein, Potsdam.

NNUAL es un nombre maldito en la historia contempornea de Espaa. En efecto, es la peor derrota de su historia despus de las de 1898. Con ella culmina una poltica marroqu que proporcion a Espaa, junto a escasos y discutibles beneficios materiales, desastres militares, miles de muertos, crisis sociales y polticas, odios y rencores, y que condicion la evolucin posterior del pas, contribuyendo a preparar el camino a la Guerra Civil de 1936 y a sus posteriores consecuencias. En Marruecos, por el contrario, Annual tiene un signo completamente diferente: un pequeo Estado en ciernes consigue vencer a una potencia europea y crear al mismo tiempo una entidad poltica propia, la Repblica del Rif. El Rify ben 'Abd el-Krim se convierten en un smbolo para los marroques. Su hazaa ser un primer paso, prematuro sin duda, pero determinante, para la posterior evolucin del nacionalismo anticolonial en Marruecos y en parte, en el resto del mundo colonizado.

Si la presencia espaola en tierras marroques se remonta a la adquisicin de Ceuta y Melilla, la penetracin colonial clsica comienza tan slo en el XIX (1859), tras la prdida de la mayora de las colonias americanas, en un intento de conseguir una compensacin en otros lugares nuevos mercados y materias primas en el exterior para la burguesa empresarial. Sin embargo, Espaa, potencia de segunda fila, como Italia o Portugal, carece de la estructura poltico-econmica, de poder financiero, militar y diplomtico suficiente, y arrastra adems un lastre de graves conflictos sociales, econmicos y polticos internos, como para lanzarse a aventuras coloniales. Con todo, Espaa se dirige al golfo de Guinea, a la costa occidental del Sahara y a Marruecos. La penetracin espaola en este pas comienza con la guerra de 1859-1860 y se afianza con la de 1893. La penetracin francesa, por su lado, comienza en los aos cuarenta del pasado siglo, como prolongacin de la ocupacin de Argelia, iniciada en 1831. Con las crisis

marroques (1904-1912), que engloban nuevas guerras, llega el reparto de Marruecos entre Francia y Espaa. El reparto, como veremos, no cierra, sino que reabre el problema marroqu, culmina violentamente en Annual y slo termina con la ocupacin efectiva casi en la dcada de los treinta. Marruecos acaba de salir de una guerra con Francia (1844) y de una sucesin: Sid Muhmmad recibe un pas que su padre ha dejado en mal estado y que est sometido a las presiones franco-hispano-britnicas. Espaa se cree con derecho a rectificar las fronteras de Ceuta y Melilla con el reino de Marruecos, fijadas por el tratado de 1845, y fomenta incidentes fronterizos que van a desembocar en una guerra (1859) en la que Marruecos saldr derrotado. Espaa ampla levemente el permetro de sus enclaves, ocupa temporalmente Tetun y recibe una indemnizacin (tratado de Wad Ras, 1860). En Marruecos, a la derrota ante Espaa sigue una guerra con Francia (1870), slo detenida por el estallido del conflicto franco-prusiano. Pero con Mulay Hassn (1873-1894) el pas se recupera, y el sultn ampla el control del gobierno central sobre el Blad es-Sib. Durante su sultanato, Espaa prosigue su penetracin en Marruecos, pese a que ya no es el pas vencedor de 1859, a causa de los crecientes conflictos socioeconmicos, no resueltos por las ambigedades del sistema canovista. Un banal incidente fronterizo negativa de Marruecos a que Espaa construyese un fuerte en su territorio inici la guerra en 1893. Esta comenz con derrotas espaolas, y slo una tregua y su ruptura unilateral por parte de Espaa permiti a sta avanzar hasta el fuerte en litigio. Los resultados de la guerra fueron exiguos: una indemnizacin y una levsima modificacin territorial, ratificada por la Paz de 1894 y 1895.

La catstrofe de 1898 representa un alto en la poltica colonial espaola, que slo se reanuda a remolque de la francesa. Marruecos se est rehaciendo cuando sube al trono, en 1900, el an muy joven, inexperto y dbil sultn Mulay 'Abd el-'Azz. Los europeos Francia, Alemania, Inglaterra, Espaa, Italia van a aprovechar su minora de edad para lanzarse sobre el pas en feroz competencia. Comienza ahora y as lo que se denomina las crisis de Marruecos, de 1904-1906 y de 19081912, que estn a punto de provocar la guerra en dos ocasiones entre Francia y Alemania, y

que determinarn el destino del pas norteafricano en el siglo XX. Un tratado franco-britnico (1904), la Conferencia de Algeciras (1906) y una serie de concesiones mutuas de reas de influencia y territorios calman los nimos. Francia ceda a Alemania algunos territorios en frica central, y Alemania reconoca el derecho de Francia (y por tanto de Espaa) a establecerse en Marruecos (1911). En 1912 el nuevo (desde 1908) sultn, Mulay Hafd, se ver obligado a aceptar el protectorado franco-espaol, pero abdicar, sustituyndolo Mulay Ysuf. Los europeos, sin embargo, debern afianzar su presencia con las armas, ante las reacciones y resistencias armadas, dbiles del sultn y ms serias por parte de los dirigentes autnomos del Blad es-Sib. Ya durante las crisis, los franceses ocupan con diversos pretextos algunas localidades. Pero los espaoles habrn de combatir verdaderas gue-

En la pgina opuesta, arriba, una foto publicada en ABC en 1915 muestra al general Silvestre, futuro responsable del desastre de Annual, visitando la clase de rabe del Centro Hispano-Marroqu de Madrid. Abajo, artilleros espaoles bombardean las posiciones de los rebeldes rfenos durante la campaa de 1909. Sobre estas lneas, puesto de vigilancia en un blocao o posicin avanzada fortificada, caracterstico de las defensas espaolas en la guerra de Marruecos.

rras para afianzarse simplemente en los alrededores de Melilla y mejorar el acceso a las minas de hierro del Uishn. La campaa de Melilla se inicia en julio de 1909. Los primeros choques producen acontecimientos concatenados: envo de refuerzos espaoles (50.000 soldados en el verano), protestas de las izquierdas que culminan en la Semana Trgica de Barcelona, y algunas derrotas de cierta entidad, como la del Barranco del Lobo, que preludiaban lo que habra de venir en aos posteriores. Al final de la guerra las ganancias son exiguas: unos 300 km2 de territorio, reconocido por el sultn como espaol por la Paz de 1910. Mientras los franceses proseguan sus operaciones en el sur, ahora ms difciles, Espaa se ve envuelta en la campaa del Kert (19111912) contra el-Mizzin, con nuevas derrotas espaolas hasta la muerte del dirigente rifeo, y con la ocupacin de algunas localidades, entre ellas Monte Arruit, un nombre que se har famoso en 1921. En esto, el convenio hispano-francs de marzo de 1912 reconoca el protectorado espaol sobre la zona norte y el francs sobre el sur.

Unos 400.000 km2 para Francia, unos 20.000 para Espaa: el hueso de la chuleta. El establecimiento del protectorado levanta los nimos de los sectores colonialistas y empresariales en la Pennsula, que piensan que todo est resuelto. Tras el-Mizzin, sin embargo, surge un formidable enemigo en el oeste, en Yebala, Ahmed er-Raisuni, dirigente de los Beni Aros, opuesto al sultn. El estallido de la Gran Guerra europea parece reducir la actividad militar en Marruecos, aunque Espaa recupera el Fondak (1915) y en septiembre llega a un acuerdo con er-Raisuni por el que a ste se le reconoce su autoridad en la zona de Arcila en nombre del Majzn. Los modestos xitos espaoles no impiden que se levanten de nuevo voces como, en 1917, la del general Primo de Rivera, el futuro dictador que piden el abandono de Marruecos, ni que estallen huelgas contra la poltica colonial que tantas vidas est costando, y tanto dinero al erario. El fin de la Gran Guerra permite reorganizar las zonas del protectorado. En la espaola es nombrado alto comisario (1919) un hombre relacionado con Annual, el general Dmaso Be-

Las campaas de Marruecos, fueron siempre muy criticadas por la izquierda y la oposicin poltica progresista, contraria a todo tipo de colonialismos. Las protestas y las huelgas fueron reprimidas con dureza, comenzando a prender en las mentes de los militares africanistas ms reaccionarios la idea de que tambin exista un enemigo interior que haba que destruir, germen peligrossimo de la Guerra Civil futura. La ilustracin es una postal satrica pacifista en a que sobre un mapa de Espaa aparece un dibujo de la Guardia Civil en accin con la fecha 1919-1921.

renguer. Y se crean las comandancias de Melilla y Ceuta. Sobre la marcha, Berenguer trata de controlar definitivamente a er-Raisuni, que responde sublevando a la Yebala. Nueva guerra, pues, nuevos gastos militares (581 millones en 1920), nuevas protestas de la oposicin y de sectores polticos y militares, creciente descontento y desmoralizacin de los reclutas aumentan las deserciones, las autolesiones. La situacin apenas mejora con la unificacin del mando y la creacin, en septiembre de 1920, de la Legin Extranjera. Sin embargo, en octubre se ocupa Xauen, en Yebala.

Paralelamente, comenzaban de nuevo las operaciones en el Rif, en la zona de Melilla, semiinactva desde 1912. Era necesario acelerar la explotacin de las minas del Uishn, y avanzar hacia el oeste para tratar de conectar con las fuerzas espaolas de Yebala. En Melilla, en 1921, hay unos 30.000, si no ms, soldados espaoles. Se sabe que su espriEl monte Gurug fue escenario de encarnizados combates.

Arriba, histrica foto que muestra el momento en que un soldado coloca la primera bandera espaola sobre la cima del monte Gurug (Melilla) tras su sangrienta reconquista el 10 de octubre de 1921. Este monte, de 885 metros de altitud, desde cuya cima se domina Melilla, fue escenario de encarnizados combates tanto en 1909 como en 1921, hasta llegar a ser legendario por el herosmo de rfenos y espaoles. Abajo, mapa de la zona de Melilla. El Gurug se encuentra enclavado al suroeste de la ciudad.

tu no es el mejor. Aun as, el general Silvestre ocupa en la primavera varias localidades desconocidas que pronto se haran trgicamente famosas: Annual, Sid Ds, Igueriben, etc., dando grandes esperanzas al mando. A fines de mayo, Silvestre alcanza el ro Ameqrn, lmite hasta el cual los rfenos piensan dejar llegar a los extranjeros. Pero el general espaol no lo sabe, y avanza sin proteger los flancos, dispersando demasiado a sus hombres y salpicando de puestos fijos y aislados la zona, mientras arrasa cosechas y pueblos. Cuando los espaoles ocupan Abarran, al otro lado del ro, los rfenos reaccionan, infligiendo un leve descalabro a los espaoles: el zarpazo de Abarran (1 de junio). Ni Berenguer ni su subordinado Silvestre piensan que este ataque forma parte de un plan ms amplio de ofensiva de las tribus rifeas. A principios de julio, cuando los espaoles, que siguen avanzando confiados, construyen un puesto en Igueriben, al noroeste de Annual, junto al Ameqrn, quedan claras para los rfenos las intenciones de los europeos. El da 17 lanzan un ataque contra las lneas espaolas, que al da siguiente, sin que Silvestre se percate de lo que est sucediendo, comienzan a ceder. El 21 se produce el desastre. Annual, la ms fuerte posicin espaola, es atacada y cercada. Los soldados, ya inseguros, se desmoralizan rpidamente. Se impone la retirada, pues los dems puestos avanzados han sido arrasados o corren peligro

de serlo. Casi sin pausa, la retirada se transforma en desbandada general. Los soldados supervivientes corren loma abajo en ciego tropel, dice Vivero de los de Igueriben, y la descripcin vale para los dems puestos. Pero no mejor se portan los mandos: ... la cobarda de los oficiales, que arrancan sus insignias, la falta de rdenes concretas y precisas hizo que se emprendiera una desbandada general, sin combatir, una marcha alocada. Las posiciones por las que iban pasando, contagiadas del mismo pnico, se unan en general a ellos. Silvestre es incapaz de organizar una retirada en buen orden, y se pierde en Annual se suicida o es muerto. Las unidades que han mantenido la serenidad nada pueden hacer para detener la marea de fugitivos y atacantes. Los rfenos llegan a las puertas de Melilla. Si la ocupan, la porcin oriental de la zona espaola se perder. Escribe Franco en Diario de una bandera: De la Comandancia General de Melilla no queda nada; el ejrcito, derrotado; la ciudad abierta, loca, presa de pnico. Pero los lderes rfenos subestiman a sus fuerzas y temen la repercusin internacional. No ocupan Melilla. Ser un error. Mientras, los espaoles hacen el inventario de las derrotas sucesivas: entre 15.000 y 19.000 muertos, 1.000 prisioneros, innumerables desaparecidos, cuantiosas prdidas de material militar, doce aos de esfuerzos esfumados. Los rfenos han tenido apenas 800 muertos, de una fuerza no superior a los 2.000-3.000 hombres.

Es una catstrofe, una de las peores derrotas coloniales contemporneas sufridas por un ejrcito europeo, debida ms a la desmoralizacin de los espaoles que a la destreza de los marroques, dir entonces Berenguer y, en nuestros das, repite Payne. Las causas son numerosas y se repiten machaconamente desde 1909, y en ellas coinciden los crticos de la poca, incluido el Informe Picasso (militar), y los actuales: escaso adiestramiento de la tropa, escaso entusiasmo, tcticas equivocadas, incompetencia de los oficiales, armamento envejecido, un irritante sistema de cuotas; el pueblo est saturado de guerras en tierras lejanas y en beneficio de unos cuantos ricos. Ante esto, el soldado combate mal, casi como en una protesta inconsciente. Todos coinciden en atribuir las responsabilidades a los mandos militares, al rey Alfonso XIII, y a sectores coloniales del capitalismo espaol, a cuya cabeza estaba la Sociedad Espaola de Minas del Rif, seguida por 22 empresas ms, segn Morales Lezcano. Ni unos ni otros las aceptarn, y los militares guardarn las ganas de desquite hasta 1936.

En a pgina opuesta, arriba, el estado mayor espaol con los generales en jefe, Silvestre (A) y Navarro (B), observan el rpido avance de sus tropas hacia Alhucemas desde la posicin de Annual, de donde seran barridos das despus por un efectivsimo contraataque rifeo. En el posterior expediente de depuracin de responsabilidades, incoado por el general Picasso a peticin de as Cortes, lleg a demostrarse la implicacin del propio Alfonso XIII en el desastre con un irresponsable telegrama animando a Silvestre en su poco previsor avance. Abajo, portada del Illustrated London News con el rostro del lder rifeo 'Abd el-Krim (Muhammad ibn Abd Al-Karm), inteligente qad de la tribu Beni Urrguel, que organiz la sublevacin y la resistencia anticolonialista tras haber servido a los espaoles. Despus de la derrota rifea en 1926, a manos de los ejrcitos espaol y francs, Abd el-Krim se entreg a los galos y fue deportado a la isla ndica de Reunin, de donde se fug en 1947, acabando sus das en El Cairo (Egipto) en 1963. En esta pgina, arriba, soldados espaoles encuentran los restos de los cadveres de sus compaeros que defendan un blocao o posicin avanzada fortificada, tras el desastre de Annual.

Urriguel), Mohmmed ben 'Abd el-Krim elJattabi, nacido en 1882. Colaborador de los espaoles durante un tiempo, pronto comienza a constatar el verdadero carcter rapaz del colonialismo. Opuesto al sultn por la sumisin de ste a los franco-espaoles y en compaa de su hermano Mhamed, comienza a preparar desde 1919 una guerra que no quiere, y que preferira evitar, contra los invasores del Rif. En 1921 ha unido ya a su causa a otras tribus bereberes, y dispone de una fuerza modesta que ser el ncleo del futuro ejrcito de la Repblica del Rif. Nunca, a diferencia de los espaoles, emplear a sus soldados como carne de can, ni stos sern maltratados. Nunca dejar de acercarse a los espaoles y de buscar la paz, aun en pleno conflicto. Sus condiciones son simples: independencia del Rif, evacuacin espaola y francesa, facilidades a los europeos para que exploten igualitariamente los recursos del pas. Condiciones que los europeos nunca aceptarn. A lo largo de 1922 los espaoles reciben nuevas tropas y en Yebala consiguen tomar el cuartel general de er-Raisuni en Tazarut (mayo) y recuperar algunas posiciones en la zona de Melilla. Ms seguros, ofrecen a ben 'Abd el-Krim el amalato del Rif es decir, una especie de autonoma bajo Espaa, que ste rechaza. Sin embargo, libera a los prisioneros espaoles (enero de 1923) a cambio de cuatro millones de pesetas. La guerra contina. Y con ella las polmicas entre partidarios y contrarios de abandonar Marruecos. El golpe de Estado del general Primo de Rivera, marqus de Estella, en septiembre de 1923, parece zanjarlas por el momento, hasta que a comienzos de 1924 los rfenos reanudan la ofensiva y, lo que es ms importante, extienden la guerra a Yebala. Cuentan con la valiosa colaboracin de el-Heriro, ex aliado de erRaisuni. Xauen queda cercada. Primo de Rivera vuelve a proponer el abandono del norte de frica. Pero durante una visita al frente (julio) choca con la oposicin, casi insubordinacin, de los oficiales africanos, a cuya cabeza est Franco. Ha de ceder, y promete una simple retirada estratgica hasta una lnea (la Lnea Estella), a partir de la cual se intentar reconquistar lo que se pierda. Se inicia la retirada de los puestos en septiembre, en Yebala, con cierto orden. Pero, el 15 de noviembre, 45.000 soldados evacan Xauen. Inmediatamente son atacados por 7.000 rifeo-yebales. La retirada se convierte en desastre: desmoralizados, sin proteccin una vez ms, los oficiales no cumplieron con su deber, la tropa es masacrada impunemente. Finalmente, tras abandonar muertos y heridos, los

espaoles llegan a Tetun, detrs de la Lnea Estella. Primo de Rivera recibe a los desbandados con las siguientes palabras, pronunciadas totalmente en serio: Entris triunfantes en Tetun. Bravo, seores generales, jefes, oficiales, soldados! La evacuacin y las derrotas llevan a la prdida de 400 puestos y 20.000 soldados.

La victoria de Xauen conduce a la alianza definitiva de Yebala, Ghmara y Andyera con el Estado rifeo, una vez derrotado er-Raisuni (por ben 'Abd el-Krim), cuyos soldados se pasan en masa al vencedor. En 1924 el ya emir del Rif controla toda la zona espaola, excepto Tnger, Tetun, Ceuta y Melilla. Para la total unificacin slo quedan las tribus a caballo de la frontera hispano-francesa.

Francia, mientras tanto, observaba con aprensin el desmoronamiento del podero espaol en el norte. Haba que hacer algo, o todo Marruecos, y no slo Marruecos, poda seguir el ejemplo rifeo. Desde este momento, Francia buscar provocar a ben 'Abd el-Krim, permitiendo que colonos franceses ocupen tierras bereberes a en el ro Wargha. Tras incidentes previstos, en mayo de 1924 tropas francesas cruzan el Wargha, y las tribus amenazadas piden ayuda a la Repblica rifea, que se la conceder, pero de mala gana ante la apertura de un nuevo y peligroso frente en el sur. Los franceses, que no tenan una gran opinin de los espaoles como soldados, imaginaron desenvueltamente que iba a ser un paseo militar. El 13 de abril de 1925, cuatro mil bereberes tan slo rompan el frente francs y llegaban a 30 km de Fez, capturando numerosos puestos y 2.100 prisioneros entre soldados franceses y coloniales, y ocasionando entre 3.000 y 5.000

En la pgina opuesta, arriba, portada de la revista ilustrada Espaa en Marruecos, que muestra al cabo Mateo Terrn huyendo tras el desastre del Barranco del Lobo, derrota espaola ocurrida en 1909. Abajo, otra portada de la misma revista muestra las represalias que los rebeldes rfenos tomaban contra las cbilas que permanecan feles al dominio espaol. Bajo estas lneas. El desembarco de Alhucemas, leo del pintor historcista Moreno Carbonero sobre el desembarco conjunto hispano-francs realizado el 5 de septiembre de 1925.

bajas. El general Lyautey es destituido; lo sustituye el general Ptain, que llega con 100.000 nuevos soldados. La situacin impona la inmediata colaboracin entre franceses y espaoles que, reunidos en Madrid, elaboran un plan de contraofensiva general, que inclua un desembarco en la costa Por el momento, los aliados marroques obtenan nuevas victorias sobre los franceses. Pero en agosto los europeos establecan contacto en Arbawa. Y los aliados de ben 'Abd el-Krim comenzaban a cansarse por la excesiva duracin de la guerra. Esta deba continuar: los europeos no queran ni or hablar de independencia. No haba otra alternativa para los rfenos.

soldados espaoles, heridos Al tiempo que los franceses proseguan las y mutilados durante la operaciones en el sur, los espaoles se preparacampaa de Marruecos, son ban para el desembarco en Alhucemas. La acrecibidos por sus compaeros a su llegada a cin, encomendada al general Sanjurjo, fue senla pennsula. Bajo estas sata y minuciosamente preparada, con tropas lneas, el conde de Montseny, presidente de a muy mejoradas y oficialidad ms competente Diputacin de Barcelona, (adems de cierto apoyo francs), y result un inaugura en Granollers, el 6 xito (septiembre). Y ello pese al ataque de dide octubre de 1929, el versin rifeo en Kudia Tahar, hacia Tetun, C. C. monumento a las vctimas de as campaas de que fracas, y pese a las elevadas prdidas esMarruecos. Las protestas populares contra la paolas. movilizacin de soldados y El 2 de octubre las tropas de Sanjurjo entra- Bibliografa bsica reservistas para ir a combatir ban en la capital del Rif, Ashdir. Das despus, a frica se originaron en las de Ptain desalojaban de su zona a las fuer- AYACHE, G.: Les origines de a guerre du Rif, Maspero. Pa- gran parte por el injusto y clasista sistema de cuota rs, 1982. zas de ben 'Abd el-Krim. que serva para el MARTN, M: El colonialismo espaol en Marruecos, Ruedo Estos fracasos marcaron un giro en la guerra: reclutamiento. Los Ibrico. Pars, 1973. el emir del Rif perda desde este momento la MORALES LEZCANO, V.: El colonialismo hispanofrancs en movilizados que podan pagar la cuota se libraban Marruecos, Siglo iniciativa militar, aun controlando todava la casi YACONO, X.: HistoireXXI. Madrid, 1976. de ir a combatir debiendo de la colonisation franqaise, P.V.F. Paacudir otro en su lugar. totalidad de la zona espaola. rs, 1969. En todo el mundo no europeo, y ms ahora, se multiplicaron las manifestaciones de apoyo a la Repblica del Rif. En Espaa y Francia las izquierdas vean con simpata, pero sin comprender mucho, la hazaa berber. Por su lado, los franco-espaoles, ya seguros de la victoria, rechazaron dos nuevos ofrecimientos de paz de ben 'Abd el-Krim en diciembre de 1925 y a comienzos de 1926, ambos sobre la base de la simple autonoma. En febrero de 1926 se reanudan las operaciones: las derrotas de los rfenos y sus aliados se suceden imparables. El emir sabe que ya no podr resistir por mucho tiempo. En mayo decide rendirse, y el 30 as lo hace, a los franceses, lo que irrit a los espaoles, que esperaban capturar al ingrato moro que los haba vapuleado a conciencia. El 4 de junio era deportado a la isla francesa de la Reunin, en el ocano Indico. Inauguracin de un monumento por las vctimas de Marruecos.

Quedaban sin embargo las ltimas resistencias, lo que los europeos llamaban la pacificacin. Entre finales de 1926 y el verano de 1927, los franceses en el sur y los espaoles en Yebala y en el Rif acaban no tan fcilmente con las ltimas tropas de la repblica berber. El 10 de julio Sanjurjo y a fin de mes los franceses proclamaban oficialmente el fin de una guerra que haba exigido medio milln de soldados, aviacin, artillera, barcos de guerra, gases asfixiantes y siete aos de dursimos combates por parte de dos ejrcitos europeos, para derrotar a las esculidas fuerzas armadas de la Repblica del Rif, que nunca haba podido armar a ms de 20.000 hombres a la vez. Con la paz (colonial) lleg una brutal represin en ambas zonas, que se prolong hasta 1930. El repartido Marruecos quedaba slidamente en manos europeas. Para Francia haba sido un susto, un buen susto, pronto superado. Para Espaa, la derrota del moro rebelde representaba el fin de una largusima pesadilla de 28 aos de duracin. Y ben 'Abd el-Krim el-Jattabi y su Repblica rifea? Esta fue englobada en la zona espaola, y tras la independencia de Marruecos, en este pas. En cuanto al emir, pudo huir en 1947 y refugiarse en Egipto, donde muri en 1963.

L 2 de agosto del ao 1921, el mundo de la pera sufri una gran conmocin. El mtico Enrico Caruso falleca en aples, su ciudad natal, a los cuarenta y ocho aos de edad. El proceso de la enfermedad que le condujo a la muerte haba comenzado meses antes, cuando, tras una representacin de L'elisir d'amore, en la Academia de Msica de Brooklyn, el famoso tenor cogi un fuerte resfriado. Su ltima aparicin sobre el escenario haba tenido lugar en el Metropolitan Opera House de Nueva York, en la nochebuena del ao anterior. Cantaba aquel da el papel de Eleazar, de La juda de Halevy, uno de sus mayores xitos, cuando sufri un intenso dolor en el pecho. Sus pulmones, infamados y sometidos a esfuerzos tremendos (se atreva con fragmentos de bajo cantante para comprobar la fabulosa extensin de su voz, o cantaba de arriba abajo, por la maana, la pera que deba representarse por la noche), no podran resistir despus la neumona bronquial. Muy enfermo, Enrico Caruso se trasladara a su baha natal para morir a la vista del Vesubio. aples! Cunto haba luchado y penado all durante su infancia y juventud!

Bajo estas lneas, vista panormica de la ciudad de aples, sita junto a la baha mediterrnea del mismo nombre y cuna del famoso cantante de pera Enrico Caruso, cuya caricatura, realizada y firmada por l mismo, aparece en la pgina opuesta. Como otras muchas personas, Caruso no fue profeta en su tierra, consechando sus mximos xitos en Estados Unidos. El potente chorro de voz transform la forma de interpretar las partituras opersticas al modo clsico.

El triunfo de Enrco Caruso como tenor y primera figura masculina del mundo de la pera moderna se dio sobre todo en los pases anglosajones, a raz de su presentacin en el Covent Carden de Londres en 1902, momento que recoge la fotografa, representando el papel de Canio en a pera I Pagliacci (Payasos), personaje que repetira en su debut neoyorquino un ao ms tarde. En Norteamrica, Caruso ganara ingentes cantidades de dinero por la grabacin de sus discos, retransmisin de sus actuaciones por radio y hasta por dejar utilizar su nombre y figura para lanzar al mercado diversos artculos de consumo. Empezaba otra poca para el mundo de la pera.

La tempestuosa relacin entre Caruso y su ciudad natal se inici el ao 1901, tras haber cantado un Elisir d'amore que caus asombro a la mayor parte del pblico, acostumbrado a otro estilo de canto mucho ms blando y preciosista. Caruso quera interpretar el sentir de los compositores modernos de su poca y aplic su tcnica verista que tanto encanto restara despus al repertorio del ms puro belcantismo recibiendo las ms duras crticas. Sus paisanos preferan la delicadeza del otro gran tenor napolitano, Fernando de Lucia, y atacaron la rudeza de Caruso. Con su versin del Elisir, Nemorino dejaba de ser el tmido aldeano enamorado y expresaba una vibracin pasional desconocida. El pblico se asombraba de la inapropiada intensidad del arte de Caruso y reaccionaba, como ante todo lo nuevo, rechazndole. El gran tenor no lo olvidara, y cuando se refera a aples, sola decir: El pesebre es hermoso, pero los pastores apestan. Tal vez por eso, hasta

1963, cuarenta y dos aos despus de su muerte, Caruso no tuvo en la urbe napolitana una calle a su nombre, o una lpida en su casa natal. Enrico Caruso era hijo de un carabinero del puesto de aples, donde vio la luz el 27 de febrero de 1873. A los diez aos ya cantaba por los cafs, las iglesias y las calles de la ciudad. Un empresario supo ver en l facultades extraordinarias y le coste los estudios bajo la direccin de Lamperti y Concone, maestros de canto napolitanos. A los 18 aos pas a estudiar con Guglielmo Vergine, con quien hizo importantes progresos. El 16 de noviembre de 1894, Caruso pudo hacer su presentacin en el Teatro Nuovo de aples, cantando en L'amico Francesco de Morelli. Luego sigui cantando por el sur de Italia, mientras perfeccionaba su tcnica con el director Vincenzo Lombardi. Su voz, por entonces, se senta incmoda en los registros altos, obligndole a veces al falsete o a la transposicin. Su tono denso, oscuro, era prcticamente desconocido en los grandes tenore$ del pasado, entre ellos el espaol Julin Gayarre, el exquisito Enzo de La Gioconda. Caruso significaba, por fin, la aparicin del intrprete capaz de asumir el proceso evolutivo del arte lrico a partir de las peras ms complejas y avanzadas de Verdi. Esa evolucin llevara hacia un nuevo estilo, conocido con el nombre de verismo, no ms verdadero que la pera tradicional, pero ms apegado al mundo de lo cotidiano y, sobre todo, necesitado de una msica de acentuado dramatismo, ms acorde con la temtica, desgarrada y naturalista, a la cual serva.

Precisamente con el Enzo de La Gioconda de Ponchieli, Caruso consigui al presentarse en mayo de 1897, en el teatro de Palermo, su primer gran xito. Su voz an posea ese timbre sombro, cuya ambigedad suscitaba dudas entre los aficionados, y que har escribir a Sonzogno un famoso telegrama a Daspuro, protector del joven cantante: Oh, agradezco vuestro bonito regalo, pero me habis hecho contratar a un bartono por un tenor! Entre los pilares bsicos de la carrera de Caruso hacia la fama, est el estreno en Miln, el 17 de noviembre de 1898, de la pera Fedora, de Umberto Giordano, uno de los paladines de la escuela verista. Pronto saldra Caruso de Italia, y en 1899 triunfa en Buenos Aires.

Ese mismo ao sera llamado por el Teatro Constanzi de Roma para cantar Mefstofele junto a la Carelli y bajo la direccin de Leopoldo Mugnone. El ilustre Arrigo Boito, que sola ser prudente en el elogio, tras haber odo al napolitano, le escribe: Su voz tiene una cualidad que toca mi corazn; hay en su canto una instintiva virtud que no sabra describir. Me congratulo. Y mi alma, mi corazn, le agradecen la alegra que usted les ha dado. Ese mismo ao, 1899, haba hecho su debut romano con la Iris de Mascagni, estrenada por su rival, Fernando de Lucia, meses antes. Pero en la pera hay que triunfar todos los das, y el 26 de noviembre del ao 1900 Enrico reciba la ms dura crtica del Corriere della sera de Miln. A Caruso no se le oa y cuando se esforzaba por sobrepasar a la orquesta de la Scala, que diriga Arturo Toscanini, su canto no era puro y careca de justeza. Pero el joven tenor se rehizo pronto, con versiones magistrales de Las mscaras de Mascagni, L'elisir d'amore de Donizetti y Mefstofele de Boito. Sobre su versin de la pera de Donizetti, que suscit una gran controversia, como dijimos, al ser cantada por l en aples, Toscanini profetiz: Si este napolitano contina cantando as, conseguir que el mundo hable de l. Poco despus, a comienzos de 1902, le vemos en Montecarlo, cantando junto a Nellie Melba. Meses ms tarde hace su presentacin como duque de Mantua en el Covent Carden de Londres y, a fines de aquel mismo ao, el 6 de noviembre, protagoniza en el Teatro Lrico

Arriba, la famosa soprano australiana Helen Mitchell, conocida umversalmente per el nombre de Nellie Melba. Comparti con Enrico Caruso el ms alto pedestal de la popularidad, y su interpretacin conjunta de la pera I Pagliacci (Payasos) del italiano Ruggiero Leoncavallo, l en el personaje de Canio y ella en el de Nedda, ha pasado a los anales de la historia de la msica por su dramatismo y perfeccin. Adems de estupendos cantantes, l era un buen caricaturista y ella una creativa cocinera que dio su nombre al postre conocido como Copa Melba. Abajo, Enrico Caruso (a la derecha) con su mujer y su hijo.

de Miln, el estreno de Adriana Lecouvreur de Cilea, uno de los triunfos ms perdurables de la esttica verista. A partir de esa fecha, Caruso se convierte en el dolo de Europa y Amrica. Canta en Rusia, Polonia, Espaa, Alemania, Austria, Egipto, Gran Bretaa, Argentina y Estados Unidos. En Berln, tras haber cantado Ada (el Verdi maduro le dio grandes triunfos), el compositor Richard Strauss fue a su encuentro y le dijo: Usted canta el alma de la meloda.

En el Gran Teatro del Liceo de Barcelona protagoniz dos representaciones de Rigoleto, suscitando opiniones diversas. Seguan sorprendiendo las calidades baritonales de su voz, tal vez la imperfecta escuela de sus primeros aos. Pero arrebataban sus impulsos elegiacos, la fuerza expresiva que otorgaba a las pasiones, la claridad y brillantez en las notas altas, la firmeza del volumen, el control excepcional de la respiracin. El ms frecuente escenario de los xitos de Caruso, en casi veinte aos de triunfal carrera, fue el Metropolitan de Nueva York. Entre los aos 1903 y 1920 actu en ms de seiscientas ocasiones con cerca de cuarenta peras, en alguna de las cuales hizo verdaderas creaciones por la ternura de su mezza voce, la perfecta entonacin y elegancia del fraseo. Adems de las citadas, cabe recordar Fausto de Gounod, Los pescadores de perlas de Bizet, Manon de Massenet, Manon Lescaut, Tosca y La fandulla del West (en el estreno de esta ltima en el Metropolitan, Caruso fue Dick Johnson) de Puccini, Un bailo in maschera y La forza del destino de Verdi, Sansn y Dalila de Saint-Sans, Germania de Franchetti, Martha de I Pagliacci de Leoncavallo (era un Canio genial) y La africana de Meyerbeer. A propsito de esta ltima pera, Eugenio Gara ha puesto de relieve cmo Caruso, al entonar el Oh paradiso... que canta Vasco de Gama al contemplar por primera vez frica, transmita algo que no era abstracto. No aluda a un edn bblico ni a un jardn del empreo, sino a la nostalgia de una tierra verdadera, que lo haba visto nacer. Y esa melancola carusiana es, segn Gara, una autntica melancola baritonal, que nace de lo profundo y cala hondamente, ms all del lmite convencional de los tenores. La rara calidad humana del arte de Caruso queda bien reflejada en estas palabras del crtico londinense Thomas Burke: Quin es? No es un cantante. No es una voz. Es un milagro. No

habr otro Caruso en dos o tres siglos, tal vez jams. Estbamos tan habituados a las voces espurias, artificiosas, de gente como De Reszke y Tamagno, que cuando nos presentan el regalo casi genuino, nos cuesta reconocerlo. El timbre clido, acariciante, de la voz de Caruso pas muchas veces al disco, hasta el punto de haberse dicho que gracias al disco se haba levantado no slo la gran fortuna del tenor napolitano, sino su propia fama universal. Tambin se ha afirmado que fue l, con sus innume-

rables y magistrales grabaciones, quien consolid el xito del gramfono. Excelente dibujante, Caruso nos ha dejado divertidas caricaturas, un breve tratado de canto y algn pequeo intento compositivo. Pero fue su voz la que le dio la inmortalidad, la que suscit este juicio de la atractiva prima donna assoluta del Covent Carden, Nellie Melba: El tenor ms maravilloso que o jams.

Caruso fue un hombre de su tiempo, un cantante moderno que us profusamente del fongrafo y los discos para dejar a la posteridad recuerdos imborrables de su alta capacidad y tcnica musical. Gracias a la grabacin de sus peras o fragmentos de sus estelares interpretaciones, en 1910 el 85 por 100 de los discos vendidos eran de piezas clsicas. Como hombre que haba pasado necesidad, a Caruso le importaba el dinero sin llegar a ser avaro. Fue un excelente manager de s mismo y gan millones de dlares con sus discos, adems de prestar su imagen e incluso sus dibujos para fines publicitarios, como puede verse en el cartel reproducido en la pgina opuesta. A la izquierda, Enrco Caruso y Dorothy Benjamn fotografiados el da de su boda.

Poltica internacional Rebelin de marineros antibolcheviques en Kronstadt Es dominada por el Ejrcito Rojo. Tratado de paz de Riga entre Polonia y Rusia. Se fijan las fronteras de ambos pases. Asesinato del presidente del gobierno espaol Eduardo Dato. Le sucede Manuel Allende alazar. Estados Unidos acuerda tratados especiales de paz con Austria, Alemania y Hungra. Warren G. Harding nuevo presidente de Estados Unidos. El ejrcito turco derrota a los griegos en la batalla de Sakaria. El gobierno nacionalista turco se instala en Ankara. Irlanda obtiene el estatuto de dominio britnico (con excepcin de la parte septentrional del Ulster). Alianza entre Polonia y Rumania. Se funda el reino de Irak con capital en Bagdad. Insurreccin de 'Abd el-Krim en el Marruecos espaol. Desastre de Annual con la muerte del general Silvestre y ms de 8.000 espaoles. Asesinato del primer ministro japons Takashi Har. Convocacin del primer Parlamento indio. Sociedad Fusin entre el Partido Comunista Obrero de Espaa y el Partido Comunista Espaol formando el Partido Comunista de Espaa. Adolf Hitler es nombrado presidente del Partido Nacionalsocialista. Congreso de Shanghai: creacin del Partido Comunista Chino. Primera ley sobre la emigracin en Estados Unidos; en ella se establecen cupos por pases. Jos Ortega y Gasset publica Espaa invertebrada. Economa El Comit de Reparaciones declara que Alemania es insolvente para pagar las deudas de guerra. En Rusia se sustituye la obligacin de los campesinos de entregar parte de la cosecha por un impuesto natural y se permite el comercio libre, aunque con ciertas limitaciones, para incrementar la produccin. Unin aduanera y comercial entre Blgica y Luxemburgo. Se publica la obra postuma de Max Weber Economa y Sociedad. Ciencia y tecnologa Frederick G. Bantingy Charles H. Best logran aislarla insulina y aplicarla como remedio a la diabetes. Primera fumigacin area en Estados Unidos. Inauguracin de la primera emisora de onda media en Estados Unidos. Procedimiento Belim de telefotografa. Albert Einstein, premio Nobel de Fsica. Sucesos Un incendio en Oppau (Alemania) causa unas 600 muertes. El doctor Hols se opera a s mismo de apendicitis en Pensilvania, 'Estados Unidos.

Literatura Anatole France, premio Nobel. John Dos Passos: Tres soldados. Car/os Pellicer: Colores en el mar y otros poemas. Aldous Huxley: Los escndalos de Crome. George Moore: Elosa y Abelardo. Giovanni Papini: Historia de Cristo. David H. Lawrence: Sea and Sardinia. Muere Emilia Pardo Bazn. Cine Emst Lubitsch: Ana Bolena. Erch von Stroheim: Esposas frivolas. Buchs: La verbena de la Paloma. Rex Ingram: Los cuatro jinetes del Apocalipsis. David W. Griffith: La calle de los sueos. Teatro Luigi Pirandello: Seis personajes en busca de autor. George Bernard Shaw: Vuelta a Matusaln. William Somerset Maugham: El crculo. Msica Sergei Prokofev: El amor de las tres naranjas. Arthur Honegger: El rey David. Leo Jancek: Katya Kabanova. Pintura y escultura Pablo Picasso: Los tres msicos. Georges Braque: Bodegn con guitarra. Juan Gris: Le Tourangeau. Max Emst: El elefante llamado Clebes. Juan Mir celebra su primera exposicin en Pars. El mejicano David Alfaro Siqueiros publica Declaracin Social, Poltica y Esttica, donde predica un arte grandioso y monumental inspirado en a cultura indgena. Arquitectura Michael De Klerk, Apartamentos Eigenhaard, Amsterdam.

Oleo del pintor S. Galimbert que reproduce la Marcha sobre Roma realizada en 1922 por los fascistas italianos. Mussolini marcha al frente de sus temibles y a la vez empalagosos camisas negras. Benito Mussolini, que cambi varas veces de camisa poltica (fue anarquista y socialista antes que fascista), era un gran actor y un excelente publicista poltico ante las masas. El historiador britnico Denis Mack Smith lo define en su estupenda y erudita biografa como un Csar de mentira, periodista sensacionalista sin formacin intelectual slida, tmido y violento, cnico y egocntrico, que supo cultivar su imagen y hacer de su misantropa una virtud poltica. Un gran actor y buen orador que manipulando la prensa y la radio supo vender su confusa doctrina a las masas. Un actor que podra haber sido un buen comediante si no hubiera conducido a su pueblo a la tragedia de la guerra y la muerte.

NFATIGABLEMENTE, tercamente, se identifica el fascismo con la figura guiolesca de Benito Mussolini; interpretacin que, aparte la pretensin nada superficial de ocultar con la ancdota los anlisis reales, incide en la apologa del superhombre, aporte nietzcheano tan querido de todos los espritus totalitarios. Ahora bien, en esta clase de movimientos irracionales, por ende antidemocrticos, es ciertamente lgica la exaltacin del dirigente, ms exactamente del conductor de masas. A este respecto, no se puede ignorar la relevancia de la personalidad del propio Benito Mussolini.

Los aos de la Primera Guerra Mundial transformarn a Mussolini de pacifista en militarista, de socialista en fascista, de anticlerical en firmante del tratado de Letrn con el Vaticano. Herido en una pierna en 1917, aparece en la foto, con muletas, charlando con un mdico del hospital donde fue ingresado.

la publicacin socialista La lotta di classe. Un ao ms tarde, junto a Pietro Nenni, conocer Hijo de un herrero socialista y de una maes- los rigores de las crceles. En 1912, a sus veintitra, nace cerca de Forl, en la Romagna, en nueve aos, llega a su puesto de mxima res1883; y all vive hasta que emigra a Suiza para ponsabilidad dentro del partido socialista al serle eludir el servicio militar; en Suiza desempear confiada la direccin del peridico Avanti!, que diversos oficios manuales y se pondr en con- aos despus sera el blanco de sus ms duros tacto con las doctrinas socialistas del momento, ataques. En 1913, tras arrostrar ms de un proen particular con las tendencias violentas ilustra- ceso poltico, participa en las elecciones como das por el pensamiento de Sorel. Cuando, en candidato por-la circunscripcin de Forl, pero 1904, regresa a Italia, ya est enrolado en las no alcanzar el escao de diputado. De todas filas del partido socialista, asumiendo sus orien- formas, es un nombre ya conocido en la poltica taciones ms radicales: anticlerical, antimilitaris- italiana. ta, internacionalista y pacifista. En 1910, dirige Estos aos de juventud ofrecen la imagen de un hombre que ama vivir peligrosamente. Su bsqueda individualista de protagonismo le con ducir a asumir reivindicaciones que destacan por su carcter dramtico, teatral, que, con el tiempo, ser uno de los argumentos que mejor utilizar para manipular los sentimientos del pueblo italiano. Sus enfrentamientos con las fuerzas del sistema en sus sectores ms representativos iglesia, ejrcito y polica le proporcionarn una excelente plataforma para labrarse una reputacin de ribetes demaggicos; por el contrario, su posible incardinamiento con las acciones y reivindicaciones colectivas, los sentimientos racionalizados de solidaridad de clase, no conmovern de igual manera sus apetitos de protagonismo social. La Gran Guerra (1914-1918) ser la piedra de toque para el hipottico ideario socialista del joven Mussolini.

El fascismo no fue posible por la voluntad elemental de un hombre que aspiraba a ser dirigente de masas. El fascismo se materializ gracias a unas circunstancias polticas, sociales y econmicas de un pas concreto y, sobre todo, de una clase dirigente que buscaba remedio a su declive como fuerza hegemnica. La Italia del Resurgimiento se inspiraba en un arraigado sentimiento nacionalista que se vio enfrentado rpidamente a una serie de conflictos exteriores, concretamente la persecucin de un lugar en el sol africano, que puso en marcha un mecanismo que, luego, no sera fcil detener o, por lo menos, controlar. Otro tanto ocurrira con su equvoco juego en el conjunto de la llamada diplomacia bismarckiana y que le conducira a ser el tercer componente tardo de la Triple Alianza. El 28 de junio de 1914, fecha del magnicidio de Sarajevo e inicio real de la Primera Guerra Mundial, supondra con el tiempo un pesado lastre para la poltica interior y tambin exterior de Italia. Los sentimientos populares y la voluntad poltica se compartirn entre la obligacin de hon-

rar los compromisos contrados con los imperios centrales y el irredentismo en carne viva contra Austria-Hungra por la posesin del Alto Adigio. En este contexto, tras algunas fintas dialcticas y no pocas vacilaciones polticas, el internacionalista Benito Mussolini, a finales de 1914, se pronuncia rotundamente a favor de la entrada de Italia en la guerra, junto a los aliados y en contra de los imperios centrales. El 24 de noviembre de 1914, Mussolini es expulsado del partido socialista e inmediatamente, en circunstancias econmicas rodeadas de sospechas, se coloca en la direccin de un peridico que, con el tiempo, ser uno de los instrumentos ms activos de la

ideologa fascista: // Poplo d'Italia. Aqu comenzar ya, sin disimulos, un estilo retrico, Marcha de Mussolini grandilocuente, embaucador de mentalidades sobre Roma juveniles y manipulador de ideas que hara triste fortuna en Italia y, ms tarde, en buena parte de Europa. En el primer nmero de aquella publicacin, bajo la firma del propio Mussolini, aparece un artculo titulado Audacia, acuador de un modo expresivo caracterstico de la vaciedad que ser columna vertebral de la estilstica fascista: En una poca de liquidacin general como la nuestra, la propaganda contra la guerra es la propaganda de la cobarda; dejmosla a los curas, a los jesuitas, a los burgueses, a los mo-

Excelente orador y propagandista, Mussolini lleg a ser el lder ms solicitado por los fascistas para sus mtines y actos pblicos. En la foto aparece lanzando una de sus famosas y apasionadas arengas, tras una manifestacin fascista en 1919. Con la cabeza rapada (luego con adornados sombreros militares) para disimular su calvicie y predicando su nuevo orden, el agitador que incitaba a vivir romanamente lleg a parecerse a un extra de pelcula de gladiadores. Hombre triste y decado, con momentos de euforia, confesaba en privado que para l las masas eran como un rebao de borregos y que para gobernar slo eran necesarios decretos y polica. Siempre fue poltico activo, pero no siempre desde las mismas filas.

En uno de sus muchos actos pblicos para la galera, Mussolini marcha en procesin tras un camisa negra con bandera y medallas hacia el Teatro Augusto de Roma, donde se celebr en 1919 el I Congreso del Fascismo Italiano. De l naceran los grupos de choque o Fascios Italianos de Combate, que sembraron el terror en las calles y en los domicilios de los izquierdistas. Elegido diputado en 1921 por el derechista Bloque Nacional, Mussolini obtuvo el apoyo tcito de la gran burguesa y aprovech la divisin de la clase obrera y la crisis econmica para aupar su movimiento, transformado en Partido Nacional Fascista en noviembre de 1921.

nrquicos. La tarea de los socialistas revolucionarios slo puede ser la de despertar la conciencia adormecida de las multitudes, arrojar paletadas de cal viva al rostro de los muertos tan numerosos en Italia que se obstinan en la ilusin de vivir. Es a vosotros, jvenes de Italia, a los que dirijo mi convocatoria; este grito, esta palabra, que nunca habra pronunciado en un tiempo normal y que hoy lanzo a voz en cuello. Una palabra fascinadora y terrible: Guerra! Pero no sern las proclamas de Mussolini las que arrastrarn a Italia a la guerra, sino los intereses financieros y los de la gran burguesa, que reclaman la intervencin en el conflicto con un indisimulado oportunismo. El 26 de abril de 1915, el gobierno italiano concluye en Londres un acuerdo, de carcter secreto, con Gran Bretaa, Francia y la Rusia zarista, que determina su entrada en la guerra a cambio de una serie de promesas de carcter territorial: la frontera con el Brennero, Trieste, Istria y una parte considerable de la Dalmacia. En el plazo de un mes, como mximo, Roma habr de entrar en el conflicto. Siguiendo un mecanismo de extremado formalismo democrtico, el Parlamento italiano aprueba por 407 votos contra 74, el da 20 de mayo, la autorizacin al gobierno para declarar la guerra a los imperios centrales, lo cual se

efecta el 24, dos das antes de cumplirse el plazo sealado en el acuerdo de Londres. Mussolini, el internacionalista y pacifista de fecha reciente, se incorporar al ejrcito en las filas de los bersaglier. Sin embargo, la guerra nunca es tan bella ni tan heroica como prometen incansablemente sus impulsores. Entre mayo de 1915 y octubre de 1917, Italia sufrir una media mensual de once mil muertos y veintisiete mil heridos. Las pginas de Hemingway en el Adis a las armas son un testimonio periodstico y novelesco de primera magnitud sobre las dimensiones de la catstrofe italiana. Mussolini, al resultar herido en combate a comienzos de 1917, es evacuado y ya no volver al frente de batalla. Y an quedaba lo peor: la tragedia de Caporetto, en el valle de Isonzo, que se desarrolla a partir del 24 de octubre de 1917; es el hundimiento del ejrcito italiano ante el austro-alemn; se suceden las largas columnas de refugiados que llegan a las ciudades de la retaguardia ante el avance de las fuerzas enemigas. Caporetto ser una tragedia de dimensiones tan profundas que los italianos no podrn olvidarla y, desde luego, no la habrn superado un ao despus, cuando los austracos se vean obligados a firmar el armisticio, en Padua, el 4 de noviembre de 1918.

A la embriaguez de la paz y los desfiles victoriosos, suceder el verdadero rostro de la guerra. Han perdido su vida ms de seiscientos mil italianos y otros doscientos cincuenta mil quedaron mutilados; Trieste es italiana, pero Fiume se incorporar a Croacia, convirtindose en la primera bandera del nacionalismo fascista. Por lo dems, Italia no ver satisfechas sus pretensiones colonialistas en el continente africano. Pero la guerra no cuesta tan slo vidas y frustraciones, tambin hay que sufragarla. Los gastos presupuestarios, que en 1913 eran de dos mil millones de liras, han pasado en 1918 a treinta y dos mil millones, con lo que el dficit nacional se ha multiplicado por cien. Y, tambin con el final de la guerra, los jvenes italianos abandonan el oficio provisional de soldados y, en gran nmero, se encuentran sin un puesto de trabajo en la sociedad civil. En este clima de crisis econmica, de amarga derrota en la victoria que haba sido conseguida gracias al esfuerzo de los aliados, // Poplo ditala, dirigido por Mussolini, sembrar su ideologa revanchista. El 23 de marzo de 1919 tiene lugar en la plaza del Santo Sepulcro de Miln la Asamblea constituyente de los Fasci di combatti-

mento. Mussolini y, entre otros, el poeta futurista Marinetti, as como el grandilocuente D'An- Marcha de Mussolini nunzio, ocupan puestos de direccin. Meses sobre Roma ms tarde, en agosto, sale a la calle el rgano de expresin del nuevo grupo poltico: // Fascio. Sin embargo, en las elecciones de finales de ao, aquellos fascistas de la primera hora sufrirn un descalabro espectacular. Dueo de la calle, machac A lo largo de aquellos meses equvocos, se a la izquierda con la vivi un captulo esperpntico que, no obstante, pasividad de la polica, y el 28 de octubre lanz la era indicativo de los tiempos que se avecinaban Marcha sobre Roma. Un da y del sentimiento nacionalista popular que esta- ms tarde el rey lo llam ba disponible para ser manipulado. El poeta para formar gobierno. El fascismo triunf de hecho, y D'Annunzio, encabezando una columna de le- las denuncias de ilegalidad gionarios, ocupa la ciudad de Fiume, el 12 de del diputado socialista septiembre de 1919, incorporndola a la coro- Matteotti culminaron con el asesinato de ste en 1924, na italiana. El propio D'Annunzio se autoprocla- tras las elecciones realizadas maba regente de la ciudad, apareciendo co- segn la nueva ley electoral, que dieron mayora a los mo proftico y exaltado portavoz de las acciones fascistas. Ante la reaccin fascistas. Fiume, debe recordarse, estaba bajo la tan tarda de los partidos democrticos, el ya proteccin de la Sociedad de Naciones. Duce (caudillo) prohibi toda Frente a una crisis nacional cada vez ms pro- actividad poltica, suprimi funda y la pasividad vergonzante de los partidos las libertades y encarcel a burgueses, el partido socialista italiano atraviesa sus opositores. El fascismo dictatorial comenzaba. Abajo, una de las crisis ms importantes de su historia: dibujo propagandstico que reformismo y revolucionarismo precipitarn la muestra a Mussolini ofreciendo al rey Vctor divisin de la clase obrera y de sus lderes ms Manuel III la nueva representativos. El ao 1920, sobre todo su ve- Italia triunfante.

Arriba, lderes fascistas italianos ataviados con camisas negras llenas de medallas, a punto de asistir al mitin de la romana Piazza del Poplo en octubre de 1922. De izquierda a derecha: Michele Bianchi, Emilio de Bono, Attilio Teruzzi, Benito Mussolini, Cesare Mara de Vecchi e talo Balbo. A la derecha, una squadra fascista inicia en la estacin de aples su Marcha sobre Roma. Bordadas sobre sus camisas negras aparecen calaveras y tibias cruzadas. El nuevo orden llegaba.

rano, vive el espectculo de la ocupacin de fbricas por los propios trabajadores, llegando en septiembre a apoderarse de ms de trescientas industrias. El ao 1920 haba sido tambin la ocasin en que, durante el Congreso de Livorno, en enero, haba nacido el Partido Comunista Italiano, como escisin izquierdista del socialista; era un nuevo captulo en los enfrentamientos entre los restos de la II Internacional y la Komintem que, por otra parte, experimentara la mayora de los partidos socialistas europeos.

damente ejecutadas por los escuadristas... Se levantaba un escenario que, muy poco despus, se extendera tristemente a buena parte de Europa: la dialctica de la violencia, de los puos y las pistolas. Los europeos de extrema derecha comenzarn a manifestar su gusto por el uso de camisas arremangadas hasta el codo y de colores oscuros como signos externos de virilidad: en Italia sern las camisas negras; en otros lugares, sern pardas o azules... Esta extrema derecha, agrupada en los Fase/ di combattimento, se presentar como remedio a la crisis nacional que atraviesa el pas. Tienen, a sus espaldas, la fuerza sombra de un nacionalismo desencantado, la ineficacia de un sistema de partidos anquilosado y la herencia blica de una economa destrozada. Pero su motor de accin decisivo ser la burguesa empavorecida por los ecos revolucionarios que llegan de la Rusia bolchevique. La burguesa, digna y en su pedestal, dejar a los fascistas las manos libres para que hagan el trabajo sucio frente a las masas obreras, casi en huelga prerrevolucionaria, y frente a los cada vez ms crticos grupos de intelectuales. Todo ello, con la secreta esperanza de que, domesticados los impulsos revolucionarios, los fascistas volvern mansamente a sus cuarte-

les de invierno. Benito Mussolini levantar la comenzar a establecer ncleos de apoyo que, bandera de la honra nacional ultrajada ante los luego, seran la base del denominado fascismo Marcha de Mussolini desaires que sufre la delegacin italiana en la agrario, donde se agruparn gustosamente los sobre Roma Conferencia de Paz de Pars. Mientras, el viejo pequeos propietarios campesinos. parlamentario Nitti hace y deshace gabinetes. En junio de 1920, Giolitt forma un nuevo gobierno; ser, en la prctica, el ltimo intento se- A las puertas del poder rio de salvar la democracia; un intento de reconstruccin nacional en el que ocupan carteras En las elecciones celebradas el 15 de noviemhombres tan dispares como Benedetto Croce y bre de 1919, Mussolini, que se presentaba coLabriola. Giolitt trata de poner en pie una polti- mo candidato en Miln encabezando la lista fasca realista que choca rpidamente con los sue- cista, slo consigui 4.795 votos de los 170.000 os irredentistas de gran parte de la opinin y disputados. Era la ltima derrota. Desde entoncon un sector considerable del ejrcito, en cuyas ces har su aparicin el terror: los escuadristas filas comienza a hacer estragos la ideologa fas- sembrarn el miedo, los golpes y, muchas veces, cista: los militares sern presa fcil del atractivo la muerte entre los militantes de los partidos de aventurista del fascismo, cuyas bandas paramili- izquierda, ante el silencio benevolente y compla- GARRELE tares ofrecern posibilidades de actuacin a los cido del poder establecido. Se multiplican los D'ANNUNZIO oficiales atrados por el ejercicio gratuito de la atentados y los incendios contra las municipali- (Pescara, Italia, violencia. dades de izquierda y contra las sedes de los par- 1863-Brescia, Casi al mismo tiempo, desde las ciudades, el tidos obreros: Ferrara, Bolonia, Trieste, sern Italia, 1938) fascismo actuar tambin en las zonas rurales, vctimas de estas actuaciones planificadas. Tan Hijo de un acaudalado tepropicias a cualquier movimiento populista, y grande era la complicidad del poder que, segn rrateniente, puli su provin-

cianismo estudiando la enseanza media en Prato, en la Toscana, y despus Derecho en las aulas de Roma. A los 16 aos public su primer libro de poemas, Primo ver (1879), claramente influido por Carduce!. Durante toda su vida y a lo largo de su amplia produccin, D'Annunzio mostr una capacidad de asimilacin de los ms dispares influjos ideolgicos y literarios slo comparable al vigor de su inspiracin potica. Con su segundo libro, Canto novo (1882), se consagr como poeta nacional. Comenz una etapa de febril actividad literaria, vinculada no pocas veces a sus peripecias amorosas: Isaotta Guttadauro (1883), a la duquesa de Gllese; L'Invincibile (1890), a Barbara Leoni; La Chimera (1890) y las Elegie romane, a Elena Muti; Poema paradisiaco (1893) a la princesa Gravina... Al mismo tiempo cultiv el periodismo con una brillantez tal que derivara en influencia poltica. En el aspecto literario asimil, bordeando con harta frecuencia el plagio descarado, la influencia literaria francesa, de Zola a los Goncourt, y la de los grandes prosistas rusos, Dostoievski y Tolstoi. Pero a todas esas influencias se superpuso la de Nietzsche, cuyo nacionalismo se avena bien con el amoralismo y el feroz individualismo annunziano, configurando una larga etapa de su creacin literaria, cuyos hitos ms destacados van desde Virgini dette rocce (1895) a

Forse che si, forse che no (1910), pasando por // fuoco (1899). La influencia del wagnerismo y sus relaciones con Eleonora Duse no seran ajenas al sesgo de su produccin teatral. En 1910, acosado por los acreedores, se exili a Francia, donde pronto entr en contacto con numerosos literatos y con los crculos ms representativos del decadente cosmopolitismo parisiense, aunque tanto trfago, del que en parte le libraron nuevos y varios amores, no rest fecundidad a su produccin literaria en esta etapa francesa. Cuando estall la Primera Guerra Mundial, D'Annunzio volvi a su patria y volc su influencia a favor de la entrada de Italia en la guerra del lado de los aliados. Doblada la cincuentena y llevado tanto del patriotismo como de un vitalismo irrefrenable, D'Annunzio se lanz con entusiasmo a la accin blica como piloto militar, perdiendo el ojo derecho en un aterrizaje, y recibiendo la Legin de Honor francesa y la Cruz Militar inglesa. Tras la guerra se exacerb el nacionalismo de D'Annunzio, que acabara pronto en fascismo. Opuesto al tratado de Rapallo, ocup militarmente Fiume, que consideraba territorio italiano, donde mantuvo una dictadura corporativa hasta 1921, muy bien vista por amplios sectores del ejrcito italiano que, finalmente, se vio obligado a intervenir para dar cumplimiento al tratado de Rapallo. El fascismo premiara la dedicacin de D'Annunzio con el rimbombante ttulo de prncipe de Montenevoso (1924) y una edicin nacional de sus obras, que prepar durante sus ltimos aos en su retiro de Vittoriale, en Gardone Riviera, a orillas del lago Garda, en Brescia. D'Annunzio dio al fascismo italiano buena parte de su fatuo estilo teatral y de sus rituales; entre otros, la camisa negra, el grito de Italia o morte y el siniestro A noi! Eia! E/a/ Aia!. Su produccin literaria ha sido muy desigualmente considerada por la crtica mundial; Henry James le calificaba de vulgar y el propio Benedetto Croce le consideraba un diletante.

el historiador antifascista Angelo Tasca, el gobierno habra indicado a los magistrados y jueces que no incoaran ningn proceso a los militantes fascistas inculpados de actos de violencia. Los cuales, con el viento a su favor, crecan como la espuma; si a finales de 1920 eran veinte mil, un ao ms tarde superaban ampliamente los doscientos mil. El 15 de mayo de 1921 tienen lugar nuevas elecciones legislativas. El partido socialista obtiene 122 escaos en la Cmara de Diputados; los comunistas, 16; los populistas, 107, etc. Pero Mussolini es compensado ampliamente de su derrota electoral de 1919: es elegido en la lista de Miln y en la de Bolonia; los fascistas alcanzan 35 escaos. Las primeras declaraciones del futuro Duce no pueden ser ms expresivas: No seremos un grupo parlamentario, sino un pelotn de ejecucin. Su primera intervencin como diputado es acogida calurosamente por los partidos burgueses: ataca a socialistas y comunistas, ataca al sector pblico y aplaude a la iniciativa privada, y, finalmente, ensalza los valores de la tradicin catlica. Incluso, durante el verano de 1921, en el que los escuadrones del Fas-

cio sembrarn una vez ms el terror, Mussolini lanza la idea de un gran pacto nacional tripartito, socialistas-populistas-fascistas, que se corona en Montecitorio el 3 de agosto de 1921, con un acuerdo de pacificacin entre fascistas y socialistas. Empieza a disearse el perfil del salvador de la patria. Sin embargo, an carece de un aparato burocrtico que facilite la escalada del poder; junto a los escuadristas, los hombres de accin, Mussolini necesita una maquinaria administrativa. El congreso que preside Benito Mussolini, en noviembre de 1921, decide la creacin del Partido Nacional Fascista, el cual se ocupa, inmediatamente, de articular su estructura paramilitar con la institucin de las Milicias, divididas en centurias, cohortes y legiones, al modo romano; incluso se crearn organizaciones femeninas e infantiles. Se pone en marcha toda la grotesca parafernalia fascista, que tratar de recordar los fastos de la Roma imperial, desde los saludos hasta los estandartes. Durante la nueva crisis de febrero de 1922, ante la dimisin de Bonomi y el veto fascista a Giolitti, quiz el nico liberal sincero que tardamente adivina el peligro que se aproxima, Luigi

roso. La tensin social y poltica se elev muchos grados en Italia. Durante el mes de agosto, socialistas y comunistas extienden la consigna de huelga general. Miln ser el escenario de enfrentamientos de inusitada violencia. Un diputado fascista gritar en la Cmara de Diputados: El Estado absorber al fascismo o el fascismo absorber al Estado. Y esto es lo que encontrar Pacta, cuando regresa de sus vacaciones veraniegas al comienzo del mes de septiembre. Mussolini que, preso de una actividad febril, preside constantes desfiles de fascistas uniformados, expone sin ambages sus intenciones: Nuestro programa es simple: queremos gobernar Italia. En las calles de los pueblos y de las La Marcha ciudades italianas comienzan a orse los rumores sobre Roma de una marcha fascista sobre Roma. Monrquicos, como el duque de Aosta, y libeCuando se abre la crisis, llega tambin la consagracin: Mussolini es llamado a consulta por el rales, como Salandra, no recatan sus simpatas rey Vctor Manuel al Palacio del Quirinal. El da hacia los fascistas. Mussolini siente que su hora 30 de julio concluye la crisis con un nuevo gabine- se acerca. El 16 de octubre se concretan los plate presidido por Pacta. Pero la burguesa cons- nes de la conspiracin en Miln: junto a Mussoliciente o inconscientemente ya haba aceptado y ni y la guardia leal fascista se renen tambin apoyado el fascismo a cambio de su seguridad. tres generales (De Bono, Ceccherini y Para); lo El verano de 1922 fue extremadamente calu- primero es la constitucin de un grupo dirigente Pacta constituye un gabinete ms, que en realidad ya es un rehn en manos de Mussolini. En la Cmara de Diputados, Mussolini sabe que tiene la fuerza suficiente para imponer un gobierno en el que todas las carteras estn en manos de polticos proclives al fascismo. Lo que no ser obstculo para que, en esta prueba de fuerza, el 19 de julio de 1922, caiga el gobierno de Pacta ante una mocin de censura presentada conjuntamente por fascistas y socialistas, los cuales hacen gala de una ceguera histrica que no ser excepcional en aquellos tiempos.

En la pgina opuesta, una patrulla militar custodia una alambrada en las calles de la capital italiana durante la Marcha fascista sobre Roma. A la derecha, retrato de Benito Mussolini. Una de las grandes virtudes del Duce era su capacidad de improvisacin, que sin embargo a veces lo traicionaba y le haca caer en la inoportunidad poltica, como cuando decidi en 1940 declarar la guerra a Francia e invadir Grecia y Albania. A partir de esta fecha contrajo la sfilis y se mostr ms reservado y propenso al decaimiento y las depresiones.

del complot, formado por De Bono, De Vecchi, Balbo y Bianchi; y se fija una fecha: el da 24 de octubre, en aples, durante la celebracin del Congreso Fascista. All se agrupan cuarenta mil fascistas llegados de todos los puntos de Italia. Mussolini les anuncia premonitoriamente: Os lo digo con toda la solemnidad que impone la ocasin: o nos dan el gobierno o lo tomamos marchando sobre Roma. Y los camisas negras gritan: A Roma! A Roma!. Con la fuerza en sus puos, Mussolini lanza un ultimtum: dimisin inmediata del gobierno. Y Pacta entrega su dimisin al rey; es el 26 de octubre. Al da siguiente comienza la Marcha sobre Roma. El gobierno dimisionario declara el estado de sitio; pero Vctor Manuel, en un acto de incalculables consecuencias, se niega a ratificar el decreto correspondiente con su firma. Durante el da 28, Vctor Manuel encarga la formacin de gobierno al liberal profascista Salandra. Ser este mismo poltico el que aconseje al soberano que convoque en Roma a Mussolini, que aguarda en Miln. En la noche del 29, Benito Mussolini partir en coche-cama a Roma. Al da siguiente, 30 de octubre de 1922, el rey Vctor Manuel recibe al lder fascista, que viste la camisa negra, y le encarga la formacin de gobierno. Aquella misma tarde, los escuadristas desfilan por las calles romanas. En Italia ha comenzado una nueva era. Se escribir que el fascismo ha llegado al poder por vas estrictamente parlamentarias, como luego se afirmar de Adolf Hitler. La escalada fascista ser progresiva. Corona y altar apoyarn sin vacilaciones al dictador. El Duce dirigir al pueblo italiano hacia la muerte en Abisinia, al intervencionismo en la Guerra Civil espaola y hacia la tragedia de la Segunda Guerra Mundial. La Marcha sobre Roma de aquel 30 de octubre no haba hecho ms que comenzar con el aplauso de la burguesa, la complicidad de los grupos liberales, las bendiciones de la Iglesia catlica y la desunin de los partidos obreros. K v*l

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En la foto, los participantes en a Marcha fascista sobre Roma saludan, brazo en alto, ante la tumba del soldado desconocido, sita en la Piazza Venezia de la capital italiana. Con este ltimo gesto multitudinario e fascismo haba triunfado de hecho en Italia, ante la pasividad de las instituciones y los partidos polticos tradicionales, incapaces de defender la democracia parlamentaria del nuevo orden totalitario. Pronto los uniformes de os Fase/os de Combate y las Milicias de Seguridad Nacional tendran el monopolio de la calle y las ideas, y el Duce pondra en practica sus sueos de nuevo Csar imperial y mediterrneo. Pero en 1945 vendra la denota y el fusilamiento junto a su amante Clara Petaca, a manos de Walter Audisios, un comunista, coronel de partisanos (guerrilleros).

y yJV4 poblacin hambrienta, una arsm i tocracia absentista, una Iglesia ^*y extranjera y el ms dbil poder ejecutivo del mundo: sta es la cuestin irandesa. La contundente definicin anterior fue pronunciada por Disraeli en 1846 y no fue vlida, desde luego, solamente para su tiempo, sino que haba sido siempre as y continuara con la misma tnica, al menos hasta su independencia en 1922. La sitadon geogrfica de la isla de Irlanda, situada en el extremo noroccidental del continente y la presencia de Inglaterra como una gran pared, impidi a sus habitantes celtas provenientes de Espaa y Francia participar de las corrientes culturales y tcnicas que comparta el resto de los habitantes de Europa. Esto no fue obstculo para que esa minora tnica irlandesa, fundamentalmente ocupada en tareas agrcolas tradicionales, fuera convertida al cristianismo por san Patrido. Como tampoco extraa que fuera un papa. Adriano IV. el primero que atentara contra su soberana: en 1155. mediante una bula, permiti que el monarca ingls ejerciera el dominio de la isla.

Irlanda, un viejsimo pas cltico perdido en los confnes del mapa de Europa. Su paisaje yermo y pobre pero siempre verde mirando a sus hermanas: Escocia, Pas de Gales, Bretaa (Ja mtica Armrica) y Galicia. El escritor bretn Xavier Grall afirma: Somos los hijos de la noche, los que hablamos las ms viejas lenguas de Europa (el galico o celta, desplazado paulatinamente en Irlanda por el ingls), los que resistimos a los dioses de Roma con nuestra mitologa naturalista, los que no hemos separado jams la poesa de la poltica. Sobre un tpico paisaje irlands, en el que no falta su torren derruido (siempre la aorafm de/ pasado) con un prado y nubes preadas de lluvia, el bando llamando a la insurreccin popular.

El fin de la Edad Media encuentra a Irlanda sumergida en un atrasado estado. Los reyes ingleses haban ido concediendo tierras en la isla, y as se haba creado una nobleza irlandesa que en poco o nada se ocupaba de la suerte de sus siervos. Haba grandes zonas colonizadas por ingleses, que haban arrebatado sin ms las tierras tradicionales irlandesas. El siglo XIX es particularmente duro: se produce una terrible situacin de hambre de la que, en aos como 1844, se cree que llegaron a morir hasta 250.000 personas. Los landlords ven con indiferencia la situacin del pueblo trabajador, y ste emigra en masa a Estados Unidos y a Inglaterra, donde ocupa un peldao ms bajo al del asalariado ms humilde. Los irlandeses constituyen el lumpenproletariado de Inglaterra. Como suele suceder, los ingleses acaban justificando su injusta presencia y su explotacin con razones de tipo racista. No hay personaje tratado con mayor desprecio e irona que el irlands por los ingleses. Dice el escritor Arthur Bryant: Siempre que en las ediciones primitivas del Punch se deseaba mostrar a un irlands, se dibujaba a un pobre y feroz salvaje, medio loco, con facciones simiescas, nariz chata, frente baja y enmaraado cabello, vistiendo una harapienta levita de pico y un roto y colorado sombrero y agazapado con su garrote junto a una desastrada choza o como una bestia en el fango ante la figura de un obeso cura.

William Thomas Cosgrave. Arriba, el poltico moderado irlands William Thomas Cosgrave, participante en todo el proceso de independencia de su pas, sublevacin de 1916 incluida, arenga a sus compatriotas en 1922. A la derecha, destrozos ocasionados por los bombardeos britnicos en la calle O'Connett de Dubln para aplastar los ltimos focos de resistencia de los patriotas irlandeses sublevados el domingo de Pascua de 1916 y que prefirieron morir numantinamente antes que rendirse al ejrcito ingls. En dicha fecha se desarrollaba en Europa la Primera Guerra 'Mundial, y los alemanes prestaron todo tipo de apoyo a los independentistas irlandeses (como siglos antes haban hecho los espaoles) para crear problemas en la retaguardia britnica.

Precisamente, la misma situacin, obligada, de necesidad, de miseria, de hambre y de humillacin converta a los irlandeses en fcil blanco de las burlas y favoreca la opinin inglesa sobre su inferioridad. El mismo Darwin, en base a la teora de la evolucin, pone a los irlandeses como claro ejemplo de subdesarrollo mental y fsico. Era necesaria esta introduccin sobre las indetibles humillaciones y la explotacin a que los ingleses sometieron a los irlandeses para tomar conciencia de la tensa situacin existente entre ambos pueblos. Los irlandeses no han vacilado nunca en unirse con los enemigos de Inglaterra, fueran stos quien fuesen: los escoceses del siglo XIV, los espaoles del XVI, los revolucionarios antimonrquicos del XVII, los franceses del XVIII. Incluso en la Segunda Guerra Mundial, Irlanda se mantendra neutral y en muy buenas relaciones con la Alemania de Hitler.

Antes de estallar la Primera Guerra Mundial, los deseos nacionalistas de la burguesa ilustrada irlandesa haban quedado totalmente claros. Sin embargo, era opinin generalizada entre los polticos ingleses que los paddy, como llamaban despectivamente a los irlandeses, eran totalmente incapaces de gobernarse por s mismos. Los ingleses haban proyectado, por medio de una Home Rule, dar una especie de autonoma para la isla y reformar, de algn modo, el Acta de Unin que vena rigiendo de manera oficial desde 1800. Sin embargo, el estallido de la guerra dej en suspenso la puesta en marcha de la autonoma, y el jefe del Partido Nacionalista Irlands, John Redmon, acept rpidamente dejar las cosas para despus de las hostilidades. Se form un cuerpo de voluntarios irlandeses que se uni a los aliados y march a luchar a los campos de Francia, donde gran nmero de ellos murieron por la gloria de Inglaterra. Pero no todos los irlandeses estaban de acuerdo con esta actitud conciliadora y entreguista. Estaba la IRB (Hermandad de los Republicanos Irlandeses), una sociedad secreta fundada en 1858 y formada predominantemente por las clases intelectuales. Estaban luego los llamados Voluntarios Irlandeses, un cuerpo de lucha creado para favorecer la independencia. Podan contar, por ltimo, con los Ciudadanos Irlandeses, un grupo tambin nacionalista, pero con un ideario ms social, ya que haba nacido como fuerza de apoyo a los sindicatos en huelga. Los jefes de estos hombres eran el historiador Eoin McNeill, el maestro de escuela Patrick Pearse, ambos miembros de los Voluntarios y pertenecientes a la IRB, y los oficiales James

Connolly y Jack White, que mandaban los Ciudadanos. Connolly haba sido, adems, un activo poltico, fundador del Partido Republicano Socialista de Irlanda. Otro de los jefes de la insurreccin era Eamon de Valera, un irlands de origen norteamericano que ejerca como profesor de matemticas. Estos grupos y estos hombres haban decidido, desde fines de 1914, que llevaran a cabo una revuelta importante antes de que terminara la guerra. El da sealado fue el 24 de abril de 1916, y el objetivo era la toma de los principales puntos neurlgicos de Dubln y la constitucin inmediata de un gobierno provisional de la Repblica de Irlanda. Los dos aos que pasaron desde que naci la idea hasta su realizacin efectiva se invirtieron en madurar el plan y buscar apoyos econmicos (fundamentalmente entre los irlandeses de Estados Unidos) y diplomticos. Un cargamento de 35.000 fusiles alemanes deban llegar tres das antes de la insurreccin; no obstante, los servicios secretos britnicos tuvieron noticia de ello, requisaron las armas y ahorcaron a sir Roger Casement, un noble irlands a quien se haba encargado la misin.

El sentimiento antibritnico de los irlandeses, fraguado durante siglos de ocupacin y opresin por los ingleses, qued demostrado durante la Segunda Guerra Mundial, con la neutralidad de la joven repblica de E/re. Liderada entonces por el presidente Eamon de Valera (un apellido de origen espaol), Irlanda lleg a prohibir a los navios britnicos repostar en sus aguas y costas. Durante siglos, los pocos irlandeses con recursos enviaban a sus hijos a estudiar a la catlica Salamanca donde haba un Colegio Irlands (en cuyos pupitres todava se conservan grabados a navaja apellidos como O'Connor, O'Donnell, O'Neill, etc.) en vez de a la anglicana Inglaterra. Sobre estas lneas, portada del The Illustrated London News en la que aparece un retrato de John Redmon rodeado de otros independentistas bajo el lema Irlanda, una nacin.

En el centro, cartel propagandstico del IRA (Irish Republican Army-Ejrcito Republicano Irlands), donde aparecen los principales lderes de la insurreccin del domingo de Pascua de 1916. Constituido en 1922 el Estado independiente de Irlanda, los condados norteos de Antrim, Armagh, Down, Fermanagh, Londondeny y Tyrone, de poblacin mayortariamente protestante y unionista (partidarios de seguir en el Reino Unido junto a Inglaterra, Escocia y Gales), formaron la provincia britnica del Ulster o Irlanda del Norte. El IRA, apoyado por numerosos polticos nacionalistas y la mayora de los catlicos del Ulster, inici el sabotaje y la lucha armada contra la administracin

Los patriotas hubieron de llevar adelante el plan con las escasas armas que tenan. Hubo previamente una escisin entre ellos, a causa de la reticencia del historiador McNeill, que consideraba suicida la accin en tales condiciones. No obstante, tanto Pearse, como Connolly queran continuar con el plan, aunque interiormente estaban convencidos de que no tenan posibilidades de ganar. Pensaban que, de alguna forma, el golpe de efecto servira para despertar muchas conciencias dormidas, aunque tenan el convencimiento de que seran finalmente derrotados y probablemente muertos. As, el da sealado comenz la operacin de ocupacin de los edificios. A las doce del medioda los Voluntarios y el Ejrcito de Ciudadanos, en pequeos grupos, procedieron a la ocupacin de diversos enclaves administrativos, centralizando las operaciones polticas y militares en el edificio de Correos, en la calle Sackville (hoy de O'Connell). La ocupacin fue relativamente sencilla, pero inmediatamente comenz una batalla, que terminara el sbado de la misma semana, en la que las tropas inglesas utilizaron caballera, ametralladoras y hasta artillera. El escritor Liam O'Flaherty dedic una novela a este suceso, del que an hoy quedan seales en las calles de la capital de Irlanda. A partir del mircoles, los ingleses comenzaron un sistemtico bombardeo de la ciudad, empezando por la destruccin de Liberty Hall, sede del Partido Laborista y de los sindicatos. Dubln empez a arder y los dublineses a acusar la escasez de provisiones, ya que el abastecimiento de la capital qued cortado. El sbado por la maana, tras una tenaz defensa del edificio de Correos, Pearse y Connolly se rindieron. Fueron detenidos todos los dirigentes y combatientes destacados, en nmero de tres mil; unos tribunales improvisados hicieron juicios sumarsimos, y diecisis dirigentes fueron , ejecutados, comunicndose la muerte a los familiares despus del fusilamiento. Connolly, herido gravemente, hubo de ser trasladado en ca-, milla al lugar de su ejecucin y fusilado sentado ' en una silla. El resto de los detenidos fueron trasladados a campos de concentracin donde i se vieron sometidos a toda clase de violencias y humillaciones. La revolucin, como haban previsto sus jefes, haba fracasado; pero, en palabras del escritor James Stephen, la verdad es que Irlanda no se ha acobardado. Est un poco excitada. Est un poco alegre. No estaba al lado de la revolucin, pero dentro de unos meses lo estar; y su corazn, que estaba marchito, va a revivir al saber que unos hombres conocieron su mrito hasta el punto de morir por ella. Se preparar para hacerse digna de esa devocin.

En 1918, casi dos aos despus de la revolu- independencia cin de Pascua, hubo elecciones al Parlamento del Reino Unido, y 69 diputados fueron elegidos en Irlanda. Hasta ese momento, la vida poltica de Irlanda haba estado dominada por el Partido Nacionalista y su dirigente, John Redmon, el hombre que iba a gestionar una autonoma y que haba apoyado el envo de tropas irlandesas a luchar codo con codo junto a los ingleses. Los resultados fueron patentes, las elecciones de 1918 fueron literalmente barridas por los candidatos del Sinn Fein, un grupo poltico cuya traduccin literal es Nosotros solos o, de forma ms explcita, Gobierno de nosotros mismos, es decir, partidarios de la independencia sin paliativos. Los jefes del Sinn Fein y la mayora de los diputados elegidos haban participado en el levantamiento de Dubln de 1916: de los 69 diputados, 33 haban estado en la rebelin de Pascua, 67 haban sido encarcelados por delitos polticos y slo 27 gozaban de libertad para asistir a una reunin poltica. Sus jefes eran Arthur Griffith, Michael Collins, William Cosgrave y Eamon de Valera, el joven profesor de origen norteamericano, condenado a muerte en 1916 e indultado al ser dudosa su nacionalidad. Los diputados electos del Sinn Fein se trasladaron a Westminster y trataron de hacerse or. Al no ser escuchados decidieron volverse a Irlanda y constituir en la Mansin House de Dubln, la Da// Eireann, es decir, la Asamblea Nacional de Irlanda. A su vez, esta primera Asamblea democrtica (pronto puesta fuera de la ley por los ingleses) procedi a formar un gobierno provisional el 1 de abril de 1919: De Valera fue nombrado jefe de gobierno, y Griffith, Collins y Cosgrave ministros. britnica-unionista, lucha que La situacin de la Asamblea irlandesa, por esa todava no ha cesado en la poca, era la siguiente: contaban con la simpata actualidad y que constituye un foco permanente de y el apoyo de la mayor parte de la poblacin, al tensin en la poltica del menos en la parte sur de la isla, excluyendo al Reino Unido. En 1966 incidentes Ulster; su posicin poltica era unnime en lo estallaron violentosminora de protesta de la que concierne al nacionalismo, pero difera en catlica, que cuajaron en la formacin del movimiento lo tocante a la cuestin social. Tanto el gobier- los derechos civiles que por no presidido por De Valera, como los miem- lider la joven diputada bros del Dail, eran hombres de clase media que Bemardette Devlin. La dura protestante en queran la independencia, pero que no se ha- respuestade sus privilegios defensa ban planteado en absoluto reformas sociales. origin una verdadera Por ltimo, en poltica exterior contaban con el guerra civil larvada que hizo al gobierno de Londres apoyo decidido de Estados Unidos y, ferviente- enviar al ejrcito en 1969. mente, de la comunidad irlandesa norteamerica- En enero de 1972 las tropas na. El Vaticano y algunos Estados catlicos tam- inglesas dispararon contra una manifestacin pacfica bin vean con simpata la posibilidad de la in- de catlicos que protestaban contra las encarcelaciones sin dependencia. previo, El 31 de mayo de 1919, De Valera se traslada juicio muertos.ocasionando trece El problema a Estados Unidos para recabar ayuda, y all per- irlands sigue vivo.

La mayor riqueza de la pobre Irlanda son sus pastos, que posibilitan la existencia de una gran cabana ganadera (5 millones de bovinos, 1,3 millones de porcinos y 20 millones de aves de corral). Los pastos constituyen el 47,8 por 100 de la superficie, dedicndose slo el 18,5 por 100 a la agricultura. Dentro de sta destaca la patata como madre y diosa nutricia de a gastronoma irlandesa, y iras ella la cebada, la avena y a remolacha. Bajo estas lneas, manifestacin realizada en Dubln en 1933 por la Liga para la defensa de los presos polticos. Una de sus dirigentes, la seora Gonne Macbride, aparece en primera lnea junto a a polica. A la derecha, marcha de protesta de los parados irlandeses ante el Dail o Parlamento de la nueva repblica, pidiendo Trabajo o manutencin.

manecer hasta fines de 1920. En septiembre de 1919, el Dail irlands es calificado en Londres de institucin peligrosa, y el Sinn Fein vuelve a la lucha clandestina, dirigido por Michael Collins. La literatura ha dejado abundantes obras sobre la vida en Irlanda en estos aos; una forma de vivir cotidianamente marcada por las acciones terroristas, la prppaganda clandestina, la delacin y la represin. El gobierno irlands en las catacumbas organiz ataques simultneos a cuarteles de las tropas de ocupacin y estableci tribunales para juzgar los delitos contra la nacin irlandesa. Los ingleses respondieron creando cuerpos especiales de polica y de vigilancia. A fines de 1920, el Parlamento ingls aprueba el Acta de Particin, segn la cual el Ulster quedaba separado de las provincias del sur. Se establecan dos Parlamentos distintos para ambas comunidades, y de forma arbitraria se trazaban unas fronteras que dividan la isla. En el Ulster por escaso margen predominaban los unionistas, muchos de ellos protestantes, partidarios de continuar unidos a Inglaterra. En el sur, en cambio, el Sinn Fein segua siendo el partido indiscutible. Un ao ms tarde hay elecciones parlamentarias para ambas comunidades y de nuevo se producen los resultados anteriores. El Sinn Fein vence en el sur, mientras en el norte es nombrado primer ministro Sir James Craig, del partido

Unionista. El primer ministro ingls, Lloyd George, comienza entonces una poltica de alta diplomacia: invita a ir a Londres a los jefes de la independencia irlandesa y organiza unas reuniones en las que participan tambin los dirigentes unionistas y probritnicos del Ulster. El 11 de octubre de 1921 se inician las negociaciones que prometan resolver el problema.

Las negociaciones se muestran cada vez ms correosas. Lloyd George haba llevado a sus dos ministros ms duros y conservadores: Winston Churchill y Lord Birkenhead; ambos se muestran remisos a hacer cualquier concesin; y el unionista James Craig se cierra en banda a la idea de independencia para el Ulster. La reunificacin para las dos Irlandas, defendida por los republicanos del sur, queda as descartada. Al fin, los ingleses acceden a dar a Irlanda un estatuto de autonoma similar al que tena Canad y, ante las objeciones de los interlocutores, se llega a un acuerdo para dar la independencia dentro del seno de la Commonwealth. De Valera se neg a esta independencia restringida, aunque realmente la autonoma era bastante amplia: en los aos siguientes muchos pases del Imperio britnico se acogern a esta frmula, e incluso la forma de independencia de la India,

un cuarto de siglo despus, no estar lejos del estatuto irlands. El 7 de enero de 1922, el Dail aprueba el tratado, y Collins es nombrado presidente. Sin embargo, la faccin republicana, encabezada por De Valera, se opone terminantemente, y el resultado final ser una gravsima escisin en el Sinn Fein as como en sus organismos militares. Cuando el Parlamento ratifique el tratado, en marzo, no queda otro recurso a los oponentes que lanzarse a la lucha armada. Asi llega la guerra civil a Irlanda. Durante varios meses, el ejrcito del Estado Libre luchar con los republicanos de De Valera que, poco a poco, van retrocediendo faltos de medios y de apoyo popular. Al fin, el 9 de septiembre se rene el nuevo Parlamento (tercer Dail), que resultar constituyente, ya que aprueba una Constitucin para el pas. En Londres, Lloyd George hubo de reconocer de facto el Parlamento y el gobierno de Irlanda, aunque oficialmente se opuso todo lo que pudo a este reconocimiento. Al fin, el 6 de diciembre de 1922 se reuni el primer Parlamento del Estado Libre de Irlanda, ya con una representacin del Partido Laborista y del Partido Campesino. Entretanto, Griffith y Collins haban muerto y Cosgrave hubo de hacerse cargo de la tremenda responsabilidad de la reconstruccin poltica y econmica del pas. En abril de 1923, los oponentes del tratado firmaron un acuerdo para

abandonar las hostilidades. De Valera lleg a la presidencia unos aos ms tarde y permanece- Manda alcanza su ra en este cargo hasta edad muy avanzada. Fue independencia De Valera quien ley en 1966 el discurso conmemorativo del cincuentenario de la sublevacin de Pascua, en el llamado Jardn del Recuerdo, con las siguientes palabras: Que este jardn sirva como un smbolo de la fe, la esperanza y la resurreccin de la nacin irlandesa. Mantengamos en pie todos los sueos de los hombres que sufrieron en el pasado. Nuestro destino consiste en realizarlos en cuanto nos sea posible. En 1938, Irlanda abandonaba el Reino Unido para tomar el nombre de Eire; en 1948 tomara Uno de los pocos oficialmente el nombre de Repblica de Irlanda. monumentos britnicos que no han desaparecido de la La larga lucha contra Inglaterra haba termina- superficie de la Irlanda do; slo el gran problema del Ulster continuaba independiente (retirados por las como an hoy ocurre siendo motivo de las autoridades o por sido el bombas del IRA) ha preocupacin y duelo en el norte de la isla. slido obelisco del general

BRYANT, A.: Cien aos de vida inglesa, Juventud. Barcelona, 1946. CHAUVIR, R.: Historia de Irlanda, Salvat. Barcelona, 1956. CRUISE O'BRIAN, M. y C: A concise history of Ireland, Thames and Hudson. Londres, 1972. O'FLAHERTY, L: Insurreccin, Emec Editores. Buenos Aires, 1952.

anglo-irlands Wellington, hroe de la Guerra de Independencia espaola contra Napolen. De 1808 a 1814, Irlanda se qued casi sin caballos (entonces aparecieron los tpicos burros como sustitutivo), enviados a la campaa luso-espaola contra Francia. Abajo, el presidente Eamon de Valera pasa revista, en 1935, a os veteranos que participaron en la insurreccin patritica de 1916.

GIPTO, la tierra negra (kemit) que es un don del Nilo en medio del desierto de tierra roja (dosrit), fue cuna de una civilizacin milenaria, pionera del desarrollo social de la humanidad. Tras la poca del neoltico y los faraones, por ella pasaron griegos, romanos, bizantinos, rabes y turcos, hasta que cay bajo la frula del colonialismo europeo. Los britnicos renunciaron tericamente a su protectorado el 28 de febrero de 1922, pero muchos egipcios no reconocen otra fecha de independencia plena que el 26 de agosto de 1936, cuando el rey Faruk subi al trono, tras la firma del tratado anglo-egipcio. Para numerosos fellahs (campesinos sin tierra, de los que se ha dicho que son eternos como las pirmides) su patria naci el 18 de junio de 1953 junto a la Repblica y la Ley de Reforma Agraria, tras el derrocamiento de la monarqua por el mtico lder rabe Camal Abdel Nasser. Jos Ramn Ario. periodista, resume la turbulenta historia egipcia de los siglos XIX y XX, centrando sus grandes lneas en el largo y complejo proceso de independencia.

La historia del Antiguo Egipto sigue siendo un maravilloso enigma para los arquelogos, ya que aunque se conocen los 25 siglos de poder faranico (3100 al 525 a. C), antes de ser sometidos por los persas de Cambises y los griegos de Alejandro Magno, poco se sabe de sus antecesores, una vieja raza mezclada de elementos mediterrneos y negroides que, parece ser, construy una adelantada civilizacin durante el neoltico, hace ni ms ni menos que 8 milenios y, como siempre, en el valle del Nilo, el lugar donde florecen todas las culturas de este viejo pas. El Nilo, el ro el nico ro es y ha sido siempre la columna vertebral de Egipto. Egipto es un don del Nilo, encrucijada de caminos entre frica y Asia, con puertos mirando a Europa, punto de unin de Oriente y Occidente, desde donde, remontando el ro (sus 6.671 kilmetros de curso lo hacen el ms largo del mundo), se llega al corazn del frica negra. Aguas arriba de Jartum, la capital de Sudn, el Gran Nilo se divide en dos ramas, el Nilo Blanco, que nace en las remotas cordilleras de Ruanda-Burundi, y el Nilo Azul, que desciende de las montaas de Etiopa. Desde Jartum hasta el Mediterrneo, fuera del valle del Nilo, slo estn las arenas del desierto. El Nilo es la vida, la supervivencia, lo es todo, sin ningn afluente en sus ltimos 2.700 kilmetros, marca ya en territorio egipcio un inmenso oasis de ms de 1.200 kilmetros de largo, y orma en su desembocadura el mtico delta, una llanura frtilsima que -los dos brazos de agua (Roseta al oeste y Damieta al este) han rellenado de limo durante siglos y el hombre ha surcado de canales. A pesar del petrleo y la industrializacin, Egipto sigue siendo un pas eminentemente agrcola y dependiente de las aguas del Nilo. Regulado el caudal de ste desde hace siglos por medio de pequeas presas y por el inmenso dique de Asun desde la dcada de los sesenta, en el valle y el delta del ro se asienta el 90 por 100 de la poblacin del pas, alcanzndose densidades de ms de 1.500 habitantes por kilmetro cuadrado. El pantano de Asun, construido por tcnicos soviticos durante el mandato de Nasser y bautizado con el nombre de este ltimo, forma un inmenso lago artificial de ms de 500 kilmetros de largo, y la energa elctrica que produce es suficiente para abastecer a los 40 millones de egipcios, que siguen enfrentndose al eterno problema: la falta de tierra frtil para todos. Ms de los dos tercios del territorio del pas los forma el llamado desierto lbico (al oeste), el desierto arbigo y las ridas montaas del Sina (al este). Slo el 4 por 100 de las tie-

El Egipto rabe fue conquistado en 1517 por el Imperio otomano, permaneciendo hasta 1805 bajo dominio turco. En 1798 el pas sufri la invasin de los ejrcitos de Napolen, que buscaba la hegemona francesa en el Mediterrneo y la renuncia de Rusia y Gran Bretaa a establecerse en esta importante zona del Imperio otomano. Realmente, los ingleses tenan desde 1775 el permiso turco para cruzar por tierra el istmo de Suez y enlazar en el mar Rojo con los convoyes martimos que venan de la India, base del Imperio britnico. As evitaban circunvalar el continente africano para llegar a Oriente, loque luego sera posible hacer en barco, tras la construccin del canal de Suez (1856-1869), ahorrando la mitad del tiempo y ms del 50 por 100 del combustible del viaje.

En la pgina opuesta, Fuad I, rey de Egipto desde 1922 a 1936 en que le sucedi su hijo Faruk. Hermano de Husayn Kamal e hijo del jedive Ismail, Fuad era un hombre culto, admirador de los britnicos y de la forma parlamentara de gobierno. A pesar de su talante liberal reprimi duramente a los nacionalistas radicales del Wafd, que luego llegaran al gobierno bajo el reinado de su hijo. Arriba, el 30 de enero de 1952, el nuevo primer ministro egipcio, Al Maher Pasba, presenta su gabinete al rey Faruk, tras la destitucin del nacionalista Nahhas. A la izquierda, el entonces joven prncipe Faruk llega a Tilbury (Gran Bretaa) en 1935, acompaado del famoso explorador egipcio Ahmed Bussaneim Bey, en visita oficial al Reino Unido.

Rey del pas del Nilo desde 1936 a 1952, ao en que fue destronado por un golpe de Estado, Faruk I intent seguir la trayectoria de su padre y apartar a los nacionalistas islmicos del gobierno. Sin embargo, durante la Segunda Guerra Mundial los propios britnicos impusieron como ministro a Nahhas para impedir una invasin del pas por parte del Eje (Alemania e Italia). Cuando Faruk decidi prescindir de nuevo de los hombres del Wafd, el viejo Egipto tradicionalista islmico le hizo perder el trono. Faruk muri en el exilio, en Roma, en 1965. Privado de la nacionalidad egipcia en 1958 le fue concedido pasaporte monegasco por su amigo el prncipe Rainiero III de Monaco.

La alianza de britnicos y turcos logr la expulsin de los mamelucos napolenicos en 1805, y el apoyo de los primeros al baj Mehmet Al consigui la autonoma de ste frente a Constantinopla en la misma fecha. Cuando el baj intent frenar las aspiraciones britnicas sobre Egipto fue derrotado por el Reino Unido y sus aliados en la cruel guerra de 1833. Sometido a los britnicos por la fuerza, Mehmet Al procur el robustecimiento interno del pas (la poblacin egipcia pas de 2 millones en 1800 a 10 millones en 1900) y su modernizacin (grandes obras de irrigacin), a te par que sutiles maniobras diplomticas frente a franceses, rusos y turcos, nicos capaces de frenar a los ingleses. Su sucesor, Abbas (1848-1854) se declar dispuesto a volver a aceptar la soberana turca para librarse de los britnicos, pero fue estrangulado misteriosamente, segn parece por agentes del efectivo servicio secreto ingls. El nuevo baj, Said (1854-1863), era un hombre pusilnime que acept sin oposicin el dominio europeo, continu el desarrollo econmico del pas, consolid los latifundios y los privilegios de las clases dominantes e hizo numerosas concesiones a las potencias europeas. Gran Bretaa se asegur el comercio, los ferrocarriles, el derecho de libre paso y el control de los precios del algodn (famoso por ser el de fibra ms larga del mundo); Francia, por su parte, obtuvo en 1856 la concesin para construir el canal de Suez, que fue inaugurado en 1869 por el nuevo baj, el jedive Ismail, hombre caprichoso y libertino que se arruin y tuvo que vender las acciones egipcias a un consorcio franco-britnico, en 1876. En esta fecha, las dos potencias europeas mencionadas destituyeron al desprestigiado Ismail y nombraron para el cargo a su hijo Tawfiq (1879-1892).

propiedades desde haca milenios) motivaron la aparicin de movimientos de protesta popular contra la injerencia extranjera, que adems se reservaba las mejores tierras y el control del precio del algodn. El coronel Arab, mesinico caudillo nacionalista, atac la zona del canal, y en las ciudades se originaron violentos disturbios, que culminaron en 1882 con una matanza de cristianos en Alejandra. El cristianismo era la religin practicada por los 235.000 europeos que vivan en Egipto y que controlaban ms de la mitad de la riqueza del pas, siendo muy odiados por el pueblo. El ejrcito britnico reprimi la sublevacin a sangre y fuego, reconquist Sudn, que haba cado en manos de los integristas islmicos, y nombr un alto comisario ingls para asesorar al jedive y dirigir la administracin, el ejrcito y la polica egipcia. Cuando estall la Primera Guerra Mundial, el sultn de Turqua (que tericamente todava no haba renunciado a su soberana sobre Egipto), alineado junto a Alemania y frente a Gran Bretaa, declar la guerra santa contra los ingleses y foment la sublevacin islmica-nacionalista. Inmediatamente, los britnicos depusieron al jedive proturco Abbas Hilmi (1892-1914) y nom-

Egipto ha sido y sigue siendo corazn del mundo islmico. Sus 17 universidades, a la cabeza de las cuales est la prestigiosa de Al Azahar, forman doctores y alemas para todo el Islam, a la par que el rabe egipcio es la lengua culta oficial y religiosa de todo el mundo rabe, por encima de los dialectos locales. Desde el primer momento el nacionalismo egipcio estuvo basado en el panarabismo islmico, antorcha que recogera Nasser en 1952. Desde 1917 el nacionalismo se difundi tanto en los crculos intelectuales como en las mezquitas de ciudades y campos, siendo fundado el primer partido independentista, el Wafd-al-Misri (conocido como Wafd o Hermandad Musulmana), por el abogado cairota Zaglul Baj. Los britnicos contestaron con la repre-

El Nilo, el ro por antonomasia, no slo es la fuente de fertilidad que da vida a las tierras de sus riberas cada ao. Tambin es la arteria de comunicacin ms importante de Egipto. Carreteras y ferrocarriles siguen su misma trayectoria, en la que se asienta ms del 90 por 100 de la poblacin. Innumerables barcos lo surcan en todas direcciones, y entre ellos siguen predominando las tradicionales falas o grandes barcazas de vela triangular como la que aparece en la fotografa. Alguien dijo que los barqueros que manejan estas falas son una especie de magos del desierto, enigmticos y casi anfibios, por cuyas pupilas han pasado miles de aos de historia. Siempre iguales y siempre diferentes.

Abajo, un soldado britnico, con la bayoneta calada, apunta su fusil y obliga a retroceder a dos fellahs egipcios en la zona del canal de Suez, sometida a control del Reino Unido y reclamada por Nasser, que lo nacionaliz en 1956. La resolucin de la crisis de Suez por la ONU fue una gran derrota para el colonialismo britnico. En la pgina opuesta, el general Naguib saluda con su gorra a la muchedumbre que celebra enfervorizada la proclamacin de a repblica en las calles de El Cairo, el 18 de junio de 1953. A su derecha, el teniente coronel Camal Abdel Nasser, quien tomara el poder un ao ms tarde.

sin, pero la agitacin nacionalista era tal, en todos los frentes, que cinco aos ms tarde, el 28 de febrero de 1922, el primer ministro ingls, Lloyd George, proclam oficialmente el fin del protectorado britnico y nombr rey de Egipto al sultn Fuad, desde entonces Fuad I. En 1923, el rey public una Constitucin de tipo parlamentario copiada de la britnica e inici con los ingleses el traspaso de la soberana total (el Reino Unido segua controlando el comercio, las comunicaciones, la defensa, la poltica exterior y ocupaba militarmente el Sudn, territorio que los nacionalistas consideraban parte de Egipto). Los miembros del Wafd fueron duramente reprimidos, y de l surgieron numerosas escisiones extremistas, destacando el movimiento de los Camisas Verdes (ultranacionalistas, antibritnicos, de ideologa fascista) dirigido por el mesinico Ahmad Husayn. El auge del fascismo en Europa y la intervencin italiana en Etiopa (para ampliar su Imperio, formado por las colonias de Somalia, Eritrea y Libia) hicieron que los britnicos cedieran, y el 26 de agosto de 1936 se firm por fin, tras 13 aos y medio de negociaciones el tratado anglo-egipcio que reconoca la total independencia de este pas bajo el cetro del joven rey Faruk I,

Durante la Segunda Guerra Mundial el movimiento nacionalista egipcio se dividi entre una minora de intelectuales y funcionarios prodemocracias occidentales y la inmensa mayora de sacerdotes, integristas islmicos y fellahs (campesinos), que eran abiertamente germanfilos por su odio a los britnicos. Aunque Egipto fue una importante base de aprovisionamiento y operaciones para los aliados durante la guerra, a partir de 1945 el gobierno de El Cairo exigi a los ingleses la evacuacin de la zona del canal y la devolucin del Sudn, mientras estallaban disturbios nacionalistas en los dos pases, divididos los sudaneses (la antigua provincia egipcia de Nubia, continuacin del Alto Egipto) entre los partidarios de la independencia de Gran Bretaa permaneciendo unidos a Egipto y los seguidores de un gobierno propio en Jartum.

Tras la estrepitosa derrota rabe frente al recin creado Estado de Israel en la guerra de 1948-49, el prestigio popular del rey Faruk cay por los suelos, de forma que en 1950 intent apoyarse en los integristas islmicos y el Wafd, nombrando jefe del gobierno egipcio a Nahhas. Inmediatamente ste denunci el tratado anglo-egipcio de 1936 y, al ao siguiente, proclam a Faruk como rey de Egipto y Sudn. La agitacin nacionalista, dirigida por los Hermanos Musulmanes, un grupo que recientemente acab con la vida del presidente prooccidental Sadat (6 de octubre de 1981) y que sigue desempeando un importante papel en el Egipto rural y popular, no se calm y sacudi violentamente el pas, originando matanzas de europeos en diversas ciudades.

la calle. El lder con ms prestigio del grupo era el veterano general Naguib, hroe de la guerra de Palestina y de ideas integristas y conservadoras; pero el ms popular entre los jvenes oficiales era Gamal Abdel Nasser, un simptico teniente coronel de gran carisma personal. E126 de julio de 1952, tras nuevas derrotas frente a los ingleses en el canal y frente a ingleses y sudaneses en este ltimo pas (que alcanzara la independencia plena de Gran Bretaa, el 1 de enero de 1956), el ejrcito egipcio, dirigido por el Movimiento de Oficiales Libres, acus al rey Faruk de corrupcin y entreg el poder a una Junta Militar presidida por el general Naguib, nombrado luego presidente de la repblica cuando se proclam el nuevo rgimen, el 18 de junio de 1953. Tras un ao de crisis y luchas intestinas en el seno del ejrcito, el 14 de noviembre de 1954 Nasser se haca con el poder a los 36 aos de edad.

Th. E. Lawrence fue uno de los pocos hombres que con sigui convertirse en mito durante su vida, en una leyenda conocida como Lawrence de Arabia, que l contribuy primero a crear y de la que despus intent huir por todos los medios, asumiendo, incluso, personalidades falsas. Sin embargo, el que, segn Winston Churchill, sera un gran tctico militar, hasta 1914 slo haba mostrado un inters: la arqueologa. Su padre, sir Thomas Robert Chapman, abandon a su familia y se estableci con la institutriz de su hija bajo el apellido de Lawrence. La pareja tuvo cinco hijos, Thomas Edward fue el segundo. En 1896, la familia se instal en Oxford, en cuya universidad se gradu aos ms tarde Th. E. Lawrence. En 1909 viaj por Francia, Siria y Palestina preparando una tesis doctoral sobre la arquitectura de los castillos de las Cruzadas. La tesis tuvo la mxima calificacin y fue publicada postumamente en 1936. De 1911 a 1914 tra baj en las excavaciones arqueolgicas organizadas por el Brtish Museum en el Eufrates. Durante esos aos perfeccion su conocimiento de la lengua rabe. Al estallar la Guerra Mundial trabaj primero en el departamento de cartografa del Ministerio de la Guerra, y en diciembre de 1914 fue destinado al servicio de inteligencia en El Cairo con el grado de teniente. En 191 sus hermanos Will y Frank murieron en accin de gue-

rra en Francia. En octubre de 1916 fue enviado en misin diplomtica a Arabia, donde Hussein, el emir de La Meca, se haba levantado meses antes contra los turcos. All entr en contacto con Faisal, hijo de Hussein y comandante de las fuerzas rabes del suroeste de Medina. En noviembre fue nombrado oficial de enlace entre Faisal y el general Allenby. A partir de este momento empieza a forjarse la leyenda de Lawrence de Arabia. Es posible que su papel se haya exagerado el movimiento de revuelta contra los turcos tena races autctonas y exista antes de que Th. F. Lawrence participara en l, pero nadie puede negarle dos grandes aciertos: convencer a los ingleses de la necesidad de incorporar las aspiraciones independentistas rabes a la estrategia militar general y dar a las fuerzas beduinas una operatividad y unos objetivos en la guerra de guerrillas de la que carecan hasta entonces. Sus esfuerzos blicos los centr en la voladura de puentes los beduinos llegaron a conocerle como Emir Dinamita y los asaltos a los trenes de la lnea Damasco-Medina, nica va de avituallamiento de los turcos en Arabia. El 6 de julio de 1917 consigui uno de sus xitos memorables al apoderarse sus tropas del puerto de Aquaba. En noviembre fue capturado por los turcos, torturado y violado antes de conseguir escapar. Al mes siguiente form parte de las fuerzas que entraron en Jerusaln. Continu combatiendo en la regin del mar Muerto y fue de los primeros en ocupar Damasco (1 de octubre de 1918). Su actuacin, a lo largo de la cual fue herido varias veces, le vali llegar a coronel con treinta aos. Sin embargo, este hroe de guerra tuvo su mayor fracaso en la paz. Miembro de la delegacin britnica en la Conferencia de Pars, vio fracasar todos sus esfuerzos por que las potencias reconocieran la independencia rabe. Abrumado por su propia leyenda se alist, en 1922, como soldado, bajo el nombre de John Hume Ross, en la Royal Air Forc. Descubierto por la prensa abandon la RAF y se incorpor, tambin con nombre falso, Thomas Edward Shaw, al Royal Tank Corps. En marzo de 1935 dej la RAF, a la que haba vuelto en 1925. Semanas despus muri en un accidente de motocicleta.

rabe, la culminacin del proceso de descolonizacin y la organizacin poltica del Tercer Mundo. En abril de 1955 la voz de Nasser fue escuchada con gran respeto en la Conferencia de Bandung, donde defendi el neutralismo positivo de los pases no alineados, resultado de la descolonizacin. Entre 1958 y 1961 intent llevar a la prctica su doctrina de una sola nacin rabe, uniendo Egipto con Siria en la RAU (Repblica rabe Unida), y a sta en una federacin con Yemen (Estados rabes Unidos). Intervino a favor de los republicanos en la guerra civil del Yemen; y en la carta nacional egipcia de 1962, se prevea la futura fusin con Libia, Irak y nuevamente con Siria. La prctica del panarabismo se hizo imposible sin embargo en la realidad, aunque ayud a completar el proceso de descolonizacin de frica. A nivel interno, Nasser se convirti en presidente de la repblica, primer ministro y secretario de la Unin Socialista rabe, el nico partido legalizado; Aument los efectivos y la organizacin del rebautizado Ejrcito Popular, diversificando las compras de material tanto en Occidente como en los pases del Este. La URSS fue la que termin financiando las obras de la gigantesca presa de Asun, ante las dudas que el populismo nacionalista panrabe de Nasser despertaba en Occidente.

El 26 de julio de 1956 Nasser haba dicho al pueblo egipcio: Tomamos lo que es nuestro. El canal de Suez queda nacionalizado. Lo construy un ingeniero francs, pero ya era un proyecto de los faraones y en l murieron ms de 120.000 fellahs, trabajando de sol a sol por jornales de miseria. Las potencias administradoras del canal Francia y Gran Bretaa se negaron a admitir la decisin egipcia y, aprovechando la nueva guerra egipcio-israel de octubre de ese ao, enviaron tropas a la zona del canal para defender la libertad de navegacin. Del 31 de octubre al 6 de noviembre de 1956 aviones britnicos y franceses bombardearon Port Said y Port Fuad, causando unos 2.000 muertos entre la poblacin civil. La ONU, apoyada por EEUU y la URSS, se opuso a los planes neocolonialistas de Francia e Inglaterra, y stas tuvieron que evacuar la zona. Egipto demostr que con sus propios medios tcnicos poda regular el trfico por el canal y respetar la libertad de navegacin. Posteriormente, tras la nueva guerra egipcio-israel de 1967, el canal estuvo cerrado ocho aos, hasta su reapertura en 1975, tras el avance egipcio en su orilla este en 1974.

Despus de la derrota de 1967 frente a Israel, Nasser dimiti de sus cargos, pero fue obligado a volver a aceptarlos dos das despus. A partir de entonces, teniendo como vicepresidente y sucesor al prooccidental Sadat, sigui una poltica de equilibrio entre los dos bloques y acept en 1970 el plan norteamericano de paz en Oriente Prximo (Plan Rogers), basado en la resolucin 242 de las Naciones Unidas. El 5 de octubre de este mismo ao, le sorprendi la muerte de forma repentina, a los 52 aos de edad. Su entierro fue muestra de un masivo duelo popular, como si se tratara de un nuevo faran. Ante su retrato todava encienden velas los fellahs a los que dio tierra, campesinos rabes del Bajo Egipto, negros y nubios del Alto Egipto, un pas donde viven la historia y la eternidad, segn escribi en su libro El prncipe de la isla, Anwar el Sadat, el sucesor de Nasser, que volvi su mirada a Occidente, firm la paz con Israel y fue asesinado en octubre de 1981 por un comando integrista islmico, representante del Viejo Egipto.

En la pgina opuesta, arriba, soldados ingleses toman posiciones para defender la zona del canal de Suez durante los disturbios nacionalistas de 1951. Cinco aos ms tarde perderan el control de esta importante zona, bajo el mandato de Nasser (abajo). Sobre estas lneas, una puesta de sol en un oasis de palmeras, paisaje tpicamente egipcio, en un pas donde se unen la historia y la eternidad.

La publicidad y los nuevos medios de comunicacin de la sociedad moderna transmiten no slo los innegables avances cientficos y tcnicos, sino tambin las hazaas de truculentos personajes que encaman las bajezas ms profundas de las que tambin es capaz la mente humana y que sin embargo subyugan y captan el inters de las masas. Personajes como Landru o Jack el Destripador han pasado tambin a la historia de la humanidad como parte terrorfica y sangrienta de lo que es capaz de hacer el llamado homo sapiens. En esta pgina, silla elctrica de la prisin del Estado sureo de Alabam (Estados Unidos). Un moderno y asptico mtodo de aplicar a los criminales la vieja ley del talin: Ojo por ojo, diente por diente. La clientela, hasta ahora, ha sido negra en su mayora, y en su trasfondo surge la miseria material y mental. Detrs de muchos asesinos se esconde una historia de miseria o problemas mentales que la silla elctrica no conoce.

OS aos y medio despus de su arresto da comienzo en Pars el proceso contra Henri Desir Landru, acusado de varios asesinatos. Las sesiones, que el encausado sigui con irnico desdn, duraron veintitrs das y en buena medida, oscurecieron el desarrollo de las de la Conferencia de la Paz, que estaban teniendo lugar por aquel entonces. Pese a que nunca se llegaron a encontrar los restos de sus vctimas, las pruebas acumuladas contra el astuto criminal eran lo bastante concluientes como para enviarle al cadalso. Refugiado hasta el final en un silencio teido de altivez, Landru lleg a manos del verdugo en 1922 sin haber revelado sus secretos a nadie. Dejaba viuda y el ejemplo de hasta dnde puede llegar un hombre cuando tiene la cabeza fra, un gran amor por los detalles y un no menor desprecio por el trabajo honrado.

Una posible clasificacin de urgencia, de sabor vagamente forense, distinguira tal vez tres tipos bsicos de criminal. En primer lugar estara el criminal psicoptico, dominado por sus instintos y vctima de una herencia negativa y/o una lamentable infancia. A continuacin vendra el criminal cnico o insensible, que mata por obtener un provecho material. Por fin, est el criminal ideolgico, que se ve a s mismo como un ser virtuoso que contribuye a poner orden en el mundo con sus acciones justicieras. Nuestro siglo, como por otra parte cualquier otro, abunda en los tres tipos de criminales. Aunque frecuentemente no se dan en estado puro, sino mezclados en las mismas personas, podemos tratar de estudiarlos por separado. El tercer tipo de criminal es probablemente el ms corriente. Entre otras cosas, porque en muchas ocasiones trabaja en colaboracin con la

Un cadver es sacado de la casa de John Gacy. Cadveres desaparecidos, cadveres quemados, cadveres cocidos (caso Denis Nilsen, Gran Bretaa, 1983), cuerpos heridos, torturados, estrangulados. Una realidad que a veces se parece demasiado a una novela de terror. Arriba unos hombres sacan un cadver encontrado en a casa del asesino homosexual norteamericano John Gacy, acusado de violar, torturar y matar a 33 jvenes.

ley y el orden. En este grupo entran de lleno los criminales polticos o polticos criminales, de los que nuestra poca est bastante bien servida. Los criminales de guerra no son ms que un contratipo de los anteriores. Lo nico que los diferencia es el hecho de que los segundos se caracterizan por perder las guerras, mientras que los primeros las ganan. Pero sta la de los criminales de la poltica y la guerra es otra historia. No obstante, en este apartado caben tambin algunos criminales ciertamente virtuosos que, si bien cometieron actos proscritos por las leyes positivas, se acomodaban perfectamente a las leyes no escritas con que realmente se gobierna la sociedad. Un caso preclaro de criminal virtuosa es el de Joyce Turner, inteligente y atractiva madre de seis hijos y fundadora de la institucin infantil Hannover, de Columbia, Carolina del Sur. En 1956, esta infatigable ama de casa, de veintiocho aos de edad, plane y llev a cabo, con ayuda de dos vecinas no menos virtuosas que ella misma, el asesinato de su esposo. La causa del crimen fue la constante y aparentemente irredimible holgazanera de su cnyuge, que slo trabajaba de vez en cuando unas cuantas horas diarias como camarero, y el resto del tiempo lo pasaba en cama, dormitando. Desde un punto de vista cientfico tiene ms inters, sin duda, la figura siniestra del criminal morboso que la del honrado. Este ltimo, adems de ser ms infrecuente, interesa slo como prototipo literario, mientras que el primero puede decirse que imprime un sesgo caracterstico a la vida social del siglo XX. En efecto, sin la existencia de criminales somticos del tipo de Adolf Hitler nuestra poca no habra sido la que realmente fue. Este tipo de criminal compulsivo se caracteriza por sucumbir una y otra vez, hasta que la ley interviene para poner remedio y salvarlo de s mismo, a sus instintos destructivos, sin que la razn sea bastante para ponerles freno y servirles de dique eficaz. Ya sea por imperativos genticos o educacionales, el psicpata criminal es arrastrado por un ello interior contra el que el yo moldeado por la sociedad nada puede. Con frecuencia, esos instintos de muerte van asociados a una sexualidad torcida en la que el sadismo y la impotencia se dan la mano.

La forma de aplicar la pena de muerte en Espaa, hasta su abolicin por la Constitucin democrtica de 1978, ha sido el estrangulamiento por medio del aparato designado como garrote vil, del que aparecen varios ejemplares en la ilustracin. Introducido en Espaa por el Cdigo Penal de 1822, comenz a aplicarse diez aos ms tarde en sustitucin de la horca. Se compone de un poste, un banquillo, un corbatn que se agusta al cuello del reo, y un torno con manivela que al apretarse le destroza el bulbo raqudeo.

Dos de julio de 1931, a las seis de la maana. Un hombre, vestido con el uniforme de recluso, inicia su ltimo paseo cuando es invitado a abandonar su celda y dirigirse hacia el patio de la prisin donde se levanta el cadalso. Por el ca-

mino se muestra amable y despreocupado. Sin duda, va a ser prontamente librado de una molesta compaa y una grave enfermedad. Poco antes ha disfrutado de su ltima comida: salchichas con patatas fritas, de las que ha repetido. Confes al doctor que haba examinado el estado de su mente que esperaba con ansia poder or el ruido de su propia sangre al ser derramada: un sonido que siempre le haba procurado un singular placer. Slo que, hasta entonces, la sangre que haba odo y visto correr era la de otros: hombres, mujeres, nios, animales. Y ahora l esperaba con fruicin el momento en que no slo podra sentir el mayor placer que poda experimentar sobre la tierra, sino tambin en que se vera por fin libre de su peor enemigo: l mismo. Tambin confes la tentacin imperiosa que senta de estrangular a la secretaria de su psiquiatra. Para sus vecinos, aquel hombre no poda ser un sdico criminal; era simplemente un honrado, tranquilo e inteligente trabajador llamado Peter Krten. Pero para la historia y la mitologa del crimen y del siglo XX se trataba ni ms ni menos que del vampiro de Dusseldorf. El hombre que en slo diez meses fue capaz de cometer ocho asesinatos y catorce asaltos sexuales a otras tantas mujeres, poniendo a una ciudad entera bajo el reinado del terror y obligando a la polica alemana a un prolongado y frentico trajn, recibi, mientras dur su estancia en la prisin, miles de cartas de ciudadanos impresionados por su cruenta personalidad. Muchas de ellas contenan amenazas; otras, simples peticiones de autgrafos, y algunas, asombrosas declaraciones de amor. Toda Alemania conoca al dedillo las peculiares desviaciones de conducta de Peter Krten. Se saba que, cuando no

El tristemente celebre barba azul Landru estuvo implicado, segun la Enciclopedia Britanica, en la desapariddn de 283 mujeres, aunque solo fue condenado pot la muerte de diez de estas y un joven, a pesar de que la policfa nunca pudo encontrar ningun resto de los cadaveres, es decir, el cuerpo del delito. Arriba, Landru el dta de su boda con su primera mujer que, parece ser, fallecio de muerte natural. Abajo, retrato policial del famoso asesino trances.

elegido hizo feliz a todos los seguidores de Sigmund Freud, pero indigno a la ciudadania bienpensante. En sus declaraciones al psiquiatra, Kiirten conto que la sola y fortuita vision de un caballo herido por accidente en una calle habia sido bastante para provocarle un orgasmo. Entre sus hazanas homicidas figuraban muchas ninas estranguladas, degolladas y violadas, pero tambien mujeres y hasta hombres asesinados. Incendios y asaltos sexuales constituian para el distracciones menores, pero sobremanera gratificantes. Aun asi, habia en Alemania personas capaces de dirigirle cartas de amor. Sin duda, de no haber dado fruto la colaboracion entre el mundo del hampa y los representantes de la ley, los redactores de tales misivas amorosas habrfan sido las victimas potenciales del asesino, aureolado por el peor de los prestigios: el carecer de compasion. Esta atipica colaboracion entre la policia y la delincuencia organizada para dar caza a un molesto delincuente que ignoraba las leyes mas elementales de la economia del crimen, fue admirablemente narrada en imagenes cinematograficas por Fritz Lang, cuyo filme M, que se exhibio en nuestro pals con el tftulo elocuente de M, el vampiro de Dusseldorf, forma parte ya de la lista de clasicos del siglo XX. El cine fue desde sus comienzos un arte muy atento al alevoso mundo del crimen. Algunos autores, como Alfred Hitchcock, basaron su magisterio en temas extraidos de la historia criminal. Y ciertos paises, como Inglaterra, o mas concretamente ciertas ciudades, como Londres, gozan de una innegable celebridad como escenario de los mas horrendos y al mismo tiempo inteligentes crimenes que se han cometido jamas. Probablemente haya algo de cierto en esta fama: aunque en Mexico se cometan mas asesinatos y, si cabe, mas brutales que en la refinada Gran Bretana, lo cierto es que en Mexico no existe un numeroso e influyente sector de la ciudadania empenado en considerar el asesinato como una de las bellas artes. En consecuencia, en Mexico el crimen no pasa de ser un hecho social determinado por diversas y calamitosas fatalidades. En Inglaterra, en cambio, el crimen se cultiva, al menos en teorfa, como una flor de invernadero. Los ingleses sucumben ante la feliz combinacion de crueldad e ingenio y, por tanto, miman a sus mas audaces y ocurrentes asesinos. Y se ocupan de difundir sus imagenes por todo el mundo, de tal forma que las antologias de los mSs celebres crimenes estan llenas de nombres anglosajones, mientras que solo dan cabida a unos pocos asesinos de otras nacionalidades, de preferencia norteamericanos y franceses. Muy raramente se encuentra algun nombre de fonerica romance, arabe o nepali.

ms expuesto al error que quien lo hace por inters, puesto que no siempre puede elegir la vctima ni el lugar ni el momento. Aun as, existen Si alguna vez existi un pobre diablo en quien casos que parecen desafiar a toda ley estadstila vida se ceb a fondo, ste fue John Reginald ca. Fritz Haarmann o Vera Renczi constituyen Christie. Gracias al poder difusor de los actuales ejemplos preclaros de criminales capaces de ormedios de comunicacin, entre los que en este ganizar matanzas que ms se aproximan al gecaso tambin se cuenta el cine (El asesino de nocidio que a la labor propia de un asesino Rillington Place, de Richard Fleischer, otro ci- aislado. neasta apasionado de la temtica criminal), El primero de ambos, Fritz Haarmann, homoChristie es mundialmente clebre por haber es- sexual a quien generalmente se adjudica la autrangulado al menos a seis pobres mujeres tora de la muerte de ms de cincuenta muchacuyos cadveres escondi luego en su domicilio chos en la Alemania de entreguerras para luego del nmero 10 de la londinense Rillington Place. vender sus cadveres como carne, es slo el priPese a que se hallaba dotado de una innegable mero de una larga serie de sdicos cuyas proehabilidad para ocultar pistas, al final fue su pro- zas, a medida que nuestro siglo se ha ido hapia insania la que le perdi. Tras una serie de ciendo viejo, han estremecido peridicamente impecables asesinatos cometidos con el plausi- las conciencias de los ciudadanos de los pases ble fin de obtener la nica satisfaccin sexual que por comodidad llamamos civilizados. que era capaz de conseguir (masturbndose soSi bien no lleg a alcanzar, en trminos nubre los cadveres desnudos de sus vctimas), mricos, a Haarmann, Vera Renczi se aproveChristie fue vencido por sus propios nervios. ch de la falta de inters de alguna gente por Nada ms deshacerse de su vctima nmero sus parientes para establecer lo que no deja de seis, perdi la memoria y, abandonando su do- ser otro rcord: el asesinato de un marido, dos micilio, hoy famoso, se puso a vagabundear por hijos y treinta y dos amantes por medio del arsLondres hasta que, sucio, sin afeitar y sin dine- nico. Nacida en Budapest, en el seno de una ro, fue arrestado por la polica. familia rica, la Renczi tuvo al menos el detalle de En cualquier caso, los individuos abocados al someter sus fnebres rituales a los dictados del asesinato como necesidad fisiolgica y psicolgi- buen gusto burgus. Ninfmana y poseda por ca acaban siendo derrotados por la ley de pro- los celos, no poda soportar la idea de que sus babilidades. Quien asesina por necesidad est amantes pudiesen fijarse en otras mujeres. Tras

Agatha Christie ha sido la escritora britnica ms leda en el mundo, con traducciones de sus obras a 103 lenguas (14 ms que Shakespeare), segn un informe de la UNESCO. Su produccin incluye, adems de sus clebres novelas policiacas, historias cortas, poesa, adaptaciones teatrales y novelas romnticas escritas bajo el seudnimo de Mary Westmacott. Hija de padre americano, que muri siendo ella nia, y de madre inglesa, se cri en un ambiente de clase media alta. A los diecisis aos fue a Pars a estudiar canto, pero renunci al cabo de dos aos. Muy joven an se cas con el coronel Archibald Christie con el que tuvo una hija. Durante la Primera Guerra Mundial sirvi como enfermera en el frente francs. Su primera novela, El misterioso asunto de Styles, publicada en 1920 y en la que ya aparece su personaje ms clebre, Hrcules Poirot, no tuvo gran xito. Este le llegara con la sptima, El asesinato de Roger Ackroyd (1926). Ese mismo ao se produjo un curioso suceso que dio lugar a variadas hiptesis: Agatha Christie desapareci durante diez das hasta que fue encontrada en un hotel, en el que se haba inscrito con nombre falso, aparentemente afectada de amnesia. En 1928 se divorci y dos aos ms tarde contrajo nuevo matrimonio con un arquelogo, Max Mallowan. Aunque no fuese una gran escritora, tuvo magnficas dotes narrativas. Durante muchos aos, su obra tipifi-

c un gnero en el que los enigmas ms complejos se resuelven a base del razonamiento lgico y la penetracin psicolgica. En sus novelas nos muestra los arquetipos de una cierta burguesa inglesa, de la que ella form parte: militares retirados, solteronas perspicaces, jvenes romnticas...; pero sus protagonistas son creaciones originales, lejos del herosmo del detective aventurero: Hrcules Poirot, con su cabeza de huevo, su ingls un poco cmico y una profunda confianza en sus clulas grises; miss Marple, la solterona cuya vida parece limitarse a su pueblecito y a la jardinera, pero que encuentra la solucin de problemas complejos por un mtodo personal, intuitivo y analgico y un profundo conocimiento de la naturaleza humana.

una temporada de apasionado idilio, los pona fuera del alcance de sus hipotticas rivales administrndoles veneno. Acto seguido introduca los cadveres en atades de cinc y alineaba stos en el espacioso stano de su casa. Por las tardes sola ir a pasar un rato entre sus queridos muertos sentada en una mecedora entre dos largas filas de fretros.

El primero de los tres grupos bsicos de criminales se compone de todos aquellos sujetos que viven del crimen como podran haberlo hecho de cualquier otra profesin u oficio: con desapasionamiento y pensando en el beneficio. Entre ellos figuran, por supuesto, los criminales organizados cuya proliferacin infecta la historia de nuestro siglo, dejndola transida de un rastro de insoportable materialismo, pero tambin los grandes artistas del crimen. Thomas de Quincey saba lo que se deca cuando incluy al asesinato entre las bellas ar-

tes. Como es bien sabido, el arte es una admirable combinacin de talento natural y profesionalidad, es decir, de espontaneidad y disciplina. Naturalmente, un asesinato no es siempre una obra de arte. Ms bien todo lo contrario. La mayora de los crmenes sangrientos son el resultado de una momentnea prdida de control, de la improvisacin y, en definitiva, de la falta de rigor artstico o de cualquier otra clase. Pero hay algunos seres que se distinguen del resto de los criminales vulgares porque son capaces de llevar la teora y la prctica del asesinato al nivel de cualquier otro arte considerado mayor. Son criminales autnticamente vocacionales, que destacan sobre el resto de sus congneres no slo por su estudiada tcnica y la fruicin con que se entregan a su trabajo, sino tambin por la soledad en que los desarrollan y la aparente innecesariedad de sus actos. La acendrada vocacin y una tcnica depurada les distinguen de los asesinos ocasionales. La soledad en ocasiones mitigada por la colaboracin de un alma gemela y los mviles, si no ftiles al menos casi siempre prescindibles, les diferencian de los

criminales profesionales, acostumbrados a la comisin de delitos por motivos muy concretos, casi siempre econmicos, y en el seno de organizaciones cuya estructura empresarial y una rgida divisin del trabajo les roba todo posible halo potico. El criminal que nos interesa aqu, por el contrario, es capaz mejor an, tiene la necesidad de planear y ejecutar actos homicidas en los que lo nico que hay de verdaderamente ineluctable es la exigencia de una realizacin perfecta. El resto, empezando por los mviles, es accesorio. En este sentido, dentro del tipo del criminal artista o artista criminal al que nos referimos, poco importa que sus actos se basen en una necesidad sexual o econmica. Lo importante es el crimen en s, su reiteracin y la perfeccin formal con que es llevado a cabo. Todo lo dems es crnica negra. Sin duda ninguna, el modelo de este tipo de criminales es Landru, cuyo nombre debe figurar preceptivamente al comienzo de la historia del arte del crimen en nuestro siglo. Durante los primeros treinta aos de su vida, Landru intent mantenerse dentro de la legalidad vigente entonces (y decir entonces no es gratuito: recurdese que, en la vecina Inglaterra, hasta haca poco se haban castigado con la horca pequeos hurtos que hoy no dan lugar a un atestado policial, mientras que la violacin de una joven se penaba con unos pocos das de prisin. Pero el tema de la influencia de las leyes sobre el delito constituye una derivacin sumamente interesante e instructiva, para la que ahora no disponemos de espacio). Con la llegada del siglo y los definitivos sntomas de que por el camino elegido jams llegara a nada en la vida, nuestro hroe se decidi por una carrera ms arriesgada. Cinco sentencias desfavorables por otros tantos fraudes le mantuvieron muy ocupado durante los primeros catorce aos del siglo, entrando y saliendo de la crcel. Al estallar la Primera Guerra Mundial dio el paso decisivo, eligiendo el asesinato como fuente habitual de ingresos. Cambiando continuamente de personalidad y de lugar de residencia, busc a sus vctimas entre seoras de cierta edad, viudas y con algunos ahorros o propiedades inmuebles. Uno de sus mayores mritos consisti en convencerlas de que pusiesen en sus manos sus bienes materiales antes de despacharlas al otro mundo. Su fulgurante carrera fue bruscamente interrumpida por el encuentro fortuito de los familiares de dos de sus vctimas. Intrigados por la desaparicin de ambas mujeres en un mismo lugar una villa alquilada por Landru a las afueras de Pars, los indiscretos parientes pusieron en marcha un inexorable mecanismo legal que acab por poner a nuestro hombre en manos del verdugo. De este modo acabaron con las ili-

193 novelas, 50 historias breves y 2 volmenes de reportajes constituyen la produccin de Georges Simenon desde que, en 1932, apareciera la primera obra firmada con su nombre, Pietr-leLeton, protagonizada por el que ser su personaje ms caracterstico, el comisario Maigret. Anteriormente, bajo diecisiete seudnimos (Christian Brulls, Jean du Perry, Georges Caraman, Georges Sim...), haba publicado cerca de doscientas novelas y ms de mil cuentos de amor, de aventuras o galantes, segn los encargos. Sus lectores, imposibles de calcular, se han cifrado en 350 millones. Pero al mismo tiempo, el escritor belga ha conseguido que la crtica literaria, siempre reticente ante los xitos multitudinarios, terminara por reconocer su valia, hasta el punto que en los ltimos aos su nombre se ha perfilado como un firme candidato al Nobel de Literatura. A los diecisis aos empez a trabajar como aprendiz de periodista en la Gazette de Uge. Cumplido el servicio militar, se traslad a Pars el 11 de diciembre de 1922. Poco despus empez a escribir cuentos en semanarios como Froufrou y Sans Gene y colabor en revistas y peridicos como Marn y Paris-Soir. En 1945 se traslad a Estados Unidos, donde permaneci ms de diez aos. Vuelto a Europa termin establecindose en Lausana. En 1972, Simenon decidi dejar la novela, hizo poner en su carnet de identidad sin profesin y se consagr a lo que l llama sus dictados: reflexiones ante un

La esforzada carrera criminal del doctor Petiot otro delicado artista del crimen tuvo su origen en su antigua y desmedida aficin a los bienes ajenos. Impulsado por las circunstancias histricas, llev el arte de Landru a extremos difcilmente igualables, al menos desde un punto de vista puramente cuantitativo. Al contrario que su ilustre predecesor, mataba a seres desconocidos, a quienes nada le una. Estos, a su vez, no tenan otro rasgo comn que el de, ocasionalmente, ser judos y, en todos los casos, hallarse en posesin de dinero contante y sonante. En el poco edificante marco del Pars ocupado por los alemanes, el falso doctor Petiot, morfinmano y ladrn habitual, puso en pie un fnebre negocio basado en la explotacin de aquellos seres cuya situacin racial o poltica les aconsejaba abandonar el pas sin demora. Hacindose pasar por miembro de la Resistencia, Petiot, con la ayuda de varios colaboradores que no le conocan personalmente, atraa a sus futuras vctimas hasta una casa protegida por una alta tapia de la curiosidad de los vecinos. Despus de recibir la cantidad estipulada como pago de sus servicios y con la excusa de que era necesario vacunarles contra alguna enfermedad especfica del pas al que supuestamente iba a ayudarles a escapar, Petiot inoculaba a sus vctimas alguna sustancia mortal. A continuacin les

magnetofn, donde se mezclan los recuerdos con los comentarios sobre su obra o sobre los acontecimientos de actualidad, de los que ya han aparecido varios volmenes. A pesar de su extraordinaria fecundidad y variedad, la figura de Simenon ir siempre unida a la de Maigret, universalmente clebre a travs de 82 novelas, numerosos filmes y seriales de televisin. El comisario Maigret, con una vida apacible y ordenada, algo taciturno, intuitivo e irnico, esconde en el fondo un rebelde que cuestiona el orden social existente a travs de una profunda comprensin de los actos humanos en un mundo en el que no existen culpables sino slo vctimas.

haca pasar a una cmara triangular y sin ventanas y, a travs de un pequeo judas al que lleg a dotar incluso de un periscopio, contemplaba la agona de sus confiados clientes. Finalmente, los cadveres, despus de ser despojados de todo objeto de valor, eran arrastrados al stano, despedazados e incinerados en una estufa. La fecunda carrera criminal de Petiot, que haba comenzado en enero de 1942, finaliz en marzo de 1944, cuando un vecino denunci a la polica el hecho de que por la chimenea de su casa sala un humo negro y hediondo. Los agentes de la ley encontraron en el stano de la casa de Petiot veintisiete cadveres ms o menos mutilados, pero aunque el asesino logr huir y ocultarse, cay en poder de la justicia despus de la liberacin, admitiendo haber

dado muerte a sesenta y tres personas. Tras dieciocho meses de investigacin judicial, dio comienzo su proceso. Declarado culpable de veinticuatro de los veintisiete asesinatos, fue guillotinado el 26 de mayo de 1946. Hubo quien estim que las ganancias que le reportaron sus crmenes alcanzaron las seis cifras. En todo caso, puede decirse que eran el fruto de una actividad verdaderamente industrial. El siglo XX ha enriquecido la historia natural del crimen basada tradicionalmente en el libre juego de dos nicos factores: el gentico y el sociociltural o ambiental con un tercer factor, hoy en da de la mxima importancia social: las drogas. La historia de Charles Manson y su familia ilustra claramente la decisiva influencia que el consumo masivo de drogas puede tener sobre el comportamiento humano. Dotado con toda probabilidad de una psima herencia gentica padre desconocido y madre adolescente del arroyo y de una lamentable infancia, adolescencia y juventud, que transcurrieron casi ntegramente en reformatorios y crceles, Charles Manson pudo haber llegado a la madurez gozando de la estima de la mayora de la sociedad, de no haber sido vctima del consumo excesivo de drogas. Apenas saba nada del mundo exterior cuando, a los veinte aos, aterriz en un barrio de San Francisco, Hights Ash-

bury, en el que habia echado raices y florecido una pacifica y sonadora comunidad de jovenes que, con el paso del tiempo, seria conocida como la generation beat. En aquel ambiente la personalidad de Manson, que habia permanecido agazapada bajo una espesa coraza protectora forjada a lo largo de muchos anos de confinamiento, parecio reflotar y crecer. Hasta entonces no se habia acostado con ninguna chica, pero en poco tiempo tenia cuantas podian necesitar el y sus amigos, a quienes se las pasaba como muestra de confianza y hospitalidad. En algunos anos se com/irtio en una especie de lider espiritual de un numeroso grupo de jovenes en el que predominaban las jovencitas de trece a veinte anos, pero en el que tampoco faltaban hombres de su edad. Charles Manson poseia inteligencia y dotes de mando, como demuestra el hecho de haber vivido durante muchos anos sin desempenar otro trabajo que el de conducir a su grey de un rancho abandonado a otro y de senalar a cada cual sus deberes de todo tipo. Una unica frustracion se conoce en su trayectoria ascendente: la de no haber conseguido convertirse en un musico famoso. Tal vez lo unico que necesitaba de verdad era conquistar ese tipo de celebridad y, al no conseguirlo, intento alcanzar la fama como autor de espantosos crimenes. Si esto es cierto, sigue pudiendo afirmarse que, sin

el concurso de las drogas, dificilmente lo habria conseguido. En cuanto a lo que ocurrio aquel fatidico verano de 1969 es tan conocido y esta tan reciente en nuestra memoria que ni siquiera merece la pena contarlo de nuevo. Antes de concluir estas notas sobre el arte del crimen en nuestro siglo, es conveniente recordar que todos aquellos criminales que han pasado a la historia lo han hecho por haber cometido, en el curso de sus arduas carreras, algun desliz que les puso en las severas manos de la ley. Y es precise recordar tambien que muchos de quienes tan lamentablemente erraron acabaron purgando sus delitos con sus propias vidas. Hubo algunos, como Gary Gilmore, y tras el toda una serie de emulos, que incluso lucharon denodadamente para que les entregasen en manos del verdugo, como unico medio de poner fin a una vida de confusion y oprobio. A unos y a otros debemos otorgarles, pues, nuestro perdon.

En la pagina opuesta, el asesino norteamericano Gary Gilmore, acusado de dos muertes, suplicd al tribunal que le fuera aplicada la pena capital y se le evitara pasar toda su vida en la carcel. El 17 de enero de 1977, el reo fue fusilado, sentado en una silla, en la prision del Estado de Utah. En esta pagina, aspecto durante el juicio del asesino Charles Manson, violento y supuesto guru de una secta de jovenes califomianos, La familia Manson, que en 1969 asesino brutalmente a la actriz Sharon Tate (esposa del director de cine Roman Polanski) y a cuatro de sus invitados, durante una supuesta fiesta-orgfa en el barrio de artistes de Hollywood. El cuerpo de la bella actriz, que estaba embarazada, presentaba dieciseis punaladas y en la pared se habia escrito con sangre: Muerte a los cerdos*. Declarado loco, Manson ha escrito desde la prision californiana de Folston unas crudas y supuestas Memories en las que, con un lenguaje sucio y escandaloso, denunda las orgias sexuales de la a/fa sociedad de Los Angeles y del mundo del cine.

Conferencia del Desarme en Washington, en la que se establece el podero naval de Estados Unidos, Gran Bretaa, Francia, Italia y Japn. Tratado de Shantung, por el que Japn devuelve a China Shantung y Tsingtao y retira sus tropas de Siberia. Irlanda se proclama Estado independiente. En las elecciones de Gran Bretaa gana de nuevo el partido conservador. Tratado de Rapallo entre Alemania y Rusia. Se comprometen a no pedirse indemnizaciones de guerra. Asesinato en Berln del ministro de Asuntos Exteriores del Reich, Walter Rathenau, efectuado por extremistas nacionalistas. Gran Marcha fascista sobre Roma. Benito Mussolini es nombrado presidente del consejo de ministros. Hungra entra a formar parte de la Sociedad de Naciones. Los turcos reconquistan Esmirna a los griegos. El rey de los griegos, Constantino, abdica en su hijo Jorge II. Se funda TransJordania bajo una dinasta rabe, pero como protectorado de Gran Bretaa. Egipto consigue la independencia. Se funda la Unin de Repblicas Socialistas Soviticas (URSS). En Espaa cae el gobierno Maura-Camb.

Muere el papa Benedicto XV. Le sucede Aquiles Ratti con el nombre de Po XI. Primera reunin del Tribunal de Justicia de La Haya. Equiparacin del idioma amenco con el francs en Blgica.

Con el descubrimiento de petrleo en el pozo Los barros n. 2 empieza la expansin de este producto en Venezuela. Poltica proteccionista en Estados Unidos a la que Europa replica con medidas parecidas. En la conferencia monetaria de Genova se adopta el patrn de cambio-oro.

En Gran Bretaa empiezan las emisiones regulares, de la BBC. Howard Crter descubre la tumba de Tutankhamn en el Valle de los Reyes (Egipto). Se fabrica en Estados Unidos el primer receptor de radio para automvil. Niels Bohr, premio Nobel de Fsica, por sus estudios y descubrimientos sobre la estructura de los tomos. Ludwig Wittgenstein escribe el Trctatus LogicoPhilosophicus.

El equipo espaol de tenis, con Manuel Alonso como gran estrella, llega a las semifinales de la Copa Davis. El nadador Johnny Weissmuller consigue para Estados Unidos el rcord mundial de los 100 metros estilo libre.

Jacinto Benavente, premio Nobel. James Joyce: Ulises. Jaques Maritain: Antimoderna. Gabriela Mistral: Desolacin. Karl Kraus: Los ltimos das de la humanidad. Thomas S. Eliot: Tierra balda. F. Scott Fitzgerald: Los malditos y los bellos. Rainer Mara Rilke: Sonetos a Orfeo. Raymond Radiguet: El diablo en el cuerpo.

Max Beckmann: Antes del baile de mscaras. Diego Rivera: Frescos de la Secretara de Educacin Pblica, Mxico. David Alfaro Siqueiros y Jos Clemente Orozco pintan los grandes frescos de la Escuela Nacional Preparatoria de Mxico capital. Se consigue la recuperacin de la serie de grabados de Goya La Tauromaquia. Marc Chagall emigra a Pars. Gustave de Smet: Pally. Kees Van Dongen: La fumadora.

ACE unos 3.300 aos, entre marzo y finales de abril de 1350 a. C., un joven rey de dieciocho aos mora rodeado de una serie de intrigas polticas. Haba recibido el trono de manos de su esposa Ankh-Es-En-Pa-Atn, hija del faran Akenatn, el rey hereje que haba sustituido el culto de Amn por el de Atn y trasladado la corte de Tebas a Tell elAmarna. Debido a su juventud, es posible que fuera un juguete en manos de os sa-

cerdotes y personas influyentes de a corte, en especial del sumo sacerdote Eye y del general Horemheb, ambos sustitutos en el trono, aunque sin derecho a l. Su cerebro fue extrado por los orificios de la nariz con un elemento de metal curvo y puntiagudo; con un cuchillo abrieron su abdomen y le quitaron los intestinos, que fueron colocados en los canopes; un escarabeo de piedra sustituy a su corazn, y su cuerpo fue lavado y salado durante dos

meses. El cadver, tumbado y con las manos cruzadas sobre el pecho, fue envuelto con vendas de lino y pao y colocado en varios fretros metidos uno dentro del otro y todos colocados en un gran sarcfago. Su cuerpo fue trasladado en solemne procesin a la necrpolis de los muertos distinguidos, junto a los templos dedicados a los faraones y al dios Amn. El Valle de los Reyes, en la orilla occidental del Nilo, lo acogera durante milenios.

Tras el descubrimiento del palacio minoico de Cnossos por sir Arthur Evans en la isla de Creta, la arqueologa esa compleja y olvidada ciencia auxiliar de la historia no volvi a ser popular entre las masas hasta que el tambin britnico lord George Carnavon y el excelente excavador norteamericano Howard Crter localizaron al lado de la tumba del faran Ramss VI, en el Valle de los Reyes, junto al Nilo, el lugar de reposo de un joven faran, rodeado de un inmenso tesoro. La noticia, cedida en rigurosa exclusiva mundial por sus descubridores al prestigioso diario britnico The Times, corri como la plvora por todo el mundo. La momia de un joven rey, muerto haca ms de tres milenios s, milenios llen las portadas de los peridicos. En la ilustracin, el sarcfago de Tutankhamn se superpone a la foto de los asistentes a su apertura oficial, en diciembre de 1923.

En el centro, sarcfago de Tutankhamn, protegido por la diosa Selket, cuyo smbolo era el escorpin que ostentaba sobre su cabeza. La momia del joven faran se encontraba protegida por cuatro fretros, y las visceras (cerebro, estmago, intestinos, corazn, pulmones), que le haban sido extradas para conservar el cuerpo, se encontraban dentro de cuatro vasos de alabastro bellamente decorados con formas de animales, colocados junto al sarcfago.

tumba de Tutankhamn eran unas lminas de oro, una copa de porcelana, algunos recipientes de arcilla y unos sellos encontrados en excavaEn 1914 la concesin para proceder a nuevas ciones anteriores. El plan de trabajo era empeexcavaciones en el Valle de los Reyes fue trans- zar a excavar en un tringulo limitado por las ferida a lord Carnavon y a su experto america- tumbas, ya conocidas, de Ramss II, de Merno Howard Crter, hombre de ciencia de slida neptah y de Ramss VI. y amplia cultura, que ya antes haba adquirido Despus de un invierno entero de trabajo leexperiencia en esta clase de trabajos con Petrie vantaron, dentro del tringulo prefijado, las cay Davis. pas superiores, avanzando hasta el pie de la Carnavon y Crter tenan ante s el Valle de tumba abierta de Ramss VI. All encontraron los Reyes. Docenas de investigadores haban una serie de chozas para obreros, construida en excavado antes que ellos en aquel lugar y nin- pedernal, cosa que, en el Valle, siempre es seal guno haba dejado anotaciones exactas ni pla- de la proximidad de una tumba. Pero para no nos. Las pistas que tena Crter para buscar la privar a los turistas de su visita a la tumba de

Ramss VI, se abandon aquel lugar momentneamente. Durante seis inviernos excavaron en distintos puntos sin resultados satisfactorios, y cuando se estaban preparando para dejar el Valle, acordaron un ltimo intento en el lugar de las chozas de pedernal. El 3 de noviembre de 1922, empez Crter a derrumbar las chozas de los obreros, residuos de cabanas de la XX dinasta. Al da siguiente, debajo de la primera choza se hall una grada de piedra, y el da 5 se haban quitado tantos escombros que no haba duda de que se haba encontrado la entrada de una tumba. Al desenterrar hasta la grada nmero diecisis examin

los sellos que exhiba una puerta cerrada, y que le confirmaron que eran de la ciudad de los fa- El descubrimiento de la raones fallecidos. Cubri de nuevo la tumba y tumba de Tutankhamn mand un telegrama a lord Carnavon, que en ese momento estaba en Inglaterra, comunicndole: Realizado en el Valle descubrimiento maravilloso. Tumba sorprendente con sellos intactos. He cubierto todo hasta su llegada. Mi felicitacin. El da 23, lord Carnavon y su hija lady Evelyn llegaron a Luxor. Al da siguiente se descubri de nuevo toda la escalera, hasta la grada diecisis; se vieron las huellas claras y el nombre de Tutankhamn; pero tambin, que los ladrones se les haban adelantado.

Una vez abierta la puerta, apareci un pasillo lleno de escombros, de unos diez metros de largo, que iba a dar a otra puerta, igualmente con los sellos de Tutankhamn y los de la ciudad de los faraones muertos. Con manos temblorosas practicamos una abertura en el ngulo superior izquierdo de esta segunda puerta... Crter tom una barra de hierro, la introdujo y not que se mova libremente; hizo pruebas con llamas y not que no haba indicio de gas de ninguna clase. Acerc una vela y mir por el agujero, permaneciendo mudo durante largo rato. Lord Carnavon pregunt: Ve usted algo? Crter con voz dbil y hechizada contest: S, algo maravilloso. Estaban tambin presentes el egiptlogo Callender y lady Evelyn. Lo que Crter vea eran unos fretros dorados, sobre un sitial de oro, jarros de alabastro, arcas extraas, cabezas de animales, una serpiente de oro y, como centinelas, dos estatuas rgidas con sus delantales de oro, sandalias de oro, la maza y la vara y, en la frente, el brillante spid, smbolo del podero faranico. En total unas seiscientas o setecientas piezas. Pero en medio de tantos tesoros, no haba rastro ni de un sarcfago ni de una momia. Entre los dos centinelas del rey haba una tercera puerta sellada y con seales de haber sido viola-

da por los ladrones. Tambin se descubri una cmara lateral, ms pequea que la antecmara, pero llena de objetos preciosos. El 3 de diciembre decidieron cubrir de nuevo la tumba para poder contar con los expertos necesarios y comenzar el trabajo serio de estudio e investigacin. As fueron llegando un fotgrafo, dos dibujantes, el director de las excavaciones en Lischt, A. C. Mace, un especialista en qumica, dos expertos en inscripciones y otros dos en anatoma. El 16 se volvi a abrir la tumba, y a mediados de febrero la antecmara qued desalojada y todos los objetos clasificados e inventariados. Se iba a proceder a abrir la tercera puerta sellada. Una veintena de personas, entre miembros del gobierno y hombres de ciencia, llen la sala, y Crter procedi a abrir la puerta sellada situada entre los centinelas. Al otro lado le esperaban una pared de oro, precursora de la cmara sepulcral; se trataba en realidad del costado anterior de un gigantesco fretro cuyo interior contena otros atades, todos los cuales guardaban el sarcfago con la momia. El fretro exterior arrojaba un volumen de 5,20 x 3,35 x 2,75. Se percataron de que los sellos estaban intactos con lo que la momia estara tal y como fue colocada haca ms de tres mil aos. En el interior del cuarto fretro apareci, por fin, un inmenso sarcfago amarillo de cuarzo e

intacto; sobre el extremo del sarcfago una diosa extenda con gesto protector los brazos y las alas como si quisiera detener al intruso.... Estaba cubierto por una losa de granito de 6 toneladas de peso, que una gra se encarg de levantar. Las telas de lino ocultaban al rey nio. Una vez despojado de ellas, qued al descubierto una mascarilla de oro del rey. En las manos cruzadas tena las insignias reales: la vara y el abanico con incrustaciones; la cara era de oro puro, los ojos de argonita y obsidiana, las cejas y prpados de cristal lapislzuli; tambin conservaba una corona de flores, marchitas ya, tierna despedida de su esposa.

La tapa del ltimo fretro fue levantada con sus agarraderas de oro, y la momia apareci al descubierto. Tutankhamn, a quien se haba buscado durante seis aos, se hallaba ante ellos. El aspecto de la momia del faran era magnfico y terrible a la vez. Una cantidad exagerada de ungentos haba sido vertida sobre ella y ahora todo estaba pegado, endurecido y ennegrecido. Tras un proceso lento y difcil y un calentamiento a 500 grados se consigui separar el fretro de madera del de oro. El anatomista, Dr. Derry, hizo el primer corte

En la pgina opuesta, lord George Carnavon, quinto conde del mismo nombre, examina una de las piezas encontradas en la tumba de Tutankhamn. La planta de sta constaba de cuatro habitaciones (antecmara, anexo, cmara funeraria y cmara del tesoro) a las que se acceda por un largo corredor situado al final de una escalera de diecisis peldaos. Cuando Crter y Carnavon descubrieron la tumba, se dieron cuenta que ya haba sido profanada muchos siglos atrs por ladrones, los cuales, por fortuna slo haban llegado al corredor y la antecmara. La estancia donde se encontraba la momia y la habitacin anexa donde se hallaba el esplndido tesoro, que deba servir al faran en el ms all, permanecan intocados. En la foto, la antecmara todava estaba llena de objetos que haban pertenecido en vida a Tutankhamn. Crter hizo personalmente una exhaustiva catalogacin y clasificacin de todas las piezas encontradas en la tumba, llegando hasta el nmero 596. Se fotografi todo, antes de tocar nada. Fue un buen trabajo arqueolgico.

en las primeras vendas de lino de la momia. Ex_cepto en la cara y en los pies, que no haban estado en contacto con los ungentos, la momia se hallaba en mal estado. Se haba producido una carbonizacin en las partes principales del vendaje de lino y hasta en los tejidos y los huesos de la momia. Bajo las mltiples vendas de lino haba cada vez ms objetos preciosos, amuletos, smbolos, signos de hechizo; incluso los dedos de las manos y los pies estaban en un estuche de oro. Tras una delicada labor, en la que un ligero contacto con un pincel bastaba para destruir los restos de tejido descompuesto, se descubri el rostro del rey: faz pacfica, sua-

El descubrimiento caus un gran impacto entre la sociedad de la poca, relanzndose la moda egipcia en todas las manifestaciones, sobre todo en la vestimenta, en el cinematgrafo y en la pera. La muerte misteriosa, no natural, de una veintena de personas que participaron en el descubrimiento de la tumba hizo correr la leyenda de la maldicin del faran: La muerte se acercar a cuantos perturben el reposo del faran. El tema comenz cuando el 6 de abril de 1923 y como consecuencia de una picadura de mosquito falleca lord Carnavon; aqu empezaba el castigo del sacrilego, foco de atencin de la prensa durante mucho tiempo. Luego continuaron desde la segunda hasta la veinte vctima en 1930; lord Westbury se haba arrojado desde un sptimo piso por la ventana de su vivienda en Londres; su hijo, que haba participado como secretario de Crter en el descubrimiento de la tumba, haba muerto el ao anterior sin que se pudiera averiguar la causa. La vctima nmero veintiuno, el egiptlogo Arthur Weigall, haba sucumbido a los malignos efectos de una fiebre desconocida. Luego mora A. C. Mace, que junto a Crter haba abierto la cmara sepulcral, pero Mace estaba enfermo desde mucho antes. El hermanastro de lord Carnavon se suicid en un arrebato de locura. En febrero de 1929, lady Elizabeth Carnavon, muri a consecuencia de la picadura de un insecto. En 1930, todos los que haban participado directamente en el descubrimiento de la tumba, estaban muertos, excepto Crter, el descubridor del sepulcro. Fue Crter quien desminti las voces sensacionalistas de la prensa, encabezando un grupo de arquelogos irritados por tanta fantasa. El egiptlogo alemn Steidorff, averigu que los dos Westbury no haban tenido nada que ver con la tumba, ni directa ni indirectamente; y as, una por una, fueron desmontadas todas las relaciones existentes entre las muertes. ve, de adolescente. Era noble, de bellos rasgos y El ritual funerario egipcio no contiene maldilos labios dibujados con lneas muy netas..., co- cin alguna de esta ndole para la persona viva, ment Crter. sino slo la peticin de que se dirijan al muerto El 13 de mayo, con una temperatura de 37 deseos piadosos y benvolos. grados a la sombra y en un ferrocarril cuyos rales haban de ser desmontados y colocados de F. M. nuevo delante, bajaron las primeras treinta y cuatro pesadas cajas, recorriendo as el kilmetro y medio que les separaban del Nilo. Aquella riqueza recorra el mismo camino que hiciera Bibliografa bsica ms de tres mil aos antes, cuando en procesin solemne fue llevada en direccin contraria. A los CRTER, H.: El descubrimiento de la tumba de Tutankhamn, Ed. Laertes. Barcelona, 1983. siete das de un viaje agotador, la comitiva llega- CERAM, C. W.: Dioses, tumbas y sabios. Ed. Destino. Barcelona, 1980. ba a El Cairo.

El descubrimiento de la tumba de Tutankhamn sirvi para esclarecer numerosos aspectos de la tradicin funeraria egipcia que eran desconocidos, aparte de su mero valor crematstico y artstico. La cabeza del faran momificado descansaba sobre una pieza nica del arte egipcio: un cabecero tallado en marfil y pintado con rayas negras que representaba a Shu, diosa del aire, que sostena con sus brazos el cielo y evitaba que ste se cayera mezclndose con la tierra y volviendo al caos anterior a la creacin del mundo. La diosa apareca fanqueada por dos leones, smbolos de las montaas del este y del oeste, por donde el sol sale y se oculta. En la pgina opuesta, arriba, una vista de la cmara real donde se encontr el sarcfago del faran.

En la foto, el general Miguel Primo de Rivera aparece junto al rey Alfonso XIII. La pasividad del monarca ante el golpe de Estado del primero fue lo que posibilit su fcil triunfo, pero a la larga supuso la quiebra de la institucin monrquica ante a mitad de Espaa, una de as dos Espaas de las que hablaba el poeta Antonio Machado, que conoci personalmente al dictador. La Espaa demcrata se hizo republicana al no poder confiar en el rey y los votos en las elecciones municipales de 1931 supusieron el cambio de rgimen poltico. Que no se ha ido, que le hemos echao gritaba la multitud en las calles de Madrid cuando Alfonso XIII march al exilio. Pero las supuestas implicaciones de la corona en el desastre de Annual, tal como reflejaba el expediente realizado por el general Picasso a peticin de las Cortes, hicieron que el monarca bendijera la disolucin del Parlamento y la institucin de la Dictadura.

A Restauracin canovista se cierra como se abri, con un pronunciamiento militar. En la noche del 12 al 13 de septiembre de 1923, con la aquiescente pasividad del rey Alfonso XIII, Miguel Primo de Rivera y Orbaneja (Jerez de la Frontera, 1870-Pars, 1930), segundo marqus de Estella, teniente general del Ejrcito y capitn general de Catalua, estren dictadura. El sistema poltico de la Restauracin estaba en franca crisis desde 1917, y la monarqua se esfuerza como puede por mantenerlo hasta su desmantelamiento por la Dictadura de Primo de Rivera, que, incapaz de articular otro, dar al traste con la propia monarqua alfonsina, abriendo el camino a la Segunda Repblica espaola.

Las tensiones sociales, en sus formas ms claramente manifiestas de lucha de clases y pistolerismo, en Catalua, y los problemas de la guerra colonial en frica fueron los factores que, junto a la inhabilidad de un sistema poltico progresivamente cerrado sobre s mismo, llevaron a los sectores sociales conservadores a buscar una salida poltica al margen de la Constitucin de 1876. El detonante de la situacin fue el problema colonial. En el mes de julio de 1921 las fuerzas del caudillo nacionalista marroqu 'Abd el-Krim infligen una espantosa derrota a los ejrcitos espaoles. El tristemente clebre desastre de Annual cost casi 13.000 muertos. La peticin de responsabilidades por la catstrofe se convirti en autntico clamor nacional; y el Informe Picasso, cuyos resultados se supona que podan comprometer al propio rey, en pesadilla de polticos y militares. Se trataba de echar tierra al problema, y el mejor modo era buscar un recurso que, al acabar con las libertades, acabara con el problema. El recurso sera, como en tantas situaciones que el poder considera lmites, echar mano de la dictadura. No era la primera vez, ni sera la ltima, en la historia de la Espaa contempornea.

La idea del golpe de Estado flotaba en el ambiente. No la descartaba ni el propio Alfonso XIII, que en agosto de 1923 pens en darlo asumiendo personalmente las tareas de gobierno; consult al respecto con Maura, quien desaconsej de plano tal iniciativa. Hubo sectores militares que pusieron sus miras primero en el general Aguilera, despus en el famoso cuadriltero formado por los generales Saro, Daban, Cavalcant y Berenguer (Federico). Pritti$ de Rivera puso el broche d un general d prestigio. Y lo hizo, en buena medida, alentado por sectores de la alta burguesa catalana, espantada por la situacin barcelonesa y confiada en que el general amparara sus aspiraciones catalanistas, al tiempo que les librara definitivamente de la amenaza obrera. No tardaran en darse cuenta de su error. Sobre la participacin directa de Alfonso XIII en el golpe se ha vertido demasiada tinta, aunque ahora la cuestin pueda parecer secundaria. Aunque el 11 de septiembre, cuando el golpe estaba ya ms que a punto, Primo d Rivera pusiera al rey ante los hechos consumados telegrafindole que pretenda hacer la revolucin bajo el signo de la monarqua, pero si encontra-

ba obstculos, se vera obligado a darle otro carcter, lo que no se puede pretender es que el rey ignoraba unos propsitos que no slo eran poco menos que del dominio pblico, sino que se le comunicaban explcitamente. El ltimo gobierno constitucional de la Restauracin lo form don Manuel Garca Prieto, marqus de Alhucemas, el 1 de septiembre de 1923, e intentaba, como el anterior, reagrupar las fuerzas liberales. En la noche del 12 al 13 de septiembre, Primo de Rivera ordenaba a las fuerzas a sus rdenes tomar los puntos neurlgicos de Barcelona. El 13 por la maana convocaba a la prensa para darle a conocer un manifiesto Al pas y al Ejrcito, en el que se embarullaban desde el machismo al uso hasta los tpicos capaces de aglutinar todo tipo de elementos conservadores, aderezado todo ello con una radical aversin a los polticos en general y a don Santiago Alba en particular, autnticos chivos expiatorios de los males nacionales.

La actitud del rey, que estaba veraneando en San Sebastin, fue decisiva en las cuarenta y ocho horas que siguieron al golpe. Lejos de apresurarse, dej que las cosas se pudrieran. No mucho ms decidido estuvo el gobierno, reunido en sesin permanente, que pretendi dete-

ner a los generales integrantes del cuadriltero, pero tanto el ministro de la Guerra (general Aizpuru) como el capitn general de Madrid (general Muoz Cobos) prefirieron no tomar muy en serio la medida. El ltimo aclar que esperaba rdenes del rey, dejando de lado al gobierno, con lo que la actitud regia termin siendo dirimente en el desarrollo de los acontecimientos. Una vez ms no era la primera, no sera la ltima el poder civil quedaba en Espaa al arbitrio del poder militar. Nadie se mova a la espera de los acontecimientos; la CNT estaba demasiado debilitada; republicanos y socialistas mostraron su disconformidad, pero sin pasar de las palabras. El rey permaneci todo el da 13 en San Sebastin y por la noche sali en tren hacia Madrid, mientras Primo de Rivera se impacientaba en Barcelona. En la estacin le aguardan, entre otros, el presidente del gobierno con el que celebra una inmediata entrevista en palacio. El marqus de Alhucemas le propone la destitucin de los golpistas; el rey se niega en redondo y el gobierno dimite. De palacio telefonean a Primo de Rivera, quien dispone su viaje a Madrid. Mientras tanto, el rey recibe al cuadriltero y al general Muoz Cobos, quienes constituyen un Directorio militar hasta que el nuevo jefe del gobierno organice el gabinete. Primo de Rivera llega a Madrid el 15 de septiembre con el estado de guerra declarado en todo el territorio nacional, establecida la censura

El general Miguel Primo de Rivera, que empez con la dictadura y acab con la dictablanda, era un personaje curioso, profundamente ibrico, que tino la poltica espaola de personalismo. Actuaba como si Espaa fuera su finca o su cuartel, en medio de ancdotas jocosas y trgicas. Poda alternar sus juergas nocturnas con cartas moralizantes de publicacin obligada en la prensa, sometida a censura oficial. Paternalista desorganizado, lanzaba rias colectivas o haca el ridculo autoalabndose. Los intelectuales como Valle-Incln fueron sus crticos ms feroces, basndose sobre todo en la represin brutal que ejerci contra la clase obrera, especialmente contra los anarquistas, por medio de la tristemente clebre ley de fugas.

Migue! Primo de Rivera, con pajarita y frac en el centro de la fotografa, junto a los escritores Manuel y Antonio Machado (izquierda) y su hijo Jos Antonio Primo de Rivera, futuro fundador del partido fascista Falange Espaola (segundo por la derecha), durante un acto de homenaje celebrado en Madrid, cuando la Dictadura era ya dictablanda y el partido Unin Patritica, superador de la lucha de clases, un gran fracaso.

de prensa y practicadas las primeras detenciones. Ese mismo da qu^da confirmado como presidente del Directorio militar encargado de la gobernacin del Estado... con las facultades de ministro nico. El golpe ha triunfado con el regio refrendo de los hechos y sin la menor oposicin. El pas lo ha recibido con tranquila expectacin (ABC). Luego llegaran las adhesiones a raudales.

El problema ms grave a que hubo de enfrentarse el dictador en esta primera etapa de Directorio militar fue el marroqu. Antes de su acceso al poder haba despertado no pocas suspicacias entre los militares africanistas por su fama de abandonista. A mediados de julio de 1924, Primo de Rivera hace un viaje de inspeccin a Marruecos y, en el campamento legionario de Las etapas y los medios Ben-Tied, tiene un duro enfrentamiento con un La Dictadura pas por dos etapas: Directorio nutrido grupo de oficiales africanistas. Francisco militar (septiembre de 1923 a diciembre de Franco, a la sazn teniente coronel, deja las co1925) y Directorio civil (diciembre de 1925 a sas bien claras: ... general, nosotros, los legioenero de 1930). La primera etapa est presidida narios, como los soldados de la Pennsula, depor una radical militarizacin de la vida nacio- seamos mantener las lneas actuales... La prenal. Adems de las medidas ya indicadas, se sin incesante de las fuerzas de 'Abd el-Krim hasuspenden las garantas constitucionales, se sus- can imposibles tales deseos y la retirada de tituyen todos los gobernadores civiles por gober- Xauen estuvo a punto de producir otra catstronadores militares, se disuelve el Congreso y la fe. Pero 'Abd el-Krim cometi un grave error parte electiva del Senado, se destituye a todos poltico al atacar la zona del protectorado franlos concejales elegidos y, en los ayuntamientos cs. Espaa y Francia llegan a un acuerdo, necabeza de partido, se impone al frente de los gociado por Ptain y Primo de Rivera, que tiene municipios un delegado gubernativo, militar por como consecuencia la operacin conjunta de supuesto. Sin embargo, no se disuelven los par- desembarco en Alhucemas el 8 de septiembre tidos, que quedan en suspenso. Primo de Ri- de 1925. Al ao siguiente 'Abd el-Krim se entrevera, con el pas convenientemente amansado, gara a los franceses. El problema marroqu puede lanzarse a sus proyectos de pretendida quedaba definitivamente liquidado. Este fue, sin regeneracin en el convencimiento de ser el ci- duda, el momento de mximo prestigio de la Dictadura ante la opinin pblica nacional. rujano de hierro que peda Costa.

Primo de Rivera haba reiterado en diversas ocasiones que consideraba la Dictadura como una situacin transitoria, pero en la cspide de su prestigio, tras la solucin del problema marroqu, intent articular un sistema poltico duradero, dando paso al Directorio civil el 3 de diciembre de 1925. Dado el vaco que la Dictadura, con su descalificacin global de los polticos, haba creado en torno suyo, hubo de recurrir para formar un gobierno de civiles a personas cuya nica patente poltica era su adhesin al rgimen, o a polticos (Calvo Sotelo, Auns, Yaguas) procedentes todos ellos de sectores moderados. Institucionalmente, como ha indicado el profesor Artola, el proceso constituyente de la Dictadura puede sintetizarse en el intento de crear un partido, una Asamblea y una Constitucin. El partido, la Unin Patritica (UP), tendr, segn Artola, carcter de partido nico y gubernamental, de borrosa y dilatada gestacin, que convocara su primera asamblea en julio de 1926. Un decreto de septiembre del ao siguiente cre la Asamblea Nacional, que contara con 400 miembros, cuya eleccin por los municipios, diputaciones y comits provinciales de UP quedara en manos del gobierno. La ela-

boracin de una Constitucin alternativa a la de 1876, coronaba el intento constituyente de la Dictadura. El anteproyecto no se ley hasta julio de 1929, en las postrimeras del rgimen y contemplaba un ordenamiento de corte orgnico y autoritario, de diferenciacin y coordinacin de poderes, frmula que haba de tener como tantos otros aspectos de la Dictadura primorriverista dilatados ecos posteriores.

Muchos eran los problemas nacionales, y la Dictadura fue tan prolija en palabras como parca en soluciones. La intemperancia verbal de que hizo gala el dictador a travs de sus famosas notas oficiosas, le acarre no pocos problemas. Desde su enfrentamiento con la judicatura a propsito del famoso incidente de la Caoba, hasta los problemas que tuvo con distintos sectores del propio ejrcito. La clausura del Ateneo de Madrid, la destitucin del rectorado de la Universidad de Salamanca y posterior destierro a Fuerteventura de Miguel de Unamuno, el cierre sistemtico de universidades, etc., le enfrentaron con el alumnado universitario y con no pocos intelectuales y

Cuando la noche del 13 de julio de 1936 fue sacado de su domicilio en Madrid y asesinado de dos balazos en la cabeza, Calvo Sotelo tena cuarenta y tres aos, una gran vitalidad y plena dedicacin a la tarea poltica de enfrentarse por todos los medios, no ya a la coalicin frentepopulista mayoritaria en el Parlamento, sino incluso al rgimen republicano mismo. Para Calvo Sotelo, as como para muchos otros espaoles partidarios de organizaciones polticas de derecha, la situacin vivida durante la primavera de 1936 conducira inexorablemente, y a plazo no muy largo, a una revolucin social semejante a la realizada en Rusia veinte aos antes. Acuciado por este temor, Calvo Sotelo dedic su enorme energa y brillante inteligencia a la actividad contrarrevolucionaria. Entre 1931 y 1936 batall en el Parlamento, en la prensa y en la conspiracin, tanto desde Espaa como desde el obligado exilio de 1931-34. Lleg a formar parte del equipo dirigente del partido monrquico alfonsino Renovacin Espaola y ayud a ganar la voluntad de Mussolini para apoyar un hipottico golpe de Estado antirrepublicano en Espaa. Frente a la ambigedad poltica del ms destacado dirigente de la derecha espaola antes de las elecciones de 1936 -^Jos Mara Gil Robles, Calvo Sotelo consigui convertir su persona en smbolo de oposicin a toda la izquierda, con sus ataques no slo al gobierno, si-

no al sistema como un todo. Poco antes de su muerte violenta, en la dura sesin de las Cortes del 17 de junio, Calvo Sotelo haba declarado pblicamente su opcin por el fascismo como forma de organizar la sociedad espaola, postura que le situ en la encrucijada de los riesgos. Jos Calvo Sotelo, hijo de un magistrado que cambiaba con frecuencia de destino, haba estudiado Derecho en Zaragoza y Madrid, ganado, poco despus, con el nmero uno, la difcil oposicin de abogado del Estado y nombrado ministro por Miguel Primo de Rivera antes de cumplir treinta y tres aos. La actividad de gobierno de Jos Calvo Sotelo produjo innovaciones tan importantes como el Estatuto municipal, todava vigente, la creacin del Banco Exterior de Espaa, y sobre todo, la monopolizacin del negocio del petrleo origen de la CAMPSA. Sin embargo, ninguna de sus medidas de poltica econmica pudo evitar que se dejasen sentir en Espaa los efectos de la crisis econmica mundial a finales de los aos veinte y que fue uno de los grandes problemas heredados del rgimen anterior por la Repblica. Vivi la Repblica como un exiliado excepcional desde el da antes de proclamarse. A pesar de haber sido elegido diputado en las Constituyentes de 1931 y reelegido en 1933, no volvi a Espaa hasta que la mayora derechista otorg la amnista. An exiliado fue desposedo de la inmunidad parlamentaria en junio de 1932 para responder de su gestin como ministro de Hacienda de la Dictadura. La segunda ocasin en que su inmunidad como parlamentario no fue respetada el 13 de julio de 1936 termin con su vida.

catedrticos, en una tensin que fue en aumento a lo largo de toda la Dictadura y que tuvo una parte nada despreciable en el derrocamiento de la monarqua. Tampoco se vio libre Primo de Rivera de enfrentamientos con los aborrecidos polticos. En el fallido ensayo de la sanjuanada (24 de junio de 1926), que fue una intentona de derrocar la Dictadura promovida por polticos monrquicos liberales en conexin con militares del prestigio del general Aguilera o del anciano capitn general Weyler, se aglutinaron fuerzas muy diversas, aunque todava escasas, dado que la potente UGT prefiri no distanciarse an abiertamente de la Dictadura, con la que colaboraba estrechamente, logrando con ello una serie de mejoras laborales y el control prctico del aparato sindical, lo que le permitira salir fortalecida del perodo de la Dictadura. Peor suerte corri el movimiento anarcosindicalista, duramente perseguido, aunque logr rehacerse en la clandestinidad en los aos finales del rgimen, recuperacin a la que no fue ajena la creacin, en julio de 1927, de la Federacin Anarquista Ibrica. Tambin el embrionario PCE sufri la persecucin de la Dictadura. Los conflictos no se limitaron a la esfera civil; tambin hubo de enfrentarse el Dictador con algunos sectores del ejrcito. El conflicto de los

Arriba, el general Miguel Primo de Rivera comprueba personalmente la exactitud de los tiros artilleros. La Artillera se le enfrentara colectivamente como cuerpo, en el plano poltico, en 1926. Abajo, el dictador de Espaa (con el nmero 4) fotografiado junto al mariscal francs Philippe Ptain (con el nmero 1).

artilleros, desencadenado tambin en 1926 por diferencias de criterio entre el gobierno y el arma de Artillera en el rgimen de ascensos, termin con una victoria prrica del gobierno, que suspendi de empleo y sueldo a todos los oficiales del arma. Un conflicto de castas militares que no contribuy a mantener la unidad del ejrcito. El pronunciamiento de Jos Snchez Guerra en Valencia, en enero de 1929, no pas de otra intentona ms, pero su juicio se convirti en el juicio de la Dictadura, acabando en mitin poltico. Y la absolucin del procesado y las mnimas condenas de los militares implicados dejaban bien a las claras la precaria posicin en que se hallaba el gobierno. La poltica econmica de la Dictadura, que muchas veces se ha presentado como uno de sus ms notables aciertos, implica un intento industrializador que, segn el profesor Velarde Fuertes, se proyecta dentro de un marco de autarqua y mantenimiento de situaciones monopolsticas... que repercutira en la redistribucin de la renta en favor del grupo empresarial; ... el desarrollo agrcola se plantea dentro de una distribucin de la tierra que casi no se toca. Todo ello teniendo en cuenta que la crisis general del capitalismo de 1929 lleg a Espaa con notable retraso y que el ao de 1929 registr en varias magnitudes econmicas porcentajes nunca alcanzados. Tampoco fue capaz la Dictadura de articular una poltica fiscal progresiva, segn el profesor Velarde, lo que le llev al recurso a la Deuda pblica y al capital extranjero. Si a todo ello se aade que la impuesta paz social y la colaboracin socialista le facilitaron notablemente la estabilidad del sector laboral, la poltica econmica de la Dictadura no queda muy bien parada.

mienza la dictablanda, que en poco ms de un ao habra de dejar paso a la Segunda Repblica espaola, arrastrando consigo a la monarqua. Primo de Rivera mora en Pars el 16 de marzo de ese mismo ao de 1930. La Dictadura de Primo de Rivera se encuadra en un mundo sacudido por la Primera Guerra Mundial, por la crisis posblica de 1921 y port el proceso de reestructuracin capitalista. Al mismo tiempo, la democracia parlamentaria experimenta un grave retroceso, debido a la agudizacin de los enfrentamientos de clase, propiciados por la consolidacin de la URSS y el movimiento contrarrevolucionario ante el peligro bolchevique. En ese contexto, la Dictadura no toc para nada la estructura ni la organizacin social de Espaa. Continu procesos sociales ya en curso antes de su advenimiento y, a la larga, encon los problemas polticos, al liquidar el sistema poltico liberal y dejar a la monarqua en un callejn sin salida. Nada ms. Hubo un hombre que supo verlo con la lucidez que tantas vecfes le caracteriz: la Dictadura no pone fin a nada ni da comienzo a nada... deja crudamente al descubierto el rgimen que desde 1917 vive Espaa. Quien, al hilo de los acontecimientos, escribi tan acertado diagnstico se llamaba Manuel Azaa Daz.

El dictador Primo de Rivera, segundo marqus de Estella, fue ms un militar que un poltico. Sus xitos en la campaa de Marruecos contra los rfenos (en colaboracin con los franceses) y la prosperidad econmica (a pesar de su desigual reparto) que la neutralidad supuso para Espaa durante la Primera Guerra Mundial contribuyeron a mantenerle en el poder hasta que, por sus muchos errores, perdi la confianza del propio ejrcito, que era su casi nico sostn. La poltica de obras pblicas y alguna reforma econmico-administrativa fueron los nicos tantos positivos de sus aos de gobierno. Falleci en 1930 en su exilio de Pars.

En los ltimos meses de 1929 la depreciacin de la peseta era preocupante, y a las dificultades econmicas vinieron a sumarse rumores de conspiracin. El dictador, muy quebrantado ya de salud, publica el 26 de enero de 1930 una de sus notas oficiosas en las que pide a los capitanes generales y altos mandos de la Marina su opinin sobre el rgimen. Ni uno solo apoya abiertamente al dictador. Primo de Rivera vacila en presentar una dimisin que se le pide ya desde palacio el famoso borboneo hasta el 28 de enero, en que devuelve al rey sus poderes, no sin permitirse aconsejar al monarca isobre su posible sucesin. Siguiendo su consejo el rey encarga la formacin de gobierno al general Dmaso Berenguer, jefe de su casa militar. Co-

UANDO el 29 de octubre de 1923 $e proclam la Repblica Turca, finalizaba un largo proceso de desmembramiento del Imperio otomano, que se extenda, en los albores del siglo XX, por enormes territorios situados entre el Adritico y el mar Negro, en el Mediterrneo y en grandes extensiones de Oriente Prximo. El estancamiento poltico y econmico del Imperio otomano, a partir del siglo XVII, facilit el camino a las potencias europeas, en plena evolucin cientfica y tcnica, deseosas de lanzarse al reparto de la presa, especialmente a partir del descubrimiento de petrleo en Irn e Irak poco antes del estallido de la Primera Guerra Mundial.

Mustaf Kemal, Atatrk, fue el verdadero artfice de la secularizacin, modernizacin, vertebracin y reconstruccin nacional del derrotado Imperio otomano, tras la Primera Guerra Mundial Creador del nuevo Estado turco, reorganiz y unific sin piedad, reprimiendo a sangre y fuego a minoras, como los cristianos armenios y los independentistas y siempre levantiscos kurdos, desmembrados polticamente entre la Unin Sovitica, Irak, Irn y la propia Turqua. Conocido por el sobrenombre de El Perfecto desde sus aos de escuela militar, siempre tuvo un carcter violento e individualista. Se neg a aceptar las onerosas condiciones que los aliados intentaron imponer a su pas tras la derrota de la Gran Guerra. Luch contra todos y supo vencer gracias al apoyo del pueblo que lo apod El Ghazi (El Victorioso) y lo ayud a conseguir el poder. Cambi desde el alfabeto hasta las leyes, pasando por la indumentaria y as costumbres. Realmente l es el padre de la Turqua moderna.

Los intentos serios de modernizacin del sistema otomano fueron histricamente acompaados por momentos de penetracin econmica y supremaca poltica de una o varias potencias europeas. Ya durante el reinado del sultn Abdlmecid (1861-1876) se hace patente esta dependencia en la creacin de la Banca Otomana en 1863, de propiedad anglo-francesa, qus desempeara un papel central en las finanzas y la economa d la poca, as como en el privilegio exorbitante que representaban las capitulaciones, que en siglos anteriores protegan a los mercaderes cristianos del despotismo de los sultanes, y en el hecho de que prcticamente la totalidad de las sociedades extranjeras que operaban en el pas haban dejado de pagar impuestos. A pesar de ello, no es menos cierto que durante este reinado se inicia ya el lento y trabajoso proceso de reforma y secularizacin del imperio que habra de conducir, aos ms tarde, al establecimiento de la repblica. Este proceso es patente en el reformismo representado por el Tanzimat, o sistema de nuevos textos legales, impuesto por las potencias y aceptado por una parte significativa de la intelectualidad liberal. Por otra parte, comienza ya en esta poca la reorganizacin del Ejrcito y de la Administracin y una cierta transformacin de la enseanza, mientras que los tribunales religiosos pierden parte de sus prerrogativas y se empieza a fraguar una oposicin intelectual crtica, representada por los llamados Jvenes otomanos, que abarcaba un amplio abanico ideolgico y que habra de tener gran influencia en los acontecimientos posteriores. Cuando Abdlmecid es depuesto en una revuelta (1876), le sucede, tras el brevsimo reinado de Murad V, declarado demente, Abdulhamid II (1876-1909), quien, a la vista de las circunstancias y persuadido por el primer ministro Midhat, da paso a una Constitucin que consagra un rgimen de libertades civiles, aunque bastante atenuadas al final de su redaccin. Esta Constitucin, promulgada el 23 de diciembre de 1876, fue la primera otomana y, en un sentido estricto, la primera del mundo islmico; sin embargo, el poder prcticamente omnmodo del sultn y las dificultades externas en 1876 se inicia una guerra con Servia y Montenegro, y con Rusia en 1877 harn que el Parlamento sea disuelto al cabo de un ao, la Constitucin suspendida y los reformadores y liberales perseguidos o exiliados. Las prdidas y conflictos extemos son grandes en los primeros aos del reinado de Abdulhamid: Servia y Rumania se independizan en 1878, en el mismo ao Bosnia-Herzegovina pa-

sa a ser administrada por Austria, y los otomanos se ven obligados a conceder a Creta la autonoma presionados por las. grandes potencias, despus de una guerra con Grecia, que, independiente desde 1830, fomenta los incidentes en la isla. Tambin Macedonia y Bulgaria son fuente de continua inquietud independentista. Los armenios resultan ser el chivo expiatorio de tantas desgracias, y el sultn desencadena, so pretexto de disturbios promovidos por ellos, fes terribles masacres de 1894 en Anatolia oriental y de 1896 en Constantinopla, que tuvieron gran eco en Europa. A pesar de haber perseguido a muerte a los reformadores del Tanzimat, Abdulhamid hizo suyas muchas de sus propuestas en lo que se refiere a administracin, educacin en 1900 se funda la Universidad de Estambuly comunicaciones, en especial el ferrocarril. La economa contina su proceso de sometimiento colonial: cuando, en 1881, la Banca Otomana se convierte en banca del Estado, las grandes potencias, para obligar al gobierno turco a reembolsarle sus deudas, crean la Administracin de la Deuda Pblica, que toma en rgimen de monopolio las principales fuentes de riqueza del pas. Faltan an muchos aos de lucha para que el pas se vea libre de colonizadores.

En un ambiente de crisis generalizada, estalla repblica en Turqua en 1908 la insurreccin de los Jvenes Turcos, que se nutren de los Comits de Unin y Progreso (CUP), formados por oficiales e intelectuales liberales y nacionalistas. El sultn intenta oponerse a ella, pero ante su rpida expansin y la imposibilidad de contar con tropas leales, anuncia el 24 de julio la restauracin de la Constitucin de 1876. Un ao ms tarde intenta En la pgina opuesta, arriba, restaurar el absolutismo y falla, por lo que se ve reunin de los ministros de obligado a abdicar en Mehmed V. Estos aconte- Asuntos Exteriores de Grecia, Turqua y Yugoslavia cimientos dejan el terreno libre a los Jvenes para la preparacin de los Turcos, que, en poltica exterior, acosados por tratados balcnicos (Ankara, 1953; las dificultades, agudizan da a da su autoritaris- antiguaBled, 1954). Abajo, la catedral bizantina mo y ultranacionalismo, lo que a la vez impide (mezquita desde a una salida negociada a los contenciosos con las dominacin musulmana) de Santa Sofa, sita en minoras del imperio, especialmente con los ra- Estambul, la vieja capital del bes. En 1909 se independiza Bulgaria, y en Imperio otomano y 1911 los italianos toman posesin de Tripota- antiguamente del Imperio romano de Oriente. A nia con el acuerdo de ingleses, franceses y ale- caballo entre Europa y Asia manes. Las catstrofes no acaban ah: entre oc- y dominando los pasos del al tubre de 1912 y julio de 1913 los estados bal- Mediterrneosido mar Negro, Turqua ha durante cnicos desencadenan dos guerras con el Im- siglos cruce de caminos y perio otomano, en las que perder el 83 por de miles de etnias. Abajo, mapa histrico que recoge 100 de su territorio y el 69 por 100 de la po- las fases de formacin de la Repblica Turca. blacin de sus provincias europeas.

El afn unificador del estricto general Kemal Atatrk se manifest geogrficamente con la designacin de Ankara, una ciudad interior, situada casi en el centro geomtrico del pas, como capital del nuevo Estado turco, en sustitucin de la milenaria pero tambin corrompida, decadente y sometida a influencias extranjeras Estambul Arriba, Atatrk (en el centro de la fotografa, sin gafas), vestido de civil a la europea, se quita el sombrero para escuchar el himno nacional de su patria, durante una visita oficial.

En poltica interior, hay que destacar que los Jvenes Turcos fueron los primeros reformistas que promovieron la industrializacin del pas, construyendo la infraestructura en la que ms adelante se asentara la economa planificada de los kemalistas; dieron un gran impulso tambin a la educacin primaria y a la secularizacin de la ley, as como a la equiparacin legal de la mujer. Poco despus del estallido de la Primera Guerra Mundial, el Imperio otomano se alinea con Alemania y las potencias centrales, aunque no haba para ello razones estratgicas claras. Los otomanos se defendieron con xito en los Dardanelos y en Asia Menor, Mesopotamia, Siria y Palestina, as como en el frente europeo, haciendo una contribucin considerable a la causa alemana, pero la evolucin de la guerra va a hacer que aqullos, impotentes ante la penetracin franco-inglesa en los pases rabes, donde estimulan por doquier la revuelta, tengan que retirarse finalmente hasta Anatolia entre 1916 y 1918.

El armisticio de Moudros 30 de octubre de 1918 consagra el fin del dominio otomano en los pases rabes y deja expedita la ruta del petrleo para las grandes potencias. El tratado de Svres, en agosto de 1920, establece la particin pura y simple de los territorios otomanos. Contra este estado de cosas se rebela Mustaf

Kemal, tambin conocido por Atatrk (padre de los turcos), general que haba destacado durante la guerra. Aunque el gobierno legal de Estambul considera que es intil todo intento de resistencia a los aliados, la realidad es que diversos sectores continuaban luchando en Asia Menor despus del armisticio, estimulados adems por la ocupacin griega de Izmir en mayo de 1919. Mustaf Kemal se pone al frente de estos ncleos el 19 de mayo del mismo ao y empieza a organizar la resistencia en Samsun, enfrentado a la vez con el gobierno legtimo y con las potencias vencedoras. Su causa gana adeptos entre el nuevo Parlamento elegido ante la dimisin del primer ministro, y aunque los aliados responden con represalias sobre los diputados, los kemalistas se dotan pronto de una Ley Fundamental y una Asamblea representativa 20 de enero de 1921, transfiriendo la soberana a la nacin, que en adelante se llamar Turqua, y situando la capital en Ankara. En dos aos de guerra de independencia, del 20 al 22, los kemalistas se hacen con la situacin, recuperando los territorios perdidos de Asia Menor. Mientras tanto, Europa empieza a reconocer la importancia del fenmeno, y en el tratado de Lausanne julio de 1923 los turcos recobran la independencia e integridad de su territorio, con la retirada de la URSS, Francia e Italia; se acuerda* la gradual abolicin de las capitulaciones y se decide un intercambio forzado de poblacin, por el que alrededor de 1,300.000 griegos abandonaron Turqua a cambio de 400.000 turcos que regresaron.

El fretro del general, tirado por decenas de militares, pasa junto a la bandera de la media luna, smbolo de la nueva Repblica Turca que l supo convertir en un pas respetado, a pesar^de la derrota frente a los aliados en 1919. Alineada junto a los americanos a partir de la Segunda Guerra Mundial y miembro de la OTAN desde 1952, los casi 43 millones de personas que viven en os 779.452 kilmetros cuadrados de la nueva Turqua han conocido mltiples gobiernos dictatoriales, y cada da salen a la calle con sus bigotes, sus narguilas (pipas colectivas de agua perfumada), sus baos de vapor y sus cafs sin colar para afirmar su propia personalidad en su lucha por la vida.

panislamismo y panturquismo; el secularismo, con la supresin definitiva de los tribunales y esEn noviembre de 1922, Mustaf Kemal consi- cuelas religiosas y la autoridad de los derviches, gue que la Asamblea declare abolido el sultana- la reforma legislativa incluida la del derecho to, y menos de un ao despus aqulla procla- de familia, la adopcin del alfabeto latino y ma la Repblica Turca y elige a Atatrk su pri- del descanso dominical y un cambio bsico en mer presidente (29 de octubre de 1923). Seis el status de las mujeres que incluy la supresin meses despus se aprueba una Constitucin re- del fez y la plenitud de los derechos polticos; el publicana que conserva el Islam como religin estatalismo econmico al cual estaba abocado el de Estado; cuatro aos ms tarde, el proceso nuevo Estado, debido sobre todo a la cada de poltico de secularizacin se consuma reforman- mano de obra cualificada y empresariado que do esta clusula, con lo que Turqua queda defi- signific la drstica reduccin de las comunidanida como un Estado de carcter plenamente des armenia y griega, con la consiguiente deslaico y republicano. capitalizacin, y por ltimo la revolucin, princiKemal gobern hasta su muerte (Estambul, pio implcito en toda la reorganizacin global 1938) con una Asamblea legislativa de la que que sufri la sociedad turca. fue eliminando progresivamente a los sectores Por importantes que fueran todos estos camopuestos a su poltica. Su partido, el Partido Re- bios, las modificaciones estructurales resultapublicano del Pueblo, que haba fundado en ban mucho ms lentas. El crecimiento de la ecoseptiembre de 1923, mantuvo el control parla- noma estatalista fue poco brillante en los comienmentario hasta 1950, inspir toda la poltica de zos, pero sin duda fue bsico para establecer los la poca y gobern realmente en rgimen de pilares de un futuro desarrollo. La proporcin de partido nico. La nica oposicin seria, externa poblacin urbana permaneci casi esttica dual Parlamento, fue la de los kurdos, duramente rante 15 aos, mientras la renta per cpita y la reprimidos en 1925, 1930 y 1937. tasa de alfabetizacin seguan notablemente El nuevo Estado turco se rigi por los seis bajas. No obstante, la importancia del estableciprincipios definidos en la Constitucin de 1937: miento de la repblica y el kemalismo reside en el republicanismo, que supuso la eliminacin que representaron para Turqua la consumacin definitiva del sultanato; el populismo, intentando de un proceso histrico necesario de modernizabuscar un respaldo y movilizacin populares por cin y secularizacin, ya iniciado por el Tanzimedio de las casas del pueblo provincianas; mat, similar a las revoluciones burguesas que saun nacionalismo de nuevo cuo que intent re- cudan el mundo desde haca ms de un siglo. cuperar la identidad nacional perdida, reescribi A. B. y glorific la historia de Turqua y renunci al

Golpe de Estado en Espaa. El general Primo de Rivera instaura la dictadura. Las tropas francesas ocupan el territorio del Ruhr como rplica a la negativa de Alemania a pagar las' deudas de guerra. Mustaf Kemal (Atatrk) es elegido presidente de la Repblica Turca. Muere el presidente norteamericano Warren G. Harding. Le sucede el hasta entonces vicepresidente Calvin Coolidge. Adolf Hitler, con apoyo del general retirado Ludendorff, intenta derrocar al gobierno alemn. Fundacin de Gamberra, en Australia. Sun Yat-sen establece un gobierno nacionalista en China. El rey Jorge II de Grecia abdica, y se proclama la repblica en aquel pas. Entra en vigor la primera Constitucin de la Unin Sovitica. Reza Khan es el nuevo presidente persa.

Mxico reconoce las concesiones petrolferas otorgadas antes de 1917. La inflacin alemana llega a su punto ms alto. En noviembre, el marco-oro equivala a un billn de marcos en papel moneda. Los sueldos deban pagarse diariamente.

William B. Yeats, premio Nobel. Jorge Luis Borges: Fervor de Buenos Aires. Aidous Huxley: Antic Hay. Wallace Stevens: Harmonium. David H. Lawrence: PSjaros, bestias y floras. Joseph Conrad: El vagabundo de las islas. Ernest Hemingway: En nuestro tJempo, Andr6 Gide: Dostoievski, Paul Valery. El arquitecto. Jorge Guillen: Cfintico.

Elmer Rice: La maquina de sumar George Bernard Shaw: Santa Juana. Muere Sarah Bemhardt. Musica Darius Milhaud: La creaci6n del mundo, Arnold Schonberg: Cinco piezas para piano, op. 25 (primera pieza dodeca/onica que revolutionary el lenguaje musical contemporaneo). Jean Sibelius: Sinfonfa n. 6 en Do menor. Manuel de Falla: El Retablo de Maese Pedro. Paul Hindemith: Marienleben.

Pablo Picasso: Mujer sentada y La flaula de Pan. Maurice Utriilo: El Ayuntamiento de Ivry. Vasili Kandinski: Cfrculos en el cfrculo. Paul Nash: La costa. Jose Clemente Orozco: La nueva democracia. Hans Arp: Forma unida al infinito. Exposicidn de De Stijl en Paris. Paul Klee: School House Muere Joaqufn Sorolla. Arquttectura Auguste Ferret: Iglesia de Le Raincy. Raymond Hood: Edificio de) Chicago Tribune. Charles Edouard Jeanneret, Le Corbusier, pub//ca Hacia una nueva arquitectura.

L 21 de enero de 1924 mora en Gorki, poblacin cercana a Mosc, el hombre que probablemente ms contribuy a cambiar la faz del mundo en nuestro siglo: Vladimir llich Ulianov, conocido por Lenin. Las consecuencias de su muerte, a slo siete aos de la Revolucin de Octubre, que haba terminado con el sistema feudal del zarismo ruso, se iban a dejar sentir largamente en los acontecimientos posteriores, en la Unin Sovitica y en todo el mundo. Lenin mora prematuramente tena 54 aos dejando tras de s una difcil sucesin y el germen de una grave escisin que l previo, pero que no tuvo tiempo de atajar. Por otra parte, a las dificultades normales propias de todo cambio social profundo en un pas de tales dimensiones se aadi, en el caso de Rusia, el desastre material resultante de los cuatro aos de guerra europea (1914-1918) y los tres posteriores de guerra civil e intervencin armada de los pases europeos (1918-1921); si tenemos en cuenta que la vida intelectual de Lenin se acaba en 1923, se comprender mejor el calibre de la tarea que tuvo que enfrentar y la evolucin de los acontecimientos tras su muerte.

En la pgina opuesta, una efigie de Lenin preside en 1970 una grandiosa manifestacin conmemorativa del 53. aniversario del triunfo de la Revolucin de Octubre de 1917. Su escenario es la famosa Plaza Roja de Mosc, en cuya parte superior izquierda aparece el mausoleo donde se encuentra y es venerado a diario casi religiosamente por miles de soviticos el cadver embalsamado del gran revolucionario que fue Vladimir llich Ulianov, ms conocido por Lenin, su nombre de guerra dentro del partido bolchevique. Sobre estas lneas, mascarilla mortuoria del fundador del Estado sovitico.

Arriba, estampa callejera de una ciudad rusa durante la revolucin sovitica de 1917. El pueblo alzado en armas confraterniza con los soldados sublevados a favor de los bolcheviques, que exigan el inmediato cese de la guerra contra Alemania. Abajo, portada del The Illustrated London News en la que aparece Lenin arengando a la muchedumbre, tras su regreso a Rusia repatriado por los propios alemanes. Los caminos de la historia a veces son muy torcidos y en poltica internacional el enemigo de mi enemigo es mi amigo.

Lenin haba nacido en 1870 el 10 de abril en Simbirsk (hoy Ulianovsk en su honor), a orillas del Volga. Su familia perteneca a la pequea burguesa acomodada y culta: su padre era inspector de enseanza de la zona. Su niez se desarroll en un ambiente de normalidad: seis hermanos, de los que Vladimir Vb/ocfya haca el nmero tres, unos aos de colegio brillantes y la vida al aire libre propia de un chico sano. A los 17 aos vive, sin embargo, un acontecimiento que le marca para siempre: su hermano Alejandro es ejecutado en la horca por la justicia zarista, acusado y convicto de haber preparado un atentado contra la vida del zar Alejandro III junto con otros jvenes conspiradores. Este hecho, unido a la muerte de su padre, ocurrida un ao antes en 1886, influy profundamente en la maduracin y toma de conciencia del joven Vladimir. A la muerte del padre, y tras el terrible fin del hermano, la familia se traslada a vivir a Kazan. Vladimir estudia derecho en la universidad, pero es expulsado de la misma por sus actividades de oposicin; por ello, se licenciar en leyes por la Universidad de San Petersburgo en 1893. Em-

pieza a ejercer la abogaca y a escribir sus primeros textos polticos, al tiempo que se va introduciendo en los crculos marxistas rusos. Lenin nunca consider en serio la posibilidad de unirse a los grupos populistas-terroristas; ms bien al contrario, las circunstancias de la muerte de su hermano debieron convencerle de que el camino escogido por aqul no era de ningn modo el de la derrota del zarismo. En estos primeros aos de San Petersburgo conoce el joven abogado a Natalia Krupskaia, que le ayuda en todas sus tareas. Krupskaia, que ms adelante sera su esposa y que le acompaara siempre, trabajaba por aquel entonces en las oficinas de los ferrocarriles. En 1895, hace Lenin su primer viaje a Europa Occidental Francia, Suiza, Alemania, donde se pone en contacto con los crculos rusos de emigrados. En septiembre de ese mismo ao funda con otros marxistas de San Petersburgo la Unin para la Liberacin de las Clases Trabajadoras; pero la polica sigue muy de cerca sus actividades en parte debido a sus antecedentes familiares, y en diciembre es detenido, tras unos meses de febril actividad agitadora en fbricas y crculos obreros de estudios. Pasa todo el ao 1896 en la crcel y a principios de 1897 es condenado a tres aos de deportacin en Siberia. Durante el ao de crcel, Vladimir empieza a trabajar en su obra El desarrollo del capitalismo ruso, que terminara en Siberia en 1899. Durante los aos de destierro, adopta el nombre poltico de Lenin, aunque no firma ninguna obra con este nombre hasta 1901. Un ao despus de la llegada de Lenin a Siberia, Natalia consigue reunirse con l; para poder permanecer a su lado, deben contraer matrimonio, cosa que hacen en julio de 1898. En este mismo ao, naca el Partido Socialdemcrata Ruso en su I Congreso en Minsk, inspirado y dirigido por Plejanov. Cuando Lenin cumple su pena en Siberia, es obligado a exiliarse, condicin que ser ya siempre la suya hasta 1917, con pequeos intervalos durante los decisivos aos de 1905, 1906 y 1907. Su primera escala es Suiza, donde reside Plejanov. Fruto de ese contacto es el nacimiento de la revista Iskra (La chispa), en la que Lenin publicar, en adelante, sus reflexiones polticas y tericas y que reflejar tambin las luchas internas del partido. Nuevamente, Natalia Krupskaia se rene con l despus de obtener su pasaporte, y reanudan su vida en comn. Durante los aos 1902 y 1903 viajan de una capital europea a otra, pero residen bsicamente en Londres, donde en 1902 conocer Lenin a Trotski, llamado la Pluma por su agudeza y brillantez, que era el benjamn de un grupo de curtidos revolucionarios que le miraban con admiracin e indul-

gencia a la vez. Tras las primeras impresiones positivas entre aquellos dos hombres de gran altura, sus respectivas posiciones en el seno del partido les alejaron hasta el enfrentamiento, sin que sirviera de nada la actitud conciliadora de Lenin ni sus esfuerzos de acercamiento, que no fueron comprendidos ni valorados por Trotski. Aos ms tarde, Trotski rectificara sus posiciones y se unira a la insurreccin de los bolcheviques, meses antes de octubre del 17, arrastrando consigo a un considerable nmero de mencheviques.

Fruto de la preocupacin de Lenin sobre el tipo de partido que se necesita para avanzar hacia la revolucin es la obra Qu hacer?, fechada en 1902, que propugna un partido formado por una vanguardia profesional, clandestina y organizada, con una definicin muy estricta de la condicin de militante. Esta vanguardia est llamada a proporcionar al proletariado una conciencia de clase. Lenin consigue hacer triunfar sus tesis en el II Congreso del Partido Socialdemcrata Ruso, pero a costa de la histrica escisin entre bolcheviques y mencheviques. Esta escisin no haca ms que dar carta de naturale-

Las estatuas, monumentos y oros smbolos del rgimen zarista fueron barridos de la faz de Rusia durante los turbulentos das de la revolucin de 1917. Los bolcheviques supieron aglutinar a su alrededor a millones de personas que haban sufrido en carne propia los abusos o los graves errores polticos de la autocracia. No obstante, desde 1917 a 1921, Rusia vivi una cruenta guerra civil hasta que los bolcheviques se hicieron con el control total del inmenso territorio eurasitico.

La guerra civil, el caos social y el aislamiento y hostilidad internacionales hicieron que Rusia viviera aos muy difciles despus del triunfo de la revolucin bolchevique, pereciendo millones de personas por hambre y fro. Tras los bandazos del recin creado Estado sovitico en cuanto a poltica econmica se refiere (comunismo de guerra entre 1917 y 1921; NEP o Nueva Poltica Econmica, ms liberal, entre 1921 y 1927; planificacin generalizada desde esta ltima fecha), la capacidad productiva del pas no recuper su nivel de anteguerra (1914) hasta 1927. En la foto, distribucin de raciones a los soldados en una aldea.

za a la tensin interna que haba en el partido, segn el nfasis que se diera a la va reformista o a la revolucionaria por el socialismo. Lenin se ve obligado a abandonar la redaccin de Iskra, pero la sustituye con otra, Vperiod (Adelante), que funda en Ginebra, y que ms adelante se llamar El Proletariado. Mantiene contacto casi permanente con Rusia a travs de los emigrados que van y vienen, estudia con ahnco su realidad social y econmica, frecuenta bibliotecas y enva peridicamente al interior del pas publicaciones y propaganda. Durante todos estos aos de exilio y destierro, su madre y su hermana Mara, que siempre le profes un gran afecto, mantienen y apoyan a los Ulianov en la medida en que estos lo necesitan. En 1904, la guerra ruso-japonesa pone al rgimen zarista al lmite de sus posibilidades. Un cuarto de milln de hombres muertos en el frente, aadidos al descontento ya existente, producen como resultado en 1905 un movimiento espontneo de insurreccin, no provocado ni dirigido por ningn partido. Son los das en que una manifestacin pacfica marcha hacia el Palacio de Invierno, encabezada por el pope Gapon. La represin de la guardia contra la multitud desarmada dejar sobre el pavimento cuatro mil seiscientas bajas entre muertos y heridos; son

los das de la rebelin de la tripulacin del acorazado Potemkin, que aos ms tarde hara clebre el cineasta Eisenstein. Una gran sublevacin se extiende por Rusia y convulsiona todo el pas. En octubre, se desencadena una huelga general en San Petersburgo, en la que tiene gran protagonismo el soviet de la ciudad, dirigido por Trotski, que tiene entonces 26 aos. Ante la marcha de los acontecimientos, que parecen dar la razn a los mencheviques el zar ha anunciado la convocatoria inminente de elecciones generales y la constitucin de la Duma o Parlamento, Lenin permanece expectante, pero en noviembre llega a San Petersburgo. Tras el anlisis de la situacin sobre el terreno, y despus de asistir a la conferencia de reunificacin del partido en Tammerford, Finlandia, decide no apoyar las elecciones a la Duma. Por otra parte, la huelga general declarada en Mosc, transformada en insurreccin armada por el soviet moscovita, es derrotada, y todo el impulso revolucionario parece que empieza a entrar en el reflujo con la brutal represin que se extiende una vez ms sobre Rusia a partir del mes de diciembre. Durante 1906 y 1907, Lenin viaja constantemente entre Rusia y varias capitales europeas, y asiste al V Congreso del partido en Londres. En diciembre de 1907, deja su pas de

cheviques han quedado ya constituidos en partido autnomo, los Ulianov abandonan Pars y se establecen en Cracovia, donde con alguna intermitencia residirn hasta 1916. Durante una temUn socialista en el exilio porada, vivir con ellos Jos Stalin, que bajo las indicaciones de Lenin escribe su obra El marxisEn los aos siguientes al fracaso de la revolu- mo y la cuestin nacional. El estallido de la guecin de 1905, Lenin tiene fijada su residencia en rra europea coge a Lenin en Austria y se ve Pars, en un pequeo apartamento que compar- obligado a refugiarse en Suiza. Escribe entonces te como siempre con Natalia y casi siempre con El imperialismo, fase superior del capitalismo, Kamenev, Zinoviev y otros futuros compaeros una de sus obras capitales. Aunque el libro est de la revolucin triunfante. Su pensamiento va escrito en 1915, no se publicar hasta 1917; en madurando a la par que los acontecimientos: es- l, Lenin se niega a sostener la colaboracin de cptico como fue siempre ante la posibilidad del clases frente al enemigo y denuncia la guerra triunfo del espontanesmo de 1905, toda la como una lucha de imperialismos rivales por el energa vital e intelectual de este hombre se reparto del mundo y no por cuestiones de paconcentra en la potenciacin del partido bolche- triotismos. Ve en ella una plataforma susceptivique, incipiente todava en el interior de Rusia, ble de desintegrarse en mltiples guerras civiles y en combatir el derrotismo que amenaza exten- que pongan en evidencia su verdadera naturaleza derse en la organizacin a causa de la persecu- de guerra de clases. En septiembre de 1915 y en cin policaca que se abate sobre ella. En 1909 abril de 1916, Lenin intenta que los miembros publica, al hilo de estos temas, Materialismo y de la II Internacional asuman esta tesis en las empirocriticismo. Notas crticas sobre una filoso- reuniones respectivas de Zimmerwald y Kientfa reaccionara. Tambin dedica parte de su hal, pero, aunque desempea all un papel ditiempo a ensear Economa poltica y Teora y rectivo, sus tesis sobre la guerra no obtienen suprctica del socialismo en la escuela para cua- ficiente apoyo de los delegados, alineados, codros del partido que abre en 1911 en Longju- mo toda la clase obrera en ese momento, tras meau. En 1912, poco despus de que los bol- las tesis nacionalistas de los polticos. Se aprue-

Lenin (en el centro de la fotografa, mirando a la izquierda) charla con unos soldados en la Plaza Roja de Mosc, durante la celebracin de una fiesta en 1919. Tras l aparecen su mujer, Natalia Krupskaia, y su madre, M. I Ulianova, que siempre apoy a su hijo en los duros aos de la clandestinidad y la represin zarista. En realidad, bajo el viejo rgimen, millones de personas vivan en tales condiciones de marginacin y miseria que no tenan nada que perder apostando por un cambio poltico radical como el que preconizaban los bolcheviques, y esto explica en buena parte el triunfo revolucionario.

Lenin era un hombre severo pero sencillo que haba automutilado buena parte de su personalidad (andn a la msica y al arte) en aras a dedicarse intensivamente a la poltica, ya que, segn l, en1 el mundo cruel que le haba tocado vivir no haba lugar para la ternura sino para acabar con la explotacin del hombre por el hombre. Pas a la historia como lder revolucionario universal, y sobre su figura se mont todo un culto a la personalidad que otros dirigentes ms oportunistas aprovecharon en beneficio propio. Abajo, un cuadro representativo- de o que dio en llamarse realismo socialista, pintado por I. I. Brodsky (1884-1939) y titulado Lenin en el Palacio Smolny. Representa al lder bolchevique sentado en el edificio que fue cuartel general de la insurreccin de 1917 en Petrogrado, la actual Leningrado.

ba una resolucin final ambigua que Lenin firma para no romper la asociacin, pero la ruptura formal no tardar en llegar. La marcha de la guerra en Rusia no favorece al zar Nicols II, y el descontento en el ejrcito crece; primero son los soldados de los dos regimientos ms importantes de San Petersburgo los que a primeros de marzo de 1917 se niegan a disparar sobre los manifestantes en la calle. Les siguen los marinos de la escuadra del Bltico, que rechazan las rdenes de .sus superiores. La rebelin se extiende en pocos das por todo el territorio ruso y alcanza el frente. Los soviets de soldados proliferan. El 16 de marzo, el zar abdica y se forma un gobierno provisional presidido por Kerenski, ministro de Justicia del gobierno anterior.

Por fin, ha llegado la hora que Lenin haba esperado y preparado durante toda su vida: desde Suiza emprende viaje en un tren blindado, con la aquiescencia del Reich y con la oposicin de los aliados, que no deseaban que entrase en Rusia. El 3 de abril, llega a la estacin de Petrogrado (San Petersburgo) donde se le hace un recibimiento multitudinario. All lee sus Tesis de Abril que sern publicadas por el Pravda cuatro das despus. El contenido bsico de las mismas era: paz inmediata, sin incorporaciones ni anexiones y a ser posible sin prdidas, todo el

poder a los soviets, fbricas a los obreros y tierras a los campesinos, lucha frontal y desenmascaramiento del gobierno provisional, banca nacional nica y control de la produccin social. A raz de la nueva represin que el gobierno desata despus de los motines de mayo y julio contra la continuacin de la guerra, Lenin tiene que refugiarse en Finlandia, donde aprovecha para escribir El Estado y la Revolucin, quizs su obra ms influyente. De ah en adelante, los acontecimientos son imparables. Tras lograr del partido, en una noche memorable, la aprobacin de la insurreccin armada para el 7 de noviembre (25 de octubre segn el antiguo calendario ruso), sta se lleva a cabo con xito. El Congreso de los soviets le confa la presidencia del Consejo de los Comisarios del Pueblo, y una febril actividad empieza a plasmar en medidas concretas todo el programa bolchevique. Consigue del Comit Central que se firme la paz de Brest-Litovsk el 3 de marzo de 1918, a pesar de que supone grandes prdidas de territorio para Rusia. Otras medidas que se llevan a cabo son la supresin de la gran propiedad, la nacionalizacin de la industria y el reconocimiento de los derechos de las nacionalidades. Asimismo, lo que tiene gran trascendencia poltica, se disuelve la Asamblea constituyente en favor del Congreso de los soviets. En julio, el nuevo Estado se configura como Repblica Federal de los Soviets de Rusia, nombre que se cambiara ms adelante por el de Unin de Repblicas Socialistas Soviticas.

En el curso de este mismo ao preado de acontecimientos comienza la guerra civil y la intervencin extranjera: destacamentos ingleses, franceses, norteamericanos y japoneses atacan .las fronteras rusas desde diferentes lugares. Ante la situacin, Lenin entrega a Trotski la completa responsabilidad de la defensa y de la guerra civil; Trotski crea entonces el Ejrcito Rojo. En 1921, la guerra civil y la intervencin extranjera han terminado, pero dejando tras de s un pas extenuado y hambriento hasta el punto de que empezaban a darse casos de canibalismo con una produccin industrial colapsada, en el que la moneda haba sido sustituida por el trueque y las ciudades tenan ocho millones de habitantes menos que en 1914. Adems, las duras condiciones de vida hacen surgir tambin protestas desde la izquierda; se suprimen sin contemplaciones los movimientos maximalistas de izquierda o anarquistas; de forma precaria subsistir, mientras viva Lenin, la Oposicin Obrera en el seno del partido. En marzo de este ao, la sublevacin de los marinos de Kronstadt, desde una postura de izquierda, es dursimamente reprimida y castigada. En medio de este cmulo de problemas y acontecimientos, Lenin, fiel a su tradicin, escribe el famoso libro El izquierdismo, enfermedad infantil del comunismo, donde analiza precisamente la diferencia entre la oposicin de derecha y la de izquierdas. No era la primera vez que, tras enfrentar los problemas, stos eran llevados a un libro de reflexiones.

Desde marzo de 1923 hasta su muerte, el da 21 de enero de 1924, Lenin fue un cadver viviente que ya no poda hablar. Sobre estas lneas, el mtico fundador *del Estado sovitico descansa en un balneario del sur de Rusia, acompaado de su mujer, la fiel Natalia Krupskaia. A la izquierda, el fretro de Lenin, conteniendo su cuerpo embalsamado, es conducido a travs de las nevadas calles de Mosc hasta su actual emplazamiento, en la Plaza Roja de la capital sovitica.

lsiv Vissarinovich Dzhugasvili (1879-1953), ex seminarista de Georgia (Estado del sur de Rusia), alias Koba (El Indomable), posteriormente alias Stalin (Acero), fue el hombre que, desde la sombra y con la complicidad de Zinoviev y Kamenev, consigui hacerse con las riendas del partido comunista y el Estado sovitico tras la muerte de Lenin, eliminando a Trotski y a todo aquel que se interpona en su camino. Funcionario eficiente y buen organizador, solitario e implacable, aparece en la foto bajo un retrato de Carlos Marx.

tales y empresas extranjeras, con el fin de que pongan en funcionamiento la infraestructura industrial, aun a costa de concederles unos beneficios indudables. A partir de 1922, la salud de Lenin, muy quebrantada desde que en 1918 una activista socialista de derechas, Fanny Kaplan, le disparara e hiriera gravemente en un atentado, entra en un rpido empeoramiento. Las balas alojadas en su cuerpo desde entonces no le fueron extradas hasta 1921. Pero la enfermedad de Lenin era la arterioesclerosis, y en mayo de 1922 sufre un primer ataque, con parlisis del lado derecho y prdida del habla (tuvo incluso que volver a aprender a hablar). El 20 de noviembre de 1922 pronuncia su ltimo discurso. Un mes despus sufre dos trombosis cerebrales que le paralizan el lado izquierdo, y en marzo de 1923 pierde definitivamente el uso de la palabra; su agona durar an diez meses. En su ltimo ao de vida intelectual, Lenin se ocup insistentemente de tres problemas que se agrandaban por momentos en el nuevo rgimen: el burocratismo, la ineficacia del aparato estatal y su propia sucesin. Forzado a la inactividad que supone la enfermedad y consciente del cmulo de problemas que supondra su desaparicin, comprende, y as lo expresa, que Stalin ha acumulado en sus manos un poder excesivo y podra no usarlo correctamente. Como observa acertadamente Isaac Deutscher, bigrafo de Stalin y de Trotski, desde 1922, dos aos antes de la muerte de Lenin, quien mandaba en la Unin Sovitica era Stalin; sin embargo, nadie pareca darse cuenta de ello a causa de la naturaleza poco brillante de algunos de sus cargos, que eran precisamente los que conllevaban el control de la maquinaria administrativa estatal, del partido y de las nacionalidades. Por otra parte, en los ltimos tiempos accede a dos cargos que le sitan en primera lnea dentro del gobierno sovitico y a los ojos de los ciudadanos cuando muere Lenin: en 1922 es nombrado secretario general del partido y miembro del triunvirato que se constituye para cubrir la vacante producida por la enfermedad de Lenin, junto con Kamenev y Zinoviev. El poder inmenso acumulado en manos de Stalin es el que ms preocupa al lder, como pone de manifiesto su testamento poltico, que no se hizo pblico hasta 1956. En este documento recomienda expresamente a los miembros del Bur Poltico y del Comit Central del partido que releven a Stalin de su puesto de secretario general y que sea sustituido por alguien ms tolerante, ms leal, ms correcto y ms atento con los camaradas, menos caprichoso. Asimismo, recomienda la ampliacin del Comit Central para democratizarlo y repartir mejor el poder en l.

Propone que se reparta el poder; de no hacerse as, cree adems que las relaciones siempre tirantes entre Stalin y Trotski conduciran rpidamente a una escisin; Lenin acertaba plenamente, slo que no pudo prever que no sera exactamente una escisin lo que ocurrira, sino la eliminacin por parte de Stalin de cualquier tipo de oposicin en el plazo de quince aos y una persecucin que acabara fsica y polticamente no slo con Trotski, su tradicional enemigo, sino con toda la vieja guardia bolchevique: Zinoviev, Kamenev, Bujarin, Rykov, Piatakov, Radek... Finalmente, el 21 de enero de 1924, mora Lenin en Gorki. Su entierro se desarroll de acuerdo con un ceremonial exuberante que escandaliz a los revolucionarios de la primera ho-

ra. Natalia Krupskaia haba dejado bien claros los deseos de aqul de que no se hicieran mo- La muerte de Lenin numentos en su honor, ni se bautizara ninguna ciudad con su nombre, ni tuviera lugar ningn acto fnebre. Si queris honrar la memoria de Primero, tiempos de Lenin, construid guarderas, escuelas, casas, co- conspiracin, de agitacin, de soportar la represin; legios. Pero de poco vali la advertencia. Stalin despus, tiempos de ejercer tom rpidamente el control de la situacin y el poder, de reprimir a los mand embalsamar a Lenin, lo hizo colocar en oponentes. Al fondo de la mesa, de izquierda a una urna de cristal expuesta en el mausoleo si- derecha, la plana mayor del tuado en la Plaza Roja. El pueblo ruso empeza- bolchevismo: Trotski, Bujarin, Lenin y ba a recuperar as, de una forma simblica, la primero; Stalin En aRusia, despus, nivel vieja costumbre de honrar a sus santos que la mundial con la creacin de revolucin pareca haberle arrebatado para la Komintem como aplicacin prctica del viejo lema siempre y que ahora le devolva su nuevo jefe, marxista: Proletarios de todos los pases, unios. el antiguo seminarista Jos Stalin.

Es difcil valorar, en el caso de Lenin, dnde acababa el mito y empezaba el hombre. Toda su vida fue, desde el momento en que decidi dedicarse a la poltica, una concentracin sobrehumana de energa dedicada a un solo objetivo: derrocar al zarismo en Rusia y al capitalismo en todas partes y sustituirlos por un orden de cosas que crea mejor para la humanidad. Una de las notas ms sobresalientes de su personalidad fue, segn testimonio de Gorki, su poder de conviccin y su facilidad para explicar claramente las cuestiones polticas ms complejas; sin ser lo que se llama propiamente un gran orador, tena una enorme capacidad para desvelar el sentido exacto de las palabras. Ms importante an fue, como seal Lukacs, la constante relacin que Lenin supo establecer durante toda su vida entre teora y prctica y entre los acontecimientos polticos del momento y la realidad histrica y social; sus obras tericas ms importantes fueron escritas en momentos y perodos de mxima actividad y tensin histricas, en circunstancias materiales difciles o en la

El terico ms cualificado, despus de Lenin, de la vieja guardia bolchevique tuvo la educacin tpica del intelectual occidental. Hijo de una pareja de maestros, se form en Mosc, alejado por igual de la vida provinciana rusa, del campesinado y del proletariado. Estudiante de economa, ingres en el entonces Partido Obrero Socialdemcrata Ruso en 1906, destacando pronto como organizador y propagandista. En 1908 ya era miembro del comit moscovita de la rama bolchevique del partido. Detenido en 1911, fue deportado a Onega, pero logr escapar a Europa. Hacia 1912 conoci a Lenin en Cracovia y empez a colaborar en Pravda. En 1916 estuvo en Nueva York, donde fund el peridico Nuevo Mundo. Al estallar la revolucin regres a Rusia, va Japn, y a los pocos meses era miembro del Comit Central del partido, y director de Pravda a finales de 1917. Tras la revolucin se sum a la Oposicin Obrera, radicalmente opuesta a la firma del tratado de Brest-Litovsk. No fue ste el primer choque entre Lenin y Bujarn. Ya en 1916 Lenin le haba calificado, acertando plenamente, de diablicamente inestable en poltica, lo que no le impeda tener un gran aprecio por el favorito de todo el partido, como llam a Bujarin, aunque consciente de su debilidad: Ya sabemos que en ms de una ocasin, en sorna, se le ha llamado 'cera blanda*. Al parecer, cualquier persona 'sin principios', cualquier 'demagogo', puede causar impresin en este 'cera blanda'. En efecto, su trayectoria poltica constituy una serie ininterrumpida de bandazos entre personalidades tan fuertes cmo la lucha sin cuartel que mantenan por el

clandestinidad. Es tambin notable la capacidad que tuvo Lenin, y que falt a muchos de sus correligionarios, de permanecer, a pesar del exilio, unido a la fuente directa de los problemas. La influencia del pensamiento de Lenin ha sido definitiva en el movimiento comunista mundial y aun fuera de l; la referencia revolucionaria al octubre rojo, la primera revolucin proletaria de la historia, ha sido desde entonces imprescindible en cualquier agrupacin obrera. Cincuenta aos despus de su muerte, revoluciones de corte similar se haban producido en China, Cuba y Vietnam, lo que ha acabado conformando grandes cambios en el mapa estratgico mundial. Por otra parte, todos los partidos comunistas del mundo se estructuraron tericamente respecto a lo que desde entonces se llam marxismo-leninismo, pensamiento del que todos ellos se reclamaban autnticos representantes e intrpretes en la atomizacin producida por las mltiples escisiones que ha sufrido el movimiento comunista despus de la Revolucin de Octubre. Por ltimo, hay que sealar tambin la fundamental aportacin que supuso la praxis stalinista, en los primeros treinta aos

despus de Lenin, a la conformacin de los partidos comunistas ortodoxos, aportacin que para muchos tericos del marxismo ha sido ms importante en definitiva que el propio pensamiento de Marx y Lenin, convertidos en cierta medida en coartadas ideolgicas para la trasmisin de unas estructuras de poder. A pesar de la importantsima aportacin de Lenin a la teora marxista y a la historia, dos de los principales puntales de su pensamiento, el concepto de partido-para-la-revolucin y la creencia en la necesidad de un marco revolucionario mundial para poder llegar a la construccin del autntico socialismo en un solo pas, han quedado ampliamente revisados por los acontecimientos. El derrumbamiento del imperialismo que Lenin prevea no se ha dado; las sociedades comunistas se han producido y desarrollado en gran medida rodeadas de un entorno hostil, pero a la vista de su naturaleza socialista tan discutible cabra preguntarse si, en definitiva, Lenin no acertaba cuando, en julio de 1921 afirmaba: ... O bien la revolucin estallar en los pases capitalistas ms evolucionados inmediatamente, o pereceremos.

El concepto leninista de partido, uno de los puntos en que hay ms diferencias entre el marxismo original y el leninismo, ha entrado en una crisis profunda, reflejo de la cual ha sido, entre otras cosas, la eclosin de los eurocomunismos y el abandono del leninismo como postulado terico en algunos partidos comunistas, marcando una tendencia que se inicia en 1977 en el Partido Comunista de Espaa. Detrs de esta crisis sigue latiendo la polmica que mantuvieron Kautsky y Lenin en 1917 sobre le^va democrtica al socialismo o la toma del poder por la insurreccin armada para la instauracin de la dictadura del proletariado. Ocurre que no slo se siguen discutiendo los medios en el seno del movimiento comunista, sino que, cada vez ms, es evidente que los fines han perdido en gran medida, con los cambios sociales, econmicos e ideolgicos acaecidos en el mundo en los sesenta aos transcurridos desde su muerte, su carcter de meta necesaria e irrenunciable. Quedan lejos los viejos aires de la Revolucin de Octubre.

La muerte de Lenin poder sovitico. De fascinantes cualidades personales, afable, culto, polglota, amante de los animales, fino escritor y orador convincente, Bujarin rechazaba, con talante tan propio del intelectual como inadecuado al hombre de accin, toda actitud drstica y violenta. Ello no le impidi, a los pocos meses de instaurarse la Nueva Potoca Econmica, pasar de la izquierda del partido a posiciones absolutamente derechistas; poner en prctica entre 1925 y 1927 en el nudo gordiano del bolchevismo una poltica agrcola; adecuar el ritmo de la industrializacin a la capacidad del campesinado, que result un fracaso estrepitoso; contribuir a la cada poltica de Trotski y ser cera blanda en manos de Stalin, al que jams os oponerse abiertamente, mientras ste consolidaba su posicin en el aparato del partido. Ni siquiera Stalin le consideraba un rival serio; cuando le apart de sus funciones de responsabilidad, tanto en el partido como en la Komintern, ni siquiera le alej de Mosc; sigui al frente de lzvesta y fue uno de los autores de la famosa Constitucin de la URSS de 1936. Nada de esto le libr de la venganza de Stalin. Detenido en enero de 1937, fue expulsado del partido por trotskista y, en marzo de 1938, en una de las ms siniestras farsas de la historia sovitica, juzgado nada menos que por actividades contrarrevolucionarias y espionaje, entre otros muchos cargos. Aunque se defendi con habilidad y tenacidad, negndose al principio a admitir las acusaciones, barriendo la labor de filigrana del fiscal ... la confesin de los acusados es un principio jurdico medieval..., termin claudicando como todos y admitiendo su culpabilidad. Fue pasado por las armas el 14 de marzo de 1938.

En la pgina opuesta, montaje a cargo de El Lissitzky de la obra titulada Projetto per la tribuna de Lenin. A la izquierda, postal propagandstica en color de la industrializacin de la URSS, tras los primeros aos de gobierno sovitico.

Los 38 aos de vida del compositor norteamericano George Gershwin (Brooklyn, Nueva York, 1898-Hollywood, 1937) fueron una poca fructfera para la msica moderna y marcaron el nacimiento de la gran comedia musical americana, llevada al cine y conocida a nivel mundial. Clsico y popular a la vez, mezclando todos los estilos, Gershwin compuso miles de canciones y melodas que tras ser grabadas en disco o en celuloide cinematogrfico fueron tarareadas por millones de personas. Su biografa tambin se llev al cine.

L 12 de febrero de 1924, se celebra un acontecimiento muy especial en el Aeolian Hall de Nueva York La orquesta de Paul Whiteman protagoniza un concierto que ha sido denominado Experimento en msica moderna. Entre el pblico se encuentran grandes figuras, como Rachmaninoff, Kreisler, Stokowski, Stravinski y Heifetz. El programa es largo, y la audiencia se encuentra un poco fatigada cuando se anuncia que la obra siguiente, la Rapsodia en Blue, tendr como solista, al piano, a su propio compositor. Es ste un joven que proviene de la msica ligera, de los teatros de Broadway, aunque ya ha hecho algunos intentos de componer cosas ms seras. Se llama George Gershwin.

Se llamaba en realidad Jacob Gershovitz, y haba nacido en Brooklyn algo ms de un cuarto de siglo antes, el 26 de septiembre de 1898, en el seno de una tradicional familia juda de clase modesta. No era normal que en ese tipo de familias los hijos pudieran permitirse el lujo de recibir enseanzas musicales. Sin embargo, la tenacidad de la madre consigui eso para los pequeos Gershovitz. Jacob, que pronto cambiara su nombre a George Gershvin, despus al definitivo de George Gershwin, iba a ser el que ms en serio se tomara estas enseanzas, pues, en sus propias palabras, qued fascinado por el piano desde el mismo momento que vio cmo entraba en casa, izado a travs de la ventana del saln.

Los esfuerzos de la madre de Gershwin permitieron al joven aprendiz de msico tomar lecciones de armona y piano con profesores particulares. De entre stos, muchos de los cuales abandonaron la tarea, agotados por su infatigable alumno, Gershwin recordaba con especial cario a Charles Hambitzer, quien le abri los ojos a las obras de los grandes maestros: Chopin, Debussy, Liszt. La formacin musical de Gershwin se complet muy rpidamente: a los doce aos se produjo su primer encuentro con el piano; a los diecisis, Gershwin ya es pianista profesional en una casa editora de msica popular. Su primera composicin est fechada dos aos despus. Es una cancin ligera, como puede suponerse. Pero en Gershwin siempre convivieron dos compositores, un autor popular y un compositor serio. Esto suceda ya en los primeros pasos

Gracias al xito de Swanee, Gershwin entra como compositor fijo en la compaa de George White, que todos los aos pone en escena un espectculo denominado George White Scandals. El compositor serio sigue, entretanto, aprovechndose del xito de su alter ego, y as, en 1923, Gershwin acompaa al piano un recital de la cantante Eva Gauthier, en el que se incluyen varias canciones gershwinianas tratadas como piezas de concierto. Y llega 1924, el ao de la Rapsodia. Whiteman ha solicitado a Gershwin un concierto, pero l no atiende el encargo hasta ltima hora. En tres semanas prepara la obra, dejando, por lo dems, todo el ropaje instrumental en manos de un colega, Ferde Grof, que luego ganara fama propia como autor de populares retratos sinfnicos de Amrica, de entre los cuales se hara umversalmente clebre la Suite del Gran Can.

Ya se ha descrito al principio en qu condiciones se present la Rapsodia. Aun as, la pieza fue acogida por el pblico con entusiasmo. Al da siguiente, la crtica se manifest un tanto reticente. La mejor descripcin de lo que sucedi en el Aeolian la hara, aos despus, un novelista de serie negra, H. Paul Jeffers, al poner en boca de su personaje, el detective y msico Harry Me Neil, lo siguiente: Para cuando el programa lleg a Gershwin, la audiencia ya haba pasado por veinte canciones y, para ser suave, dira que estaba un poco impaciente cuando Gershwin se sent al piano. Whiteman dominaba el podio. Se escuch un glissando del clarinete de Ross Gorman, y la sala se tranquiliz como si alguien hubiera bajado un interruptor. Para m, un grosero aficionado, ese comienzo del clarinete fue una revelacin. Y result ser uno de los comienzos ms famosos de la historia de la msica. La Rapsodia en Blue, en efecto, se transform en un clsico popular de forma casi instantnea. Su escritura, siendo obra del Gershwin serio, rebosa del Gershwin popular por todas partes. Todos los temas son magnficos: Gershwin no se ha tomado el trabajo, o no ha tenido tiempo, de elaborarlos, y la forma en que se entremezclan revela el genio del improvisador, al tiempo que el oficio de alguien lo suficientemente preparado para dejar curso libre a la inspiracin sin que por ello decaiga la consistencia de la obra. No slo fue la Rapsodia; Gershwin tambin se volvi inmensamente popular despus de aquella actuacin en el Aeolian, que repetira ante los

de su carrera y as, al tiempo que se abra camino en el mundo de la cancin y del teatro de Broadway donde debut como compositor en 1916, Gershwin aprovechaba las enseanzas de Hambitzer para pasar a trabajar en la Universidad de Columbia con el hngaro Edward Kilenyi, para quien escribi en 1919 un cuarteto de cuerda. En el terreno de la msica popular, 1919 es el ao de gracia de George Gershwin, ya que Swanee, cancin que coloca en el musical Simbad, se convierte en un gran xito gracias a la interpretacin de Al Jolson. De hecho, ninguna otra cancin va a producirle tanto a Gershwin en concepto de derechos de autor como sta, lo cual es lamentado por la mayor parte de la literatura musical, que considera muchas de las obras posteriores de Gershwin de mayor calidad y ms merecedoras del xito.

La enorme popularidad de Gershwin, conseguida gracias a las pujantes industrias culturales de la joven democracia americana y a su ausencia de prejuicios elitistas, despert el recelo de los crticos musicales clsicos puristas, que le consideraban un oportunista y un advenedizo. En su Historia Universal de la Msica, el francs Roland de Cand despacha as toda a obra de Gershwin: George Gershwin, a quien los msicos serios han aceptado considerar como un genio durante largo tiempo, es tributario de Kurt Weill en Porgy and Bess (1935), su obra ms lograda y ms preservada tambin de la vulgaridad que resulta ordinariamente de la mezcla de Rachmaninoff y el jazz sinfnico de Paul Whiteman.

pblicos de toda Amrica. Un ao despus, en 1925, gracias a un encargo para la Sociedad Sinfnica de Nueva York, Gershwin se atreve ya con un concierto autntico. Dicen que lo primero que hizo al aceptar el encargo fue correr a comprar un libro donde se explicara qu era aquello de un concierto. Lo aprendi con su habitual rapidez: para el 3 de diciembre de 1925, haba escrito uno, el hoy .clebre Concierto en Fa, en el que', adems de respetarse estrictamente la forma musical, se consegua un retrato de Nueva York en los aos veinte como ninguna otra obra artstica haba logrado. Y Gershwin, esta vez s haba orquestado su obra. La Rapsodia en Blue y el Concierto darn paso a nuevas obras serias. Los Preludios para piano, de 1926, son unas piezas magnficas, aunque no tan conocidas en su forma original como en su transcripcin para violn y piano, pues en esta segunda forma accederan al repertorio del gran violinista Jascha Heifetz. El poema sinfnico Un americano en Pars iguala casi en popularidad a la Rapsodia y ha sido fuente continua de inspiracin para los coregrafos. La misma /?apsodia en Blue, originalmente escrita para banda de jazz, fue vuelta a orquestar por Grof para una gran formacin sinfnica, y es esta segunda versin la que hoy normalmente se interpreta. Por su parte, Gershwin volvi a escribirla en 1925 para dos pianos, y en 1927 efectu su transcripcin para piano solo, que pocos pianistas se atreven a incluir en su repertorio debido a las dificultades que presenta. En 1931, Gershwin estren una segunda Rapsodia, inferior cuando menos en xito a la primera. Tambin escribi Gershwin una interesante Obertura Cubana, y unas muy atractivas variaciones sobre su famosa cancin / Got Rhythm. En 1932, Gershwin reescribi, para piano solo, dieciocho de sus ms famosas canciones. Tambin tiene fortuna Gershwin como autor de comedias musicales. En todas coloc canciones excepcionales, aun en las de escaso xito en su momento lo obtendran despus, al ser reestrenadas precisamente por la popularidad adquirida a posteror por aquellas canciones. En los musicales de Gershwin actuaban slo los ms grandes: en Lady Be Good y Funny Face fueron los hermanos Astaire, Fred y Adele; en Oh, Kay!, la estrella britnica Gertrude Lawrence, que haca con esta obra su debut en Amrica; en Show Girl actuaba Ruby Keeler; Girl Grazy lanz a la fama a una debutante llamada Ethel Merman, junto a la que apareca otra principiante que luego adoptara el nombre de Ginger Rogers. Gershwin supo, por otra parte, adaptar sus obras a la evolucin de los tiempos, y, tras la Depresin, colabor en unos musicales satricos tpicos de la poca.

Era inevitable que un compositor del xito de Gershwin recibiera la llamada de Hollywood al generalizarse el sonoro en los aos 30. Gershwin deja Broadway en 1933, para no volver hasta dos aos despus, pero a estrenar no un musical, sino una pera. Opera folklrica la llam l un poco para curarse en salud de las previsibles iras de los puristas del gnero. La pera era Porgy and Bess estaba basada en una novela de Du Bose Heyward, posteriormente llevada al teatro. Gershwin colabor con Heyward para llevar a cabo la pera; aunque se traslad algn tiempo al Sur para ambientarse la obra deba ser representada enteramente por negros, escribi buena parte de ella en su apartamento de Nueva York, comunicndose con Heyward por carta, lo que era una especie de heroicidad. Porgy and Bess, preestrenada en Boston, estrenada en Nueva York el 10 de octubre de 1935, fue recibida sin mucho entusiasmo: los aficionados al musical la encontraron demasiado

seria; los aficionados a la pera, demasiado ligera. La primera presentacin aguant lo suficiente como para cubrir gastos. Cuando se plante hacer una segunda, los recitativos fueron sustituidos por dilogos hablados: la obra volva a los confines del musical. Tal vez fue sa la solucin ms conveniente y, en todo caso, gracias a ella se consegua que destacaran ms las increbles canciones que adornaban la obra, desde Summertime hasta lm On My Way, pasando por Bess, You Is My Woman, It Airit Neccesarily So y todas, todas las dems. Pero esta segunda versin no la contemplara ya Gershwin, como tampoco, por supuesto, la recuperacin de la pera original, que tendra lugar, con xito extraordinario, en la dcada de los setenta. Cuando Gershwin acometi la empresa de componer Porgy and Bess, era un triunfador en Broadway, y tambin en Hollywood. Salvo por el esfuerzo de Porgy, es en este segundo lugar, Hollywood, donde se va a concentrar la actividad de Gershwin en los aos 30. Sus partituras fundamentales para el cine las compone para

dos pelculas de Fred Astaire, Sha// We Dance? y A Damsel in Distress. Pareca que iba a hacer otra todava mejor para Goldwyn Follies, una de las primeras pelculas en color, con Adolphe Menjou y Vera Zorina, cuando un tumor cerebral se le llev, despus de una operacin de urgencia, el 11 de julio de 1937. Goldwyn Follies se estren un ao despus. La partitura haba sido completada por Vernon Duke y un alemn que haba llegado a la meca del cine huyendo de los nazis, Kurt Weill. La contribucin de Gershwin se reduca a tres canciones. De haber sido Gershwin alemn, como Weill, todos hubieran dicho que eran sus tres ltimos Heder. Y, desde luego, si dos de aquellas canciones, Love Is Here To Stay y Love Walked In se las hubieran puesto a Brahms delante, no hubiera dudado en firmarlas. A travs de la cancin, el Gershwin serio y el Gershwin popular se daban la mcyno en un solo George Gershwin, gigante de la msica americana.

A a izquierda, escena de la pera Porgy and Bess, compuesta por Gershwin en 1935 y considerada como su obra ms original, basada en la vida, msica y costumbres de los negros de su patria. A la derecha, primer plano de los protagonistas de esta pera moderna. Junto a ella, composiciones como Rapsodia en Blue (1924), Un americano en Pars (1928) y Segunda rapsodia para piano y orquesta (1932), han hecho que la obra de Gershwin pase a la historia de la msica del siglo xx.

Par primera vez. los laboristas llegan a! poder en Gran Brefana Ramsay MacDoriald ser3 el primer ministro. La mayona de los Estados europeos y China reconocen a la Union Sovietica. Las izquierdas tnunfan en Franc/a. Edouard Herriot es elegido presidents del consejo de ministros. El socialists Giacomo Matteotti. enemigo politico de Mussolini, es asesinado por los fascistas en Italia Muere Vladimir Ilich. Lenin. Trotski y Stalin se dispufan el poder Janger es declarado tem'torio autonomo bajo la soberania de! sultan de Mamiecos. Proclamation de la republica en Grecia. Plutarco Elias Calles, elegido presidents de Mexico. Mongolia se constitute en republica popular. Sociedad Los indios americanos consiguen la totalidad de derechos civiles. Nueva ley qus iimita la inmigracidn en Estados Unidos. En honor a Lenin, la dudad de Petrogrado pasa a llamarse Lenirigrado. Economia Plan Dawes por el que se acuerda el sisterna de pago de las indemnizadones por parte de Alemania, as/ como el modo de estabilizar el marco aleman. El gobierno de Estados Unidos cede campos petrolfferos a entidades privadas.

Ciencia y tecnologia Primer vuelo del autogiro de De la Cierva. Invenci6n del attavoz. Transmisidn de fotografias a traves del Attantico por telegraffa. El dirigible aleman Zeppelin Z R3 realiza la travesfa sobre el Atiantico hasta Estados Unidos. Walter Bauersfeld construye el Planetarium Zeiss en Jena (Alemania).

Sucesos El danes Knud Rasmussen finaliza su recorrido en trineo de la costa septentrional de America, desde ei estrecho de Hudson hasta el de Bering. Destierro de Miguel de Unamuno en Fuerteventura. Deportes Se celebran los Juegos Olfmpicos en Paris.

Gerardo Diego: Versos humanos. Mueren Anatole France y Franz Kafka. Andr Bretn publica su primer Manifiesto surrealista. Cine Raoul Walsh: El ladrn de Bagdad. John Ford: El caballo de hierro. Ced B. de Mille: Los diez mandamientos. Erich von Stroheim: Avaricia. Fundacin de la Metro Goldwyn Mayer. Teatro Noel Coward: El torbellino. Eugene O'Neill: Todos los hijos de Dios tienen alas. G. Bemard Shaw: Santa Juana. Msica Bela Bartok: El mandarn maravilloso. George Gershwin: Rapsodia en Blue. Giacomo Puccini: Turandot, obra incompleta por la muerte del compositor. Ottorno Respighi: Los pinos de Roma. Igor Stravinski: Concierto para piano. Pintura y escultura Joan Mir: Tierra labrada, primer cuadro surrealista espaol. Vasili Kandinski: Color rosa pacfico. Marc Chagall: Muchacha en la ventana. Constantin Brancusi: La negra blanca. Emilio Pettoruti expone en Buenos Aires sus obras de arte abstracto. Arquitectura Gerrit Rietveld: Casa Schrder, Utrecht. Erich Mendelsohn: Peletera Herpich, Berln. Jacobus J. P. Oud: Viviendas para obreros, Hook de Holanda. Muere Gustave Eiffel

En Chamonix se celebran los primeros Juegos Olmpicos de Invierno. Literatura Wladyslaw Reymont, premio Nobel. Thomas Mann: La montaa mgica. E. M. Forster: Un viaje a la India. David Garnett: Un hombre en el zoo. Sergei Bulgakov: La guardia blanca.

os aos veinte. Gran parte de su popularidad se debi al liderazgo de Hiram Wesley Evans, proclamado Brujo Imperial en 1922. La influencia poltica del clan en las reas del Middle West y en el Sur fue o suficientemente importante como para controlar las legislaturas y los gobernadores de numerosos Estados. Al final de la dcada, la organizacin cay en el desprestigio, si bien se recuperara posteriormente.

En el contexto de la Gran Guerra, diversos sectores de la sociedad americana reaccionaban alarmados ante los efectos que la revolucin rusa podra desencadenar en la Unin Americana; el read scare (miedo rojo) produjo un resurgimiento del nacionalismo extremo a travs de una serie de organizaciones de carcter moralizante que predicaban la recuperacin del puro americanismo, amenazado en sus ms tradicionales valores y creencias. Como consecuencia surgieron diversas asociaciones, comits, ligas y legiones de decencia que incidieron profundamente en la cambiante sociedad de los no siempre felices aos veinte. La secta era la contestacin radicalizada y violenta ante el predominio de otras razas extranjeras, otras creencias y otras ideas sociales. Sus fundamentos ideolgicos se basaban en la supremaca de la raza nrdica que, despus de un proceso de seleccin natural, haba fundado la nacin americana. Su lema vena a ser: Nativo, blanco, protestante, en defensa del od stock amercanism (antigua reserva americana) y en contra de los negros, catlicos, judos, emigrantes y todo aquel que pudiera ser calificado de liberal por sus ideas intelectuales o progresistas. El clan predic la discriminacin y la xenofobia basndose en las teoras de los intelectuales racistas norteamericanos Madison Grant y Lothrop Stoddard, que defendan el mantenimiento de la pureza de la raza nrdica como base del progreso de la nacin americana, y contra la doctrina del melting pot (el Nuevo Mundo producir hombres nuevos y habr de ser construido con emigrantes de todas las razas).

En el otoo de 1915, el coronel William J. Simmons, hombre de negocios, predicador incansable y devoto de las sociedades fraternales, iniciaba desde la cima de la montaa Stone en Georgia, acompaado por un grupo de incondicionales, el ritual esotrico de la organizacin del llamado Imperio Invisible. Los primeros cinco aos de la secta no pasaron de caracterizarse por un claro predominio del patriotismo sentimentalista que se extenda por Amrica en un momento de crisis nacional. En 1920, la organizacin ultranacionalista inicia una carrera fulminante, pasando de unos pocos centenares al inicio de la dcada a contar con casi cinco millones en 1925. Edward Clarke y Elizabeth Tyler suceden a Simmons, estructuran la organizacin convirtindola en un buen negocio e inician campaas de publicidad a travs de los Estados para reclu-

Tras la derrota de os Estados confederados del Sur en la guerra civil o de Secesin norteamericana (1861-1865), los vencedores yankees, a travs del partido republicano, impusieron sus ideas de abolicin de la esclavitud y libertad para los negros. Estos, alentados por agitadores nordistas, cometieron algunos desmanes contra sus antiguos amos sudistas. Los blancos del Sur, especialmente los jvenes de las buenas familias, antao dueas de las grandes plantaciones cultivadas por esclavos, sintieron la necesidad de defenderse tanto de la supuesta agresin negra (violarn a las mujeres blancas era uno de sus eslganes preferidos) como del radicalismo poltico de la nueva administracin. El Ku-Klux-Klan (crculo de defensa o clan) naci en su primera etapa, en 1866, en Tennessee y pronto se extendi por el gran Sur (Georgia, Alabama, Mississippi, Virginia y las dos Carolinas). Su exaltacin de la violencia iba desde linchamientos a simples amenazas, pasando por las palizas, el emplumamiento, los incendios y la castracin. El odio por los negros y os polticos liberales pronto se extendi a judos, catlicos, emigrantes y, posteriormente, a los comunistas.

tar miembros, que en su mayoria proceden de las capas bajas de la sociedad, provenientes sobre todo de las zonas rurales, gentes no precisamente cualificadas por su nivel cultural. A la organization tambien llegan gentes de buena fe, sin duda atrafdos por las vagas promesas de una vida mejor al servicio de patrioticos ideales; en otros casos, las temidas siglas fueron utilizadas por politicos oportunistas que no dudaron en aprovechar la maquina polftica de la organization para sus fines, y tambien por delincuentes y criminales que, amparados en el anonimato y el secretismo, cometieron toda clase de desmanes. El clan tenia su cuartel central en Atlanta, y en cada Estado funcionaba con amplios poderes autonomos, variando por lo tanto las estrategias y las acciones, que dependian de la naturaleza de las circunstancias. Por diez dolares el nuevo afiliado recibia el titulo de Keagle (caballero), por el que entraba a formar parte del variado programa de actos, no precisamente culturales, del Imperio Invisible, que le deparaba una buena dosis de odio racial, cultos ritualistas, secretismo, clandestinidad, disfraz, marchas solemnes y sobre todo accion violenta. En la cuspide del Imperio Invisible estaba el Imperial Wizard /,- , ,* . i (Brujo Imperial), que tenia a sus ordenes a los King Keagles (reyezuelos), que gobemaban en los realms (reinos), y en una escala inferior estaban los Grand Goblin (gobemadores), que tenian jurisdiction sobre los domains (condados).

En diciembre de 1922, Hiram Wesley Evans, un dentista de Texas, era proclamado Imperial Wizard (Brujo Imperial) en el cuartel general de Atlanta; bajo su mandato el clan consiguio su mas alta actividad, controlando al mismo tiempo a traves del aparato politico de la organization los Estados de Oregon, Oklahoma, Texas, Arkansas, Indiana, Ohio y California y localizandose su radio de accion mas intensa en los Estados del Medio Oeste y del Sur, donde los raids de castigo de la secta alcanzaron sus rnas altas cotas de violencia sembrando el panico mayoritariamente entre la comunidad negra. Para el Brujo Imperial el clan no era simplemente una idea, era un proposito, una cruzada organizada que ofrecia un programa, una jerarquia, un secreto a compartir con los de la misma sangre. Nosotros manifestaba Wesley Evans encontramos nuestras grandes ciudades y el control de la mayor parte de la industria en poder de manos extranjeras que consiguen el exito y la prosperidad a nuestra costa, de tal manera que en poco tiempo se han aduenado de nuestro gobierno, ya que los legftimos america-

nos fuimos discriminados constantemente en los negocios, en el Congreso e, incluso, en la Administracin. La doctrina de la sociedad secreta fue aplicada en distintos grados y maneras en un programa caracterizado por sus prohibiciones y su afn censitario. Ejercan unas veces la presin legislativa para la promulgacin de leyes federales que restringan la emigracin; otras, desencadenaban sucruzada moral con el envo de ultimtums amenazantes seguidos de acciones violentas contra los que no obedecieran los consejos y advertencias de la organizacin para conservar, proteger y mantener, a travs de un exaltado ritualismo y una prctica devocin, las distintivas instituciones, derechos, privilegios, principios, tradiciones e ideales del puro americanismo. En ocasiones incluan en su programa la denuncia contra el internacionalismo pacifista, el apoyo para la carrera armamentista o la condena de los intelectuales que no enfatizasen una visin patritica de la historia de Norteamrica.

El odio racial fue el caballo de batalla del KKK; si en un primer momento se dirigi contra la poblacin de color, ms tarde alcanz toda su vehemencia contra la comunidad juda y en mayor medida an contra la catlica. La aver-

sin contra la poblacin negra proceda de la llegada masiva de emigrantes de color que se extendieron en grandes contingentes por diferentes puntos de Estados Unidos con anterioridad a la Primera Guerra Mundial, pero la chispa que encendi la mecha derivaba de los graves enfrentamientos raciales producidos en Chicago en 1919, en los que la tensin racial desemboc en los graves disturbios que mantuvieron a la ciudad por una semana en un estado de guerra civil, contabilizndose un saldo de 15 blancos y 23 negros asesinados. La persecucin de la Iglesia catlica tena sus orgenes en la antigua fobia de la poca del primer protestantismo. Los catlicos eran acusados de intentar controlar el partido demcrata. La campaa propagandstica fue especialmente intensa en el Estado de Nueva York, que contaba con poderosas organizaciones formadas en su mayora por emigrantes catlicos e irlandeses. El puritanismo de raz fundamentalista no vea con buenos ojos la doble obediencia de los catlicos al papa en cuestiones espirituales y al poder poltico en materias civiles; adems, rechazaban el sistema educativo de las escuelas pblicas, lo que dio lugar a que la organizacin boicotease la entrada de estudiantes catlicos en colegios y universidades. La comunidad juda fue otro centro de atencin de los activistas del clan, bajo la acusacin de un americanismo impuro que rechazaba integrarse en el american way o Ufe. Henry Ford,

En su segunda etapa, iniciada en 1915, durante la noche del Da de Accin de Gracias (la gran fiesta religioso-patritica de Estados Unidos), el Ku-Klux-Klan creci espectacularmente gracias al secretismo y exotismo de sus ritos y ceremonias. En la pgina opuesta, arriba, boda celebrada en plena noche por miembros del clan. Los novios estn arrodillados sobre un asiento de coche y los padrinos de pie, todos encapuchados. Abajo, escena de un documental sobre las actividades nocturnas de la organizacin: capirotes, cruces encendidas, violencia. Todo ello, vendido con un gran alarde publicitario. Sobre estas lneas, manifestacin masiva y autorizada del Ku-Klux-Klan en la capital estadounidense. Washington.

magnate de la industria automovilstica, a travs de su peridico Dearborn Independent se encarg de propagar los efectos desastrosos de las finanzas judas internacionales como portadoras de todos los males que acuciaban a Amrica: las rentas altas, el desempleo, el jazz, el juego, el alcohol, la degeneracin y hasta la minifalda.

El chauvinismo patriotero fue otra de las manifestaciones ms difundidas por la secta del KuKlux-Klan, que arreci en sus ataques contra intelectuales e historiadores acusados de antipatriotismo por interpretar desde un aspecto crtico la revolucin americana y a los hroes de la guerra de la Independencia. La llamada conspiracin anglosajona fue denunciada por las organizaciones de veteranos, sociedades patritico-hereditarias y algunos de los ms irreconciliables grupos raciales, que consiguieron que se aprobasen leyes prohibiendo el uso de libros de texto que hubieran pervertido, falsificado y distorsionado el pur americanism. La Asociacin de Historiadores Americanos declar que las acusaciones claramente implcitas de que los colegios estuviesen dedicados a una propaganda desleal de la historia era obviamente absurda, ya que el patriotismo autntico e inteligente demanda que profesores e historiadores se esfuercen en presentar una imagen verdica del pasado y del presente... el criticismo de la historia no puede estar basado en el terreno del patriotismo, sino en el terreno de una inquebrantable fidelidad a los hechos. Entre 1920 y 1922 la organizacin racista desencaden su ms alto grado de violencia, al mismo tiempo que lograba ampliar su capacidad de convocatoria; fue un tiempo donde los asesinatos, violaciones, mutilaciones y palizas tuvieron como protagonistas a criminales que, refugiados en el secretismo y la clandestinidad de la secta, cometieron todo tipo de fechoras. En 1923 la violencia llega a las filas de la organizacin, cuando William S. Coburn, adversario del Brujo Evans, fue asesinado por Philip Fox, un entusiasta de Evans. Como consecuencia de una serie de altercados y desbordada la capacidad de la secta para controlarlos, se restringe la entrada de nuevos miembros hacindose necesaria la recomendacin de un afiliado para ser socio de pleno derecho; en realidad las medidas restrictivas no influyeron de manera determinante en la conducta de los activistas, que comenzaron a ser denunciados abiertamente en la Convencin del partido demcrata, que ratificaba su compromiso en la defensa de los derechos civiles y la libertad religiosa.

Nadie sabe a ciencia cierta el nmero exacto de delitos y crmenes imputables al Ku-Klux-Klan durante sus tres etapas, ya que, sobre todo en los Estados del Sur, cuenta con la complicidad de buena parte de las autoridades, incluida la polica. Actualmente, aparte de as manifestaciones ms o menos folklricas de rigor. cataliza lo ms radical de la ideologa chauvinista y de extrema derecha de Estados Unidos, nucleada alrededor del anticomunismo oficial, y por supuesto mantiene su racismo a ultranza. Todo el que no sea

Uno de los ms sorprendentes sucesos protagonizados por el clan tuvo lugar en Indiana, donde el activista Curts Stephenson en un fulgurante golpe de mano se apoder del aparato poltico del partido republicano, forzando la eleccin de su candidato para gobernador Ed Jackson, quien despus de protagonizar dramticos incidentes fue arrestado y condenado a cadena perpetua. Una vez interceptado el golpe de Stephenson, fueron procesados varios miembros del gobierno de Indianpolis, gobernadores, magistrados y senadores, acusados de soborno y fraude electoral. Si sorprendentes fueron los acontecimientos sucedidos en Indiana, un Estado caracterizado por su convivencia poltica y lejos de las amargas memorias de pnico racial de los Estados del Sur, donde la coexistencia entre nativos y extranjeros, catlicos y protestantes, blancos y negros era manifiesta, no tan sorprendente fue la ola de violencia que invadi a Alabama, donde las cruces volvieron a arder en la noche americana como seal de guerra, y la ciudad qued bajo el asedio del odio racial, resurgiendo la violencia incontrolada, los chantajes y las amenazas bajo los auspicios de los polticos del clan. Como resultado del vandalismo, la organizacin entraba en su decadencia, en tanto que el descrdito y la dispersin de muchos de sus miembros llevaba a los lderes a un nuevo replanteamiento de la estrategia a seguir. Wesley Evans, el Brujo Imperial, conmemorando la onomstica del presidente Washington, crea una nueva graduacin: Knights o the great forest (Caballeros del gran bosque), ttulo que deban asumir todos los miembros de manera inmediata; signific el fin de la clandestinidad. A partir de entonces se acabaron los das subterrneos del amenazante Imperio Invisible, que ahora tendra que actuar a cara descubierta. Se iniciaba una nueva etapa con una nueva estrategia menos misteriosa pero con los mismos objetivos contra los no considerados americanos legtimos. Al final de la dcada de los aos veinte, la organizacin haba perdido el activismo virulento pero, lejos de desaparecer, ha continuado manifestndose en dcadas posteriores como afirmacin concreta de unas actitudes, valores, creencias y comportamientos fuertemente enraizados en sectores considerables de la sociedad americana, prueba de ello puede ser la aparicin en las pantallas de TV del lder actual del grupo sin que ello haya originado ninguna protesta por parte de los ciudadanos en defensa de los derechos humanos.

WASP (White/B/anco, AnosaxoY}/Anglosajn, Protestanl/Protestente) puede sufrir en carne propia las santas iras de algn miembro del clan, autoconsiderados como elegidos o ciudadanos modelos, libres de toda sospecha. En el dibujo que ilustra la pgina, un negro aterrorizado, atado a un poste, junto a una cruz de fuego y una bandera estadounidense, y rodeado de capirotes iluminados con antorchas, hace frente a una acusacin annima que puede conducirle a la muerte, segn las implacables y secretas reglas (klorn) del crculo (kuklos).

Dicen los pesimistas que los perodos de paz en la historia de la humanidad constituyen el lapso que la inteligencia humana emplea en la preparacin de la prxima contienda, en una cadena infernal que puede conducir a la autoaniquilacin de la especie. Tras las* matanzas de la Primera Guerra Mundial muchos valores polticos y morales del siglo xix quedaron obsoletos y fueron echados por la borda, pero no haba an otros nuevos para reemplazarlos, y muchos ciudadanos normales quedaron absolutamente perdidos en medio de un mundo cada vez ms complejo. Los jvenes artistas reflejaron sinceramente en sus obras esta zozobra de los nuevos ciudadanos del mundo. En la foto, tropas francesas rinden honores a los cados en la Primera Gran Guerra. Veinte aos slo veinte tard en llegar la segunda gran carnicera, a nivel europeo primero, despus mundial.

lo largo de la historia siempre se han encontrado grupos de personas que, dotadas quizs de una capacidad artstica especia) o de una especial sensibilidad, han sabido transmitir, con nombres y apellidos, las ideas, opiniones y desencantos de esa gran mayora annima que todos formamos, llamada sociedad. Marta Snchez Martn, autora de este artculo, nos habla en l de aquellos artistas que se dieron cita en Pars durante los aos de la posguerra: Ernest Hemingway, Francis Scott Fitzgerald, Ezra Pound y otros prestaron su voz a la generacin perdida.

Bajo estas lneas, cartel publicitario, dibujado por Gesmar en 1925, sobre el espectculo musical que Mistinguett presentaba en Pars. A la derecha, estampa de la juventud dorada de los felices veinte: jvenes sentados al aire libre en la terraza de un restaurante del parisiense Bois de Boulogne.

El 14 de julio de 1919 se organiz en Pars el Desfile de la Victoria que rubricaba los cuatro sangrientos aos de la guerra de 1914. Pero aquel desfile no iba encabezado por los altos mandos del ejrcito, no eran atildados generales de uniforme reluciente quienes abran la marcha de aquel patritico despliegue en la luminosa maana de verano. Cuando todas las miradas, que esperaban anhelantes el comienzo del desfile, pudieron al fin divisar la cabeza del mismo,

descubrieron con una mezcla de horror y piedad que estaba formado por soldados annimos, todava vestidos con el uniforme de la batalla, horriblemente mutilados y maltrechos: cojos, mancos y ciegos avanzaban penosamente sin formacin alguna envueltos por un silencio mortal. Muchos de ellos exhiban en su pecho la ms preciada condecoracin de Francia: la Medalla Militar. Cuando aquella multitud de hombres tullidos que representaba crudamente el espanto de la guerra hubo acabado de pasar, se oy un fabuloso sonar de cornetas y tronar de tambores, y los corazones, estremecidos y mudos, pudieron al fin distenderse ante la llegada triunfal de galones, uniformes impecables y relucientes caballos pura sangre, que ofrecan la autntica y sincera imagen de la victoria en el sentido clsico. Aquella otra previa procesin de desastre y miseria poda, y pretendera sin duda parecer el verdadero rostro de la guerra, pero sera demasiado ingenuo ignorar que era en el fondo mucho ms falaz y siniestra que los galones y los himnos triunfales que la sucedieron, por cuanto no se trataba de otra cosa, a fin de cuentas, que de una coartada moral tramada por quien, habiendo organizado un Desfile de la Victoria precisamente, no se atreve, sin embargo, a reconocer sin excusas un acto de tal naturaleza. Y es en ese punto de mala conciencia donde podramos buscar algunos de los primeros sntomas del cambio inconfundible que durante aquella guerra y despus de ella pareci sufrir el mundo. Ya no bastaba, como en los viejos tiempos en que la guerra era la guerra, con celebrar la victoria: haba que justificarla.

Una de las caractersticas de ese cambio que se produjo en el mundo despus de la Primera Guerra Mundial sera, entre otras muchas, la de un intenso acercamiento cultural entre Europa y Norteamrica, fomentado por viajes en los dos sentidos. El contacto, puramente poltico y militar en un principio, provocado por la intervencin de Estados Unidos en la guerra europea, se perpetu en una mutua curiosidad que movera a los americanos a viajar a Europa y a los europeos a emigrar a Norteamrica. Porque lo cierto es que parece como si el norteamericano, ciudadano privilegiado por excelencia, no emigrase jams, sino que slo viajase, aun cuando la duracin de su viaje pueda ser de ms de un lustro, o incluso aunque jams regrese. Da la impresin de que siempre se traslada por su propia voluntad y con algunos dlares en el bolsillo, fascinado por la solera del viejo continente. El europeo, por el contrario, suele necesitar en la mayora de los casos alguna razn extema a su

deseo, de tipo econmico o poltico, para buscar fortuna o asilo al otro lado del Atlntico. De tipo poltico era en efecto el problema que impuls a emigrar a Amrica durante los aos treinta a tantos intelectuales o artistas europeos, como Mondrian o Van der Rohe, que huan de la creciente amenaza del nazismo. Y sin embargo, los americanos que llegaron a Europa en los aos veinte, y muy especialmente aquellos escritores o artistas que acabaron encontrndose en Pars, no huan de una amenaza poltica definida, sino que ms bien parece que se movieron impulsados por la fascinacin y el deseo de aventura, huyendo quiz tan slo de un indefinible malestar. Estos americanos, que en su mayora tenan poco ms de veinte aos al acabar la guerra de 1914, nacidos pues con el siglo, fraguaron su vida artstica en el ambiente de la posguerra europea, en el Pars de la victoria, degustando sus vinos y habitando sus cafs con una pasin por la vida slo alcanzable por aquel que sabe bien de su fugacidad. Ernest Hemingway, Scott Fitzgerald, Ezra Pound, Henry Miller y aquellos otros, americanos o europeos, cuyo nombre no lleg a figurar en las historias de la literatura, vivieron en Pars precisamente aquella peculiar intensidad del que prev cercana la catstrofe y compartieron aquel recin nacido sentimiento de lo efmero, que desde entonces parece no querer abandonar ya el alma de los hombres, cada vez ms cercanos al abismo. Y por lo que tuvieron de comn, por esa juventud vivida entre dos guerras, por ser americanos en Pars, se los conoce hoy con el nombre de generacin perdida. El ttulo no es obra de ningn estudioso actual, la historia de ese apodo pertenece tambin a aquella poca y su responsable fue una mujer, algo mayor que todos ellos, y que de algn modo los aglutin en torno suyo: estoy hablando de Gertrude Stein. Miss Stein, americana como ellos y rica por su casa, era una especie de Madame Recamier del siglo XX, frivola y mordaz, que compensaba el escaso xito que alcanz como escritora con su magnetismo personal para reunir a los artistas y permitirse ensalzarlos o denostarlos a su antojo. Por sus salones pasaron desde Matisse y Picasso hasta el ms msero y fracasado artista de la poca. Ella los cobijaba bajo su ala. O eso pretenda por lo menos. Y desde esa especie de irnica petulancia no exenta de paternalismo llam a los ms jvenes la generacin perdida, recogiendo muy oportunamente la frase que un iracundo mecnico francs le haba lanzado a su aprendiz por su ineficiencia. As nos lo cuenta Hemingway en su libro Pars era una fiesta crnica eficaz de aquellos aos, escrita en 1956 y que l mismo calific como obra de ficcin, para poner en

Arriba, Ezra Loomis Pound, poeta norteamericano famoso por sus excentricidades en el Pars de entreguerras, que acab internado en un psiquitrico despus de haber hecho propaganda fascista en la Italia de Mussolini. Su dispersa obra, erudita y cosmopolita, influy en Th. S. Eliot y en James Joyce. Abajo, el joven Picasso de la bohemia parisina, fotografiado con un perro fox-terrier. En la pgina opuesta, un grupo de msicos negros ameniza con melodas de jazz la velada de un restaurante de moda. Ezra Pound.

duda acto seguido lo acertado de tal etiqueta: ... pens que todas las generaciones se pierden por algo y siempre se han perdido y siempre se perdern y me sent en la Closerie para hacer compaa a la estatua... Pero el escepticismo con que habla Hemingway, su desapego, es precisamente una de las caractersticas ms notorias de su generacin, perdida o quin sabe si simplemente lcida. Pero de dnde haba surgido aquel escepticismo? De dnde arrancaban el desencanto y la avidez de vivir el instante? Para encontrar algn atisbo de respuesta resulta imprescindible volver la vista un poco ms atrs.

Durante los diez o quince aos anteriores a la Primera Guerra Mundial se produjeron en el mundo una serie de revoluciones artsticas, tecnolgicas, e incluso filosficas, sin precedentes en la historia. En poesa, arquitectura y pintura aparecieron formas de expresin tan innovadoras y sorprendentes que el proceso de su asimilacin se ha perpetuado hasta nuestros das, y an habr probablemente quien siga tildando de modernos, incluso hasta con escndalo, un edificio o un cuadro cuyos principios fundamentales haban visto ya la luz poco despus de 1900. Una ruptura esttica como aqulla no ha vuelto ha repetirse, y an se sigue viviendo de las jugosas rentas que dej la llamada dcada cubista y sus muchas ramificaciones. En arquitectura, movimientos como De Stijl, la Bauhaus o el Deutscher Werkbund siguen directa o indirectamente alimentando la imaginacin de los arquitectos de hoy da. Las imgenes que en 1910 supondran probablemente una autntica sorpresa, una ruptura tajante con las formas tradicionales, hoy son ya parte de una esttica que se ha vuelto familiar y se identifica casi automticamente con lo moderno. Pero lo realmente curioso es que un edificio vanguardista de 1913 puede ser tan o ms moderno que su correspondiente sosias de 1980, porque no slo no se ha quedado anticuado, sino que suele poseer una perfeccin y una frescura de la que por lo general carecen sus herederos de hoy. Parece como si en el arte lo moderno hubiese alcanzado un tope que en lo bsico no se ha podido o no se ha querido rebasar. Y gran parte de lo que iba a simbolizar ese tope se haba alcanzado ya antes de los aos veinte, si bien su difusin a gran escala fue sin duda un fenmeno notablemente ms tardo y desde luego muy posterior a la guerra. Pero el germen haba sido ya plantado, slo era cuestin de esperar tiempos ms soleados para verlo crecer y dar fruto.

Ahora bien, si los fructferos e ilusionados y estemos alegres porque maana moriremos. impulsos de los artistas de preguerra se vieron Son palabras de Scott Fitzgerald tomadas de su inevitablemente truncados por un fenmeno ensayo La era del jazz, escrito en los aos treinta tan drstico y fatal como fue la guerra, tam- y que ya evoca los veinte con nostalgia. No se bin es cierto que, si el mundo no volvi a ser trataba ya por tanto de revolucionar la esttica o el mismo, nunca podremos saber hasta qu romper con las formas literarias o plsticas tradipunto fue precisamente como consecuencia de cionales desde una torre de marfil, sino que la esa guerra o porque aquella fertilidad artstica ruptura era de otra ndole y consista ms bien no poda en ningn caso durar eternamente. Lo en una tica peculiar, nacida probablemente de cierto es que aquella riqueza sirvi de alimento a la necesidad, que pareca distinguirse por una muchas generaciones y dio muchos frutos tar- falta de fe, por una desconfianza en el incierto dos. Sin embargo, aun cuando la nueva gene- futuro y la consecuente aparicin de un culto racin de entreguerras, la que se llam perdida exacerbado al presente, al perecedero instante, ya a los veinte aos, alimentase su arte de lo ya a ese placer efmero que ha de agotarse hasta el gestado o manifiesto antes de la guerra y se ins- fondo en la dura certeza de que por cualquier pirase en la obra de aquellos alegres pioneros, cosa y cualquier da podr quebrarse para siemestaba integrada por hombres vitalmente distin- pre. Eterna certidumbre de que slo es eterno lo tos. Es en su forma de mirar el mundo donde furtivo. Con lenguajes distintos, desde distintos apareci algo radical e inconfundiblemente nue- puntos de partida, Hemingway, Miller, Fitzgerald vo, un sentimiento hedonista y apocalptico, un o Ezra Pound compartieron esa tica nueva: espritu entre el derrotismo, el desapego y la seamos fieles a nosotros mismos, al da de hoy, nostalgia que iba mucho ms all de la mera a la amistad, la risa y el placer, sin abrigar la manifestacin artstica, de la exquisita vanguar- loca, vana pretensin de transformar este mundia para minoras. Poco tena ya de cerebral o do de arenas movedizas que el da ms inespeelitista aquella mirada nueva, era algo visceral, rado saltar ppr los aires sin siquiera dignarse a pedir nuestro beneplcito, sin que de nada haya irreflexivo, profundo. servido el ms hermoso proyecto razonable. En su ensayo El derrumbe, Fitzgerald resume El futuro agoniza, vivamos el as esa actitud de amarga lucidez, que paradjicamente lleva a su vez consigo una inslita forinstante ma de esperanza o de fe: La prueba que revela Toda una raza volvindose hedonista, apos- una inteligencia de primer orden es la de ser catando por el placer. As que comamos, bebamos paz de mantener simultneamente dos ideas

Estudi en la Universidad de Princeton, de cuya vida literaria fue figura destacada, a pesar de que nunca fue un modelo de estudiante. En 1918 conoci a Zeila Sayre, hija de un miembro del Tribunal Supremo de Alabama, con la que contrajo matrimonio en 1920, casi simultneamente a la publicacin de su primera novela A este lado del paraso, que fue una autntica revelacin y le lanz, a los 23 aos, a la fama literaria. En esta obra se perfilan los temas que caracterizaran sus obras posteriores y est ya presente el extraordinario sentido del humor que recorre toda su produccin. Empez a colaborar en publicaciones de prestigio, como el Saturday Evening Post, que lleg a pagarle 3.500 dlares por relato. Fueron aos de prosperidad y triunfo para los Fitzgerald. En 1924 se establecieron en la Riviera francesa, en un ambiente muy peculiar de americanos alejados de su patria que el novelista describira en su ltima novela completa, Tierna es la noche, publicada en 1934. En su etapa francesa escribi su obra ms brillante y acabada, El gran Gatsby. En esta novela hay toda una saga del mundo convencional y brillante de los ricos, en una sociedad en la que se derrumban los valores tradicionales de la sociedad puritana y se perfilan grandes transformaciones sociales. La dcada de 1930 marca la decadencia de Fitzgerald y de su mujer. El novelista empieza a beber copiosamente y su esposa a dedicarse al baile,

con una pasin enfermiza que presagiaba los problemas mentales que iba a sufrir en 1930 y 1932 y de los que nunca se recobrara. Escribir le resultaba a Fitzgerald una tarea mproba, y la siguiente novela, Tierna es a noche, result un fracaso editorial. Fueron aos de alcohol y penuria; las dificultades y los problemas, sobre todo los relativos al estado mental de su mujer, llevaron a Fitzgerald al borde del alcoholismo incurable. En 1937 estaba suficientemente recuperado como para marchar a Hollywood e intentar escribir guiones cinematogrficos. All conoci a Sheilah Graham, famosa perio dista del mundo hollywoodiense, con la que vivi en relativa calma, salpicada de frecuentes recadas en el alcohol, que le hacan violento y desagradable, hasta el final de sus das. En el otoo de 1939 empez a escribir la que sera su ltima novela, El ltimo Tycoon, que por su concepcin y brillantez narrativa no desmerece del resto de su produccin, aunque no estaba acabada cuando muri en diciembre de 1940 de un ataque cardaco. Adems de las novelas indicadas, Fitzgerald dej varios volmenes de relatos cortos, algunos de ellos magistrales en el gnero, entre los que se pueden destacar Cuentos de la era del jazz (1922) y Los relatos de Basil y Josephine, publicados la mayora en el Saturday Evening Post, entre 1928 y 1929. Sus manuscritos se conservan en la biblioteca de la Universidad de Princeton y su produccin ha sido objeto de numerosos estudios y ediciones. Muchos de sus exegetas consideran que uno de los recursos literarios que da fuerza a su obra es su capacidad para introducir elementos autobiogrficos en la narracin y, al mismo tiempo, analizar distanciadamente la historia que narra.

opuestas y conservar todava la capacidad de funcionar. Uno debera, por ejemplo, ser capaz de ver que las cosas no tienen remedio y seguir sin embargo dispuesto a cambiarlas. Conciso y eficaz resumen de la nueva mirada sobre el mundo que aquellos hombres hicieron perdurable gracias a una literatura en la que, a pesar de todo, s parecan creer. El tesn con que Hemingway se enfrentaba da tras da a su oficio de escritor, buscando la forma ms adecuada y menos retrica de fijar con palabras aquel sentimiento de fugacidad, el implacable anlisis a que someta su propio proceso literario son por s solos buena muestra de aquel paradjico saber que las cosas no tienen remedio y seguir sin embargo dispuesto a cambiarlas. Adems, el exacerbado culto al sexo, la casi sacralizacin de la experiencia inmediata e irreflexiva que caracteriza las novelas de Henry Miller, fascinado tambin por Europa y Pars, es, asimismo, una manifestacin de la nueva fe, de la bsqueda de puntos de apoyo siempre al margen de un futuro que no ofrece ya garanta ninguna, que apenas tiene visos de verosimilitud. Fe en el placer y exaltacin del deseo, lealtad a lo que brinda el instante sin renunciar a l jams en nombre de otras fidelidades de apariencia ms firme y dudoso contenido que no son sino espejismos, porque quin sabe lo que ha de depararnos el maana. Y de este modo se va fraguando una postura vital que refleja el nuevo

Arriba, cartel alemn de una exposicin de arte de vanguardia con obras expresionistas, futuristas y cubistas. Abajo, primera acuarela de estilo abstracto pintada por Kandinski. En la pgina opuesta, arriba, el famoso Retrato de Gertrude Stein, pintado por Picasso. Abajo, Globo Rojo VI, obra de Paul Klee.

ritmo, la velocidad vertiginosa con que se suceden los acontecimientos, la misma que hace volar las noticias a travs del ocano, la que propaga modas que nacen ya con el estigma de quedarse desfasadas, y cuyo encanto es precisamente se, la misma velocidad con que se pisa el acelerador de los nuevos automviles, la que hace surcar el cielo a los modernos aviones como centellas de plata. El progreso tecnolgico propaga la cultura, y en ella se refleja la huella de esa tecnologa. Pero no nos dejemos arrastrar por el vrtigo, volvamos al Pars de los dorados veinte, al de Hemingway y Fitzgerald, que, al fin y al cabo, Pars era una fiesta.

Aquel Pars bohemio y brillante de los aos veinte que hicieron suyo tantos extranjeros, ms suyo incluso que los propios nativos, aquel Pars ya legendario deba ser sin duda un lugar acogedor para el artista. Los franceses siempre han cultivado con pasin la imagen del anfitrin generoso para con aquellos que ofrecan a cambio su talento, fuese cual fuese su nacionalidad originaria. Ellos se encargaran de volverlos parisienses de algn modo a cambio del lustre que les daban su genio, su xito y su fama. Y fue en aquel Pars donde James Joyce se instal en 1920, invitado por su amigo Ezra Pound, y donde dos aos ms tarde vera publicado el Lllises, en la Shakespeare and Co., gracias a la editora Silvia Beach, que confi en aquella novela de corte realmente inslito y que an hoy sigue produciendo tal perplejidad que ni siquiera ha podido tener imitadores. Difcil de imitar es ese libro. Pero Joyce era ya un escritor relativamente conocido cuando lleg a Pars con treinta y ocho aos, y poda comer en restaurantes caros mientras Hemingway, joven, modesto y enamorado de su esposa, escriba en los cafs, lea con fruicin a los escritores rusos y pensaba que el hambre era una buena disciplina. Haba estado en la guerra enviando crnicas desde el frente cuando apenas le haba apuntado la barba, y tena esa salud casi insultante, ese talante curtido y hasta estoico del americano que hace frente a las dificultades, que se crece ante la adversidad y la acaba venciendo sin vanidad ni petulancia, como lo ms natural del mundo. Por eso, el escepticismo tpico de su generacin se vio en su caso compensado por una naturaleza de vitalidad desbordante, por un espritu de superviviente. No era precisamente se el caso de su amigo Scott Fitzgerald. Su postura vital era diametralmente opuesta a la de Hemingway. Aunque los dos compartiesen la misma lucidez acerca de una situacin lmite, aunque a los dos les

gustase apurar el vaso del instante en un mundo donde nada est firme, hay algo fundamental que los haca distintos. Algo que probablemente no fuese en principio ms que una cuestin de carcter. Pero lo cierto es que el carcter se refleja inequvoco en lo que uno escribe y en el modo de hacerlo. Y de dos hombres tan distintos slo pudieron surgir dos literaturas ntidamente diferentes. Eran dos formas de derrotismo si es que lo de Hemingway era en realidad derrotismo y no un escepticismo antes intelectual que vital; por eso, si Hemingway fue el superviviente, su amigo Scott fue sin duda la vctima. Fitzgerald era el nostlgico incurable, el eglatra romntico como l mismo titul uno de los captulos de A este lado del paraso, su primera novela, tan vctima de s mismo que jams podra haber llegado al ao 1956 para escribir con la distancia y la cordura de su amigo Hem un libro tan lleno de sostenida nostalgia como Pars era una fiesta. Porque Hemingway era en cambio el que no deja nunca de mantener el equilibrio aun en el vaco, aquel cuya pasin por vivir no llega jams a nublarle la razn. Y su literatura parece estar de hecho mucho ms cerca del tambin americano Dashiel Hammett, que al no haberse dejado tentar por el viejo continente tampoco lleg a recibir nunca el brillante galardn de miembro de la generacin

perdida, aun cuando por su edad bien poda pertenecer a ella. Se qued en su pas escribiendo las primeras novelas policiacas que recibieron el ttulo de negras, basado en su experiencia como detective privado por el peligroso mundo del hampa durante aquellos vidriosos aos de corrupcin y ley seca. Y su estilo, en el que no parece jams que sobre ni falte una sola palabra, tiene esa precisin exenta de calificativos y retrica a la que desde muy joven tambin aspir Hemingway. Pero Fitzgerald estaba muy lejos de aquella interpretacin descarnada del mundo, de aquel recurrir a la sobriedad para enfrentarse al abismo, de aquellos sentimientos siempre contenidos por pudor y descritos siempre con distancia y despego. No, el delicado Scotty daba rienda suelta a sus pasiones y su desesperacin, escriba una y otra vez sobre la misma obsesin amorosa, y la certeza de que las cosas no tenan remedio no le ayud a volverse fuerte sino que ms bien le precipit en una cascada de alcohol mal digerido, convirtindose en un borracho que el propio Hemingway no precisamente abstemio califica de insoportable. Pero tena talento, eso ni Hemingway lo dudaba: Su talento era tan natural como el dibujo que forma el polvillo en un ala de mariposa. Hubo un tiempo en que l no se entenda a s mismo como no se entiende la mariposa, y no se

Jean Cocteau (1889-1963), escritor y poeta francs que particip personalmente como* animador en todos los movimientos de vanguardia del Pars de entreguerras, desde la crtica literaria al cine, pasando por la msica y la pintura. Poeta tradicional en su juventud, a partir de 1912 se dej envolver por la bohemia parisiense, codendose con pintores como Picasso y msicos como Milhaud y Satie. Fue uno de los patrocinadores de las sesiones pioneras de msica jazz en Europa y un gran renovador del mundo del teatro y del ballet. Su portentosa imaginacin y capacidad simblica fue llevada al cine en obras como La sangre de un poeta (1931) y La bella y la bestia (1946), entre otras.

daba cuenta de cundo su talento estaba magullado o estropeado. Ms tarde tom conciencia de sus vulneradas alas y de cmo estaban hechas, y aprendi a pensar pero no supo ya volar, porque haba perdido el amor al vuelo y no saba hacer ms que recordar los tiempos en que volaba sin esfuerzo, as de precisa y emocionante es la definicin que hace de su querido amigo muerto. Por eso mismo, nadie puede, a pesar de todo, simbolizar mejor que Fitzgerald la idea de una generacin perdida y el nacimiento de la nostalgia prematura.

Fue una era de milagros, fue una era de exceso, fue una era de arte, fue una era de stira, escriba Scott Fitzgerald apenas se haban acabado de extinguir los fulgores de la dcada a la que ya alude con nostalgia. Porque aquella edad de oro sin futuro, por efmera o ilusoria que pudiera ser, como tal edad de oro fue vivida y por tanto no cabe otra cosa que admitir que de algn modo lo fue. Y es precisamente la nostalgia un fenmeno caractersticamente prematuro en la poca que nos ocupa. Tal vez exista un fenmeno que se produce en determinadas reas de la historia y que consistira en vivir el presente ya como pasado. Cuando una serie de innovaciones tcnicas y artsticas se suceden de un modo particularmente rpido y visible, tanto por su carcter llamativo como por su amplia difusin, puede ser que los hombres se conviertan entonces en historiadores de s mismos. Y cuando se dice que despus de la Primera Guerra Mundial el mundo ya nunca volvera a ser el mismo, tal vez se est aludiendo sin saberlo precisamente a la aparicin de ese nuevo espcimen de hombre: el historiador de s mismo. Lo realmente nuevo de los aos veinte y treinta sera entonces esa certeza ms o menos consciente de estarse inscribiendo para la posteridad como testigos de una fiesta irrepetible y efmera, una fiesta prematuramente condenada a la muerte. Y es Fitzgerald precisamente quien mejor refleja ese espritu al dar rienda suelta a esa nostalgia precoz por los recin transcurridos aos veinte. Ello puede darnos no slo una cierta idea de cmo se sentan sus contemporneos, sino que nos sugiere el nacimiento de ese sentimiento moderno que es la parcelacin del tiempo en pocas cada vez ms cortas, determinadas por modas cada da ms fugaces. Fugacidad, por cierto, perfectamente acorde con las exigencias de la sociedad de consumo y quin sabe si no enteramente determinada por ella. De este modo el hombre puede llegar a sentirse

inscrito en la historia de antemano, orgulloso de haber sido testigo excepcional de un aconteci- Entre dos guerras miento de carcter colectivo que en realidad pertenece a su pasado inmediato. As se han ido acercando vertiginosamente las generaciones, habiendo llegado a adquirir hoy un carcter tan efmero que apenas nacen ya son historia. Cuando por fin la Segunda Guerra Mundial Bajo estas lneas, foto de Aldous Huxley (1894-1963), vino a quebrar definitivamente el sueo temera- escritor britnico, autor de rio y fugaz de los felices veinte, que ya en los numerosas novelas y los que pone treinta haba mostrado su otro rostro tenebroso ensayos ensu exquisitez de manifiesto y sombro, hubo algo sin embargo que no logr cultural y su profundo romper ningn bombardeo ni matanza. Algo escepticismo y pesimismo el mundo que tal vez la guerra misma ayud a fijar ya para crtico sobrefuturo, sobre moderno y siempre. Algo que no era tangible: haba naci- todo en su novela ms famosa: Un mundo feliz do la modernidad. jyi 9* N*

INGN otro artista ha conocido, en vida, la celebridad como Charles Chaplin. Cuando no era ms que un comediante en gira por Pars, recibi este homenaje de un admirador cuyo nombre, en aquel momento, no le dijo nada: Usted es, por instinto, un msico y un bailarn. El admirador en cuestin se llamaba Claude Debussy. Algunos aos ms tarde, las primeras pelculas de Charlot invadan el mundo, y la cultura universal heredaba un nuevo mito. Todos los anlisis que se cuentan por cientos publicados sobre su obra, no llegan a agotar la riqueza que contiene.

Charles Chaplin, que era hijo de comediantes ingleses,* pis las tablas de los teatros Victorianos a una edad en la que el resto de los nios suelen estar pegados a la falda de la madre, y conoci adems la pobreza, la soledad, los horfanatos y el desamor. Con estos antecedentes era casi imposible que su mundo de actor escapara de los lmites del melodrama. Su caracterizacin como vagabundo, fechada por los especialistas ya en su segunda pelcula, Kid Auto Races in Venice, se converta as en una pincelada ms de irona, conectada con esos hidalgos, tan dignos como hambrientos, que pueblan la literatura picaresca: Charlot era sociolgicamente un lumpen pero, como sucede a menudo en sus pelculas, cuando se vea inmerso en ambientes ms distinguidos poda dar lecciones de elegancia y buenas maneras. Su precedente ms inmediato en a historia del cine fue el actor francs Max Linder, muy popular en sus papeles de caballero disparatado en los primeros aos del siglo, y a quien los gases inhalados en las trincheras de la Primera Guerra Mundial convirtieron en un hombre enferm incapaz ya de repetir sus xitos. Linder intent la aventura americana, pero despus de dirigir e interpretar unas cuantas pelculas retorn a Francia, donde pasado un tiempo se suicid junto con su mujer. No parece que Chaplin cultivara excesivamente su amistad; con Douglas Fairbanks, en cambio, s mantuvo una larga relacin, amistosa y empresarial, como cofundadores de la productora United Artists. En los momentos en que las campaas de difamacin contra Chaplin eran ms encarnizadas, el matrimonio Fairbanks-Pickford le ofreci la seguridad de su famosa mansin Pickfair.

Uno de los chismes ms populares en el Hollywood de los aos veinte fue el de la extraa muerte del productor Tom Ince. Segn la versin oficial de los hechos, en la que las autoridades se reafirmaron tras realizar una segunda investigacin a causa de la oleada de rumores, confidencias y testimonios que llegaban de todas partes a sus despachos, Tom Ince haba muerto a causa de una indigestin mientras viajaba en coche desde la costa hacia su lujosa residencia de estilo espaol en Benedict Canyion. Ince, el rey del western y el dueo de los estudios de Culver City, haba sido invitado a la fiesta con que el millonario magnate de la prensa William Randolph Hearst iba a festejar su cumpleaos en el lujoso yate Oneida; en alta mar y en un descanso de lo que se prevea feliz onomstica, los dos personajes deban ultimar las negociaciones que desde haca tiempo les ocupaban sobre el arrendamiento de los platos de Culver City. Hearst, un sesentn fornido con perfil aguileno, empeaba toda la influencia de su cadena de peridicos y la fuerza de una fortuna que algunos calculaban en 400 millones de dlares en convencer al mundo de las excelencias como actriz de su amante Marin Davies; haba fundado para ello una productora, la Cosmopolitan, y ahora trataba de conseguir incluso unos estudios. Pero el pobre Ince se propas con la comida y la bebida, y la charla no tuvo lugar. En San Diego un empleado de Hearst le recogi en un coche para devolverlo a su casa, y l mismo tranquiliz a su chfer dicindole que el dolor que senta en ese momento no era cosa nueva y sera seguramente pasajero. Luego, conclua el informe oficial, las cosas se complicaron ms de lo previsto y el rey del western caera fulminado por una indigestin aguda. Dnde casaba en esta historia la escena de que haba sido testigo en el muelle de San Diego otro de los invitados a la fiesta flotante, y que aseguraba haber visto salir a Ince del barco en una camilla y con un agujero en la cabeza? Toda la colonia cinematogrfica de Hollywood (excepto Hearst) acudi al funeral y al entierro de unas cenizas que se llevaban en su pequea caja de metal todas las respuestas al enigma. Contra la costumbre, la polica haba permitido la cremacin inmediata de alguien fallecido en circunstancias extraas; y tambin contra la costumbre, ningn peridico se haba ocupado del caso, pese a ser Hollywood y su mundo el mayor vivero de noticias sensacionales en aquella poca. La sombra de Hearst era demasiado grande y nadie habl o, mejor dicho, nadie cont pblicamente lo que en privado se converta en la historia truculenta de una fiesta en alta mar

en la que el celoso Hearst haba descubierto a Marin y a otro invitado en actitud indisimulable, equivocando luego, seguramente a causa de los nervios, la cabeza de quien deba pagar las culpas de ese acto de infidelidad. De ser todo esto cierto, el pobre Ince se habra sacrificado en aras de la historia del cine, porque la bala que le mat estaba destinada a Charles Chaplin.

A pesar de que muy pronto Chaplin se hizo millonario con el cine, no fue un hombre que se dejara ganar, como muchos otros de sus compaeros de profesin, por la tica y la esttica, un tanto zafias, del nuevo rico. Pele, eso s, contra unas empresas de produccin y distribucin que obtenan fabulosos beneficios a costa de sus pelculas, y al final concentr todo su inters en la fundacin de una empresa que fuese propiedad de los mismos creadores. En el proyecto que luego dio lugar a la United Artists, Chaplin colabor con Douglas Fairbanks, Mary Pickford y el director D. H. Grifth: eran, sin exageracin, los cuatro personajes ms importantes del cine en aquel momento.

Treinta y cinco aos antes, en la barriada londinense de Kennington, naca el hijo de una familia de actores de burlesque bastante conocidos en los crculos teatrales ingleses. De cmo lo que deba de haber sido una infancia sin privaciones acab por convertirse para el recin nacido Charles Spencer Chaplin en un itinerario dickensiano, es algo que slo se explica porque el matrimonio dur muy poco unido, el padre acab por convertirse en alcohlico y Hanna, la

Chaplin, que se consideraba un artista total y un verdadero creador, se neg, a finales de los aos veinte, a subirse en el tren del sonoro. Corra un riesgo grave al nadar contra la corriente de la moda, pero al final gan la apuesta. Luces de la ciudad, estrenada en 1931, fue la cuarta pelcula ms taquillera de ese ao; Tiempos modernos, tambin muda y estrenada en 1935, slo fue batida en taquilla por las andanzas de Clark Cable en San Francisco, una superproduccin llena de efectos especiales y caras conocidas. La crtica, sin embargo, no fue esta vez tan entusiasta con Chaplin.

madre, sobre quien recay la custodia del nio, era, adems de una persona inestable, una cantante mediocre que en su retorno obligado a los escenarios se gan con dificultad el sueldo y acab luego por perder la voz y la cordura. La voz la perdi en 1894 en un cabaret de Aldershot, y si hoy se recuerda la fecha es porque coincide con la primera aparicin de Charles Chaplin en un escenario y ante un pblico, sustituyendo de improviso a su madre tona en la cancin Jack Jones. La cordura la perdi definitivamente en la primavera de 1900; fue trasladada a un hospital psiquitrico del que ya no sali nunca, y conden as indirectamente a Charles a pasar temporadas en horfelinatos e instituciones similares.

La experiencia le marc, y eso se palpa no slo en la riqueza de detalles con que la vida del submundo aparece en sus pelculas, sino en el cario, la comprensin y los guios de complicidad con que trata a los ms humildes: desde ciertos lugares de la escala social la vida puede resultar un perfecto folletn, una cadena de situaciones melodramticas. Pero si en lo humano su infancia result terrible, en lo profesional le sirvi para echarse a la carretera mucho antes de lo previsto y ganar en tablas lo que otro cualquiera hubiese empezado a adquirir diez aos despus. Antes del internamiento de Hanna, Chaplin haba actuado ya en algunos papeles dramticos, como el del nio Billy en Sherlock Holmes; despus, con la ayuda de su hermanas-

tro Sidney (un hijo del primer matrimonio de su una nariz gigantesca, Chaplin viaj a Estados madre) actu en distintas compaas de teatro Unidos durante las temporadas de 1910-1911 y Charlot frivolo, hasta ingresar en 1906 en el music-hall 1911-1912, y all obtuvo un apreciable xito de los hermanos Haydock Candle; con ellos con su interpretacin de un elegante caballero La fuerza expresiva de las primeras imgenes de descubri que le resultaba ms sencillo provocar borrachn en A Night in a London Club. Griffith, de Eisenstein, de Chaplin o de Mumau se la risa de los espectadores por medio de la mperdi con la llegada del mica que con la palabra. Con Igts Haydock, sonoro: la palabra poda ya Chaplin consigue hacerse una reputacin en el La llamada del cine explicar lo que antes slo se transmita con el encuadre, mundo del espectculo ingls lo suficientemente con el Thomas Alva Edison, que ha pasado a la his- gestos. montaje o con los slida como para que su hermanastro (que en La ruptura con los estos primeros aos se comporta como un ex- toria por ser uno de los inventores ms prolficos elementos ms realistas, que plorador de posibilidades laborales para l) lo- de todos los tiempos, haba descubierto en la caracteriza a la pintura del tiempo de Chaplin, se grara su ingreso en la troupe de mimos ms fa- dcada de 1890 un aparato que, segn dejara invierte en el caso del cine, mosa de la isla, la de Fred Karno. Con una de escrito en una carta de aquel tiempo, iba a su- incluso en un gnero tan visual como el humor: las compaas de este empresario, caricaturiza- poner para la vista lo que el fongrafo haba re- Groucho Marx llamaba a la puerta. do en sus propios carteles de publicidad con presentado para el odo. Su cinetoscopio, que

Jorge, prncipe de Gales, y Charles Chaplin coincidieron en una fiesta dada por la duquesa de Sutherland. La fotografa es una buena prueba de la fama que haba alcanzado el actor, pues no suele ser corriente que un hijo de comediantes compaa la mesa con un heredero al trono. La fotografa tiene tambin un fondo de irona, porque sus dos personajes centrales, el prncipe y el vagabundo, hubieran sido mucho ms felices si la sociedad les hubiese dejado un poco ms tranquilos en lo que se refiere a las mujeres. Jorge tuvo que abandonar para siempre la profesin que por herencia le corresponda para poder as vivir con la seora Simpson; Chaplin vio peligrar varias veces su carrera como consecuencia de las despiadadas campaas que un sector de la prensa lanz contra l y su forma de entender el amor. Hedda Hopper, la reina del chismorreo cinematogrfico, le present como un monstruo infanticida y un seductor de ventaja durante un juicio por paternidad; al final, Chaplin consigui demostrar su inocencia, pero aun as el juez le oblig a pasar una pequea pensin a la demandante.

as fue como bautiz al producto, permita ver imgenes en movimiento, estaba basado en parecidos trabajos de investigacin que los que realizaban dos hermanos franceses en Marsella y fue el origen y el arranque del cine. Cuando Chaplin lleg a Estados Unidos, el nuevo sistema haba roto las cadenas con que la codicia de Edison pretenda controlarlo, y comerciantes con apellidos que luego se haran muy famosos, como Fox, Zanuck o Mayer, hacan su agosto exhibiendo pelculas cortas en locales que el pblico abarrotaba. Y aunque la admiracin que provocaba la sola presencia de imgenes vivas en la pantalla excusaba a los pioneros de complicaciones tcnicas y argumntales, pronto se vio la necesidad de enriquecer algo ms los que hasta entonces no pasaban de ser simples documentales. Para ello se decidi recurrir al mundo del teatro. A Chaplin le lleg la oferta un da de^septiembre de 1912, a travs del productor de la Keystone, Adam Kessel, que le ofreci ciento cincuenta dlares a la semana y un contrato de un ao; como muchos otros compaeros de farndula se dej convencer y abandon definitivamente las tablas en la Navidad de 1913, para integrarse a continuacin en la fbrica de persecuciones disparatadas y tartas volantes ms famosa de Estados Unidos. A las rdenes dictatoriales de Mack Sennet, un antiguo ayudante de Griffith, la Keystone se haba especializado en comedias trepidantes de corto metraje, en las que las ligeras tramas argumntales slo existan

para justificar luego una persecucin, una pelea o algn desastre domstico. El paso del tiempo Charlot y el cambio en el gusto de los espectadores fueron arrinconando poco a poco estos slapstick, baOrgas, borracheras sados en la premisa de que el chiste de la vida descomunales o es la prdicfe de la dignidad humana, pero en la consumo de drogas los dcada de los aos diez el pblico rea a car- haba habido siempre, pero bast que el pobre Fatty cajadas ante la permanente burla que Sennet y Arbuckle se excediera en sus su grupo hacan de valores tan sagrados como costumbres de dormitorio la ley y el orden. En la Keystone se form la para que no volvieraelnunca a ser readmitido en mayora de los grandes cmicos del cine mudo panten dorado. A Chaplin americano, desde Buster Keaton a Fatty Arbuc- no pudieron acusarle nunca de algo tan grave, pero no kle, y en ella aprendi tambin Chaplin las re- se le perdon su desprecio glas de la tcnica cinematogrfica; primero en hacia el matrimonio papeles de apoyo a las estrellas de la compaa, tradicional ni sus simpatas, nunca demasiado militantes, Mabel Normand y Fatty, y luego como protago- por la izquierda. Durante la nista y director de sus propias pelculas. Y si los Segunda Guerra Mundial, Chaplin levant treinta y cinco cortos que- rod en su ao de los sectores ms ampollas en contrato deben ms a la impronta de Sennet proalemanes de su pas con que a lo que ms tarde se conoci como el esti- El Gran Dictador; luego se complic an ms vida lo de Chaplin, la caracterizacin fsica y psicol- le pedir pblicamente la los al a gica del personaje de Charlot surge ya durante aliados la apertura de un el rodaje de su segundo trabajo para Keystone, tercer frente que liberara a la URSS de la presin Kid Auto Race at Venice (Carreras sofocantes). alemana. De los dos cientficos que le acompaan Chaplin lo cuenta as en su autobiografa: fotografas esta Pens que podra ponerme unos pantalones en las pgina, uno,deMarconi, doble muy holgados, unos zapatones y aadir al muri dos aos antes de conjunto un bastn y un sombrero hongo. Pre- que estallara la guerra, tenda que todo estuviera en contradiccin: los aunque tuvo tiempo de vestir en alguna solemnidad pantalones anchos, la chaqueta estrecha, el la camisa negra fascista; sombrero pequeo y los zapatos grandes. Esta- otro, Einstein, aconsej la creacin de un arma ba indeciso sobre si deba parecer viejo o joven; atmica para doblegar al me puse un bigote que, en mi opinin, me aa- Japn.

dira edad sin ocultar mi expresin. En cuanto de la paz), The Cure (Charlot en el balneario). estuve vestido, ropa y maquillaje me hicieron Y sin embargo sus obras maestras estaban an sentir la clase de personaje en que me haba por llegar. Chaplin era un perfeccionista enferconvertido. Empec a descubrir su psicologa. mizo, un convencido de la necesidad del control Cuando llegu al plato para presentarme a Sen- total sobre la realizacin de sus pelculas, que net, mi Charlot haba nacido por completo. no par hasta conseguir la mxima autonoma En los ltimos trabajos que realiza para Key- con respecto a la industria; lo que explica, mestone, todo ya bajo su control, se entrev una jor que la leyenda sobre su amor por el dinedepuracin tcnica y una expresividad que le ro, los constantes cambios de casa productora. alejan del humor casi fsico y un poco primario En 1917, mientras la guerra mundial culebrea que distingua a la compaa. Otras cosas le en el continente europeo y en Estados Unidos alejaban tambin de la frula de Sennet y de su estalla la primera de las varias campaas difamundo de policas ineptos y bellas baistas, y matorias lanzadas contra l, Chaplin decide no entre ellas, especialmente, el dinero: la Keystone renovar con la Mutual y acepta la propuesta pagaba muy mal en comparacin con la compe- que, por un milln de dlares y ocho mediometencia, y Chaplin (que luego se gan tambin su trajes, le ofrece la First National. Para ella, y en correspondiente fama de tacao) opt por dejar un estudio construido exprofeso, rodar entre el barco y aceptar la oferta de mil doscientos 1918 y 1922 algunos de sus mejores filmes: cincuenta dlares a la semana que le ofreca la Essanay. Por entonces era ya uno de los actores ms populares de Amrica.

Tras el contrato que su hermano y representante le consigui a Chaplin en 1918 con la First National, ste realiz algunas de sus mejores pelculas con esta productora. Quizs, la ms famosa fue El chico, que coprotagoniz con Jackie Coogan, su alter ego infantil Durante el rodaje, que dur 18 meses, los productores se quejaron de los excesivos gastos, pero una vez estrenada tuvieron que rendirse a la evidencia: El chico se convirti en la segunda pelcula ms taquillera de la historia hasta aquel momento.

Chaplin dur slo un ao bajo la disciplina de la nueva compaa, pero aprovech bien el tiempo y consigui rodar en esos meses varias obras maestras, en las que quedaban ya muy pocos de los rasgos del slapstick y abundaban, en cambio, matices como la irona y el sentimiento, inusuales hasta entonces en el cine cmico. Una de las escenas mejor recordadas de toda su carrera, aquella que le muestra alejndose de espaldas por un camino tras descubrir que la chica que acaba de salvar ama a otro, pertenece precisamente a una pelcula rodada en 1915 con la Essanay, The Tramp (Charlot vagabundo). Y Edna Purviance, su actriz favorita hasta 1923 y la mujer para la que Chaplin realiz su primera pelcula slo como director, tambin entra en su vida en este momento, contratada en el reparto de A Night Out (Charlot trasnochador). Pero, muy pronto, los mil doscientos dlares a la semana se quedaron muy cortos para pagar el trabajo de Chaplin y los beneficios que sus pelculas reportaban. El nuevo contrato, firmado con la Mutual, dej boquiabiertos a sus contemporneos: Chaplin iba a cobrar seiscientos cincuenta mil dlares al ao por el compromiso de realizar en veinticuatro meses doce pelculas de dos rollos. Algunas de ellas causan aun hoy la admiracin de quien las ve, por su ritmo, por su originalidad, por la economa de medios dramticos con que Chaplin consigue provocar la risa, la complicidad o la ternura: The Vagabond (Charlot msico ambulante), One a.m. (Charlot a la una de la madrugada), The Rink (Charlot hroe del patn), Easy Street (Charlot en la calle

Como ha sucedido con otros cineastas americanos o formados en Norteamrica, Europa ha recibido con los brazos abiertos a estos disidentes: Orson Welles, Joseph Losey, Nicholas Ray, Samuel Fuller. Charles Chaplin fue otro ms en esta lista, en la que las razones de la industria se mezclaban con motivos polticos nacidos de la guerra fra. Chaplin dej Estados Unidos en el ltimo momento, cuando el Comit de Actividades Antiamericanas ya haba dictado orden de comparecencia para el actor y director. Su pequea venganza lleg a travs de Un rey en Nueva York, una crtica de la forma de vida norteamericana, rodada en Inglaterra.

Dog's Life (Vida de perro), o cmo pueden parecerse las vidas de un perro y de un vagabundo; Shoulder Arms (Armas al hombro), una irnica y crtica recreacin de la Gran Guerra; The Kid (El chico), con un maravilloso y embornado Jackie Coogan. Pero ni siquiera las magnficas condiciones econmicas que le ofrece la First National hacen olvidar a Chaplin su sueo de independencia: adelantndose a los dueos de la industria y a sus intentos de reducir las sumas astronmicas que las estrellas de cine empezaban ya a cobrar, Chaplin se une a Douglas Fairbanks, Mary Pickford y D. H. Griffith para fundar la United Artists y poder as distribuir de forma independiente sus pelculas.

Libre ya de obligaciones contractuales, Chaplin apur hasta el lmite la preparacin y el rodaje de sus pelculas, espaciando el tiempo entre estreno y estreno. De su nueva situacin la-

boral le interesaba ms el margen de libertad ganado que el rendimiento econmico, y as lo demostr al elegir como primer proyecto para la United The Woman of Pars (Una mujer de Pars), una comedia psicolgica a la mayor gloria de Edna Purviance, en la que l no intervena como actor y que el pblico rechaz mayoritariamente, hasta el punto de convertirla en una cinta maldita durante medio siglo. Entre los que en el momento de su estreno la aceptaron como lo que en realidad era, una obra maestra, estaba Ernst Lubitsch, que luego nunca negara la influencia de este melodramtico filme en su obra posterior. Pero Chaplin no haba perdido el olfato comercial, y lo demostr con creces en 1925 con The Gold Rush (La quimera del oro), la pelcula por la que l dijo que le gustara ser recordado. El pequeo vagabundo merodea en esta ocasin por una inhspita cuenca minera, padece hambre y ama en silencio; dos panecillos le sirven para improvisar un solo de ballet; su bota derecha se convierte en una cena que a l qui-

zas no le arregle el estmago, pero que abri el apetito a miles de espectadores. Dos aos ms tarde, y en medio de la tormenta periodstica que desat su divorcio de Lita Grey, el hombrecillo se convirti en payaso en The Circus (El circo). Luego le tocara enfrentarse a la prueba ms dura de su historia, la que termin con Buster Keaton y con John Gilbert: el cine sonoro. Pero Chaplin la afront sin miedo, dispuesto a no hacer concesiones, y lanz en la rugiente ola de popularidad del cine hablado tres silenciosos largometrajes durante los aos treinta: City Lights (Luces de la ciudad), Modern Times (Tiempos modernos) y The Great Dictator (El gran dictador). Si el primero culminaba de forma esplndida la tradicin del melodrama victo-

nano en la que siempre se haba movido Chaplin, los otros dos afrontaban temas de actuali- Charlot dad con irona hipercrtica: la deshumanizacin la de un mundo tecnificado y el ascenso de los fas- Algunos crticos sostienende teora de que el humor cismos. Son otras dos obras maestras, que han Buster Keaton y de Harold resistido bien el paso del tiempo, pero que en su Lloyd ha desplazado al de Chaplin en nuestra poca. momento levantaron ampollas entre los ambien- Segn ellos, la carga tes ms conservadores de Norteamrica; si hasta melodramtica de las entonces a Chaplin le haban hecho la vida im- pelculas dey Chaplin contamina hace envejecer posible a causa de su vida privada, ahora aa- su humor, mientras que los dan juicios negativos sobre su izquierdismo y su filmes de Keaton y Lloyd, antipatriotismo, que no hicieron sino aumentar ms absurdos, ms fros, quizs ms surreales, lo cuando en plena Segunda Guerra Mundial el conservan sin que pierda creador de Charlot abog pblicamente por la modernidad. Quiz la fama de Chaplin apertura de un segundo frente que desconges- haba oscurecido la de otros cineastas injustamente. tionara la tenaza alemana sobre la URSS.

En 1945 Chaplin era ya un hombre desengaado de la industria cinematogrfica, y mucho de ese pesimismo se ve reflejado en Monsieur Verdoux, su primera pelcula realizada en la posguerra. Las desventuras de su personaje en esta versin sobre la vida del famoso asesino Landru desilusionaron a un pblico que no deseaba un final tan trgico para Charlot, con lo que el divorcio entre Chaplin y Estados Unidos se agrav hasta lo irreconciliable. En 1947 Chaplin titul as un artculo escrito para una revista inglesa: Yo declaro la guerra a Hollywood. Cinco aos despus, y a pesar de que Limelight (Candilejas), su ltimo trabajo en suelo americano, haba funcionado mejor en la taquilla, el cineasta se traslad con toda su familia a Europa y fij su residencia en Vevey, Suiza. Su venganza se titul A King in New York (Un rey en Nueva York) y por decisin expresa de Chaplin no se distribuy en Estados Unidos.

Chaplin tuvo en mente proyectos que el tiempo o la industria obligaron a archivar. Uno de ellos era rodar una biografa de Napolen, en la que l interpreta al general y Greta Garbo a la protagonista femenina, todo bajo la direccin de Jea Renoir. Otro se origin durante un viaje en barco; alguien le seal a una mujer y le cont que era una de las muchas aristcratas rusas que, despus de la revolucin, viajaba sin patria en transatlnticos de lujo, cargada de joyas pero privada de sus rentas. A Chaplin le gust la historia, pero tuvo que archivarla durante treinta aos. Cuando a mediados de los aos sesenta decidi volver a dirigir, la escogi, con Marin Brando y Sophia Loren en los papeles protagonistas, y levant con ella una comedia galante que, sin embargo, disilusion al pblico y a la mayora de la crtica. La reaccin negativa de sus antiguos admiradores fue injusta por excesiva: La condesa de Hong-Kong no era una mala pelcula y tampoco significaba una ruptura con el cine de Chaplin; pero los espectadores desconocan la existencia de Una mujer de Pars, una comedia dirigida por Chaplin en 1923 y que era su indudable precedente. Charlot pesaba ms que ,Chaplin.

Desde entonces y hasta su muerte, ocurrida en 1977, Chaplin vivi una existencia relajada, casi en olor de santidad cinematogrfica. Incluso Hollywood hubo de rendirse y le homenaje con un Osear honorfico en seal de desagravio en 1975. El nico trago amargo de su vejez le lleg tras el estreno de The Countess from Hong-Kong (La condesa de Hong-Kong), su retorno a la direccin en 1966, con Sophia Loren y Marin Brando en los papeles estelares. Las crticas que hundieron en 1923 a Una mujer de Pars, torpedearon ms de cuarenta aos despus el segundo intento de Chaplin en el campo de la alta comedia; y lo hicieron tambin injustamente, porque casi nadie se preocup de verlas con atencin: su desgracia era el haber sido concebidas como algo diferente a lo que millones de espectadores consideraban intocable: el recuerdo de Charlot.

Es difcil encontrar en a historia del cine a un creador que haya levantado ms unanimidad en tomo a su genio que Chaplin. Buster Keaton confes en una ocasin: Cuando da lo mejor de s mismo, y Chaplin lo ha dado durante mucho tiempo, es el mejor comediante que ha existido nunca. Para el novelista Somerset Maugham, su humor era sencillo y espontneo... Poda hacerte rer durante horas sin esfuerzo. El naco Stan Laurel tampoco se sustrajo a esta corriente de admiracin: No creo que haya ni pueda haber en el show business alguien tan grande como l. Es el artista ms grande que ha aparecido en una pantalla. W. C. Fields, un humorista de estilo muy diferente al de Chaplin, lo expresaba ms grficamente: Ese hijo de puta es un bailarn de ballet... Es el mejor bailarn de ballet que ha existido nunca, y si tuviera una buena ocasin le matara con mis propias manos. Otro gordo genial, Charles Laughton, se expresaba de forma ms britnica: Si tuviese que enumerar las tres mejores actuaciones que hubiera visto nunca, todas ellas seran actuaciones de Charlie Chaplin. Y as, hasta el aburrimiento. Chaplin, en cambio, no pas a la historia por la generosidad de sus opiniones ni por el inters que en l despertaban el resto de sus colegas: A Chaplin slo le interesaba Charlot.

El mariscal Paul von Hindenburg es elegido presidente de la Repblica Alemana. Empieza la evacuacin del territorio del Ruhr. Firma del tratado de Locarno, en el que Alemania reconoce sus fronteras con Francia, Blgica, Checoslovaquia y Polonia. Los nacionalistas alemanes votan en contra. Firma de un pacto de neutralidad y no agresin entre la Unin Sovitica y Turqua. Chipre se convierte en colonia britnica. 'Abd el-Krim se subleva en Marruecos. Tropas espaolas desembarcan en Alhucemas y obligan a 'Abd el-Krim a refugiarse en zona francesa. Reza Khan destrona al ltimo sha de Persia de la dinasta Kadzaren y se proclama soberano con el nombre de Reza Sha Pahlevi. Len Trotski es destituido como presidente de la Junta Militar Revolucionaria Sovitica. Albania se convierte en repblica. Ahmed Zogu es elegido presidente. Grecia invade Bulgaria por un conflicto fronterizo. La Sociedad de Naciones interviene y lo resuelve pacficamente. Nellie T. Ross elegida gobernadora del Estado de Wyoming, Estados Unidos. Es la primera mujer que alcanza este cargo. Japn reconoce a la Unin Sovitica y acuerda con ella un tratado de neutralidad. Directorio civil en Espaa. Muere Sun Yat-sen, fundador del movimiento revolucionario chino. Fallecen Antonio Maura y Pablo Iglesias.

En Inglaterra se promulga una ley de seguro de desempleo. En el Japn se concede el sufragio universal a los varones. Jos Vasconcelos publica La raza csmica, estudio histrico y sociolgico de la nacin mexicana. El primer nmero del New Yorker sale a la venta.

Economa Estabilizacin de la libra esterlina. Japn cede a la Unin Sovitica la parte norte de la isla de Sakhalin a cambio de concesiones de carbn y petrleo. Ciencia y tecnologa Franz Fisher y Tropsch, descubridores de la sntesis de carburantes ligeros.

Mara Victoria Kent es la primera mujer abogado que interviene en un juicio en Espaa. El avin ruso Mximo Gorki se estrella, pereciendo 73 personas. Literatura George Bemard Shaw, premio Nobel. Franz Kafka: El proceso (obra postuma). Francis Scott Fitzgerald: El gran Gatsby. Theodore Dreiser: Una tragedia americana. Frangois Mauriac: El desierto del amor. John Dos Passos: Manhattan Transfer. Rafael Alberti: Marinero en tierra. Aldous Huxley: A lo largo del camino. Virginia Woolf: Mrs. Dalloway. Eugenio Mntale: Huesos de jibia. Cine Charles Chaplin: La quimera del oro. Sergei Eisenstein: El acorazado Potemkin. King Vidor: El gran desfile. Rupert Julin: El fantasma de la pera. Georges Fitzmaurice: El hijo del cad. Florin Rey: Gigantes y cabezudos. Teatro Jean Cocteau: Orfeo. Msica Maurice Ravel: El nio y los sortilegios. Jean Sibelius: Tapila. Feruccio B. Busoni: Dr. Fausto. Igor Stravinski: Serenata en*La mayor. Sergei Prokofiev: Segunda sinfona. Pintura y escultura Marc Chagall: El judo errante. Paul Klee: Pez mgico. Pablo Picasso: La danza. Exposicin de Artes Decorativas en Pars. Arquitectura Walter Gropius: Bauhaus (Casa de los arquitectos), Dessau (Alemania).

Ramn Franco, a quien este vuelo convirti en un hroe internacional, no era nuevo en estas lides. Amn de su experiencia como piloto militar, formado en la guerra de Marruecos, en enero de 1923 haba realizado un vuelo a Canarias, en malas condiciones de tiempo y mar, con hidroaviones de la base militar de Mar Ramn Franco Bahamonde Chica, en Melilla. El proyecto del vuelo del (1896-1938) fue todo un Plus Ultra lo concibi a finales de 1924, pero personaje de leyenda que su maduracin y puesta en prctica requiri disfrut de enorme popularidad hasta su muerte, tiempo, dinero del presupuesto nacional Frana raz de su hazaa con el co evalu el coste del vuelo en 415.132 pesePlus Ultra. Tres aos ms tarde intent otro vuelo tas, de la poca, claro est y la superacin transocenico, pero cay al de no pocas dificultades tanto tcnicas como mar y estuvo perdido una semana. Fue un activo burocrticas. conspirador republicano y en Ninguno de los aviones por entonces en ser1930 huy de la prisin vicio en la aviacin militar espaola tena un donde estaba recluido, rob un avin y desde l inund radio de accin adecuado para el vuelo. Por Madrid de panfletos. La tanto, era necesario lograr un aparato con moRepblica le nombr en 1931 director general de tores ms potentes y estructura reforzada. La Aeronutica, pero sus ideas oportunidad vino de la mano de los gastos miliizquierdistas y su apoyo a los tares; el desembarco en Alhucemas (8-9-1925) campesinos revolucionarios andaluces le valieron la oblig a la compra de otros cuatro hidros, y el destitucin. Fue diputado por director de Aeronutica militar, general SoriaEsquerra Republicana de no, en antecedentes ya del proyecto de FranCatalua y agregado militar en Washington, sumndose co, dio la autorizacin para que uno de ellos inexplicablemente al fuese equipado de acuerdo con las necesidades alzamiento de julio de 1936, iderado por su hermano del vuelo. Se trataba de un hidroavin DomierWall alemn, de flotador central, con dos moFrancisco, que le nombr jefe areo de Baleares. Cay tores de reduccin Napier-Lion en tndem, en al mar con su avin en 1938 en la baha de Formentor, en castillete sobre el ala, de 450 HP, que reuna circunstancias no aclaradas. estas caractersticas:

Los aparatos los montaba la casa Marconi, en Marina di Pisa, a orillas del Arno, en las cercanas de Pisa, Italia. All estaba, a principios de octubre de 1925, Franco con su mecnico, Rada, para hacer las correspondientes pruebas. El 6 de octubre las de carga, y el 8 las de velocidad. El aparato logr despegar en 48 segundos con 3.120 kg de carga; con 1.500 kg alcanz los 197 km/h en 2.080 m. Los motores eran de desigual potencia. El delantero, a un rgimen mximo de 2.200 revoluciones alcanzaba los 486 HP, con un peso de 936 libras, mientras que el trasero llegaba a los 503 HP y pesaba 949 libras. El combustible era una mezcla de gasolina y benzol de 0,76 de densidad.

de Rivera, que se encontraba en Larache, y que aprob con entusiasmo el proyecto. Poco despus mantuvieron en Madrid una entrevista con el general Soriano, el ministro de Marina y el comandante del destructor Alsedo, unidad de la Armada que, junto con el crucero Blas de Lezo, constituiran el indispensable apoyo martimo. A cambio del apoyo martimo la Marina solicit la participacin en la empresa de uno de sus oficiales; la designacin recay en el teniente de navio Juan Manuel Duran, quien hizo embarcado para ahorrar carga al mximo la etapa Porto Praia-Recife, la ms difcil del vuelo. Adems de Ramn Franco y de su mecnico Rada, completaba la tripulacin, encargndose de las comunicaciones, el futuro dirigente falangista capitn Julio Ruiz de Alda. Tras las ltimas pruebas y preparativos fueron recibidos en audiencia por Alfonso XIII, quien les entreg mensajes para los presidentes de las repblicas americanas en las que iban a hacer escalas. La partida se fij para el 22 de enero, y el Plus Ultra, as bautizado sin ceremonia religiosa ni pagana, qued anclado en el ro Tinto, en Palos de Moguer, de donde

Miles de personas se haban congregado en Palos y sus inmediaciones para presenciar la salida del Plus Ultra, que despeg a las 7,55 h del 22 de enero de 1926, con 3.000 kg de carga. A las 8,51, ante lo cerrado del horizonte, Franco subi hasta 1.500 m de altura, hasta encontrar cielo libre. Hacia las 12 comenzaron a recibir a la estacin de Las Palmas, a la que tomaron como radiofaro. Franco en su puesto, como si le hubieran clavado; Alda, con sus 80 kg de peso, a la cola en el radiogonimetro. A las 16,03 amerizaron en el puerto de la Luz. Haban cubierto los 1.300 km de esta primera etapa en 8 horas, a una velocidad media de 163 km/h.

Sobre estas lneas, primera pgina del peridico L'Ilustrado de Lisboa, en la que aparece Ramn Franco, junto al almirante portugus Gago Coutinho, examinando un moderno sextante, aparato perfeccionado por el marino luso. Arriba, a la derecha, el mtico avin Plus Ultra en un hangar. Su constructor, el ingeniero alemn Domier Wall, al no poder fabricar aviones en su pas por las condiciones del tratado de Versalles, que penalizaban a la Alemania derrotada en la Primera Guerra, mont una fbrica filial en Italia, cerca de Pisa. All naci el Plus Ultra.

El viaje haba despertado tan enorme inters en la opinin pblica espaola que se hizo de su xito cuestin nacional. La noche anterior a la salida, las calles de Palos parecen una romera... la misa, al amanecer, en el altar de la Virgen Milagrosa... pareca un mitin. El entusiasmo popular se desbord en fandanguillos cantados ante la casa del marqus de Valdehaya, en la que pernoct Ramn Franco: Al Plata va el avin; nadie al verlo desconfa, porque ha dicho su patrn: Avante, que Dios nos gua, como ya dijo Pinzn!

El mal estado del mar les oblig a retrasar la salida hasta el da 26 de enero, en que mejor el tiempo. Haban trasladado el avin a Gando y procurado aligerarlo. Despegaron de Gando a las 7,30 del da 26, con 2.900 kg de carga, poniendo rumbo al extremo norte de la isla de la Sal, del archipilago de Cabo Verde. En las tres primeras horas de vuelo recibieron bien las emisoras de Las Palmas y Tenerife y, hacia las 12, empezaron a recibir otros dos grupos de estaciones. El Alsedo y el Blas de Lezo les aguardaban en la rada *de Porto Praia, donde tomaron agua felizmente, a pesar del estado del mar, despus de recorrer 1.745 km en 9 horas y 50 minutos, a una media de 178 knyh.

La ms difcil de todo el viaje; el verdadero salto del Atlntico, 2.305 km de vuelo sobre el mar. El retraso impuesto una vez ms por el estado del mar se aprovech para someter el aparato a una minuciosa revisin, aligerarlo drsticamente de peso Franco prescindi hasta de una hlice trasera de repuesto y trasladarlo, con ayuda del Blas de Lezo, a Barrera do Inferno, en busca de mar ms abrigada. El traslado se efectu en la noche del 30 de enero y, sin descansar, despegaron a las 6,10 de la madrugada, al segundo intento, con 3.625 kg de carga, lo que rebajaba el coeficiente de seguridad (establecido en 5 con 2.000 kg) a tan slo 1,5. Durante las tres primeras horas de vuelo recibieron las seales de radio del Blas de Lezo, pero entre 9,30 y 14 h volaron sin la menor referencia externa, con mala visibilidad, nunca superior a las 5 millas. Franco pilot sin moverse del sitio hasta la una, en que descans diez minutos. Nadie hablaba. A las 2 empezaron a recibir seales confusas de radio, a la vez que empeoraba el tiempo y empezaban los chubascos. Hacia las 16 h escuchaban, an sin nitidez, seales de emisoras de Pernambuco, distante unos 900 km. A las 16,25 pasaron la lnea ecuatorial, celebrndolo con una copa de coac. Poco despus, a las 16,45, empezaron a recibir la estacin de la isla de Noronha, y el tiempo se despej lo suficiente para dejarles ver varios barcos. Franco divis, por proa y a unas 60 millas, la isla de Noronha, forzando la

velocidad hasta los 200 km/h para aprovechar al mximo la luz solar. A las 18,35, tras la puesta del sol, Franco ameriz, con dificultad por el viento del SE y mar fuerte del NE, al costado de un barco a unas 25 millas de la costa, que recorrieron lentamente debido al oleaje que rompa por proa, empapndoles. Haban recorrido 2.260 km a una media de 181 km/h. Hubieron de pasar toda la noche en el hidro con chubascos y fro hasta el amanecer, en que lleg el Alsedo y pudieron lavarse y comer algo. Como reconoce el propio Franco en su relato, a la tripulacin del Alsedo... debemos una gran parte del xito de nuestro raid.

Otra postal de la poca que recuerda el viaje del Plus Ultra, su recorrido y sus protagonistas. Ramn Franco siempre disfrut de fama y popularidad. De sus hazaas aeronuticas a sus juergas, pasando por su supuesto radicalismo ideolgico y sus escndalos de faldas, fue un personaje siempre en boca de las tertulias o las revistas del corazn. Se cas en 1924 con la andaluza Carmen Daz (que ha escrito un poco difundido libro titulado Vida con Ramn Franco), de quien se divorci ms tarde utilizando la ley republicana. Ramn Franco escribi un libro, De Palos al Plata (1926), rememorando la hazaa del Plus Ultra y otro sobre su lucha por la Repblica: Madrid bajo las bombas (1931).

En su libro de memorias Nosotros, los Franco (1980), escrito por Pilar Franco, la hermana menor de la familia, se cuenta que el cadver de Ramn Franco, fallecido en accidente areo el 28 de octubre de 1938, fue encontrado junto a los restos de su avin en aguas mallorqunas por su compaero Justo FemndezTrapa luego general de Aviacin y ayudante personal del general Franco con una herida de bala en la frente y con una pierna rota. Pilar Franco cree que su hermano fue vctima de un sabotaje en su avin a cargo de la masonera de Mallorca. En el centro, Ramn Franco en el cnit de su gloria firmando autgrafos. A la derecha, arriba, el hroe del Plus Ultra es recibido entusisticamente por la multitud a su llegada a la estacin de Madrid, procedente de Pars por ferrocarril. Abajo, banquete de homenaje ofrecido por las autoridades argentinas tras el final del histrico viaje.

altura por los frecuentes chubascos, se rompi la hlice del motor trasero, obligndoles a descender con un solo motor. Aunque arrojaron al mar toda la carga posible, la velocidad descendi a 90 km/h, y aunque Franco procuraba ganar altura a favor del viento, llegaron a Recife, capital del Estado brasileo de Pemambuco, con una altura inferior a la de las edificaciones de la ciudad. Amerizaron, entre aclamaciones y sirenas de los barcos surtos en el puerto, tras recorrer 540 km en 3 horas y 38 minutos, a una media de 150 krryh. Aqu empezamos el martirio de ser glorificados en vida, escribe Ramn Franco, cuando comenzaba lo que iba a ser un autntico viaje triunfal por tierras americanas; un rosario de fiestas, homenajes, banquetes, bailes y agasajos de todo gnero que no pocas veces puso en peligro su integridad fsica. La llegada del Alsedo con los repuestos permiti reponer la hlice, que probaron sobrevolando la ciudad.

Despegaron, con Duran reincorporado a la tripulacin, a las 5,10 de la maana, con buena maniobra y una carga de 3.300 kg, en un vuelo relajado, en el que comen, beben, fuman y charlan mientras los chaparrones alternan con un calor bochornoso. Amerizaron en la baha de Guanabara, escoltados por la aviacin brasilea, a las 17,25, tras recorrer 2.100 km en 12 horas 15 minutos, a una media de 171 km/h. Un remolcador, abarrotado de periodistas, les aborda por popa, rompiendo los timones. Se repite el recibimiento apotesico. Al desembarcar les llevan en volandas a la tribuna preparada al efecto. Durante su estancia en Brasil se trasladaron a Petrpolis para cumplimentar al presidente Bernardes y entregarle el mensaje de Alfonso XIII. Tras innumerables banquetes rayanos en la indigestin, fiestas, discursos, homenajes; tras rescatar a Rada de sus innumerables admiradoras y otros no menos festivos incidentes y revisar el aparato, lograron continuar viaje.

de 171 km/h, acuatizando a las 19,35 en medio del gritero ensordecedor de la gente y de las sirenas. Las apreturas eran tales que bastantes personas cayeron al agua. La bienvenida oficial tuvo lugar a bordo del crucero Montevideo. En tierra les aclamaron unas 200.000 personas. Policas a caballo, en una operacin perfectamente coordinada, les protegieron del fervor popular, mientras el hidro quedaba escoltado por fuerzas de marina y Rada pernoctaba, por orden de Franco, en el Montevideo. Al da siguiente fueron recibidos por el presidente Serrato, al que hicieron entrega del correspondiente mensaje del rey de Espaa.

Hacia las 12 de la maana del 10 de febrero despegaron, sobrevolaron la ciudad y se encaminaron por el estuario del Plata hacia la meta de su viaje: Buenos Aires. Recorrieron los 220 km que separan ambas ciudades en 1 hora y 11 minutos, a una media de 183 km/h, para sobrevolar la ciudad escoltados por aviones argentinos, en medio del entusiasmo desbordado y desbordante de los bonaerenses. Les dio la bienvenida oficial el ministro de Marina. Al desembarcar corrieron el riesgo de ser literalmen-

te aplastados, al ministro de Marina le arrancaron una manga del uniforme y hubieron de abrirles camino hacia los coches a bastonazos. La comitiva, escoltada por coches de la polica, parti a toda velocidad, en medio de un sol esplndido y una lluvia de flores, con la gente abarrotando ventanas, azoteas y colgada de farolas y rboles, hacia la Casa del Gobierno, donde les esperaba y felicit el presidente Alvear. Requeridos por la multitud, hubieron de saludar a los miles de personas que llenaban la Plaza de Mayo, un momento emocionante. Por la tarde tuvieron un largo contacto telegrfico, a travs del Italcable, con Alfonso XIII, que se encontraba en Mlaga, y al que re169

Ai final de la Guerra Mundial, la industria aeronutica entr6 en una crisis que solo podn'a superarse en tanto en coanto el aeroplno $e impusiera como medio de transport? civil En 1919 nacia la primera compania aerea que aprovechaba res/duos W/icos como el Breguet 14 T, el D H 4 A j/ otios. mientras que Farman, Blriot. Junkers y Dormer comenzaban con proyectos menos ambicioios, pero bastante ms practices Los alemanes iueron ciertamenle tos mas activoi a despecho de la clusula del amiiiUcso que !e$ impedt'a la constmccitin de aparafos con motor de potericia superior a tos 170 km h v carga uti] superior a 600 kg Pero Junkers y Dorriier ri'di'aron el obstaculo abriendo fabricas i'n Su*?c/a, Rusia e Italia y dando vida a ai'iows de gran importance como el Dornier Wall, que $e seguina labricando hasta 1936

Lisboa-Rio de Janeiro. Counnho-Cabral f-Jirey ill SeiSla-Buenos Aires. Franco-DvAlda-DurJn-Kada. Dormer Wall -Plus UltraMonreceliofffomaJ./Vaia/.Ftn-ann-Del Prete. SMfManrhemSM 64 Sevillii-Pemanibuco. ChaI/t-Bojsts. Sregutf XIX Sfi!la-Bartln (Buenof Airesl. Jtmtnet-lglefias, Breguet XIX -Jesus del dan Podtt'

A la izquierda, rutas y leyendas de los pilotos pioneros que atravesaron el Atlntico, de Europa a Amrica. En el centro, silueta del hidroavin Domier Wall, modelo de 1925, fabricado por la sociedad Construzioni Meccaniche Aeronautiche, S. A., sita en Marina di Pisa (Italia), en el que Franco, Ruiz de Alda, Duran y Rada volaron de Palos de Moguer a Buenos Aires. De este tipo de avin se fabricaron unos 300 aparatos.

lataron los pormenores del viaje. Al da siguiente, en las apreturas que se produjeron durante la celebracin de un Te Deum en la catedral, a Franco le daaron una mano y a Rada le dislocaron un brazo, que requiri asistencia mdica. La ceremonia religiosa se desarroll en un ambiente parecido al de una plaza de toros..., cuenta Franco. La estancia en Buenos Aires fue un asedio por parte de las ms de 300 sociedades espaolas constituidas por los numerosos emigrantes que poblaban Argentina. Recibieron miles de cartas y telegramas, innumerables placas de oro, medallas, pergaminos; firmaron miles de autgrafos en sus fotografas... Tanto barullo no hizo que Franco olvidara a su querido Plus Ultra, que fue sometido a una cuidadosa revisin de fondos, alas y motores, en previsin de un regreso que no conseguira realizar. El 14 de febrero lleg a Buenos Aires el Alsedo, que cinco das despus fue visitado por el presidente Alvear. El 19, Franco envi al gobierno espaol el proyecto de regreso, que pretenda realizar por Cuba, y el 21 lleg de ,Madrid la orden de regalar el Plus Ultra a Argentina tras un viaje final a Montevideo. El dis-

El 24 de febrero de 1926, tras sobrevolar la ciudad, se dirigi el Plus Ultra a Montevideo. All de nuevo y tras pasar por el Alsedo y por los inevitables fotgrafos y periodistas, recibieron nuevas e incansables muestras del cario popular. Las Cmaras uruguayas, reunidas en sesin solemne, concedieron la ciudadana uruguaya honoraria a toda la tripulacin del Plus Ultra. Pasaron cinco das en la consabida cadena de fiestas, bailes, homenajes, etc. El 1 de marzo, tras despedirse del presidente Serrato, regresaron a Buenos Aires.

aguardaban en su patria. Franco, convertido en heroe nacional, se permiti6 entre otras muchas cosas desairar ostensiblemente a Prime de Rivera apenas desembarcd. Hubo problemas, envidias, dinero y uttlizaci6n polftica por parte de la Dictadura del vuelo del Plus Ultra..., pero todo ello es ya otra historia. F. R.

La Dictodura de Primo de Rivera y la monarqufa que la sustentaba utilizaron propagandfeticamente tla hazafta de! Plus Ultra- para hacer olvidar al pueblo ottos problemas mas acuciantes y que podfan provocar comoasffueen 1931~la calda del regimen. En la foto

FRANCO. R.: De Palos al Plata, por el comandante de Aviad6n y el capitin de ArtUleria J Ruiz dc Alda, Espasa-Calpe. Madrid. 1926. Alas. Revista quincenal de Aeronautica. Niims. 85-90. 1926. ANGELUCCi. E.: Cli aeroplani, Amaldo Mondadori. Verona. 1976. GOMA, J.: Historia de la aeronutica espanola, Graficas

honor de la tripulacin del Alsedo; toda la oficialidad y algunos marineros sobrevolaron Buenos Aires. Las visitas que en esta segunda estancia en Buenos Aires realizaron a Rosario y Crdoba fueron igualmente apotesicas. Se les dedicaron, amn de los agasajos de rigor, calles en numerosas poblaciones, y a muchos nios nacidos por esas fechas se les puso de nombre Franco. El da 10 de marzo se celebr una gran manifestacin de despedida. Al da siguiente fue la despedida oficial del presidente Alvear, que entreg a Franco un mensaje para Alfonso XIII. A las cinco de la tarde se celebr la ceremonia de entrega del Plus Ultra al gobierno argentino, representado por el ministro de Marina, que Franco ofreci en nombre del gobierno espaol. El aviador no logra ocultar su pena en el relato de los hechos, al despedirse de aquel trozo de Espaa que estaba destinado a deshacerse en un hangar o en la fnebre sala de un museo. Los aviadores regresaron a Espaa a bordo del crucero argentino Buenos Aires, a cosechar los triunfos y condecoraciones, salas de museo e innumerables honores y agasajos que les

UE el 15 de agosto de 1926, un domingo especialmente caluroso, cuando el famoso actor italiano, en la cumbre de su carrera, era ingresado urgentemente en el hospital Policlnico de la ciudad de Nueva York, a donde haba llegado para asistir al estreno de su ltima pelcula, The Son of the Sheik; aquella misma tarde era intervenido quirrgicamente de una hemorragia intestinal, hacindose crtico su estado en pocas horas; al amanecer del siguiente da, el actor italiano deliraba en su lengua natal y, poco despus, dejaba de existir a los treinta y un aos.

Rodolfo Guglielmi, al que la meca del sptimo arte, es decir Hollywood, y la industria del cine lanzaron a las pantallas y al xito en todo el mundo con el nombre de Rodolfo Valentino. Fabricantes de sueos, fabricantes de imgenes, fabricantes de estrellas. Y a la estrella Rodolfo Valentino le toc ser el galn de moda, el latn lover o amante latino de mirada lnguida y corazn ardiente que enamoraba y enardeca a todas las fminas, como si se tratara de un seductor universal.

Puede decirse que la noticia de su muerte tom visos de tragedia nacional al producirse una de las manifestaciones ms grandiosas presenciadas en Nueva York. Fue uno de los primeros acontecimientos del siglo, en el que los medios de comunicacin actuaron como protagonistas; la radio, que por aquellas fechas iniciaba su expansin, contactaba con multitudes a travs de las ondas, en tanto que la prensa, en feroz competencia, sacaba a la calle tiradas especiales en las que se daba cuenta de la desaparicin del celebrado actor. Los rumores se extendieron velozmente por la ciudad neoyorquina, tras saberse que Valentino se haba desplomado sin sentido durante un parfy patrocinado por un importante hombre de negocios; todo tipo de versiones, conjeturas y sospechas tuvieron lugar: la versin oficial manifestaba que la muerte del actor era consecuencia de una agravacin de su estado enfermizo, del que ya haba tenido recadas en los ltimos tiempos; algunos la relacionaron con los efectos de una brbara orga y otros con una complicada trama elaborada por algn marido celoso que provoc su envenenamiento. De cualquier manera, muchos nombres importantes salieron a la luz, como el de Bianca de Saulle, conocida mujer de la alta sociedad, que ya haba protagonizado algn altercado a la llegada del actor a Amrica. Otras versiones involucraron a William Randolph Hearst, magnate de la prensa norteamericana y uno de los personajes con ms poder e influencia, del que se rumoreaba que era muy celoso d los devaneos de su mujer, la actriz Marin Davis.

grficos muestra un Valentino elegantemente vestido a bordo del Cleveland, rumbo a Amrica, y en compaa de dos jvenes muchachas, lo que parece contradecir la versin de que el actor a sus dieciocho aos era uno de los muchos emigrantes empobrecidos en busca de trabajo en la babel americana. De su primera estancia se sabe de su virtuosismo para la danza, lo que le llevara a actuar en los music-has formando pareja con la bailarina Bonnie Glass, con la que popularizara sus tangos. En una gira por Estados Unidos, el actor ita: liano, que se haba enrolado en una compaa musical, llega por primera vez a Hollywood, donde inicia su fulgurante carrera cinematogrfica; en siete aos atrap el favor de los pblicos ms diversos, que le admiraron a travs de sus caracterizaciones como hroe romntico, sentimental, cruel o apasionado.

La muerte de Rodolfo Valentino En todos los papeles, en cualquier ambiente (cuanto ms extico ms agradaba a las todopoderosas amas de casa americanas), la palabra 'Rodolfo significaba la posibilidad de evasin hacia el amor total, inflamatorio, romntico y a la vez apasionado, lejos de la cotidianidad de los maridos cansados y aburridos. Evasin hacia el clido Oriente en El cad (1922) o El hijo del cad (1926), fotograma de la izquierda, o hacia la Espaa tpica de toros y flamenco en Sangre y arena (1922), donde Valentino encama la figura de un valiente matador, bajo estas lneas.

Fueron los aos veinte una dcada que cambi el estilo de la vida americana, hacindola evolucionar hacia una sociedad ms libre y tolerante, en contraste con la rigidez de los valores tradicionales de la Primera Guerra Mundial. Una dcada fundamental en la revolucin de las comunicaciones, protagonizada por los automviles, la radio, la propaganda y el cine, y por el surgimiento de los dolos mitificados por multitudes: aeronautas, deportistas, predicadores, polticos y, sobre todo, estrellas de la pantalla. En diciembre de 1913 desembarca en el puerto de Nueva York un emigrante italiano llamado Rodolfo Guglielmi; hay pocas referencias acerca de su infancia en su ciudad natal de Castellaneta. Uno de los primeros documentos

En 1921 logr un impacto instantneo con Los cuatro jinetes del apocalipsis, de Rex Ingram, sobre la popular novela de Blasco Ibez un bestseller de los aos veinte, que sena llevada a la pantalla americana en repetidas ocasiones. El estreno suscit grandes elogios por parte de la crtica, que aventur que el filme sera recordado por las generaciones venideras como la mejor obra dramtica inspirada por la Primera Guerra Mundial. Al protagonizar The Sheik, de George Melford, Valentino alcanz sus ms altas cotas de popularidad y, en su papel de jeque, volvi a poner en jaque a millones de mujeres. Su argumento aluda a la nueva mujer liberada de los aos de la posguerra que llevaba falda corta, fumaba, beba, bailaba o haca suya cada novedad o extravagancia de la nueva poca. El culto a Valentino coincidi paradjicamente con un momento en el que las mujeres, y muy especialmente las norteamericanas, estaban lejos de adaptarse al tradicional modelo masculino; por el contrario, se caracterizaron por la afirmacin de los valores de libertad e independencia en todos los rdenes de la sociedad americana. Valentino haba conquistado Hollywood y propag la moda de los dramas ambientados en desiertos orientales, en los que luego destacaron otras estrellas altamente cotizadas, como John Gilbert en Arabian ove y Ramn Novarro en Arab, si bien ninguno de ellos pudo sustituir a Valentino en el corazn de las mujeres.

Fairbanks, Coogan y Valentino. Arriba, Rodolfo Valentino (a la derecha) fotografiado junto al joven Jackie Coogan y el actor y productor cinematogrfico Douglas Fairbanks, fundador junto a Charles Chaplin y Mary Pickford de la prestigiosa compaa United Artists (Artistas Unidos). A la derecha, Rodolfo Valentino sonre mientras rueda con una cmara el rostro de un amigo. En la pgina opuesta, el clebre galn saluda a a multitud durante el rodaje de El hijo del cad, su ltima pelcula.

Ms all de su estereotipo, su personalidad enigmtica contradeca cada vez ms su imagen de conquistador incansable; vctima de su propio mito, el actor fue atrado y dominado por mujeres de carcter enrgico que marcaron o condujeron su trayectoria sentimental y artstica; June Mathis, Alia Nazimova y Natacha Rambova, unidas por afinidades temperamentales y profesionales, influyeron decisivamente en su carrera cinematogrfica, a la vez que compartieron con el actor la pasin por la astrologa. En Camille, una adaptacin de La dama de las camelias, de Alejandro Dumas, qued patente en qu medida conocan las posibilidades y la capacidad de convocatoria que haba alcanzado el actor italiano; las tres mujeres intervinieron de manera determinante en la produccin: June Mathis era la guionista, Natacha Rambova, la directora artstica, y Alia Nazimova interpretaba, junto a Valentino, el papel protagonista.

En 1922, Valentino ganaba el pleito de su divorcio con su primera mujer, Jean Acker, artista de la Metro, y anunciaba su prximo enlace con Natacha Rambova, que haba llegado a Hollywood procedente de la Rusia prerrevolucionaria como estrella del Ballet Imperial de Theodore Kosloff, y que aos despus definira en sus memorias a la capital del cine como un lugar donde todos quieren llegar a ser alguien y pretenden ser algo que no son. La vida de Valentino en Hollywood transcurre alejada de cualquier sensacionalismo, y en los tiempos difciles, cuando el actor comienza a tener problemas con los estudios, forma pareja de baile con la Rambova y recorre Estados Unidos dando exhibiciones y comprando antigedades para su nueva mansin Falcon Lair, situada en las colinas de Hollywood. Despus de interpretar Conquerng Power, adaptacin de la obra de Balzac Eugenia Grandet, el actor tiene los primeros enfrentamientos con los productores de la Metro, que no aceptan sus ambiciones econmicas. El realizador francs Abel Gance, de visita en Hollywood por aquellas fechas, manifestaba haber encontrado al actor italiano deprimido y frustrado; de su polmica con los estudios, Valentino dijo: Yo no me puedo mantener en la tirana y la arrogancia del sistema de produccin. Por fin, un nuevo contrato colma sus ambiciones y le

lleva a protagonizar, en 1922, Sangre y arena, de Fred Niblo, basada en la novela de Blasco Ibez; en ella, el actor encama su papel favorito: el torero Juan Gallardo. Viaja luego con Natacha Rambova por Europa, descubriendo su popularidad entre los pblicos del Viejo Continente; pero cuando llega a su pas queda decepcionado al ver que su nombre es apenas conocido. A su regreso a California se mantena an en el apogeo de su fama, aunque la influencia de Natacha Rambova le iba planteando una difcil competencia, como quedara de manifiesto en la realizacin de Monsieur Beaucaire (1924), donde se expusieron claramente los criterios artsticos de su mujer.

Despus de interpretar The Sainted Devil, una pelcula de ambiente espaol, junto a HeLa vida real de Rodolfo Valentino, o mejor dicho de Rodolfo Guglielmi, fue bastante diferente de la imagen sofisticada de amante incansable y feliz que difundieron por todo el mundo sus cotizadsimas pelculas. De carcter endeble, siempre fue dominado por las mujeres que se cruzaron en su vida y un siervo obediente de los dictados de la gran industria que lo lanz al estrellato. Su propia fama le hizo vivir la gran tragedia de no tener vida privada y renunciar a los besos apasionados que no fueran os que venda en los platos cinematogrficos. Sus pelculas, distribuidas por todo el mundo (a la izquierda, cartel francs de los filmes El hijo del cad y El guila), le hicieron ser amado por millones de mujeres mientras la suya propia prefera a un tcnico de revelado con el cual se encerraba en la cmara oscura, segn palabras escritas por Charlie Chaplin, el inefable Charlot, recordando los aos locos de Hollywood. A la derecha, cartel modernista de la pelcula dirigida por Charles Bryant, Salom, basada en la novela del escritor britnico Osear Wilde, escndalo de la puritana e hipcrita sociedad de su tiempo, en la que era protagonista Alia Nazimova. Una de sus ltimas pelculas de xito fue La dama de las camelias, en la que trabaj con Rodolfo Valentino.

lena D'Algy, el actor firma con United Artists el contrato ms espectacular de su carrera artstica, consiguiendo 10.000 dlares semanales por la filmacin de tres pelculas, adems de un 42 por 100 sobre los beneficios. Bata as todos los rcords de ganancias conseguidos por las estrellas establecidas. Pero al mismo tiempo, su estrella comenzaba a languidecer. Los grupos moralizantes, siempre al acecho de los escndalos de la meca cinematogrfica, haban iniciado una campaa publicitaria con el objeto de desacreditar su imagen pblica. A mediados de 1925, las relaciones con Natacha Rambova se hicieron imposibles, y en la estacin de ferrocarril de Los Angeles, ante una nube de fotgrafos de la prensa sensacionalista, el actor despeda a la artista por ltima vez. Valentino atraviesa en su ltima poca el perodo ms difcil de su breve carrera, reanuda su actividad cinematogrfica en The Eagle (1925), donde vuelve a su caracterizacin ms

romntica, y embarca luego hacia Francia, donde tena la intencin de establecer su residencia. A su regreso protagoniza su ltima pelcula, The Son ofthe Sheik (1926), en la que Valentino vuelve al desierto actuando en dos papeles, el del jeque y el de su padre; pero ya no es el mismo Valentino que haba sido definido como el great lover, sino un actor que acusa en su papel los conflictos de su vida privada; ya no es aquel hroe romntico: es sobre todo el hroe torturado. El sensacionalismo y a campaa de prensa persiguen al Valentino de los ltimos das. El actor se ve envuelto en todo tipo de rumores y acusaciones, como cuando el Trbune de Chicago publica un comentario insultante en el que se le acusaba de haber viciado el machismo americano con la imagen antimasculina que haba popularizado. La reaccin del actor no se hizo esperar, y en un gesto desesperado convoca a la prensa en un gimnasio y, en de-

Llegada al cine tras una brillante carrera teatral, Alia Nazimova, actriz de origen ruso, capaz de interpretar en cuatro idiomas, encarn con cuarenta aos, en una poca en que Hollywood estaba lleno de jvenes estrellas, el prototipo de belleza extica que caracteriz tambin a actrices como Pola Negri o Greta Garbo. Lewis Jacob la describi as: Fue sin duda la actriz que personific mejor el nuevo ideal. Lleg a la pantalla con un tipo bien definido que puso de moda. Tena una cara plida, cabellos negros, una boca grande y expresiva y unos ojos profundos. Fue el receptculo de emocin y sensibilidad que diez aos antes haba encarnado Sarah Bernhardt en la escena. Aunque su primera actuacin en pblico fue, con quince aos, como violinista, su inters se centr pronto en el drama. En 1898 se inscribi en el Teatro del Arte de Mosc, donde sigui los cursos que imparta Stanislavski. A los veinte aos se cas con un compaero de estudios, Sergei Golovine, del que pronto se separ. Especializada en autores como Ibsen, Chejov, Strindberg y Hauptmann, despus de una gira por Rusia, actu en Berln, Londres y, finalmente, en Nueva York, donde debut el 23 de marzo de 1905. El xito, pese a la barrera del idioma, la anim a permanecer en Estados Unidos y aprender ingls. El 13 de noviembre de 1906 interpret en esta lengua la Hedda Gabler de Ibsen; las crticas fueron entusiastas, pero la obra que la consagr definitivamente, dos meses ms tarde, fue Casa de muecas, en la que haca el papel de Nora. El New York Times resuma as su juicio: Esta mujer rusa es genial. En 1913 se anunci que haba contrado matrimonio con el actor Charles Bryant; en 1925 se separa.ron. Su primera actuacin en la pantalla fue en 1915 con Novias de guerra, obra teatral pacifista que, en su versin cinematogrfica, se

convirti en un alegato antialemn. Desde entonces protagoniz filmes como Revelacin (1918), El farol rojo (1919), Fuera de la niebla (1919), Salom (1922), Casa de muecas (1922)... Su popularidad fue creciendo y su sueldo alcanz los 13.000 dlares por semana. En unos momentos en que Hollywood se preocupaba casi exclusivamente por los rendimientos econmicos, Nazimova no se limit a interpretar, sino que puso nfasis en la calidad de todo el filme. En Europa, aun admirando la indiscutible personalidad de la actriz, algunos pusieron sus reservas a la atmsfera de que se haca rodear, que crean ms prxima a un museo que al sptimo arte. Despus de su gran xito con La dama de las camelias, en la que Rodolfo Valentino hizo el papel de Armando Duval y ella el de Margarita Gautier, su estrella empieza a declinar. Sus producciones se haban vuelto tan costosas que se vio obligada a financiarlas ella misma, con grandes prdidas econmicas. En estas condiciones abandon la pantalla para volver al teatro, del que nunca se haba separado totalmente (por ejemplo, en 1918 haba protagonizado una serie memorable de dramas de Ibsen). En 1930 se incorpor al Thtre Guild, con el que en octubre del ao siguiente consigui un gran xito en el principal papel de El luto le sienta bien a Electra, de Eugene O'Neill, sobre la que John Masn Brown escribi: La Christine de Alia Nazimova es soberbiamente siniestra, poseda de una malevolencia insidiosa y elctrica que brilla con un fuego incandescente. En los aos siguientes continu en el Thtre Guild. En 1935 vuelve a despertar el entusiasmo en el papel de Mrs. Alving en la obra de Ibsen Espectros. En los aos cuarenta volvi a Hollywood y represent papeles secundarios en obras como Sangre y arena, en la que encarnaba a la madre de Juan Gallardo, Tyrone Power, El puente de San Luis Rey (1944), Desde que te fuiste (1944)... Muri de un ataque al corazn en 1945 en el Hospital del Buen Samaritano de Hollywood.

mostracin de su virilidad, somete a una fuerte paliza a un sparrng y desafa al autor de los malvolos comentarios sin obtener respuesta. Rodolfo Valentino muri lleno de deudas y de impuestos federales, que se calcularon en 160.000 dlares; los litigios sobre su herencia fueron muy complicados y no se resolvieron hasta 1947.

El 30 de agosto de 1926, una multitud se apiaba en la ciudad de Nueva York, mientras la comitiva fnebre atravesaba las avenidas, en un ltimo adis al actor desaparecido, en tanto se sucedan las escenas de histeria y se producan tumultos que hacan necesaria la carga de la polica y provocaban ms de cien heridos. Al funeral asistieron las personalidades ms destacadas del mundo cinematogrfico como Charlie Chaplin, Douglas Fairbanks, Adolph Zukor y los productores de los estudios de la ciudad del cine, entre los que destacaba Joseph Shenk, de United Artists, para el que el actor haba realizado sus ltimos largometrajes. El estreno de The Son o the Sheik obtena en aquellos momentos el rcord de taquilla a lo largo y a lo ancho de la nacin. Al mismo tiempo que se desarrollaba el servicio funerario, a tres mil millas de distancia, en los estudios de Hollywood, se paralizaba la produccin de pelculas en un ltimo homenaje. Pola Negri, una cotizada estrella de la meca cinematogrfica que haba protagonizado el ltimo idilio con el actor desaparecido, acapar

la atencin general al abandonar precipitadamente los estudios de California para asistir al funeral de Nueva York, organizando un montaje publicitario con el que demostraba su dominio de los medios de comunicacin. En su viaje de tres das, la actriz emiti partes informativos cada hora, en los que hablaba de su frustrado proyecto de matrimonio con el actor, de su estado desolado y de su decidida determinacin para que Valentino fuese enterrado en Hollywood. A su llegada a Nueva York no falt todo tipo de escenas dramticas, incluidos ataques de nervios y estados de trance. Pola Negri, actuando como si de un papel de cine se tratase, no tuvo inconveniente en posar de nuevo con su gesto afligido, cuando a ruegos de un fotgrafo fue requerida para otra toma, pues no haba quedado bien la primera. El tributo de la actriz consisti en una ofrenda floral que destacaba del resto, pues consista en dos mil dlares de rosas rojas que, entrelazadas, formaban una larga alfombra donde sobresala el nombre de Pola. Los rumores acerca de la inexistencia de su romance con Valentino se evaporaron cuando se conoci, por medio del doctor que le atendi, la existencia de una carta en la que el actor recordaba a la actriz: Si no llega a tiempo, decidle que pienso en ella. Despus de presidir el funeral, Pola Negri cerr la polmica sobre cul debiera ser el ltimo destino del famoso actor, regresando a Hollywood en un tren que llevaba dos vagones supletorios; uno, conteniendo coronas de flores, y el otro, con el cuerpo sin vida de Rodolfo Valentino. A. A.

Paralelamente al lanzamiento de una estrella como smbolo colectivo, con una imagen de supuesta encamacin real de los sueos de muchos ciudadanos y/o ciudadanas medios, la gran industria cultural moderna lanza historias, bulos, mitos (junto a alguna verdad a medias) sobre la vida privada (biografa, amoros, escndalos, etc.) de los nuevos dolos. Rodolfo no fue una excepcin, y sus propios funerales fueron utilizados a fondo por los vendedores de imagen, quienes llegaron a enviar con gran alarde publicitario a descubridores de rostros y talentos al pueblo italiano de Castellaneta, en la provincia surea de Bar, en un fracasado intento de buscar sustitutos al finado Rudy II Bello. Pero Rodolfo Valentino, ya convertido en mito, con su mirada lnguida, sus labios besadores y su cabello engomado, dar nombre a toda una poca. En la pgina anterior, Valentino fotografiado junto a su hermano y la familia de ste. Junto a estas lneas, una muchedumbre guarda cola para acercarse a su fretro y lanzarle un ltimo adis.

La biografa del arquitecto cataln y universal Antoni Gaud (1852-1926) es algo tan original y contradictorio como su propia obra. Nacido en Reus (Tarragona) en el seno de una familia de industriales caldereros, estudi arquitectura en Barcelona, sintindose atrado por el estilo conocido como historcismo romntico, al que agreg numerosos detalles originales y personales. Infuido por las ideas obreristas y socialistas en su juventud, el curso de su vida y obra (en 1883 fue escogido como arquitecto del templo de la Sagrada Familia) le llev a ser un firme creyente y un catlico practicante y apasionado. Todo su trabajo, su dinero y sus ideas las invirti en la construccin del nuevo templo. En la foto, aspecto de la impresionante fachada conocida como del Nacimiento, que todava est inacabada. Mientras tanto, Gaud hombre de carcter difcil y quiz demasiado sincero viva en una frugalidad que rayaba en la miseria y a veces, por simple descuido, en la desnutricin. El 10 de junio de 1926 muri atropellado por un tranva en Barcelona y, dada su pobre indumentaria, fue confundido con un vagabundo.

RQUITECTO, urbanista, escultor, pintor, un poco matemtico, Antoni Gaud hace pensar en as grandes figuras del Renacimiento y, sin embargo, l mismo lo dijo, no buscaba una innovacin, l construa, construa y construa dejndose llevar por su inspiracin. Un genio que en muchas ocasiones, por su aspecto, daba la impresin de ser un mendigo. En 1926 muri atropellado por un tranva sin haber acabado la Sagrada Familia, su obsesin ms absorbente. La arquitectura espaola de medio siglo estuvo representada por l y oros arquitectos catalanes.

Antoni Gaud mu sin acabar su obra, pero no sin haberla construido en su pensamiento. Sobre estas lneas, maqueta diseada por el propio Gaud sobre el conjunto del templo de la Sagrada Familia. En sta, su magna obra, el original arquitecto cataln intenta plasmar en piedra sus sueos ms sofisticados. El crtico y fotgrafo italiano Gabrele Morrone dijo de l que en sus obras se palpan los fantasmas del inconsciente, los temas de a vida y la muerte. Su arquitectura es como la sntesis de todos los sentimientos.

Ildefonso Cerda, Antoni Gaud y Jos Luis Sert, los tres ms destacados creadores en la historia de la arquitectura y del urbanismo espaoles contemporneos, nacieron en Catalua. Pertenecientes a tres generaciones diferentes Cerda vino al mundo el ao 1815, Gaud lo hizo en 1852 y Sert en 1902, esta circunstancia de la procedencia comn no debe ser interpretada como fruto de la casualidad. Entre todas las artes, la arquitectura es, sin duda, la que mantiene una relacin mayor de dependencia con las condiciones materiales de la sociedad en la que surge, asocindose, casi de manera mecnica, el progreso de ambas. En este sentido, la aparicin sucesiva de tres personalidades geniales, las tres dedicadas de una u otra manera al campo de la arquitectura y las tres formadas en el seno de una misma sociedad, no puede ser sino el sntoma de la excepcional pujanza material y espiritual de la Catalua contempornea, la primera zona espaola en iniciar la industrializacin y en aprovechar los beneficios del desarrollo econmico y cultural, lo que la constituy en vanguardia de todo el pas. Adems del extraordinario y rapidsimo proceso de industrializacin de Catalua, que le proporcion un espritu de progresismo cosmopolita, en las antpodas del resto de la Espaa estancada, se produjo all, simultneamente, una conciencia nacionalista muy acusada que potenci poltica y culturalmente unos rasgos peculiares de identidad histrica, de suyo fuertemente marcados por una tradicin y una lengua propias. Fe entusiasta en el progreso y nacionalismo radical fueron, por lo dems, dos de los factores ideolgicos ms caractersticos de toda la burguesa europea durante el siglo XIX. Hay, pues, que extraarse de que tambin estos dos factores definan la vida y la obra de Cerda, Gaud y Sert, exponentes magnficos todos ellos de lo mejor de la burguesa catalana contempornea? Pero quiz lo ms extraordinario en la combinacin de las ideologas progresista y nacionalista sea, en este caso, su integracin no conflictiva. Quiero decir que estos tres grandes creadores catalanes y catalanistas orientaron su obra por unos senderos totalmente anticasticistas, en una lnea internacionalista. El primero de ellos I. Cerda, el primer gran terico del urbanismo contemporneo y el diseador del Plan de Ensanche de Barcelona, lleg incluso a ser marginado en Catalua por no ceder a los intereses de los especuladores de la burguesa de la Ciudad Condal, que ocultaban su afn de lucro personal con el disfraz de un nacionalismo herido. A. Gaud, por su parte, hizo suyo el estilo interna-

cional que reaccionaba violentamente contra los historicismos del XIX: el modernismo. J. L. Sert, en fin, fue uno de los protagonistas principales del llamado movimiento moderno, cuyo racionalismo cosmopolita rompi por completo con cualquier residuo de la tradicin.

Ildefonso Cerda, considerado como el primer urbanista del mundo en el sentido que hoy se da a esta palabra (A. Soria y Puig), y cuya Teora General de la Urbanizacin, publicada en 1867, ha sido calificada, a su vez, como primer planteamiento sociolgico del urbanismo (Oriol Bohigas), naci en Centellas, provincia de Barcelona, el 23 de diciembre de 1815, en el seno de una acomodada y aeja familia de terratenientes. Estudi la carrera de ingeniero de caminos, uno de los focos ms liberales y progresistas de la enseanza universitaria espaola durante el siglo XIX, y comenz a interesarse por el urbanismo a partir de 1844. Cuatro aos despus, convertido en el heredero del patrimonio familiar, emple todo su tiempo y fortuna en el estudio de la ciudad, cuyo fruto ms famoso fue la ya citada Teora General de a Urbanizacin, donde resume su fascinacin por las nuevas posibilidades de transformacin de la tcnica moderna y por las

ideas revolucionarias de las entonces nuevas filosofas sociales. Con entusiasmo visionario respecto a las posibilidades de la civilizacin nueva, escribi que la vea venir a marchas forzadas, llamaba a nuestras puertas y sus primeras acometidas se hacan ya sentir en las grandes ciudades, que habrn de ser, por la naturaleza y las circunstancias de la lucha empezada, el campo de operaciones de esa misma lucha titnica de las civilizaciones que se disputan el dominio del mundo. Y me convenci, desde luego continuaba Cerda, despus de dar una rpida ojeada sobre esos grandes centros de poblacin, de que stos, por su organismo, producto de otras civilizaciones meramente pasivas, han de oponer dificultades, obstculos y entorpecimientos al nuevo husped, que requiere y exige mayor espacio, mayor libertad para la manifestacin expansiva del inusitado movimiento y febril actividad que le distingue, obstculos y estorbos que no podr sufrir, que destruir antes de condenarse a un objetivo incompatible con sus elementos constitutivos y esenciales. Como su propio ttulo indica, la Teora General es una visin sistemtica y rigurosa del fenmeno urbano con el fin de establecer una nueva ciencia: la ciencia urbana. Lejos de caer en una interpretacin formalista de la misma, Cerda centr su reflexin en el conocimiento de la condicin social del hombre en el mundo moderno y, en consecuencia, realiz un estu-

En la pgina opuesta, arriba, foto de a poca de la inauguracin en 1914 del Parque Gell de la capital catalana, despus de catorce aos de obras con muchos altibajos. El parque es todo un derroche de originalidad e imaginacin, un verdadero sueo creativo en el que la escultura y sobre todo la policroma cermica sirven de apoyo a las atrevidas y curvilneas formas de la arquitectura modernista. Abajo, obreros trabajando en la cima de una de las torres de la Sagrada Familia; con ellos comparti Gaud, ms de una vez, sus frugales almuerzos a pie de obra. En esta pgina, vista panormica de los trabajos de la fachada principal de la Sagrada Familia, segn una fotografa tomada en 1927. Partiendo de una idea general, Gaud iba elaborando los detalles poco a poco, improvisando a veces sobre la marcha (esto dificult la continuacin de la obra tras su muerte), como ocurri con las grgolas decoradas escultricamente (dragones) y que dise basndose en las lagartijas que vivan en la misma obra. En esta obra invirti Gaudtoda su vida.

pueda compararse con la de Cerda en ninguna parte del mundo, y menos en Espaa, donde los ensanches de Madrid y Bilbao, de Carlos Mara de Castro y Pablo Alzla, respectivamente, fueron mucho ms tmidos y tardos. Aunque acabara muriendo solo y arruinado en la pequea localidad santanderina de Caldas del Besaya en 1876, el Plan de Ensanche de Cerda fue, sin duda, el ms importante y completo entre los realizados entonces en Espaa. Estaba concebido desde una perfecta articulacin entre el casco antiguo y la zona de nueva planta, no impona lmites jos al desarrollo futuro y prevea un crecimiento orgnico y racional mediante un sistema de cuadrcula. Este sistema favoreca una fcil y fluida comunicacin, as como el establecimiento de unos criterios homogneos para la distribucin ordenada de edificios pblicos, servicios, parques, etc. Las viviendas estaban, por su parte, reguladas con normas fijas, que contemplaban las distancias que deban tener entre s y el lmite mximo de alturas, adems de poseer todas ellas una zona ajardinada proporcional al espacio construido.

Antoni Gaud y Comet, nacido en la localidad de Reus el 25 de junio de 1852, encam mejor que Cerda el prototipo de artista tradicional intuitivo, individualista, de inspiracin genial, pero tambin consigui destacar por haber dado un horizonte cosmopolita a sus arraigados sentimientos nacionalistas. Aunque el ambiente artesanal de su familia y la enseanza historicista de sus maestros le inclinaban por sendas tradicionales, Gaud evolucion hacia el lenguaje del modernismo, ese estilo internacional antinaturalista y antihistoricista que floreci a fin de siglo. A diferencia de los estilos arquitectnicos del siglo XIX, el modernismo reaccion, en efecto, contra el aprisionamiento espacio-temporal de los revivis historicistas, teidos de acentos nacionalistas de carcter pintoresco, y critic el mito burgus del arte como fiel imitacin de la realidad. Fue su reaccin, no obstante, algo sutil, una especie de refinada vuelta del revs de los ingredientes historicistas y naturalistas, ms que un cambio radical de horizontes. Fue, en definitiva, no lo olvidemos, un estilo fin de siglo y, como tal, un estilo de transicin, un elaborado supermanierismo donde se cuece el estertor de una poca. En este sentido, en vez de acabar completamente con la cultura del pastiche, se desvi cada vez ms hacia sus componentes ms exticos, excntricos, y, en vez de continuar la senda de una servidumbre

Aspecto exterior del edificio de las Bodegas Gell, construido por Gaud en Garraf (Barcelona). El estilo Domnech i Montaner, o de su discpulo injustamente relegado Josep Mara Jujol, es el smbolo arquitectnico de la burguesa catalana y catalanista, que a la par

dio concienzudo acerca de la situacin econmica, social y poltica del hombre en la ciudad, cuyas fuentes fueron la estadstica y el anlisis de los salarios, higiene, nivel cultural, alimentacin, procedencia, e incluso, duracin media de la vida de cada ciudadano. Este revolucionario trabajo de campo, que llev a cabo en Barcelona, le fue, adems, de utilidad extraordinaria a la hora de llevar a cabo el Plan de Ensanche de Barcelona, que comenz a estudiar en 1838 y ejecut a partir de 1860, no sin ser objeto de las ms encendidas polmicas. Hasta el tambin clebre Plan de la Ciudad Lineal, que dise para Madrid ese otro gran ingeniero urbanista espaol que fue Arturo Soria, no se produjo ninguna otra aportacin que

lineal al modelo natural, pretendi crearse una naturaleza a la medida del arte, el artificio naturalista. En cualquier caso, el modernismo fue internacional sus centros se diseminaron por varias ciudades europeas: Bruselas, Pars, Nancy, Glasgow, Londres, Viena, Barcelona, etc. y, sobre todo, internacionaliz el lenguaje arquitectnico. Fue un arte extremadamente espiritualista, formalista, fascinado por el desarrollo del arabesco lineal y, en trminos constructivos, supuso la desaparicin de los rdenes clsicos, la ocultacin de los soportes y de las cargas, la dinamizacin de las superficies, el uso de los nuevos materiales industriales, la concepcin del espacio como ambiente... Gaud, que se haba formado junto a maestros historicistas, como Martorell y Del Villar, influidos a su vez por corrientes neogticas o neomudjares, fue madurando lentamente su lenguaje personal, y no puede hablarse de una obra plenamente modernista hasta despus de 1900. Antes de esta fecha, se movi fundamentalmente en la experimentacin de los modelos gticos y orientales, que combin con sabio eclecticismo, como se puede apreciar en sus principales obras, fechadas en las dos ltimas dcadas del siglo XIX: la Casa Vicens (1878-80), El Capricho en Comillas (1883-85), las caballerizas de la finca de los Gell en Pedralbes, Las Corts (1884-87), el Palacio Gell de Barcelona (1886-91), el Colegio Teresia-

Arriba, vestbulo de a planta baja de la Casa Mil de Barcelona, edificio modernista construido por Gaudy ms conocido por el nombre de La Pedrera. Abajo, original y vanguardista chimenea sita en el primer piso de la barcelonesa Casa Batll, obra tambin de Gaud. Los modernistas utilizaron numerosos elementos decorativos como apoyo de la estricta obra arquitectnica, y Gaud se neg siempre a caer en la excesiva especializacin y encasillamiento. Para l, el arquitecto era un artista integral y tambin un artesano que deba formarse antes como hombre que como simple profesional.

Bajo estas lneas, Gaud, con su caracterstica barba blanca y un humilde traje, lleva un cio durante la procesin del Corpus Chrsti de Barcelona. En el centro, aspecto desordenado y casi catico del estudio y la mesa de trabajo del gran arquitecto cataln, quien, junto al estilo modernista que desarroll, estuvo durante muchos aos injustamente relegado en la historia de la arquitectura, hasta que fue redescubierto por las nuevas tendencias de vanguardia.

no de Barcelona (1888-89), el Palacio Episcopal de Astorga (1887-94) o la Casa Botines de Len (1891-94). Las principales aportaciones de este perodo premodemista son, como ha sealado I. Sola Morales, la valoracin de lo fragmentario, la interpretacin libre de los modelos histricos y la bsqueda de lo esencial de cada problema.

En el primer tercio de nuestro siglo, el talento apuntado por Gaud se despliega en toda su ms fantstica potencia, sin inhibiciones, ni lmites preestablecidos. Comparativamente hablando, su adscripcin a la esttica modernista es tarda y, desde luego, nada escolstica, como se puso de manifiesto en sus reticencias frente a muchos de los ms cualificados prota-

gonistas de esta corriente en Barcelona, donde se produjo un importante florecimiento, artstico y literario en esta direccin. En Gaud predomin siempre ms lo individual romntico que lo formulario, y hay que tenerlo presente a la hora de valorar la peculiar manera que tuvo de servirse de la librrima fantasa modernista, en l nunca mera aplicacin de ninguna receta. Este fue el gran momento del Parque Gell y de las casas Batll y Mil, realizadas, respectivamente, en 1904 y 1906, donde consigui innovaciones tipolgicas, estructurales y ornamentales que merecen el calificativo de geniales. En realidad, desarrolla entonces de tal forma su sueo personal que bordea la imaginacin surrealista. Y, de hecho, como coronacin de este delirio onrico, aparece la inacabada Catedral de la Sagrada Familia, proyecto en el que empez a trabajar ya desde 1883 y que continu a lo largo de toda su vida, sin conseguir

verlo terminado. Obra inacabada o inacabable? Este es el enigma, pero de lo que s estamos seguros es de que jams podr ser rematada por ningn otro que no sea l. De Gaud se ha dicho que era el ltimo representante genial de una poca definitivamente cerrada o, por el contrario, que abre una lnea expresionista que ser desarrollada a lo largo de la vanguardia histrica de nuestro siglo. Estas precisiones me parecen, en todo caso, secundarias, al lado de la ingente cantidad de ideas y detalles innovadores que encierra su obra, en este aspecto, modernista o no, fuente viva de infinitas sugerencias. Al principio cit, junto a Cerda y Gaud, a otro cataln, tambin internacionalmente famoso, el arquitecto Jos Luis Sert, smbolo de la introduccin en nuestro pas del movimiento moderno. Esta cita, sin embargo, la hice pensando en l no tanto como una individualidad

romntica, genialmente aislada, cuanto como smbolo del espritu de la radical vanguardia arquitectnica, que fue racionalista y funcional hasta el extremo. Sert, que haba nacido el ao 1902, fue a trabajar en el taller de Le Corbusier y trajo a Espaa el mensaje mesinico de la nueva arquitectura, fruto de lo cual fue la creacin del famoso grupo cataln llamado GATCPAC, luego ampliado a toda Espaa bajo las siglas de GATEPAC (Grupo de Artistas y Tcnicos Espaoles para el Progreso de la Arquitectura Contempornea). En Barcelona, bajo la batuta de Sert, y en Madrid, bajo la de Garca Mercadal, una nueva generacin de arquitectos esbozaron las lneas maestras del nuevo racionalismo espaol, que tuvo su florecimiento durante la Segunda Repblica y fue abortado tras la Guerra Civil.

En el estilo personalsimo de Gaud confluyen todas las artes de una manera impresionante. Gaud transforma en su obra el propio lenguaje arquitectnico con una libertad tan total que a veces parece que ha perdido todos los puntos de referencia y las normas del oficio. Abajo, las atrevidas lneas curvas de la fachada de La Pedrera.

Golpe de Estado en Polonia. Se instaura un gobierno autoritario presidido por el mariscal Josef Pilsudski. El Reich alemn es admitido en la Sociedad de Naciones. Supresin de la responsabilidad poltica del gobierno italiano. Fragoso Carmona encabeza el golpe de Estado militar en Portugal disuelve el Parlamento y suprime la Constitucin. Firma de un tratado de amistad entre Alemania y la Unin Sovitica. El general Chiang Kai-shek toma el poder en China y empieza una campaa para la unin de su pas. Ibn Saud es proclamado rey de Hedjaz y sultn de Nedjed en La Meca. Estados Unidos enva tropas a Nicaragua para sofocar la insurreccin y la guerra civil. Fin de la guerra de Espaa en Marruecos. Entra en vigor la nueva Constitucin republicana en Grecia. Muere el emperador del Japn, Yoshihito. Le sucede su hijo Hirohito.

Richard Coudenhove-Kalergi funda el Movimiento Paneuropeo con la idea de conseguir una confederacin europea. Huelga general en Inglaterra en apoyo de los mineros. Debido a la poltica extremadamente anticlerical del gobierno mexicano, los catlicos inician la revolucin cristera, que empieza en Michoacn, Colima y Jalisco. Disolucin de los sindicatos en Italia. Aristide Brand y Gustav Stresemann, premios Nobel de la Paz.

Irak obtiene de Turqua la zona petrolfera de Mosul. Crisis financiera con cada del franco en Francia. Queda suprimido el control de la Hacienda de Austria por la Sociedad de Naciones. Mxico nacionaliza todas las riquezas de su suelo. Inversin norteamericana a gran escala en Brasil.

El general italiano Umberto Nobile y el explorador noruego Roald Amundsen sobrevuelan el polo Norte desde las islas Spitzbergen hasta Alaska, en dirigible. H. Busch construye la primera lente electrnica. El austraco Erwin Schrdinger aplica la mecnica ondulatoria al modelo terico del tomo. Raid areo del Plus Ultra desde Palos de Moguer a Buenos Aires. La tripulacin la componen Franco, Ruiz de Alda, Duran y Rada. El doctor Robert H. Goddard inicia la era espacial con el primer lanzamiento de un cohete de combustible lquido. Aparece en el mercado estadounidense la primera tostadora elctrica.

Grazia Deledda, premio Nobel. Georges Bemanos: Bajo el sol de Satan. Andre Gide: Si la semilla no muere. Ernest Hemingway: Fiesta. David H. Lawrence: La serpiente emplumada. William Faulkner: La paga de los soldados. Thornton Wilder La cabala. Franz Kafka:-E Castillo (obra pdstuma).

Max Ernst: Limite de un bosque. Otto Dix: El vendedor de cerillas. Achille Gorki: El artista y su madre. Joan Mir6: Perro que ladra a la Luna. Henry Moore: Figura reclinada. Primera exposicidn de arte abstracto en Zurich.

UANDO, el 23 de octubre de 1927, Al Jolson, con el rostro pintado de negro, se dirige desde la pantalla al pblico del Wamer Theatre, en Nueva York, y le asegura: You ain't heard nothin'yet (Todava no han odo nada), el pblico presente y os historiadores futuros estn de acuerdo en que ha nacido el cine hablado. La vox populi relega inmediatamente la denominacin ya tradicional de movies y la reemplaza por la de talkies. Son an numerosos los crticos y cineastas de prestigio que no se dejan convencer por el nuevo invento, pero la voz popular es ms fuerte: menos de dos aos ms tarde, ms de 5.000 salas de cine estadounidenses estn provistas de los nuevos equipos de sonido.

El cine mudo da las ltimas boqueadas. En noviembre de 1929, la Metro Goldwyn Mayer estrena su ltimo mudo, The K/ss, con la ya clebre actriz sueca Greta Garbo, que iniciara su carrera en Estados Unidos con The Torrent, la versin de Hollywood de Entre naranjos, de Blasco Ibez. Pese a tales comienzos, el encanto de la alta y delgada sueca se impone, como se impondra, cuatro aos ms tarde, su voz rasposa, cuando se trata de dar el inevitable paso a los talkies. Greta talks (Greta habla) proclaman enormes paneles por todo el pas, en 1930, anunciando el Anna Christie, que, con su enorme e inmediato xito, consagra definitivamente la gloria de la Divina. No todos los monstruos del cine mudo tuvieron la misma suerte. El paso de la fotogenia a la fonogenia resulta fatal para galanes de primera fila, como John Gilbert, cuya voz, demasiado aflautada, resulta incompatible con su rudo encanto varonil. Tambin desaparecen bellas mudas, como Clara Bow o Norma Talmadge. Y no es ste el nico cambio fundamental impuesto a la industria cinematogrfica por la llegada de los talkies.

La interpretacin del actorcantante Al Jolson (en la vida real Asa Yoelson, un judo nacido en San Petersburgo en 1886 y formado en los teatros luego en el cine de Estados Unidos, donde falleci en 1950) en la pelcula El cantor de jazz (1927) y el xito que la cinta obtuvo abrieron el camino al cine sonoro. En poco tiempo, la industria cinematogrfica estadounidense se impuso a la del resto del mundo y se especializ, en un principio, en dos gneros muy representativos de la forma de vida norteamericana: la comedia musical (que nunca ha abandonado sus orgenes de teatro musical filmado) y las pelculas de gngsters, recordatorio de los turbulentos aos de la ley seca. Poco a poco, los grandes del cine mudo como Charles Chaplin, Eisenstein o Rene Clair fueron aceptando el nuevo vehculo expresivo que se consagr definitivamente con El ngel azul, rodada en 1930 por Josef von Stemberg e interpretada por la legendaria rubia Marlene Dietrich.

interpretado por John Barrymore, el 6 de agosto de 1926, supone la primera irrupcin del sonido en la filmacin. A esta pelcula, ya en rodaje, se le adapta un acompaamiento musical, ejecutado por la Orquesta Filarmnica de Nueva York. xito moderado, que anima a la productora, la Wamer Bros, a seguir por ese camino. En aquel momento, la productora trata desesperadamente de escapar a una bancarrota inminente. Con sus ltimos dlares contrata, pues, a Al Jolson, que era entonces el cantante que ms discos venda en Estados Unidos. El resultado fue The Jazz Singer, en el que Jolson adoptara la tradicional caracterizacin del minstrel del music-hall anglosajn, con el rostro pintado de negro, para interpretar, al alimn, canciones de jazz y cantos litrgicos hebreos, con el xito que se sabe.

Lo de los cantos de sinagoga es una consecuencia de la compleja personalidad de este artista judo, nacido Asa Yoelson el 26 de mayo de 1886, en San Petersburgo, en la Rusia zarista. Su padre, cantor de sinagoga, contina con su actividad piadosa en Estados Unidos, a donde emigra el joven Asa. Tras una rpida adaptacin a su nueva cultura sin por ello abandonar la antigua, Asa Yoelson se transforma en Al Jolson y se abre rpidamente camino en los circuitos del vaudeville, primero, para alcanzar despus, mediante las grabaciones de discos, la fama que le valdra el contrato con la Wamer. La productora realiza un primer ensayo con Jolson, Aprl Showers (Chaparrones de abril), en 1926, en la que el cantante interpreta tres canciones y que debe ser considerada autnticamente como el primer talkie, aunque Jolson no hable, en realidad, hasta The Jazz Singer. El xito de esta pelcula vuelve a poner a flote a la Wamer. Con un costo de medio milln de dlares, produce slo en Estados Unidos ms de tres millones, llegando casi a batir el rcord previamente conseguido por Ben-Hur. Rcord que ser batido definitivamente en 1928, con The Singing Pool (El loco cantante), de la misma productora, y tambin con Al Jolson como protagonista y Alan Crossland como director. Seguir una serie de pelculas cortadas por el mismo patrn, como Say It With Songs (Dilo con canciones) y New York Nights (Noches de Nueva York), en las que Jolson se limita a cantar, ambas de 1929, o Mammy, Big Boy, de 1930. La estrella de Jolson pierde, sin embargo, fulgor rpidamente, debido a cambios en los gus-

En la pgina opuesta, la actriz Glora Swanson con un galn en una de sus famosas pelculas de juventud con las que cre su imagen de mujer bella, extravagante y caprichosa que reciba 7.000 cartas de amor a la semana. Sobre estas lneas, duro rostro de la actriz antes de su fallecimiento, en abril de 1983, a los 84 aos de edad. En 1980, la Swanson, con seis matrimonios fracasados a cuestas, public unas polmicas memorias tituladas Swanson sobre Swanson, en las que narra, junto a su trabajo cinematogrfico, idilios con personajes como Joseph Kennedy, patriarca de la despus prestigiosa familia presidencial norteamericana.

Las primeras grabaciones, realizadas en disco en las flamantes cabinas insonorizadas, arrebatan al cine la ligereza que los realizadores de la primera etapa haban conseguido darle. Un grupo de prestigiosos cineastas soviticos, Eisenstein y Pudovskin, entre ellos, firman en 1928 un Manifiesto del cine asincrnico, en el que postulan un cine en el que filmacin y grabacin se realicen de forma independiente. Como se ha visto, este principio acabar imponindose, a la luz de posteriores progresos tcnicos, que permitirn volver a la primitiva libertad de montaje. Este regreso a la normalidad no se hace esperar mucho, por otra parte. Ya en 1929, Applause, de Rouben Mamoulian, y The Love Parade (El desfile del amor), de Emst Lubitch, se han desprendido de la rigidez de los iniciales talkies. Al ao siguiente, 1930, The Blue ngel, filmada en Alemania por Stemberg, con la revelacin de una Marlene Dietrich que hace historia, o Sous les Toits de Pars, francesa, dirigida por Rene Clair, o Hallelujah, filmada en Hollywood por King Vidor, marcan ya de forma definitiva la pauta a seguir. Por cierto, Vidor tuvo la idea de su filme, con un cast compuesto exclusivamente por actores-cantantes negros norteamericanos, en la faz teida de negro de Al Jolson en The Jazz Singer (El Cantor de Jazz), la primera pelcula hablada, ya que no la primera sonora. En efecto, el estreno de Don Juan, un filme

tos pblicos por la cancin. Durante la Segunda Guerra Mundial, no obstante, vuelve a brillar, con motivo de una gira de Jolson por los escenarios blicos, cantando para las tropas. Esta oportuna popularidad es aprovechada por Hollywood, que filma The Jolson Story (1946), en la que el actor Larry Parks representa a Jolson, cuya voz le dobla en las canciones. El xito de este filme trae consigo una secuela, Jolson Sings Again (Jolson vuelve a cantar), en 1949. Al ao siguiente, 1950, muere Asa Yoelson, de resultas de un ataque cardaco, tras interpretar por ltima vez su papel de Al Jolson ante las tropas norteamericanas en Corea.

La moda del cine musical lanzada por Jolson barre Hollywood durante los primeros aos de los talkies. Surgen en toda la zona de Los Angeles las escuelas de diccin, a fin de ensear a hablar de forma conveniente a actores y actrices que haban llegado a la profesin nicamente por la va de su fotogenia. En Singing in the Rain (Cantando bajo la lluvia) (1951) se recoge de forma humorstica y bastante grfica esta evolucin. Algunos ttulos de la poca son Broadway Melody (1929), dirigida por Harry Beaumont; Fox Movietone Follies of 1929, de David Butler; The King ofJazz (1930), de John

Arriba, una escena de la pelcula La dama de las camelias, interpretada en 1936 por la divina Greta Garbo, bajo a direccin de Georges Cukor. Greta, que defiende celosamente su vida privada en el anonimato desde que se retir del cine en 1941, lleg a encamar en cuerpo y alma el maravilloso espritu del mundo del cine. Abajo, un momento del rodaje de El crepsculo de los dioses (1950), dirigida por Billy Wilder e interpretada, entre otros, por Ee von Stroheim, su ex mujer Gloria Swanson, Buster Keaton, Nancy Olson y William Molden, todos ellos ex dioses de la pantalla, destronados ya por la corriente impetuosa de la vida. En la pgina opuesta, Al Jolson, con la cara pintada de negro, en El cantor de jazz, la primera pelcula sonora.

Murray Anderson, o Rio Rita (1930), de Luther Reed. El primer talkie cien por cien es Lights o New York (Luces de Nueva York), de 1929. La parte tcnica de la industria avanza con rapidez, permitiendo, ya en 1928, el rodaje del primer sonoro en exteriores, In Od Arizona, producido por la Fox. Durante el rodaje, su director, Raoul Walsh, sufre un accidente en el que pierde el ojo derecho, por lo que ha de sustituirle Irving Cummings. Es tambin de resear el primer travelling sonoro, en The Gamblers (Los jugadores), en 1929. Aunque este sistema de movimiento de cmara ya haba sido inventado haca aos, hubo que suprimirlo en los primeros talkies, ya que el micrfono inclemente recoga los chirridos de las ruedas de la plataforma. Michael Curtiz, director del filme, idea un sistema de ruedas silenciosas que permite la recuperacin de este movimiento de cmara. Otro de los problemas planteados por el sonoro es el de la difusin de las pelculas, algo que no haba presentado problemas con el mudo. Las productoras se enfrentan a l con el sistema de versiones mltiples. La misma pelcula se rueda varias veces, en idiomas distintos y, a veces, con actores distintos, segn las exigencias de los mercados a donde van destinadas. Hollywood se convierte as en una especie de Babel a donde van llegando cineastas de todo el mundo, a fin de cooperar en las diferentes versiones. Se produce, por ejemplo, un verdadero xodo de Espaa a Estados Unidos. Actores y actrices, guionistas y directores espaoles colaboran as en las versiones de los talkies destinadas al pblico de habla hispana. Entre ellos, nombres entonces conocidos, en el mundo del teatro, el cine y la cancin, como Enrique Jardiel Poncela, Catalina Barcena o Raquel Meller. La estancia en Hollywood produce un fenmeno de rebote, ya que, a su regreso, estos artistas invitados aportan a sus pases de origen las novedades aprendidas en lo que pronto empezar a llamarse La meca del cine. No obstante, este movimiento dura poco, ya que los tcnicos hollywoodienses no tardan en descubrir el sistema de doblaje, que permite crear tantas versiones como se quiera a partir de una nica filmacin.

Hijo de los actores Ida Apperly y John Pringle, John Gilbert tom el apellido con el que se hara famoso del segundo mando de su madre, Walter B. Gilbert, tambin actor. Su vida artstica la inici a los diecisiete aos, realizando trabajos diversos, desde tramoyista a apuntador, en una pequea compaa teatral que desapareci al poco tiempo. En 1915 se traslad a California y durante algn tiempo intervino como extra o en papeles secundarios en algunas producciones de Thomas H. Ince: En 1918 contrajo matrimonio con Olivia Burwell, de la que se divorci poco despus. Su encuentro con el director Maurice Tourneur supuso un giro imprevisible en su carrera y, aunque sigui actuando espordicamente, se dedic sobre todo a adaptar a la pantalla algunas novelas clebres y a la direccin de escena a las rdenes de Tourneur. Sin embargo, cuando prob suerte como director, su fracaso fue rotundo. El mismo lo reconoci en su autobiografa: Teniendo a un Tourneur como gua, yo poda ser ms o menos bueno, pero solo... una calamidad!. En 1922 se cas con la actriz Leatrice Joy y firm con la Fox. Durante dos aos y medio hizo papeles poco destacados en filmes como Saint Elmo o Sota, caballo y rey (Carneo Kirby). El xito le lleg cuando, a partir de 1924, firm un contrato por cinco aos con la Metro Goldwyn Mayer. En los aos siguientes rod La viuda alegre (1925), con Mae Murray y dirigida por Stroheim; La Bohme (1926), con Lilliam Gish, dirigida por K. W. Vidor. Su primer gran triunfo personal lo consigui con El gran desfile (1925), uno de los grandes xitos taquilleras de la historia del cine. Con Greta Garbo trabaj en El demonio de la carne (1927), Ana Karenina (1927) y La mujer ligera (1929). Sus escenas de amor en la panta-

El cine sonoro es posible gracias a una serie de inventos tcnicos, cuyos ms remotos antecedentes llegan hasta el propio Edison, quien en 1984 patenta ya su famoso cinetgrafo. Los padres del cine, los hermanos Lumire y

Mlis, haban llegado a hablar tras la pantalla durante la proyeccin de alguno de sus filmes, marcando as el camino a seguir. La productora Path realiz incluso alguna pelcula cantada antes de 1900. Aunque al principio de la Primera Guerra Mundial cesan las experiencias sonoras, ya para entonces existan mltiples patentes de sistemas de filmacin sonora. Estos sistemas existen no slo en Estados Unidos. Hepworth, Williamson, en Gran Bretaa; Magunssen, Poulsen, en Escandinavia; Cari Laemmle, en Alemania (Synchroscope), y otros investigan por ese camino desde principios de siglo. Los problemas presentados por estos sistemas tardarn aos, sin embargo, en resolverse. La grabacin, por ejemplo, con el rodillo de Edison plantea el problema del escaso volumen que se puede dar a la reproduccin, lo que imposibilita su uso en salas pblicas. Este problema ser resuelto finalmente mediante el acoplamiento de la lmpara triodo, inventada por el ingeniero Lee De Forest en 1903, al sistema de grabacin y reproduccin de sonido, lo que permitir aumentar el volumen de reproduccin de las grabaciones hasta los niveles deseados. El propio De Forest, un pionero en el campo de la radiofona, patenta

lia, junto con su supuesto idilio fuera de ella, hicieron furor en la poca. Al morir Rodolfo Valentino, en 1926, nadie pudo discutirle a Gilbert el primer puesto como galn romntico, a veces cruel, pero lleno de magnetismo personal. Sin embargo, la llegada del cine sonoro destroz su carrera artstica. Gilbert acababa de renovar su contrato con la MGM con un sueldo de 10.000 dlares por semana. Su primer filme hablado, Redencin, se archiv sin distribuirse. El segundo, Su noche gloriosa (1929) del que se esperaba gran xito, puesto que su matrimonio con la actriz Ina Claire (en agosto de 1924 se haba divorciado de Leatrice Joy) le haba lanzado al primer plano de la actualidad, mostr, para desesperacin de sus admiradoras, una psima fonogenia; su voz inexpresiva nada tena que ver con la imagen que de l se haba hecho el pblico. Una nueva pelcula, Way for a sailor, confirm que Gilbert estaba acabado. Despus de otros varios fracasos, el actor termin por reconocerlo y busc trabajo como guionista y director. Sin embargo, en 1933, la MGM, a instancias de Greta Garbo, le volvi a contratar para coprotagonizar con ella La reina Cristina, dirigida por Rouben Mamoulian. Al ao siguiente realiz para la Columbia El capitn odia el mar. Su magnfica interpretacin del personaje de un alcohlico mostr que todava poda tener futuro en el cine si se renunciaba a darle papeles de galn, pero en los aos siguientes no volvi a ofrecrsele la oportunidad. En 1931 se haba divorciado de Ina Claire y al ao siguiente haba contrado matrimonio con otra actriz, Virginia Bruce, de la que se divorci en 1934. El 9 de enero de 1936 falleci en su casa, en Beverly Hills, de un ataque al corazn.

su sistema Phonofilm. Por otra parte, el gran cineasta norteamericano D. W. Griffith rueda en 1921 Dream Street, con efectos sonoros, segn su sistema Photokinema. Ninguno de estos sistemas es finalmente adoptado por los hermanos Warner cuando, a la desesperada por su situacin financiera, deciden apostar por el sonoro. Sam, Harry, Albert y Jack Warner se inclinan ms bien por el sistema Vitaphone, creado por los laboratorios Bell y propiedad directa de las empresas Western Electric y American Telegraph Telephone e indirecta de la Banca Morgan. En efecto, los grandes intereses financieros estn presentes desde un principio en el nacimiento del sonoro, mediante el control de las patentes de los sistemas que finalmente van a imponerse. As, por ejemplo, la familia Rockefeller controla el sistema Photophone, que ser utilizado por su productora y distribuidora RKO. Otros mtodos que entrarn en funcionamiento tras el xito de The Jazz Singer sern el Movietone, de la Fox, o, en Alemania, el Tri-Ergon, utilizado por la compaa Tobis-Klang-Film. Todos ellos utilizan, para la reproduccin del sonido Escena de una de las en las grandes salas cinematogrficas, la lmpapopulares pelculas mudas ra triodo de Lee De Forest, pionero de la elecinterpretadas por la actriz Clara Bow, en a que la trnica mundial, tanto en el terreno de la radio buena, inocente y candida como en el del cine sonoro. chica golpea Algunas empresas tienen que pagar derechos concienzudamente al malo de la historia. Clara Bow a la Wamer por la utilizacin del sistema Vitafue una de las pioneras del phone. Otras, como la Fox, prefieren adquirir cine que no supieron adaptarse a la aparicin del patentes alemanas. El grupo Rockefeller acta sonoro. de otra forma, juntando empresas ya existen-

tes, Path-Exchange, Mutual, Triangle, ms el circuito de music-hall Keith-Orpheum, en la Radio-Keith-Orpheum (RKO), que cuenta adems con el apoyo de compaas radiofnicas, como CBS y Marconi. El sistema Vitaphone, al principio, utiliza una pista fotosonora que permite la grabacin de imagen y sonido en la misma banda, tanto para grabacin como para reproduccin. El sistema haba sido ya inventado haca aos por Eugene Lauste. Pronto, las innovaciones tcnicas permitirn la independencia de la banda sonora, disociada en tres pistas: palabra, msica de acompaamiento y efectos sonoros. Ello permite la agilizacia del cine sonoro tras la corta etapa inicial, traumtica, de estancamiento de la vieja libertad de cmara, a la que ya nos hemos referido.

Entre los caminos impuestos por esta evolucin en la forma entonces tradicional de hacer cine, hay que mencionar el final de la improvisacin en el rodaje. En efecto, en el cine mudo, las pelculas se realizan generalmente partiendo de un guin esquemtico, a veces demasiado, al que el director va imponiendo sobre la marcha, en una improvisacin constante, su propio sentido y la huella de su personalidad. En esta improvisacin colaboran alegremente, segn las ocasiones, actores, cmaras e incluso tramoyistas o electricistas. Todo esto se termina con el sonoro. Hace su aparicin el guin tra-

bajado con la mayor minuciosidad, plano por plano, al que debe ajustarse despus, con el mximo rigor, el rodaje. El realizador deja de ser el Deus ex machina que haba sido hasta entonces, para convertirse en un funcionario ms de los grandes estudios. Aunque sea segn y quin el mejor pagado. Hollywood empieza a atraer a su rbita, cada vez ms magntica, a los mejores escritores del momento, tanto dramaturgos como novelistas, contratados desde Nueva York hasta Londres por salarios semanales que, incluso hoy da, sobrepasan lo imaginable. Todo esto, como es natural, resulta de lo ms molesto para algunos de los grandes divos del perodo anterior, quiz aquellos con menor capacidad de supervivencia en un medio que, por su misma esencia, es cambio constante. Quiz el ejemplo ms tpico de lo anterior sea Charles Chaplin, a quien muchos historiadores siguen considerando hoy da como el mayor genio completo de la historia del cine. En efecto, ha habido directores, guionistas o actores sin olvidar a autores de partituras de acompaamiento que han realizado obras de tanto o mayor mrito que los filmes de Chaplin. Pero nadie que haya reunido en su inquieta y polivalente persona todas esas facetas y algunas ms. Autnticamente indignado ante el servilismo con que todo el mundo del cine abandona el mudo para pasarse con almas y bagajes a los talkies, Chaplin es el nico cineasta que sigue luchando una batalla perdida por el mudo despus de 1930. City Lights (Luces de la ciudad) y Modem Times (Tiempos modernos), dos de sus mejores obras, son posteriores a esa fecha, la primera de 1931 y la segunda de 1936. Dos filmes mudos, aunque con efectos sonoros sincronizados, algunos de ellos con un deliberado propsito burln (recurdese, por ejemplo, el discurso de inauguracin de un monumento, en la secuencia inicial de Tiempos modernos), ya en plena era del cine hablado. Hasta 1940, con The Great Dictator (El gran dictador), no dar Chaplin su brazo a torcer, cuando ya haca aos que otros grandes realizadores, unidos a l en la protesta inicial, como King Vidor, Rene Clair o Mumau, haban comprendido por dnde iba la historia.

e incrementada su popularidad. Por otra parte, nuevas figuras hacen su irrupcin, ya en pleno sonoro, en el rutilante firmamento de Hollywood. As, el ao 1930, el ltimo de la dcada, ve la entrada por la puerta grande del sonoro de nombres algunos conocidos, otros nuevos como Jean Harlow, con He's Angels; John Wayne, con The Big Trail; Spencer Tracy y Humphrey Bogart, con Up the River; Ginger Rogers, con Manhattan Mary; James Cagney, con Sinner's Holiday; Edward G. Robinson, con Little Cesar (con la que se inicia una serie larga: las pelculas de gngsters); Marlene Dietrich, con The Blue ngel (Alemania), y Morocco (USA), con Gary Cooper, por no hacer esta relacin exhaustiva. En el ms de medio siglo transcurrido desde que Al Jolson pronunciara su famoso You ain't heard nothin'yet ante el pblico pasmado .del Warner Theatre de Nueva York, muchas han sido las innovaciones aportadas al cine por el creciente desarrollo de las tcnicas. Ninguna puede compararse con las pelculas sonoras. J. R. C.

El rostro de la bellsima Glora Swanson ilustra la portada de la revista cinematogrfica Motion. Picture de noviembre de 1923. Arquetipo de seduccin femenina desde su interpretacin de Male and female, de Ced B. de Mul, en 1919, la red de sus pestaas sobrecargadas de rimmel y su rojsima boca de mujer fatal sorbieron el seso a millones de hombres en la dcada de los felices veinte. Un rostro en la historia del siglo xx.

HARLES A. Lindbergh, un americano de veinticinco aos, alto y rubio, se gan la primera plana de todos los peridicos del mundo un 21 de mayo de 1927: por primera vez en la historia, un avin cruzaba el ocano Atlntico y una Estados Unidos y Europa en un vuelo sin escalas. Antes que l, varios aviadores haban concluido a aventura con un aterrizaje involuntario en el fondo del mar, vctimas de algn fallo tcnico, de a falta de combustible o de las malas condiciones meteorolgicas. Lindbergh decidi aprender de los errores ajenos y no dejar nada a la improvisacin.

Charles A. Lindbergh, alias el guila Solitaria, quiz haya sido el aviador ms popular de toda la historia aeronutica. Con su 1,92 metros de estatura, su fe inquebrantable en el triunfo de la aviacin moderna y su buena estrella (que le libr de la muerte en numerosas ocasiones), se convirti en dolo de las multitudes durante muchos aos, a raz del xito de su vuelo transatlntico sin escalas Nueva York-Pars. En el centro, momento de la partida del Spirit of Saint Louis del aeropuerto neoyorquino el 20 de mayo de 1927, rumbo a Europa. A la derecha, Charles Lindbergh posa ante el aparato monoplaza, construido por la Ryan Airlines de California (EE. UUJ, antes de emprender en solitario su histrico vuelo de 5.800 kilmetros, en el que invirti 33 horas y media. Sobre las fotos, el cheque por valor de 150.000 francos franceses que Lindbergh don a la Caja de Socorro de la Aeronutica tras recibir el premio de 25.000 dlares por su hazaa.

Al finalizar la Primera Guerra Mundial, el Atlntico supona an una distancia infranqueable para la aviacin. Americanos e ingleses rivalizaron encarnizadamente por ser los primeros en salvar esa extensin que impeda la comunicacin rpida entre Europa y Amrica. Los ingleses Alcoock y Brown fueron los primeros en saltar, empleando un avin terrestre desprovisto de tren de aterrizaje, desde Terranova a Irlanda. Era la primera victoria sobre el Atlntico Norte, a la que seguira la travesa area del Atlntico Sur realizada por el comandante Ramn Franco en 1926. Pero aqullas fueron hasta cierto punto victorias prematuras y azarosas. De hecho, las travesas ocenicas dependan abrumadoramente del rgimen meteorolgico y del escaso radio de accin de los hidroaviones. Una tras otra, hasta diez tripulaciones desapareceran en aguas atlnticas al intentar el salto sobre aviones terrestres. Estas desgraciadas tentativas, como suele suceder, no pasaran con nombres y

Tras el histrico vuelo en solitario y sin escalas Nueva Yorh-Pars, Charles Lindbergh estuvo mucho tiempo en primera pgina de los peridicos de todo el mundo, y all donde iba era agasajado como un hroe. Luego todava realizara otros vuelos espectaculares y probara con su habitual maestra numerosos prototipos de aviones. En la foto, Lindbergh aparece acompaado por Myron T. Herrick, embajador estadounidense en Pars, que le presenta a la multitud.

apellidos a los libros de historia, debiendo contentarse con servir de alimento excitante de la opinin pblica en las pginas de los peridicos de aquella poca posblica curada de espanto. Sin embargo, estos malogrados esfuerzos prepararon el camino a la definitiva victoria sobre los elementos con las rudimentarias ciencia y tecnologa aeronuticas de entonces. Como de costumbre, los hroes cados casi annimamente abrieron paso al hroe triunfante, un joven norteamericano llamado Charles A. Lindbergh, quien, el 12 de mayo de 1927, uni en un prodigioso vuelo de treinta y tres horas y media de duracin y sin escalas ambas orillas del Atlntico.

Hijo y nieto de polticos, con sangre sueca por parte de padre e inglesa, irlandesa y francesa por parte de madre, Charles Augustus Lindbergh naci en Detroit, Michigan, el 4 de febrero de 1902. Su infancia fue particularmen-

te viajera, como consecuencia de la carrera poltica de su padre, que en 1906 fue elegido representante en el Congreso por Minnesota, cargo que desempe durante diez aos. En la escuela, donde no lleg a destacar, sus inclinaciones fueron preferentemente cientficas y mecnicas. Tras graduarse en la escuela superior de Little Falls sigui un curso de ingeniera mecnica. Dos aos despus entr en la escuela de ingenieros de la Universidad de Wisconsin. Sus distracciones universitarias se redujeron, segn su testimonio, a los concursos de tiro con rifle y pistola y a viajar en motocicleta. Al finalizar la primera mitad de su segundo ao de universidad se matricul como aprendiz de aviador en la Nebraska Aircraft Corporation, no sin antes vencer una fuerte resistencia al proyecto por parte de sus padres. Diez das despus de su llegada hizo su primer vuelo como pasajero en un Lincoln Standard. Termin su curso sin poder pilotar un aparato, al carecer de fondos para prestar la fianza exigida, pero en cambio fue aceptado como mecnico y auxiliar por un piloto civil. Por aquel entonces muchos aviadores de la Primera Guerra se ganaban la vida alquilando sus servicios a pasajeros particulares que deseaban

volar. En 1922 un vuelo de cinco a diez minutos de duracin costaba alrededor de cinco dlares. Segn cmo anduviese la demanda, los pilotos que vivan del barnstorming a menudo se vean obligados a redondear sus ingresos saltando en paracadas o haciendo acrobacias sobre el aparato en pleno vuelo. Esta fue la escuela donde se forj Lindbergh, a quien muchos tienen por el mejor aviador de todos los tiempos. Mientras volaba como auxiliar aprendi a caminar sobre las alas del aeroplano, y una tarde de junio se lanz por primera vez desde una altura de 550 metros para hacer una exhibicin de salto con el doble paracadas de Harden. En abril de 1923, por quinientos dlares, se compr un Curts OX-5, aparato que durante la guerra haba sido conocido con el familiar nombre de Jennie y empleado en las escuelas de vuelo. Ahora poda por fin volar solo. Llevando una vida asctica sola dormir en aerdromos, granjas o en una hamaca que colgaba de las alas de su aparato se mantuvo vivo con un nico fin: el de seguir volando. Su buena estrella le permiti salir ileso de una serie completa de accidentes. El primero de los saltos aue se vio obligado a hacer a causa de

El xito de Lindbergh y el espectacular avance que la aviacin sufri en los aos finales de la dcada de los veinte eran contemplados por las fuerzas progresistas del mundo como un triunfo y una superacin desde arriba (en el aire no hay fronteras) de los nacionalismos egostas, causa de las guerras. La defensa que Lindbergh hizo, junto a otras personalidades, de los anarquistas Sacco y Vanzetti, injustamente ejecutados en Estados Unidos, aument an ms su popularidad entre los medios obreristas e intemacionalistas. El 18 de diciembre de 1927, ms de 100.000 mexicanos se manifestaron en las calles de su capital en honor de Calles, Morrow y Lindbergh y de la unidad de los pueblos, momento que recoge la fotografa.

Triunfal llegada en olor de multitudes c/e/Spirit of Saint Louis, tripulado por Lindbergh, al aeropuerto parisiense de Le Bourget el 21 de mayo de 1927. Atrs quedaban 5.800 kilmetros en solitario sobre el Atlntico y ms de 33 horas de heroico esfuerzo.

una emergencia constituy la primera ocasin en que un piloto sobrevivi a una colisin entre dos aeroplanos. Cuando emprendi el vuelo que le hara clebre contaba ya en su historial con cuatro abandonos de un avin en problemas: ningn otro aviador del pas haba hecho otro tanto. En 1919, un empresario hotelero de origen francs que haba hecho fortuna en Amrica, Raymond Orteig, ofreci un premio de veinticinco mil dlares a quien realizase por primera vez el vuelo directo, sin escalas, entre Nueva York y Pars. Lindbergh se sorprendi a s mis-

mo pensando en la posibilidad de conquistar aquel premio una noche de otoo de 1926, mientras volaba con el correo nocturno, ocupacin que acept despus de haber dejado los vuelos de alquiler y de haber obtenido el grado de subteniente en el cuerpo de reserva del servicio areo de Estados Unidos.

transocenico, Lindbergh lleg a la conclusin de que aqul deba tener un solo motor, estar construido con materiales ms ligeros de lo habitual (para poder llevar ms combustible) y ser capaz de transportar un gran peso (el del combustible necesario). En febrero de 1927, despus de haber encontrado patrocinadores para su proyecto, Lindbergh encarga la construccin de un modelo de avin desconocido hasta entonces. Equipado con un motor radial Wright Whirlwind J5C de 200 HP, aquel juguete plateado dispona de un sistema de refrigeracin por aire

e instrumentos de navegacin Pioneer, as como de una brjula de induccin terrestre. Mientras el personal de la Ryan Airlines de San Diego, California, trabajaba da y noche los siete das de la semana para dar forma a uno de los aeroplanos ms eficaces que han volado jams, Lindbergh se dedicaba a planear los detalles de la navegacin y a fijar el rumbo sobre los mapas que posea. Entre Nueva York y Pars traz un gran crculo, rectificando la ruta cada cien millas o, aproximadamente, cada hora. El peso de un segundo navegante, del cual haba decidido prescindir, equivala en combustible a unos 480 kilmetros de autonoma. La distancia total era de 5.800 kilmetros (la existente entre Terranova e Irlanda era tan slo la mitad), por lo que pensaba que, en condiciones normales, podra llegar a la costa europea con una desviacin mxima de 480 kilmetros de su rumbo y con gasolina suficiente para llegar a Pars. Entraba dentro de lo posible ir a parar a Escandinavia o Espaa, pero para esa eventualidad esperaba poder fijar su posicin observando la forma y altimetra de la costa. Irlanda es algo montaosa, en Inglaterra hay bastantes cerros y colinas en su extremo meridional, Francia tiene tierras bajas a lo largo de la costa y Espaa es montaosa. Con estos conocimientos pensaba arreglrselas. Para el caso de un amerizaje forzoso, contaba con que, tras las primeras horas de vuelo, habra ya en los tanques de combustible el aire suficiente para mantener a flote al aparato por algn tiempo. Para cuando ste fuese tragado por las olas, el piloto ya habra tenido tiempo de hinchar una balsa neumtica capaz de resistir el mal tiempo en alta mar. El resto del equipo de a bordo consista en dos lmparas elctricas de bolsillo, sendos ovillos de cuerda y cordel, un cuchillo de caza, cuatro bengalas rojas en tubos de caucho sellados, una caja impermeable de fsforos, una aguja grande, un bidn con cuatro litros de agua para una emergencia, otro de un litro para el consumo normal, una copa Armburst (para convertir por condensacin el vaho de la respiracin en agua potable), dos almohadillas neumticas, un serrucho de mano y cinco raciones de alimentos concentrados del ejrcito. Sesenta das despus de haber sido encargado, el Spirit o St Louis haca su primer vuelo de prueba. Los resultados superaron con creces las esperanzas ms optimistas. El aparato, de catorce metros de envergadura, despeg en poco ms de seis segundos, es decir, en cincuenta metros, llevando su carga completa y cerca de 180 kilogramos adicionales en los tanques de gasolina. La velocidad mxima alcanz

El perodo de entreguerras 1919-1939 (quiz sera mejor adelantar esta ltima fecha a 1936, a la Guerra Civil espaola, donde la aviacin alemana, que apoyaba al bando nacionalista, prob aparatos y tcnicas ultramodernas de guerra area) es considerado por los historiadores de la aeronutica como una etapa de conquista y emulacin, de competicin mitad deportiva mitad comercial, que estuvo plagada de pilotos arriesgados, ingenieros creativos y hombres de negocios emprendedores que hicieron avanzar el dominio humano del aire. Aparte de Lindbergh, destacan los nombres de los pilotos Byrd, Smith, Nelson, Wade, Gatty, Hemdon, Pangbom y Posf, todos ellos norteamericanos; franceses como Bellontes, Costes y Le Brix; britnicos como Alcook y Brown; alemanes como Neuhenhoffer y Wendel; italianos como Balbo, Bemardi y Pezzi; portugueses como Coutinho y Sacadura Cabral, y, por supuesto, espaoles como Ramn Franco (y sus compaeros, Ruiz de Alda, Duran y Rada), Juan de a Cierva, Gaarza, Loriga, Barbern, Collar, Iglesias, Jimnez, Llrente, Haya, Pombo y C. Rodrguez.

La felicidad del popular matrimonio Lindbergh se vio truncada el 1 de marzo de 1932 por el secuestro de su pequeno hijo Charles, quiza el mas sonado del sigh. A pesar de que sus padres pagaron un fuerte rescate, el pequeno no volvi6 a aparecer con vida, y se supone que su cadaver /tie el encontrado el 12 de mayo del mismo ano en las proximidades de su casa. En la foto de la izquierda, Lindbergh, en el centro, sin sombrero, saliendo del dep6sito de cadaveres de Trenton, donde reconoci6 el cuerpo ya en estado de putrefaccidn de su hijo. En la foto del centro, periodistas y camaras recogen las declaraciones de William Allen (negro) y Orville Wilson (bianco), a la izquierda, los primeros en descubrir el cadaver que se atribuy6 al pequeno secuestrado, que fue incinerado al dfa siguiente.

los 209 kildmetros por hora, y el aparato ascendfa con la mayor rapidez y facilidad. El motor de nueve cilindros habia sido disenado para trabajar durante nueve mil horas sin fallar, y Lindbergh calculaba que para la travesia serian suficientes cuarenta horas.

A las 7,52 de la manana del 20 de mayo de 1927, el Spirit of St. Louis se elevo desde el campo Roosevelt y enfi!6 hacia Long Island Sound a travel de la neblina matinal. A partir de Cabo Cod y hasta Nueva Escocia el buen tiempo le permitio volar muy bajo, a veces a s61o tres metres de los numerosos pesqueros que faenaban en aquellas aguas. La costa septentrional de Nueva Escocia, en cambio, estaba siendo azotada por nucleos tempestuosos, y entre Nueva Escocia y Terranova podian verse

numerosos tempanos de hielo flotando sobre el oceano. Cuando la oscuridad le envolvid, sobre el mar se extendi6 una ligera bruma a traves de la cual brillaban las moles de hielo. Luego la bruma se hizo tan espesa que tuvo que elevarse hasta casi tres mil metres, e incluso a aquella altura solo podian divisarse las estrellas que se hallaban en el cenit. Durante algunas horas el aparato corrio el peligro de cubrirse de cellisca mientras volaba en medio de la mas completa oscuridad. La aurora comenzd a la una de la madrugada, hora de Nueva York, cuando la temperatura habfa aumentado lo bastante para alejar el riesgo de la cellisca. El aparato segufa volando entre nubes, guiandose por medio de sus rudimentarios instrumentos de navegacion. Al ascender el sol, el mar se hizo visible por uno de los claros abiertos en la niebla. Segiin reinase esta o se hallase el cielo despejado, Lindbergh se vefa obligado a ascender o descender casi hasta el nivel de las

olas, con el fin de aprovechar esa capa de aire que hay pegada a la tierra o el mar y por la cual un aeroplane puede volar con menor esfuerzo que a mayores alturas. Cerca del agua, ademas, era mds fdcil averiguar la deriva causada por el viento, cuya velocidad y direcci6n aproximadas eran indicadas por la espuma que levantaba sobre las olas y que permanecia sobre 6stas el tiempo necesario para que el aviador se pudiese hacer una idea acerca de cual era su deriva. Durante todo el dia diviso algunas marsopas, perp ninguna embarcacidn. La primera serial de la proximidad de Europa se la dio precisamente un pesquero que navegaba al sur de su derrota. Poco despues divisaba una franja de tierra muy quebrada y semimontanosa. Reconoci6 el cabo Valentia y la bahia Dingle, en la punta sudoeste de Irlanda. Dos horas mas tarde cruzaba por encima del extremo meridional de Inglaterra, con sus pequenas y bien cuidadas

granjas rodeadas por cercas de matorrales y piedra. A continuaci6n cruzo el canal y, poco despues de sobrevolar Cherburgo, ya sobre el continente, se puso el sol, haciendo visibles las senates luminosas dispuestas en la ruta ae'rea Londres-Parfs. Poco antes de las diez de la noche (cinco de la tarde, hora de Nueva York) vio las luces de la capital francesa. Le extrand que Le Bourget estuviese tan cerca del nucleo urbano, pero cuando vio las carreteras atestadas de autom6viles sali6 de dudas y descendi6 para tomar tierra. La hazana habfa sido realizada. Ahora Lindbergh tenia ante si una tarea mucho ms ardua: la de hacer frente a la celebridad y responder de su triunfo ante diversos gobiernos e incontables auditories y multitudes de diferentes paises que le aclamaban como al hroe que tal vez no habia querido ser.

En primer piano, a la derecha, Bruno Hauptmann, carpintero neoyorquino en cuyo garaje se encontro parte del restate pagado pot Lindbergh para salvar a su hijo, charla con su abogado durante eljuiciopor asesinato que lo llevaria a la muerte en la carcel de Trenton el 3 de abril de 1936. En febrero de 1981 varies periodistas norteamericanos, investigando en los archives del FBI, descubrieron la ocultacidn de pruebas oficiales que cuestionaban la culpabilidad de Hauptmann y que no fueron presentadas al tribunal. Eran afios muy turbios y comiptos en la justicia estadounidense.

palabras mticas en la dura historia del movimiento obrero internacional, smbolo de resistencia a la opresin y canto a la solidaridad humana que ha inspirado libros, msica, canciones y pelculas. En su tiempo, millones de demcratas se movilizaron en todo el mundo para impedir el linchamiento de aquellos dos inmigrantes italianos que fueron llevados a la silla elctrica solamente por no ser ciudadanos honorables libres de toda sospecha, al gusto de los estadounidenses de la poca, despus de un

23 de agosto de 1927, al amanecer, dos anarquistas italianos, Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti, eran asesinados en la silla elctrica del penal de Charlestown, no lejos de Boston, la aristocrtica capital del Estado norteamericano de Massachusetts. Dos descargas de cinco mil voltios, ordenadas por el gobernador del Estado, el multimillonario Alvin

Fuller, dejaron la espantosa mueca de la muerte en las bocas de un zapatero y un vendedor ambulante de pescado, inocentes ambos, a quienes la justicia americana envi a la muerte no por sus hechos, sino por sus ideas. Siete aos de encarcelamiento humillante dibujaron la agona de aquellos dos hombres, smbolos de los trabajadores de piel blanca y cabello moreno que acudieron a Amrica soando con un paraso de libertad, y que no tardaron en contemplarla como templo del fanatismo, la intolerancia y la reaccin. La Amrica de a Independencia tena muy poco que ver con la que ellos sufrieron.

juicio que fue una completa farsa antijurdica. El pequeo Nicola Sacco (a la derecha de la foto) esposado y entraablemente unido al corpulento Bartolomeo Vanzetti, convertidos ambos en todo un smbolo, segn escribi este ltimo una hora antes de morir: Nuestras vidas no son nada. Tomis nuestras vidas, las vidas de un pobre zapatero y de un pobre vendedor de pescado, eso es todo!. Y su sangre reg el rbol de la libertad para que otros vivieran bajo su sombra.

Voces de libertad a favor de Sacco y Vanzetti se alzaron en todos los rincones del mundo, especialmente en el seno del movimiento obrero intemacionalista. En la foto, masiva manifestacin en el suburbio parisiense de Vincennes, convocada bajo el lema Salvad a dos inocentes, que recoge una de las pancartas. Pero Nicola y Bartolomeo fueron considerados por las gentes de orden que los juzgaron como peligrosos criminales desde el primer momento de su detencin. El panfleto anarquista que Nicola llevaba en el bolsillo cuando fue detenido y que se reproduce en la pgina 212 equivala ya a su sentencia de muerte. Pobres, emigrantes, anarquistas y encima insolentes.

Todo empez poco antes de las cuatro de la tarde del 15 de abril de 1920. Frederick Parmenter, pagador, y Alessandro Berardelli, escolta, de la fbrica de zapatos Rice Hutchins, trasladaban 15.776 dlares de la nmina de la compaa por una calle de la localidad de South Braintree, en el Estado de Massachusetts. El dinero era transportado en dos gruesas cajas con los sobres de los honorarios de todos los empleados de la fbrica. Dos pistoleros abrieron fuego de revlver contra Parmenter y Berardelli. Fueron seis disparos. Los asesinos huyeron. Transcurrieron veinte das. La polica del Estado tena las manos vacas, y su jefe, Steward, reciba continuas broncas del gobernador y de los honorables ciudadanos de Boston por la creciente criminalidad que Massachusetts sufra. El 5 de mayo de aquel mismo ao, Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti intentaron alquilar un automvil. Un nuevo atraco contra otra zapatera puso en guardia a la polica, que detuvo a un tal Mike Boda, italiano. Tras sus presumibles confesiones, a cambio de quin sabe qu precios o castigos, el jefe de polica Steward experimenta, segn sus propias palabras, la intuicin de mi vida y decide detener un tranva que circula no lejos de all, entre Bridgewater y Brockton. Nicola y Bartolomeo son detenidos con armas y propaganda anarquista encima. Estn asustados, los doce aos que ambos han pasado en Estados Unidos no les han servido para aprender suficientemente el ingls y sus testimonios son confusos. Lo niegan todo, atemorizados. Pero niegan hasta lo evidente, incluso lo que la polica s poda demostrar: que llevaban armas, que eran anarquistas y, para colmo, de nacionalidad italiana.

Italia era entonces la msera cantera de los gngsters que poblaban las calles del Chicago indmito, de Baltimore, de Nueva York, donde el inicio de los aos veinte distaba mucho del almbar con el que luego trascendieron, puertas afuera, para la posteridad. Miles de inmigrantes latinos, espaoles tambin, rusos, polacos y rumanos, llegaban en oleadas a la Amrica soada, cuyo poder comenzaba a despuntar tras aquella monstruosa guerra mundial que haba transformado Europa en un continente dolorido, a olvidar. La revolucin sovitica se haba convertido en la pauta a seguir por los obreros de todo el mundo, y los primigenios inmigrantes sajones, rubios y protestantes, establecidos en Amrica,

vean en los inmigrantes latinos, morenos y catlicos, un verdadero peligro que amenazaba quebrar la paz de Estados Unidos. All, los negros aportaban los brazos para el trabajo, y ellos, los bellos y rubios blancos que haban llegado antes, ponan la cabeza y el bolsillo abierto para recoger los frutos. La Italia de Calabria y Sicilia enviaba a sus mejores hijos a hacer fortuna a la Amrica del corrompido presidente Warren G. Harding, cuyo fiscal general, el cuquero luchador Mitchell Palmer, se dedicaba a acordonar barrios obreros, detener lderes sindicales, meterlos a la fuerza en barcos de carga y enviarlos a la recin nacida Unin Sovitica, sin importarle mucho si los deportados eran o no comunistas. La plaga roja lo justificaba todo. Amrica, la del centenar de millonarios y campeones, as lo exiga. En aquel clima de conflictividad social contra la miseria y la explotacin, el juicio contra Sacco y Vanzetti no poda tener un desenlace distinto del que tuvo. No importaba nada que gritaran su inocencia; ni que ms de cincuenta testigos no lograran ponerse de acuerdo sobre

si el nmero de asesinos de la fbrica de zapatos de South Braintree era el de cuatro, tres, dos o uno; ni que se llegara a or que los asesinos caminaban como italianos; ni que un testigo perdiera su trabajo tras asegurar que no reconoca a los acusados, para recuperar su empleo cuando decidi recordar que s, que el zapatero y el vendedor ambulante de pescado eran los autores de los disparos asesinos.

El juez Frederick Gunn Katzmann, procurador del distrito, disfrut ms que nunca durante aquella tragicomedia donde l mismo, descendiente en segunda generacin de emigrantes de Centroeuropa, se senta protagonista como enemigo personal de aquellos peligrosos rufianes italianos que amenazaban con su ruidosa presencia la estabilidad del reino del dlar. Katzmann se senta amparado por Mitchell Palmer, y lo importante para l no era la consecucin de pruebas irrefutables que demostraran que Sacco y Vanzetti fueron realmente los asesinos de Braintree, sino que ms bien se trataba de dar un escarmiento histrico a los latinos que llegaban a Norteamrica con una memoria quebradiza que les llevaba a olvidar no slo quines eran los que all mandaban, sino tambin que el acceso a la sagrada individualidad de los campeones, de los astros y de los millonarios no poda corresponder, en aquel momento, a los sucios, ruidosos e ignorantes italianos, siempre pobres, cargados de hijos y capaces hasta de cantar en medio del infortunio. Katzman logr su propsito. Ciento sesenta y siete testigos consiguieron lo deseado, y Sacco y Vanzetti fueron condenados a morir en la silla elctrica. El juez Webster Thayer, tendencioso desde el comienzo del juicio, sonrea ya tranquilo. Amrica acababa de librarse de otros dos indeseables. Sin embargo, la verdadera dimensin de aquellos hombres y de la monstruosidad que contra ellos quiso cometerse cobr a partir de entonces su verdadero alcance, al trascender el caso Sacco y Vanzetti sus lmites norteamericanos. La opinin pblica progresista de toda Europa, los movimientos y lderes obreros, los cientficos y los intelectuales del Viejo Continente, pero tambin las masas proletarias de la India, del Norte de frica y de las cuatro esquinas del mundo se echaron a las calles para exigir la liberacin de los dos anarquistas inocentes. En Francia, desde madame Curie hasta Anatole France; en Gran Bretaa, desde Bemard Shaw hasta las maduras sufragistas; en Espaa,

Anarquistas, rebeldes, criminales. La escoria de la sociedad, que adems se atreve a rebelarse, a sublevarse, a mirar de igual a igual a los patronos. Ni Dios ni amos, deca el revulsivo lema de los anarquistas puros de la poca. Y se agrupaban, organizaban a los trabajadores, montaban hueigas y sabotajes para obtener mejoras para las masas. No haba duda: eran los peores criminales para los ciudadanos bien pensantes que tenan muchos privilegios que perder. As pensaba el jefe de polica Steward; el multimillonario y gobernador de Massachusetts, Alvin Fuller; el fiscal del distrito, Katzmann; el Juez Thayer; los propios abogados Graham y Vahey, y, por supuesto, el fiscal general de Estados Unidos, Palmer, que orden desde Washington la caza de todos los anarquistas, Estado por Estado, ciudad por ciudad, empresa por empresa, casa por casa. En la ilustracin, el fiscal, el juez y el gobernador ante os fretros de sus peligrosos enemigos.

Bajo estas lneas, concentraciones obreras en los propios Estados Unidos para pedir la libertad de Sacco y Vanzetti cuyos rostros se intercalan entre ellas y oros anarcosindicalistas detenidos. Cuando la polica caz a los dos emigrantes italianos en un tranva encontraron un panfleto en el bolsillo del abrigo de Nicola Sacco, que deca as: Proletarios, habis combatido en todas las guerras, habis trabajado para todos los explotadores, habis errado por todos los pases. Habis recogido el fruto de vuestras penas y de vuestras victorias? Habis encontrado un rincn de la Tierra donde podis vivir y morir como seres humanos? Bartolomeo Vanzetti os hablar de estas cuestiones y de este tema: La lucha por la existencia. Entrada gratuita. Libertad de discusin. Traed a vuestras mujeres!. Esto bast para que los dos amigos anarquistas fueran acusados de asesinar al pagador y al escolta de una industria zapatera, suceso ocurrido veinte das antes.

desde Durruti hasta Ascaso; sin olvidar a Albert Einstein, al norteamericano as de la aviacin Charles Lindbergh y a los novelistas John Dos Passos o U. Sinclair; se convirtieron todos en una brasa viva de denuncia, materializada en miles de comits de defensa esparcidos por todo el mundo para lograr salvar a los dos anarquistas italianos. La batalla fue feroz, pero se perdi. Nicola Sacco, que haba sido aguador, jornalero, fundidor y zapatero, estaba casado con Rosina Zambelli y tena dos hijos, Dante e Ins, cuyo recuerdo contribuy a hacer ms dura su agona de siete aos en la crcel de Charlestown. Durante la Primera Guerra Mundial, fiel a sus convicciones pacifistas, haba huido a Mxico, para evitar ser movilizado y enviado al frente. Sacco sufri enormemente el cautiverio, como demuestran sus cartas escritas desde la crcel, modelo de grandeza de nimo y de profunda humanidad. Sin embargo, fue Bartolomeo Vanzetti, soltero vocacional, quien emple los siete aos que le quedaban hasta morir electrocutado como un verdadero camino de superacin y de vencimiento de obstculos cada vez ms atroces. Su fe en las convicciones anarquistas fue siempre extraordinaria, lo mismo que su lucidez a la hora de descubrir antes que nadie que el siste-

ma ultracapitalista norteamericano tena que asesinarles, tena que destruir su fuerza simblica si deseaba subsistir. Con gran aplicacin, este repartidor de carbn, lavacopas de tugurio, cortador de vidrios, albail y encerador, enemigo jurado de patrones y amos de todo pelaje, aprendi el ingls a la perfeccin y escribi admirablemente su proceso mental y su evolucin psquica hasta el umbral de la muerte. Vanzetti, que mantuvo una entereza inimaginable hasta su ltimo suspiro, defini al juez Webster Thayer como un santurrn completamente limitado, reaccionario hasta la ferocidad, sin escrpulos a la hora de condenarnos porque aprueba, en el fondo de sus entraas, el total exterminio de los anarquistas.

las huelgas proletarias en Nueva York, Chicago y Detroit, donde las condiciones de vida de los trabajadores industriales eran poco menos que miserables. De nada sirvi el hecho de que un portorriqueo, Celestino F. Madeiros, se confesara autor de la muerte de los dos desdichados empleados de la fbrica de zapatos de South Braintree, ni que negara cualquier implicacin de Sacco y Vanzetti en aquel crimen. Haban pasado cinco aos desde que los dos anarquistas italianos fueran detenidos y encarcelados, pero ni Thayer ni Katzmann quisieron considerar aquellos testimonios de Madeiros. Cuando la opinin pblica mundial amainara en sus denuncias, los dos latinos seran enviados a la silla elctrica. De nada serva el precedente de la ejecucin en 1886 de los lderes obreros de Chicago, protagonistas de la protesta para obtener la jornada laboral de ocho horas, que haba sido reconocida a principios de siglo por la Justicia americana como un error monstruoso: condenados por haber puesto una bomba, Spies, Parsons, Fisher y Engel eran inocentes. No hubo compasin. El gobernador de Massachusetts, Alvin Fuller, habra perdido nada menos que 200.000 votos, segn dijo l mismo, y no hubiera resultado reelegido por otro

mandato. Adems, el bolchevismo se habra consolidado en los Estados Unidos de Amrica y habra sido necesario poner en marcha otro Ku-Klux-Klan, en este caso para perseguir a los latinos rojos, con los riesgos que ello hubiera implicado. Con el deseo de atajar aquellos riesgos, la Justicia norteamericana envi a Nicola Sacco y a Bartolomeo Vanzetti aquella noche aciaga de agosto de 1927 a su cita con la silla elctrica. Dos bombillas mortecinas, que se apagaron en dos ocasiones en la puerta del penal de Charlestown cuando una mano asesina distrajo su energa para matar a dos hombres, anunciaron a los concentrados ante la prisin que todo haba terminado. Nada, ni siquiera el hipcrita reconocimiento de que aquello fue una injusticia por parte de la Justicia norteamericana cincuenta aos despus, en 1977, podr devolver la vida a aquellos dos luchadores que simbolizaron el destino dramtico de los trabajadores de tez morena en la mayor parte de Amrica. Pero su ejemplo s puede servir para demostrar que las ideas de solidaridad, de emancipacin y de libertad forman y formarn parte del rico patrimonio humano de los oprimidos.

Poltica internacional Ruptura de relaciones diplomticas entre Gran Bretaa y la Unin Sovitica. La representacin comercial sovitica en Londres es acusada de espionaje. En Viena es sofocado un levantamiento socialista de izquierdas. Muere el rey Femando de Rumania. Le sucede su nieto Miguel /, bajo un Consejo de Regencia. Celebracin del XV Congreso del Partido Comunista de la URSS. Len Trotski es expulsado del partido por desviacionismo. Jos Stalin concentra en su persona todos los poderes del Estado. Irak es reconocido como Estado independiente de Gran Bretaa, pero contina en rgimen de protectorado de esta nacin. Constitucin en Espaa de la Asamblea Nacional Consultiva, formada por diputados nombrados directamente por el gobierno. Firma de un tratado de amistad entre los gobiernos de Italia y Hungra. Fin del control militar aliado en Alemania. Los nacionalistas chinos seguidores de Chiang Kaishek rompen relaciones con los comunistas y forman gobierno en Nankn. Mustaf Kemal reelegido por unanimidad presidente de Turqua. Asesinato de Kevin O'Higgins, vicepresidente del gobierno de Irlanda. Economa Conferencia Econmica Mundial en Ginebra. Se pide la supresin de tarifas aduaneras proteccionistas. Ciencia y tecnologa El norteamericano Charles Lindbergh vuela en solitario y sin escalas de Nueva York a Pars en el monoplano Spirit of St. Louis. Hermann Joseph Muller logra la mutacin artificial de una clase de moscas por medio de la irradiacin con rayos Roentgen. Se celebra en Washington la primera Conferencia Mundial de Radiodifusin. Wemer Karl Heisenberg enuncia el principio de indeterminacin, de gran trascendencia fsica y filosfica. Descubrimiento de la televisin por J. Logie Baird. Robert Wilson, premio Nobel de Fsica.

Sucesos Ejecucin en Estados Unidos de Sacco y Vanzetti, dos emigrantes italianos anarquistas acusados de un doble asesinato, aunque las pruebas de su culpabilidad no eran concluientes. Deportes EL jugador ruso de ajedrez Alekhine se proclama campen mundial. Literatura Upton Sinclair: Petrleo. Gabriel Marcel: Diario metafsico. Emest Hemingway: Hombres sin mujeres. Bertolt Brecht: Sermones familiares. Elisabeth Bowen: El hotel. Hermann Hesse: El lobo estepario. Martin Heidegger: Ser y tiempo. Miguel de Unamuno: Romancero del destierro. Virginia Woolf: Al faro. Frangois Mauriac: Teresa Desqueyroux. P. Wyndham Lewis: Elmer Gantry. Se celebra el III Centenario de Gngora. En l nacer la denominada generacin del 27 de poetas espaoles. En Cuba aparece la revista Avance, que sealar una nueva etapa para la poesa de vanguardia. Cine Ced B. de Mille: Rey de reyes. El actor Al Jolson interpreta El cantor de jazz, primer filme comercial sonoro. La Academia de Arte Dramtico de Hollywood crea el Osear. Msica Igor Stravinski: Edipo rey. Emst Krenek: Jonny Spielt Auf. Dimitri Shostakovich: Sinfona n. 2. Maurice Ravel: Sonata para violn. Pintura y escultura Max Emst: El gran bosque. Giorgio de Chineo: Dos caballos. Daniel Vzquez Daz, decoracin al fresco del monasterio de Santa Mara de la Rbida. Rene Magritte: Las cmplices del mago. Paul Klee expone por primera vez en Pars. Yasuo Kuniyoshi: Autorretrato. Arquitectura Le Corbusier: Les Terrasses, Carches, Francia. Lugwid Mies van der Robe: Apartamentos Weissenhof, Stuttgart. Alvar Aalto: Biblioteca municipal, Viipuri. En Nueva York se construye el rascacielos ms alto del mundo.

Cuando un experimento triunfa y se obtienen resultados prcticos, todo son honores, remuneraciones, fama y olor de multitudes. Pero detrs de cada descubrimiento cientfico est una larga historia de incomprensiones y fracasos. Miles de horas de trabajo en el laboratorio a veces el azar, a veces las dos cosas van sentando poco a poco las bases para los grandes avances mdicos y tcnicos que, excepto los utilizados para las guerras, mejoran sustancialmente la vida de la humanidad. Pocos se acuerdan ahora de que la penicilina que Fleming y sus ayudantes descubrieron en 1928 tuvo que esperar doce aos hasta que los cientficos estadounidenses Florey y Chain terminaron la primitiva investigacin en 1939, tras su suspensin por falta de medios en 1929. Luego vendra su fabricacin industrial en 1940 y el premio Nobel en 1945. En la foto de la pgina anterior el ya anciano nombrado sir, Alexander Fleming, es paseado a hombros por alumnos de la universidad escocesa de Edimburgo. Pocos descubrimientos han mejorado tanto la vida del hombre moderno como el del milagroso hongo Penicillium notatum, que Fleming realiz en 1927 y estudi ardorosamente sin llegar a resultados concretos durante 1928 y 1929. Miles de veces el desordenado pero incansable bacterilogo britnico debi ver a travs del microscopio las colonias de hongos similares a las que aparecen en la microfotografa y su lucha feroz contra los microbios y las infecciones.

En el campo de la lucha contra la enfermedad, 1928 es una fecha fundamental merced a un hecho casi fortuito que aceler el descubrimiento de lo que el qumico alemn Paul Ehrlich denominaba bala mgica, y que en esta ocasin dio plenamente en el blanco, que no era otra cosa que el agente o agentes de la infeccin: la penicilina. El hecho semicasual se inscribe en el curso de las investigaciones que el bacterilogo ingls Alexander Fleming estaba realizando desde haca muchos aos en el Laboratorio de Inmunologa del hospital londinense de Saint Mary, dirigido de forma entre autoritaria y paternalista por el Dr. Wright. Fleming no era precisamente un modelo de orden, y sobre su mesa se amontonaban los frascos y las cajitas con los ms diversos cultivos, incluso aquellos de los que ya no se poda esperar normalmente nada nuevo. Pongan esto a un lado, podra ser til, era su frmula habitual. Esta mana conservadora, sumada a su despierta curiosidad mantenida alerta durante aos y aos, obedeca a un arraigado hbito de observacin de los detalles ms insignificantes en el comportamiento de los fenmenos naturales, un hbito que haba adquirido desde muy jo-

ven en el medio rural donde pas su niez y su primera juventud, all en su Escocia natal. Durante toda su vida practic este consejo que l sola dar a los dems: No despreciis nunca una experiencia o un acontecimiento que se sale de lo ordinario; en general, ser una falsa alarma, pero tambin puede resultar una verdad importante. Eso es precisamente lo que sucedi aquel da del mes de septiembre de 1928. Estaba en su pequeo laboratorio de Saint Mary comentando con el joven Melvin Pryce, hasta haca poco colaborador suyo, cmo haba tenido que repetir una serie de experimentos sobre colonias de estafilococos que Pryce haba dejado incompletos. Mientras hablaban, Fleming iba destapando algunos cultivos y comprobando que algunas gelosas estaban contaminadas de moho. Era normal: En cuanto se abre una caja de cultivo empiezan las preocupaciones; caen cosas del aire. De repente exclam: That is funny (Esto es curioso). En torno al moho que cubra uno de los cultivos se haban disuelto las colonias de estafilococos y se haban convertido en una especie de gotas de roco: alguna bala mgica haba matado aquellos estafilococos. Nadie prest demasiada importancia a un fenmeno que, al parecer, no era ninguna nove-

dad. Y quiz hubiera seguido siendo algo perfectamente natural si Fleming no se hubiera empeado en llegar hasta el final en el estudio de aquel curioso fenmeno de antibiosis. Haba que profundizar, porque, como l mismo dice, las esporas no se pusieron en pie encima de la gelosa para decirme: Oiga, nosotras producimos una sustancia antibitica.

Mientras Fleming se sumerge en su lucha solitaria por el anlisis del comportamiento de lo que ya desde el principio l llam penicilina, vamos a hacer un poco de historia, ya que su hazaa se inscribe tambin en el curso general de las investigaciones que hasta entonces se haban realizado en el campo de la inmunologa, de la antisepsia, de la bacteriologa y de la antibiosis. Desde el ltimo tercio del siglo XIX se haba observado el antagonismo entre las bacterias o microbios y los hongos o mohos. Y en ese sentido se iniciaron varias vas de investigacin que sucesivamente se iban abandonando, porque siempre se llegaba a la conclusin de que los mohos y hongos que atacaban a las bacterias y microbios daaban tanto a los nocivos como a los innocuos, es decir, destruan los tejidos del organismo humano. Se trataba de la lucha y destruccin entre seres vivos; por eso se llam antibiosis a este fenmeno, en contraposicin a la simbiosis o convivencia entre seres vivos que se complementan. Se senta la necesidad de cerrar el paso a las infecciones y se luchaba por conseguirlo, pero los experimentos se iban abandonando uno tras otro, aun cuando se observ en algunos casos que la inoculacin de grmenes patgenos como en el caso del ntrax era neutralizada mediante la inoculacin a la vez de bacterias corrientes en el lquido en el que est suspendida la bacteria nociva. Este fenmeno ya lo haban observado Lister y Pasteur. Sin embargo, hay cierta lgica en el abandono de esas investigaciones. Se haba llegado a dos conclusiones perfectamente comprobadas: la antibiosis era una realidad por cuanto unos seres vivos destruan a otros seres vivos; por otro lado, se haba llegado a la neutralizacin de los efectos nocivos cuando la patogenia era provocada artificial y simultneamente a la inoculacin de bacterias normales. Pero al final siempre se tropezaba con la barrera al parecer insalvable de la accin indiscriminada del fenmeno antibitico: como ya se ha dicho, los hongos y los mohos destruan indistintamente las bacterias nocivas y las normales. De ah

que la mayora de los investigadores se aferraran a la idea de que la nica teraputica posible era la inmunologa, es decir, una guerra a la defensiva contra los estragos de la infeccin. Esta idea era compartida casi hasta el fanatismo por el mismo Wright, director del laboratorio de Saint Mary, a cuyo equipo perteneca Fleming. No obstante, siempre hubo alguien que no se resignaba a una desalentadora guerra a la defensiva y que emprenda algn espordico ataque al enemigo pblico nmero uno; de cuando en cuando se ganaba alguna batalla. Tal es el caso de Paul Ehrlich, cuyo gran mrito radica en haberse dado cuenta, tras una larga serie de observaciones, de que existen armas especficas contra grmenes especficos, lo que l llama balas o proyectiles mgicos, con la misin concreta de destruir los objetivos a ellas encomendados. Vena a completarse as la segunda parte del espectacular avance de la medicina de las ltimas dcadas: poco a poco se haba conseguido localizar a los agentes patgenos de determinadas enfermedades que afectaban a rganos o sistemas concretos del

Bajo estas lneas, fotografa de Alexander Fleming, tomada en 1951, cuando el cientfico contaba 69 aos, es decir cuatro antes de su muerte. La mayor parte del trabajo investigador del pionero y descubridor de la penicilina est excelentemente resumido por l mismo en su libro: La penicilina y sus aplicaciones prcticas.

cuerpo animal, y poco a poco se iban encontrando tambin frmacos activos contra enfermedades concretas. Un ejemplo especialmente significativo en este sentido fue la arsfenamina del propio Ehrlich, ms conocida como Salvarsn o 606, contra la sfilis. Durante la Primera Guerra Mundial, el equipo de Wright se traslad a Boulogne; all se mont un laboratorio y un dispensario al- que eran evacuados los heridos, la mayora de los cuales moran irremisiblemente a causa de una infeccin generalizada que haba invadido el sistema circulatorio. Aquella sensacin de impotencia fue el gran acicate que impuls a Fleming a la bsqueda de un remedio contra las infecciones generalizadas, contra las cuales no era vlido el Salvarsn.

Alexander Fleming es recibido con flores al pie del avin, tras su llegada a Madrid en visita acadmica. Nombrado doctor honoris causa por la Universidad de a capital de Espaa, Fleming es una de las personalidades . que ms estatuas tuvo levantadas en vida, como reconocimiento pblico de los millones de hombres a los que su descubrimiento libr de la muerte. Y Espaa fue un pas pionero en este sentido. Algunos toreros ponan a Fleming al lado de las estampas de la Virgen antes de bajar a la arena. La penicilina libr a muchos de la gangrena.

Es exacto decir que el descubrimiento de la penicilina fue un hecho semicasual, no precisamente casual, como ya se ha apuntado. Tambin hay que reconocer que Fleming no parta de la nada. Por un lado, estaba al corriente de cuanto hasta entonces se haba hecho en el campo de la lucha contra determinados agentes patgenos de enfermedades especficas, y, por otro lado, trabajaba formando parte de un equipo de investigadores. Empleando una expresin muy en consonancia con las circunstancias, podramos decir que trabajaba inmerso en un buen caldo de cultivo. En 1922 haba sido testigo de un fenmeno extrao que le llam poderosamente la atencin: un buen da se encontraba, como siempre, rodeado de bac-

terias diseminadas en multitud de frascos, cajas y probetas; aprovechando la circunstancia de que se hallaba resfriado, deposit un poco de mucosidad en uno de los cultivos; casi instantneamente comenzaron a disolverse los microbios que estaban en contacto con la mucosidad. Posteriormente descubri que ese mismo poder de destruir las bacterias lo tenan tambin las lgrimas y la saliva. La circunstancia de tratarse de secreciones del propio organismo le llev a la conclusin de que se trataba de defensas naturales del organismo humano. A la sustancia que produce ese efecto bactericida la llam lisozima, por su similitud con las enzimas y porque Usaba o disolva las bacterias en cuestin. La lisozima que contienen los leucocitos es la causa de su capacidad bactericida o fagocitosis. En los comienzos de la humanidad, esa capacidad fagocitaria fue la gran arma con que la naturaleza equip al organismo humano para su defensa contra los grmenes patgenos. Con el tiempo, algunos de esos grmenes se hicieron resistentes y fueron capaces de vencer, a su vez, la resistencia de otras defensas naturales. Por otra parte, el complejo defensivo del organismo humano no se limita a la accin de los leucocitos, y la lisozima se encuentra repartida por todo l, producida y distribuida entre otros rganos por las diferentes mucosas. Se encuentra tambin en mltiples cuerpos y sustancias fuera del organismo humano, especialmente en la clara de huevo. El indudable inters del descubrimiento o de la observacin, como Fleming prefera llamarla le impuls a proseguir sus investigaciones.

En las fotografas, dos momentos de la ceremonia acadmica de investidura como doctor honoris causa a Alexander Fleming, en la Universidad Complutense de Madrid. Arriba, el prestigioso cientfico escocs es aplaudido al final de su discurso; abajo, momento de la imposicin de la toga acadmica. Casado en 1953 con Amalia Coutsouris, bacteriloga, de nacionalidad griega, sta considera a Espaa como un pas amigo y entraable donde se han levantado miles de estatuas a la memoria de mi marido. Me llena de alegra saber que en el cntrico paseo de las Ramblas, de Barcelona, a su estatua nunca le faltan ores frescas, colocadas all por las parejas de recin casados.

Sin embargo, la escasa atencin que mereci por parte de los especialistas y las dificultades que encontr para experimentar terminaron por arrinconar, al menos momentneamente, aquel hallazgo. En poca ms reciente, sin embargo, se han intensificado los estudios sobre la lisozima, la cual ha adquirido una enorme importancia en microbiologa, con frecuentes aplicaciones en batteriologa, en medicina y en la industria alimentaria. A pesar del aparente fracaso de sus hallazgos sobre la lisozima por falta de apoyo, al menos moral, de quienes ms interesados deban estar en proseguir las investigaciones y las aplicaciones teraputicas dentro de su programa de lucha contra las infecciones, Fleming continu inmerso en la observacin de sus cultivos, atento a cualquier fenmeno extrao que pudiera producirse. As es como surgi el hecho singular que, en 1928, llev al descubrimiento de la

penicilina. Y volvi a repetirse la misma situacin: slo Fleming, con algn colaborador muy inmediato, estaba convencido de la importancia de su hallazgo; la imposibilidad tcnica de aislar y producir masivamente la penicilina limitaba la eficacia antisptica y bactericida del tratamiento, no obstante haberse hecho algunas comprobaciones que mostraban cientficamente sus resultados positivos. El resultado final fue de lo ms desalentador y tremendamente paradjico. Fleming prepar un informe en el que, entre otras cosas, haca las siguientes afirmaciones: Un cierto tipo de penicillium produce, en cultivo, una potente sustancia antibacteriana... La penicilina, incluso en dosis enormes, no es ni txica ni irritante para los animales... Se sugiere que puede ser un antisptico eficaz para aplicaciones o inyecciones en zonas afectadas por microbios sensibles a la penicilina.

Haba escrito la palabra fatdica: antisptico. La postura generalizada entre los componentes del equipo dirigido por Wright era contraria a toda investigacin o, al menos, a todo intento de comprometerse por el camino de los antispticos; el mismo Fleming haba abandonado sus estudios sobre el mercurocromo. Se tena el convencimiento de que los antispticos eran ms nocivos que beneficiosos porque, como se ha dicho ms arriba, su actividad bactericida era indiscriminada y lo mismo atacaban a los grmenes patgenos que a las clulas sanas. En el laboratorio del hospital Saint Mary la consigna era sta: intensificar la lucha contra la infeccin fortaleciendo las defensas naturales por medio de la vacunacin y catalogar a los antispticos entre los enemigos de la salud.

Alexander Fleming fue un ejemplo de toda una vida dedicada a la investigacin mdico-cientfica. Muchas horas de trabajo pasadas en el laboratorio, entre microscopios, vasos, probetas, serpentines y otros utensilios como los que aparecen abajo, en la fotografa. Entre sus colaboradores, Fleming escogi tambin a su ltima esposa, una bacteriloga griega que estudiaba en Gran Bretaa con una beca de investigacin.

Aunque respetuoso con las normas establecidas por Wright, Fleming no comparta esos criterios y estaba convencido de la capital importancia de su doble descubrimiento: la lisozima y la penicilina. Por qu, entonces, interrumpi sus trabajos? Porque no pudo superar la gran barrera que le impeda aislar el elemento bactericida: la falta de suficiente ayuda qumica. Mientras llegaba el momento propicio, Fleming archiv su cultivo. En Alemania, entretanto, el jefe del laboratorio de patologa de la I. G. Farbenindustrie, Gerhard Domagk, que contaba con una magnfica infraestructura qumica, descubri en 1935 un colorante de tono rojo, el prontosil, que destrua las bacterias de estreptococos. El valor bactericida del prontosil se deba a la sulfanilamida, un compuesto resultante de la descomposicin del colorante en el cuerpo. En la prctica, el prontosil no siem-

pre produjo efectos beneficiosos, pero tuvo el gran mrito adicional de reactualizar las casi olvidadas drogas antibacterianas, partiendo del razonamiento de que, en lugar de subestimarlas por lo que no llegaban a conseguir, por lo que podramos llamar las contraindicaciones, lo que proceda era salir al paso de esas deficiencias, limitarlas, anularlas. En esa lnea se sita, por ejemplo, el esfuerzo realizado por un grupo de investigadores franceses del Instituto Pasteur, quienes, tras la identificacin del elemento bactericida del prontosil, la sulfanilamida, prosiguieron sus estudios, a los que se sumaron otros muchos grupos y laboratorios, en busca de otras sulfamidas como la sulfapiridina, la sulfadiazina, etc., hasta llegar a una cifra de varios millares, de las que quedaron seleccionadas por natural decantacin unas pocas decenas, algunas de las cua-

les se siguen utilizando en nuestros das con resultados positivos en determinadas situaciones y usos especficos. Dentro de ese proceso de reactualizacin de las drogas bactericidas se sita igualmente la penicilina, que Fleming haba dejado un tanto marginada en 1929 en espera de tiempos mejores en los que la qumica viniera a echar una mano a la microbiologa. Al filo de este irreversible proceso hacia adelante, con todos los altibajos provocados por las dificultades tcnicas o por la toma de posiciones tericas ms o menos racionales, podemos establecer as la verdadera situacin de la lucha contra las infecciones al final de la dcada de los treinta. Entre la simple inmunizacin producida por las vacunas y la accin bactericida directa de la penicilina se sita la capacidad profilctica intermedia de las sulfamidas, cuya funcin es bsicamente bacteriosttica. Esto quiere decir que la sulfamida detiene la multiplicacin de los microbios patgenos, lo que posibilita, entre otros fenmenos, la accin fagocitaria de los leucocitos. En otras palabras: la sulfamida debilita al enemigo para que las defensas naturales del organismo, como la lisozima, puedan ganarle la batalla, una batalla en la que el gran protagonista sera justamente la penicilina en el preciso momento en que el mundo se estaba embarcando en la aventura de montar esa gran fbrica de muertes que fue la Segunda Guerra Mundial.

Por la misma fecha en que Domagk consegua aislar y sintetizar el prontosil y se iniciaba la carrera de las sulfamidas, un profesor de Patologa en la Universidad de Oxford, el australiano Howard Florey, se interesaba por la lisozima y recababa la colaboracin del bioqumico alemn, de origen judo, refugiado en Inglaterra, Ernst Chain, con el fin de emprender una investigacin sistemtica de las propiedades qumicas y biolgicas de las sustancias antibacterianas producidas por bacterias y hongos. Esta vez, la conjuncin de un microbilogo y de un bioqumico, una situacin ideal con la que no haba contado Fleming, iba a conseguir en relativamente poco tiempo unos resultados que l intua, pero que no poda alcanzar. Como punto de partida se interesaron por la lisozima; despus leyeron los informes de Fleming sobre la penicilina y se lanzaron a la ruda tarea de aislar una cantidad, poco ms que una muestra al principio, con la que poder realizar los primeros ensayos. Por fortuna encontraron en Oxford un cultivo de penicillium notatum, el

En la fotografa, monumento a Alexander Fleming erigido por los toreros espaoles junto a la plaza de toros de Las Ventas de Madrid. Su viuda, Amalia Heming, comentaba as en la prensa su relacin con la fiesta de los toros: En una ocasin un torero en Barcelona me anunci que iba a brindarme un toro, al que en mi honor cortara las dos orejas y el rabo. A mime aterra que los seres humanos se pongan en peligro, como los toreros, y amo a los animales. Cog el primer avin y hu de la ciudad para no tener que asistir a la corrida.

Alexander Fleming se cas el 9 de abril de 1953, a los 71 aos de edad, con Amalia Coutsours, mdica bacteriloga griega y colaboradora suya, de 40 aos. La ceremonia se celebr en Londres, momento que recoge la fotografa.

hongo causante del fenmeno y que proceda del laboratorio de Fleming, a quien, por cierto, no conocan ni Florey ni Chain; es ms, ni siquiera saban si estaba todava vivo. A finales de 1939 ya haban conseguido aislar y depurar la penicilina; el resultado del proceso fue un polvo de tonalidad amarilla con una consistencia similar al almidn: era sal de bario. El grado de depuracin y concentracin al-

canzado haca que el principio activo del nuevo preparado conservara su eficacia aun diluido en muchos millones de unidades y siempre muy superior a la de las sulfamidas. Se haba cumplido as la primera parte de la profeca hecha por Fleming en 1937: Algn da se encontrar la forma de aislar el elemento activo y de producirlo en gran escala. Entonces lo veremos utilizado corrientemente contra las enfermedades originadas por organismos a quienes, como yo s, destruye. Estaba comprobada la virtud curativa de la penicilina, pero, como sucede siempre en cualquier nuevo frmaco, era imprescindible comprobar, adems, sus posibles efectos secundarios nocivos, su posible toxicidad, sus contraindicaciones. Esta eventualidad qued descartada al cabo de una serie de experimentos con ratones. El primer ensayo se limit a comprobar la no toxicidad de la penicilina. La prueba fue enteramente satisfactoria. Testigo excepcional, invitado expresamente por Chain, de esta primera prueba fue el eminente cirujano espaol Josep Trueta, que trabajaba por entonces en Oxford; y fue precisamente su joven colaborador ingls, John Barnes, quien inyect al ratn. Gradualmente se fueron aumentando las dosis de penicilina inyectada. Una vez comprobada la no toxicidad de la penicilina, se procedi a comprobar su virtud curativa. Se inyectaron dosis masivas de grmenes de estreptococos a 50 ratones, a 25 de los cuales se les inyect a continuacin una dosis de penicilina; de estos 25 se salvaron todos menos uno; los otros 25 murieron al cabo de diecisis horas.

Florey y Chain hicieron pblicos los resultados de sus experimentos en la revista profesional The Lancet. As fue como Fleming se enter de que alguien ms afortunado que l estaba haciendo realidad sus sueos. Aqul fue uno de los das ms felices de su vida. Se establece ahora una estrecha colaboracin entre Fleming y el equipo de Oxford y, en medio de una esperanzada expectacin, se procede al empleo de la penicilina en un ser humano. No era fcil, en ningn sentido, dar el salto del ratn al hombre. Se necesitaban cierta dosis de audacia para arriesgarse a dar ese salto, pero alguna vez tena que ser; estaba comprobada la no toxicidad y la accin profilctica de la penicilina y, adems, el caso que se presentaba era absolutamente desesperado: un polica de Oxford se estaba muriendo de septicemia y se le consideraba ya irremisiblemente muerto a consecuencia de una infeccin generalizada que

estaba ya invadiendo los pulmones y que haba resistido a un tratamiento con sulfamidas. Se daba, por otro lado, la circunstancia de que el agente causante de la enfermedad, el staphylococus aureus, era vulnerable a la penicilina. El 12 de febrero de 1941 se le inyectaron al enfermo doscientos miligramos de penicilina y cada tres horas se le administraban dosis de cien miligramos, con lo que se consigui frenar el proceso infeccioso, y el enfermo experiment una espectacular mejora. Pero se produce la gran tragedia, la desesperante situacin de impotencia: no queda ms penicilina, las cantidades mnimas que se recuperan procesando la orina del enfermo no son suficientes para seguir el tratamiento al mismo ritmo, y mientras llega el fruto de las nuevas cosechas de cultivos, los microbios reaccionan y el polica muere el 15 de marzo siguiente. La eficacia de la penicilina estaba demostrada, y estaba tambin resuelto el problema tcnico de su obtencin. Ahora era slo cuestin de producirla masivamente. Pero ah radicaba la gran dificultad. En 1941 la guerra estaba en su perodo lgido, e Inglaterra, toda su capacidad industrial, estaba absorbida por otras necesidades ms urgentes. El equipo de Oxford busc la solucin en Estados Unidos. En efecto, varios de sus miembros se trasladaron a Amrica y, tras una serie de gestiones, lograron establecer contacto y colaboracin con el Departamento de Agricultura de Peora, en Illinois. A pesar de no dedicarse a investigaciones orientadas especficamente hacia la medicina, ofreca las mximas condiciones tcnicas por cuanto su especialidad era la fermentacin, un proceso que tiene a los hongos como base. Al principio, la produccin de penicilina partiendo del penicillium notatum fue muy lenta. La suerte vino una vez ms a echar una mano a la ciencia: en un meln enmohecido localizado en un mercado de Peoria se descubri una variedad de penicillium mucho ms activa que la que se estaba empleando hasta entonces. A partir de aqu, la produccin, en la que se especializaron varias compaas farmacuticas, fue progresivamente en aumento, y al trmino .de la Segunda Guerra Mundial la cantidad de penicilina fabricada era suficiente para tratar a todos los soldados heridos en los campos de batalla. Precisamente, y por triste que sea reconocerlo as, el horroroso panorama de la guerra y sus secuelas fue el gran motor que impuls las investigaciones y las tcnicas conducentes a liberar al hombre de uno de sus grandes enemigos: las enfermedades infecciosas.

ANDREWS, G. W. S., y MILLER, J.: Penicillin and other Anti- llamada penicilina biotics, Todd-Publishings Group. Londres, 1949. COPE, Z.: The history of St. Mary's Hospital Medical Scoo/, Heinemann. Londres, 1954. FLOREY, H. y otros: Antibiotics, Oxford Medical Publications. Oxford, 1949. LUDOVICI, L. J.: Fleming discoverer of Penicillin, Andrews Amalia Coutsours, ms conocida por Amalia Dakers Ltd. Londres, 1952. MAUROIS, A.: La vida de sir Alexander Fleming, Plaza Fleming, naci en Constantinopla (Turqua) de Janes. Barcelona, 1967. padres griegos, obligados a exiliarse de su pas por sus ideas democrticas. Militante socialista desde su juventud, y pacifista y feminista desde siempre, fue encarcelada bajo la ocupacin nazi de Grecia y procesada y exiliada durante la llamada dictadura de los coroneles, a finales de la dcada de los sesenta. Actualmente es diputada por el Partido Socialista helnico (PASOK) y jefa de la delegacin de su pas ante el Consejo de Europa. A sus 71 aos sigue siendo una mujer activa, llena a la vez de fortaleza y dulzura. De su relacin con el descubridor de la penicilina dice: Fue una historia de amor entre un cientfico britnico muy reservado y una chica griega muy extrovertida. Para m, Alexander era risueo, joven, era la paz, la armona. Creo que no podr nunca encontrar otro hombre que iguale o mejore a Fleming.

tar los nuevos ideales que sustentan a las sociedades surgidas de a revolucin industrial. Arte caro, arte aristocrtico, arte conmemorativo y, por tanto, arte formalista, vaco, artificio que se repite y se imita. En este museo de formas muertas, Rodin irrumpe como un poseso e insufla a la escultura movimiento, vida y pasin: la puerta para la vanguardia revolucionaria de los primeros aos del siglo XX est abierta, muchos artistas pasarn por ella. Francisco Calvo Serraller, profesor, escritor y crtico de arte, es el autor de este artculo.

En la pgina opuesta, una de las mltiples esculturas de El beso, una de las preferidas del francs Auguste Rodin y que se conserva en la Tate Gallen/ de Londres. Abajo, una de las obras de la exposicin de Henry Moore celebrada en el Palacio de Velzquez y en el Palacio de Cristal, sitos en el madrileo parque de El Retiro.

Afectada como el resto de las artes por el cambio revolucionario que aporta la vanguardia histrica a comienzos del siglo XX, se puede afirmar, no obstante, que la crisis de la escultura fue ms honda y desconcertante. Es cierto que ninguna forma de expresin artstica tradicional dej de sufrir la misma revisin radical de sus principios entre el ltimo tercio del XIX y el primero del XX, pero tambin que la escultura, a diferencia de las dems, arrastraba el problema de falta de identidad desde mucho ms atrs. En su critica al Saln de 1846, Baudelaire, por ejemplo, escribe un elocuente captulo titulado Por qu la escultura es aburrida, en el que acusa a este arte milenario de ser brutal y positivo como la naturaleza y, por tanto, de arte poco evolucionado, tosco e incapaz de imponer sus propias leyes al espectador. Arte, por lo dems, de carcter meramente complementario y dependiente, segn los casos, de la arquitectura o de la pintura, la escultura contina Baudelaire ha perdido su justificacin histrica en la poca contempornea y decae irremisiblemente en medio del falso dilema de fabricar pastiches inspirados en el pasado o de tratar de recobrar, insuflada con la arrogancia de lo monumental, su viejo papel divino, lo que la ha llevado fatalmente, cual dolo de piedra, a obligaros a pensar en cosas que no son de este mundo, justo lo que el gran poeta francs calificaba como antimoderno. Inspirado quiz en el razonamiento de Baudelaire, el pensador y crtico espaol Eugenio D'Ors resumi grficamente la situacin afirmando, por su parte, que en escultura lo que no es un dios, es un cachivache, sentencia contundente y premonitoria de la situacin de la plstica actual, que parece dividida, en medio de la sociedad secularizada del crepsculo de los dioses, entre el diseo industrial, el pequeo bibelot serializado, o la despersonalizada investigacin de estructuras formales. De manera que, como vamos viendo, la transformacin de la escultura contempornea no se limita slo a un cambio de contenidos por ejemplo, la desaparicin de la figura humana como centro privilegiado de inspiracin plstica o incluso, ms tarde, el paso dado hacia lo abstracto, ni tampoco al empleo de nuevos materiales industriales, sino que engloba campos mucho ms amplios y complejos, que ponen en cuestin hasta su propia identidad en la sociedad moderna. En este sentido, entre las varias razones a las que cabe apelar para explicar la crisis histrica de la escultura, hay una fundamental: la progresiva invalidez

obras escultricas de Rodin En la ilustracin, otra de las que se conserva en la Tate Gallen/ de Londres y que representa a San Juan Bautista. El francs Auguste Rodin (Pars 1840-Meudon 1917) tuvo que acometer en solitario a renovacin total de los cnones artsticos acadmicos (que por supuesto conoca a la perfeccin), constituyendo su obra una innovacin en el campo de la escultura, similar a la realizada colectivamente por los impresionistas en la pintura. La escultura volvi con l a ser totalmente independiente, y pocos artistas han sabido captar la vida, la emocin, los sentimientos y plasmarlos en piedra o en bronce de tal forma que siempre impresionan, nunca dejan indiferente al espectador.

de su tradicional identificacin con lo monumental, tanto si representa un ideal colectivo religioso, como si lo hace, desde el Renacimiento, con cualquier otro de carcter civil. En cualquier caso, la escultura fue ab origine un arte netamente aristocrtico, cuyos argumentos de nobleza, segn la vieja doctrina del parangn o comparacin entre el valor de las artes, arrancaban de su propia prctica material: el alto precio econmico de los materiales que usaba y la cantidad enorme de trabajo que haba que emplear para extraer de ellos, dada su dureza, la forma apetecida. Con la prdida de los ideales heroicos colectivos que hacan posible la financiacin de esta descomunal empresa plstica, tal como ocurre con el advenimiento de la sociedad democrtica industrial, es lgico, pues, que la escultura anduviera sobrevivindose en perpetua reconsideracin de su identidad. En realidad, surgi el problema ante la progresiva ausencia de una funcin: nuestra sociedad contempornea ha sabido revestir de una carga simblica, equiparable a la de las antiguas catedrales, a toda una nueva serie tipolgica de nuevos edificios civiles de carcter monumental, pero qu alternativa poda obtenerse de la antropomrfica escultura tradicional para una sociedad en la que las gestas individuales carecen ya de una significacin social ejemplar con permanente valor aglutinante? Para decirlo de una vez: los vertiginosos cambios sociales del mundo moderno hacen invia-

ble toda inversin en monumentos que representen hroes o ideales demasiado concretos, cuya supervivencia, sometida al acelerado vaivn de los tiempos, nace comprometida a plazo fijo y, por tanto, resulta definitivamente aleatoria, efmera.

Pero no todo tiene que ver con la falta de un apoyo social para explicar la crisis de identidad de la escultura contempornea. Respecto a los materiales y su tratamiento, nos encontramos ya desde la poca renacentista con una divisin entre talladores, que trabajan la piedra y actan desbastando el bloque hasta obtener la forma apetecida que habita potencialmente en su interior, y modeladores, que la configuran mediante materiales blandos. Esta divisin por materiales no slo condiciona la tcnica y el mtodo de trabajo, sino tambin el tipo de escultura: de carcter ms volumtrico y abstracto, en el caso de la talla; ms pictoricista, expresiva y ligada a lo fugaz, en el caso del modelado. Pues bien, estos caminos divergentes, que, como he sealado, estn presentes desde el Renacimiento, agravan sus diferencias entre

Sobre estas lneas, retrato de Auguste Rodin, verdadero padre de la escultura moderna. A a izquierda, El pensador, una de las obras del gran artista francs que han logrado justa fama en la historia del arte universal. A su nivel tambin pueden citarse El beso, La primavera, Los burgueses de Calais y numerosos bustos y figuras de toda la intelectualidad de su tiempo, entre los que sin duda destacan los monumentos cvicos erigidos en honor de los escritores Vctor Hugo y Honor de Balzac. De prolfica obra, el escultor Auguste Rodin tambin supo crear escuela, y su influencia todava sigue notndose en nuestros das.

Naoum Pevsner, conocido artsticamente como Naum Cabo, es un escultor nacido en Rusia en 1890, formado en Escandinavia y Alemania. Trabaj en Francia, Inglaterra y, desde 1946, en Estados Unidos, donde se nacionaliz norteamericano. Firm, en 1917, el Manifiesto Realista, y fue uno de los pioneros del constructivismo. En la foto, una de sus obras: Construccin (1933).

s, e incluso llegan a pesentarse como alternativas estticas casi irreconciliables durante el siglo XIX, el momento histrico en el que la escultura alcanza su ms profundo desconcierto. No es que entonces no se dieran los buenos escultores, que los hubo excelentes en cuanto a virtuosismo tcnico se refiere; es que se produjo una pauprrima disyuntiva, por la baja temperatura de los ideales plsticos, entre el pintoresquismo ms artesanal y el clasicismo

Estando las cosas as, no debe, pues, extraarnos que fueran pintores y no escultores los que anunciaran, en el siglo XIX, los futuros caminos de renovacin plstica, por lo menos hasta llegar al ltimo tercio del citado siglo, que es cuando aparece en el panorama artstico la descomunal figura de Rodin. En efecto, antes de 1880, tan slo la ocasional creacin escultrica de Theodore Gricault (1791-1824), Honor Daumier (1808-1879) y Edgar Degas (1834-1917), los tres pintores y sucesivamente representantes de los movimientos romntico, realista e impresionista, es la que abre las nuevas rutas que anuncian el futuro. Al margen de las presiones que paralizaban la inventiva de los escultores profesionales y que, por tanto, se mantenan sin otra inquietud que la procedente de sus buscas personales, estos intrusos consiguieron obtener efectos revolucionarios en el tratamiento libre del material, en la expresividad audaz y en el punto de vista inslito, caractersticas todas ellas fundamentales no slo para posibilitar la infinita plasticidad posterior, sino tambin para volver a centrar el lenguaje escultrico en unos slidos fundamentos lingsticos propios. Claro que, a pesar de la notoriedad aislada que lleg a tener alguna pieza suelta de las producidas por los tres pintores citados el Ratapoil, de Daumier, o la Pequea danzarina, que envi Degas al Saln de los Independientes de 1881, ninguno de ellos desarroll el tema hasta sus ltimas consecuencias, ni tampoco se molest en darle difusin. Por ello, independientemente del adelanto que supusieron e inclusive de la huella que pudieran dejar en el ojo experto de futuros escultores, la realidad es que no se puede hablar de una verdadera revolucin en este medio hasta que no fue asumida por algn creador dedicado por entero a l; ms exacta y concretamente: hasta la aparicin turbulenta de Auguste Rodin (1840-1917), el gran demiurgo de la plstica contempornea.

Constantin Brancusi, escultor nacido en Rumania en 1876 y fallecido en Pars en 1957, ciudad donde se form artsticamente, primero en la escuela academicista de Antonin Merci y posteriormente en la de Auguste Rodin. Brancusi fue uno de los innovadores ms importantes de la escultura moderna, dentro de la corriente abstracta. Entre sus obras destacan El comienzo del mundo, Prometeo, La sabidura, Columna sin fin y La Musa, escultura en bronce, que aparece en la fotografa.

vital y contradictoria en un momento histrico de energa sobreabundante y contrastes extremos, consigui convertirse efectivamente en el smbolo de la nueva era plstica, en la referencia objetiva a partir de la cual, para afirmarla o para negarla, todos los futuros escultores habran de definirse. Los primeros pasos artsticos de este revolucionario, nacido en Pars el ao 1840, no pudieron ser, sin embargo, ms convencionales, ya que trabaj como auxiliar annimo en el verstil taller de Albert-Ernest Carrier-Belleuse (1824-1887), un hbil decorador al servicio de las compaas inglesas y un escultor preciosista, capaz de combinar el detalle realista expresivo con los modelos acadmicos a la moda. Si no ideas, al menos es obvio que Rodin se hizo all un experto en las ms diversas tcnicas, pues en el taller de Carrier-Belleuse se tocaban todos los gneros y materiales. De todas formas, excepto algunas obras aisladas, como la posteriormente clebre del Hombre de a nariz rota (1864), Rodin no alcanza la madurez de su estilo antes de realizar en 1875 un viaje a Italia, en el que recibe la revelacin de Miguel ngel, cuyo expresionismo plstico haba sido sistemticamente denostado por la tradicin del clasicismo acadmico. Si he calificado como revelacin el descubrimiento que hace Rodin de Miguel ngel, es

porque el artista francs supo captar el fondo de energa configurante que palpitaba en la escultura del genio renacentista, y supo distinguir adems la fuerza mtica de este aliento dramtico en oposicin a la crepitacin expresivamente caprichosa con la que conseguan sus efectos los hbiles artesanos del XIX. Intensidad, impulso, movimiento, fuerza: sin estos elementos dinmicos bsicos que animen la materia y desarrollen en su interior tensiones centrfugas, no hay escultura. Esto es lo que comprende Rodin y lo que, a partir de entonces, se convierte en el autntico eje central de su proyecto creador. Impresionado por la caducidad de lo humano, trata de expresar el lado pattico de la fugacidad, el combate desesperado de lo viviente, la tensin de la transformacin continua... Rodin ha sido uno de los mejores modeladores de toda la historia de la escultura, pero su habilidad para trasmitir el ms ligero estremecimiento a la materia plstica ha estado apoyada continuamente por una hondura psicolgica, por un sentimiento solidario con el destino humano, que no teme llegar hasta lo extravagante. Su concepcin del hombre es siempre heroica, extremada, incluso cuando se trata de representar a ese personaje annimo por naturaleza que es el burgus, como se puede apre-

No hay que olvidar que la escultura o arte de cincelar piedra, madera o metales es la ms antigua y universal de las bellas artes, habindose hallado estatuillas femeninas, smbolo de fertilidad, que los arquelogos han datado como esculpidas unos 30.000 aos a. C. Es tambin el arte que tiene ms posibilidades de subsistir para la posteridad, dada la reciedumbre de sus materiales. La belleza, trasladada a la piedra, se vuelve eterna, coronando as el ansia de inmortalidad de todo artista. De las estatuillas prehistricas a la escultura abstracta, pasando por Egipto, Mesopotamia, India, Creta, Grecia y Roma, el romnico, el gtico, el Renacimiento, la imaginera espaola, las obras incas y aztecas, el neoclasicismo, etc. En la foto, Contrarrelieve, hecho en 1945 con madera, metal e hilo de hierro por el escultor y pintor sovitico Vladimir Tatlin (1885-1953), uno de los padres del constructivismo y defensor del llamado nuevo arte revolucionario. Entre sus obras destaca el original monumento mvil que dedic a la III Internacional.

Arstide Mallo! (1861-1944), escultor catalano-francs que supo plasmar en piedra toda la gracia femenina, dentro de una escuela sensual tpicamente mediterrnea. Fue un infatigable trabajador que dibujaba y tomaba apuntes de todas las formas bellas en que se posaban sus ojos. Entre sus obras destacan Venus, Armona y Las tres gracias, escultura que aparece en la fotografa y que se conserva en la Tate Galleiy de Londres.

ciar en el grupo alucinante de Los burgueses de Calais (1884-1886). Titn o pordiosero, la figura humana se dignifica a travs de las fuerzas elementales y primordiales del dolor y el placer, los estados de mxima vibracin corporal. Es un argumento infinito, que puede expresarse en el flujo de animacin que se comunica de un cuerpo a otro o en el ms pequeo fragmento en el que aliente la vida. De hecho, cuando, en 1880, Rodin recibe el encargo de la Puerta del Infierno para el Museo de Artes Decorativas de Pars, se ve envuelto en la elaboracin de una especie de Summa Theologica de resonancias csmicas sin final, a travs de cuyos personajes y accidentes orogrficos, donde hierven las formas, podemos hallar todo su universo plstico futuro. Ultimo romntico, Rodin hizo recobrar a la escultura la confianza en sus posibilidades expresivas mitificantes, y as fue reconocido por sus contemporneos, que le elevaron a la categora de leyenda viviente. Este agitador, que

no temi impulsar hasta lo hiriente lo que otros slo dijeron a media voz, se convirti, pues, en el smbolo desafiante que el curso de la modernidad debi negar inmediatamente despus. En muchos aspectos, represent un papel similar al de Wagner en la msica y, como l, fue adorado y negado con la misma apasionada intensidad.

De esta manera, junto con la fuerza expansiva de Rodin, su expresionismo melodramtico y su modelado vivaz, aparece otra fuerza contradictoria que es clsica, volumtrica, compacta, concentrada, ensimismada, silenciosa, centrpeta, casi impenetrable, ajena al tiempo. Es la que representan Adolf von Hildebrand (1847-1921) por el lado ms acadmico, y Arstide Maillol (1861-1944) por el ms creativo. Este ltimo, oriundo del Roselln, es de estirpe mediterrnea y lleva en la sangre los ritmos armnicos de la sensualidad clsica. Es el nico capaz de enfrentarse dialcticamente con ese borbotn de energa expansiva que fue Rodin. Maillol se aplica a la talla directa del bloque de piedra y recupera el carcter rotundo de volumen, en el que la figura se repliega sobre s misma hasta alcanzar una inmovilidad cristalina. En este sentido, la escultura titulada La noche (hacia 1902) es todo un manifiesto, pero un manifiesto en el que no se ignora a Rodin, sino en el que son reinterpretadas, en clave tectnica, sus fuerzas palpitantes. Maillol demuestra la posibilidad de conciliar lo primitivo y lo refinado, la sensualidad afectiva y la forma como paradigma ideal. Centrados ambos en la figura humana, la oposicin entre Rodin y Maillol encarna paradigmticamente la articulacin dialctica sobre la que comenzara a expresarse la escultura contempornea. Claros exponentes de la esttica del fin de siglo, nos ayudan a penetrar de manera decisiva en la va revolucionaria de la vanguardia plstica.

Entre 1900 y 1930, en el primer tercio de siglo, que es cuando se despliega arrollador el movimiento iconoclasta de la vanguardia histrica, fue tambin cuando se fundament el nuevo lenguaje de la escultura, liberado totalmente de los grilletes de la tradicin. A travs de las personalidades seeras de Rodin y Maillol hemos podido evocar el doble fundamento extremo con el que se prepara la revolucin de

la plstica vanguardista. Junto a ellos, hubo naturalmente otras figuras de inters, que abundaron en las lneas maestras por ellos trazadas, como Bourdelle y Despiau, discpulos de Rodin, o los alemanes Ernst Barlach, Wilhelm Lehmbruck o Georg Kolbe. Tampoco se puede olvidar la estela meterica del italiano Medardo Rosso (1858-1928), considerado como el trasunto ms fiel del impresionismo en escultura. Con todo, para sentir que pisamos en la tierra prometida, hay que llegar a las dos primeras dcadas de nuestro siglo, que es cuando se dan a conocer, simultneamente con los grupos radicales de los fauves y los cubistas, una nueva generacin de escultores que trastocan las premisas de la dialctica modelado-talla establecido por el binomio Rodin-Maillol. Esta generacin, que quiere expresarse ya en la lengua del futuro, no acepta otra inspiracin que la de las artes primitivas, el salto cualitativo hacia lo radicalmente extrao, lo nuevo, lo literalmente primigenio, lo original.

procedan, como en el XIX, de la pintura o, al menos, son ms conocidos por su dedicacin a ella, desde Gauguin hasta Matisse, Derain o Picasso, pero ni es nuestra intencin, ni adems podramos hacer ahora este tipo de recuento enciclopdico. Nos movemos sealando sntomas bsicos y, en esta lnea, vamos a dar un salto hasta Constantin Brancusi (1876-1957), sin duda uno de los ms geniales escultores de la poca contempornea y quien mejor encarna el revolucionario ideal de la plstica moderna. En primer lugar, porque Brancusi, a diferencia de sus predecesores, crea ya un mtodo complejo; esto es: mediante un sistema por el que se pretende hacer productiva la dualidad, la anttesis. Antes de explicarlo, permtaseme en todo caso, apuntar que el rumano Brancusi se dirigi a pie, desde su patria natal hasta Pars, el ao 1904, y

La ilustracin reproduce la silueta de El cortador de melones, obra del escultor, poeta y dibujante alemn EmstBarlach (1870-1938), quiz el mximo representante de la escultura expresionista moderna, inspirada directamente en el gtico alemn tardo. Una de las obsesiones estticas de los nazis fue la vuelta al clasicismo y la destruccin de muchas obras de arte que ellos llamaban arte degenerado, tocndole a Barlach el triste privilegio de ser uno de los ms perseguidos.

El britnico Henry Moore es, sin duda, el escultor moderno que ha asumido y producido en ms estilos un Picasso de la piedra, la madera y el metal, refejando en todas sus obras la visin del mundo del hombre moderno. En la foto, Filo de cuchillo, escultura de bronce de 1,62 metros de altura, creada en 1963.

que, expuesta su obra en el Saln de 1906, llam la atencin del maestro Rodin, que le invit a formar parte de su propio taller. Brancusi, que admiraba a Rodin, rechaz, sin embargo, tan halagea propuesta y lo hizo posedo de la misin revolucionaria que, segn l, competa a la escultura del futuro. Mejor que las lecciones de Rodin, Brancusi prefiri fijarse en el arte negro o en el ocenico y, en general, en el arte de los primitivos, entre los que estaban, en buena medida, sus propios ancestros de la tradicin popular rumana. De esta manera, consigui una simplificacin, cuya crudeza desborda la concentracin misteriosa del clasicismo de Maillol. Mas, como he mencionado hace un momento ese fenmeno de la dualidad productiva, creo que conviene llamar la atencin sobre las dos lneas equidistantes en las que se divide la escultura de Brancusi: por un lado, una talla

directa en madera, de fuerte arcasmo en lo simblico, en lo formal y en la factura; por otro, una paciente pulimentacin de la piedra hasta el alisamiento ms refinado que imaginarse pueda. Esta dualidad tiene naturalmente otros planos de equivalencia en las combinaciones antitticas de lo orgnico y lo cristalino, lo lgico y lo mstico, lo sensual y lo constructivo... En una palabra: Brancusi es capaz de crear en medio de una contradiccin que surge en el interior de s mismo y que manifiesta a las claras un mecanismo reflexivo de perpendicularidad y desdoblamiento. Entre las muchas obras maestras que produjo, voy a recordar una muy clebre El beso (1907-1908)-^, que nos sirve de contraste con la homnima de Rodin o, desde una perspectiva de analogas formales, con esa figura acurrucada de La noche, de Maillol. Este Beso de Brancusi sintetiza magistralmente lo que se daba por separado en los dos precedentes citados: es, en efecto, un bloque compacto, casi un cubo perfecto, y, bajo este prisma, recuerda el sentido volumtrico, cerrado, de Maillol, pero, a diferencia de ste, en el abrazo de las dos figuras, encajadas como en una macla, no existe una fusin orgnica, sino la violenta fuerza con que se atraen los polos de un imn.

La descomposicin multifactica de la figura de la esttica cubista, que rompe definitivamente con el concepto ilusionista del espacio clsico, tuvo por su parte un reflejo revolucionario en la escultura. Para explicarlo me voy a servir de un ejemplo muy caracterstico, en el que se radicaliza hasta el extremo esa descomposicin de la figura mediante el movimiento. Me estoy refiriendo a las obras del futurista Umberto Boccioni (1882-1916) tituladas respectivamente Desarrollo de una botella en el espacio (1912) y Formas singulares de continuidad en el espacio (1913), en la primera de las cuales demuestra, segn sus propias palabras, que lo que se crea no es ms que el puente entre la infinitud plstica exterior y la infinitud plstica interior; esto es: un despliegue infinito de planos en el espacio, que se cruzan en infinitas combinaciones de simpatas y reverberaciones de aversin; una estructura dinmica, abierta al mximo.

to del deseo de terminar de una vez con ese ideal clsico del arte como imitacin de la realidad, algunos vanguardistas se interesaron por modelos extrados del universo de las mquinas, ya que ofrecan un sistema de funcionamiento lgico, eficaz y autnomo, adems de incorporar directamente el valor metafrico del progreso. En esta orientacin, hay que tener en cuenta, sobre todo, al grupo de los constructivistas rusos Vladimir Tatlin (1885-1953), El Lissitzky (1890-1941), A. Rodzhenko (18911956), Naum Gabo (1890-1977), Antoine Pevsner (1902-1962), etc., cuyo objetivo fue resumido por uno de ellos N. Gabo de la siguiente manera: En lugar de esculpir o conformar una estatua a partir de un fragmento, la hemos construido como lo hara un ingeniero que crea una construccin, a partir de nuestra imaginacin, integrndola en el espacio. Se entra, pues, de lleno en el campo de la investigacin pura de estructuras ideales, absolutamente independientes del modelo tradicional de la figura humana.

pudo darse. Obligados como estamos a una relacin lineal de la evolucin de la vanguardia, hemos tenido que suprimir todos los matices intermedios, como si slo merecieran recordarse los hitos ms espectaculares en ese recorrido que va desde la desfiguracin del canon clsico a la construccin sinttica de una nueva figura. La realidad es, no obstante, ms rica y contradictoria. Por eso, pienso que puede servir de colofn a este escrito comentar al final la obra de un escultor como el britnico Henry Moore, nacido en 1898 y an hoy en activo, que no se caracteriza tanto por sus innovaciones revolucionarias, como por la forma personal con que ha incorporado el lenguaje vanguardista al universo de obsesiones milenarias. Con Rodin, es posiblemente uno de los escultores ms populares de nuestra poca, quiz porque supo conciliar las nuevas formas del lenguaje revolucionario con arquetipos simblicos de gran arraigo, como el de la maternidad, as como por el tratamiento de la talla directa, que en l adquiere un tono sencillo, cordial, propio del oficio tradicional. Sea como sea, Moore logra una comunicacin afectiva fcil, incluso con el pblico ms reacio a la deshumanizacin del arte de vanguardia. Los orgenes familiares de Moore no pudieron ser ms humildes: nacido en la localidad de Castleford, prxima a Leeds, fue hijo de un minero de ideologa socialista. Todos los estu-

Nacido en julio de 1898 en Castleford, Yorkshire, Gran Bretaa, Henry Moore es considerado por los historiadores del arte como el escultor ms grande del siglo XX. Hijo de minero, estudi para maestro, pero tras ser herido gravemente en la Primera Guerra Mundial decidi dedicarse a a escultura, siendo la excavacin, el encontrar huecos y formas dentro de la materia, una de sus grandes obsesiones artsticas. Ligado ideolgicamente al laborismo britnico, apoy a la Segunda Repblica espaola durante a Guerra Civil y qued prendado de las pinturas rupestres en relieve de las cuevas de Altamira (Santander) cuando las visit en 1936. En la foto, escultura en bronce titulada Arcos de colina, hecha por el artista en 1973.

Trabajador infatigable, al igual que otros grandes genios artsticos del siglo XX como Picasso o Mir, el prolfico Henry Moore aparece retocando en su taller una pequea escultura.

dios que realiz fueron subvencionados con becas y, en 1916, se gradu como maestro, profesin en la que su padre vea reunidas la estabilidad y el ideal de filantropa, en el que crea firmemente como buen fabiano. Aunque durante todo este tiempo de formacin Moore demostr ciertas aficiones artsticas, nada hubo, por aquel entonces, que hiciera presagiar al futuro escultor, y menos an si pensamos en su movilizacin durante la Primera Guerra Mundial, donde fue gravemente herido. De hecho,

slo tras concluir la guerra, Moore se matricula como alumno en la Escuela de Bellas Artes de Leeds y, durante los aos veinte, mientras viaja a Pars e Italia, se dedica por completo a la escultura. Desde un punto de vista plstico, la obra de Moore arranca de la fascinacin por la escultura de los primitivos y de la influencia de ciertos poscubistas como Lipchtiz y Laurens. Sus primeras maternidades tienden hacia lo monumental y demuestran una gran libertad de espritu, como en ese conocido modelo en el que la criatura cie la frente de la madre, y donde parece no temerse romper el esquema convencional, cuando no se ajusta al desarrollo orgnico de la pieza. Esta tendencia a la monumentalidad se acenta despus con figuras macizas e hinchadas, siguiendo ese canon enfticamente clasicista que se puso de moda en los aos veinte. Durante los aos treinta, Moore suaviza progresivamente las formas, pierde el carcter espectacular e impositivo y comienza a desarrollar esos fluidos orgnicos de volmenes diferenciados, que estn dotados de misterio y sensualidad. Acusa entonces la influencia surrealista, que le lleva a regodearse en el cuerpo femenino, como ms tarde, siempre atento a la investigacin de vanguardia, aprovechar las lecciones espaciales de los constructivistas. Moore ha sido tambin uno de los primeros escultores que trabaj el hueco, y as pudo escribir que la escultura area es posible: la piedra se limita a rodear el hueco, que es la forma pretendida, sugerida. De Rodin a Moore, la escultura se ha encontrado a s misma: libre de restricciones acadmicas, ha vuelto a ser uno de los medios humanos de expresin ms privilegiados, aquel en el que mejor colaboran entre s todos los sentidos y en el que se pueden armonizar el arcaico anhelo del mito con la ms sofisticada investigacin formal. Al encontrarse a s misma, la escultura, en definitiva, lo puede todo; es profundamente divertida.

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dujo a una dictadura formalmente republicana impuesta al pas durante casi medio siglo (1926-1974), cuya etapa sustancial estuvo bajo la gida de Antonio de Oliveira Salazar, hasta que la Revolucin de los claveles acab con ella.

L 26 de mayo de 1926, un movimiento militar, iniciado en Braga por el general Gomes da Costa, derrib en Portugal el rgimen republicano implantado en 1910 por el pueblo de Lisboa. La victoria de este movimiento con-

Portugal es un pequeo pas de 92.082 kilmetros cuadrados y 10 millones de habitantes, lo que le da una densidad media elevada (108 h/km2). A pesar de los enormes recursos con que contaba su Imperio hoy perdido, Portugal fue siempre un pas pobre, muy dependiente de Inglaterra, que basaba su economa en la agricultura y en la pesca tradicionales. Dispone, sin embargo, de buenos recursos tursticos. En la foto, un tpico puerto pesquero portugus, lleno de luz y sol..

La Primera Repblica portuguesa se haba proclamado el 5 de octubre de 1910, poco despus de que el rey Manuel II quedara destituido por un golpe de estado militar; de esta forma quedaba extinguida la casa de Braganga en Portugal. La repblica naci sin gran apoyo popular, pero en medio de un gran descrdito del rgimen monrquico; sin embargo, las minoras ilustradas propiciaron y recibieron con entusiasmo su venida. Pero el perodo republicano fue de una gran inestabilidad poltica: las Cortes estaban dominadas por los monrquicos, y, en la calle, los sindicatos eran arrolladoramente revolucionarios. Entre 1911 y 1926 hubo en Portugal 40 gobiernos y muchas in-

tentonas militares. El nuevo rgimen hizo una poltica radical, promulgando una Constitucin en 1911 en la que se reconoca el derecho al divorcio, a la huelga; institua el laicismo en las escuelas y disolva las rdenes religiosas. A la situacin creada por todos estos cambios en un pas pobre dominado por las fuerzas ms retrgradas, se uni el hecho de que, en 1916, Alemania declar la guerra a Portugal, obligndole con ello a participar en el esfuerzo blico de la Primera Guerra Mundial enviando tropas al frente francs. Cuando tiene lugar el golpe de Estado de Gomes da Costa, el gobierno republicano, presidido por el ingeniero Antonio Mara da Silva, tena que decidir urgente e ineludiblemente entre la renovacin de los monopolios de tabaco y fsforos bien a favor de la Companhia medida que era vista con indignacin por la

regular de las fbricas, de forma que el mercado quedara adecuadamente abastecido. Cuando finalmente Gomes da Costa encabeza el golpe militar, la situacin financiera era equilibrada y saneada, dentro de los graves problemas existentes. El dficit previsto era de 83.000 contos. Al cabo de un ao, haba ascendido, bajo la gestin del ministro Sinel de Cordes, a la cifra de 650.000 contos.

La dictadura sufre, en los primeros dos aos de su existencia, vicisitudes y cambios que parecen augurarle poca estabilidad. A los pocos meses de su instauracin, otro general, Carmona, se hace con las riendas del poder y consigue, en 1928, ser elegido presidente de la Repblica y reelegido cada siete aos hasta su muerte en 1951; Gomes da Costa queda completamente apartado del poder. El presidente Carmona se encuentra un pas completamente deteriorado, con un nivel de vida que raya en la miseria y en el que el caos econmico es la regla comn. El rgimen solicita un emprstito de la Sociedad de Naciones por valor de 12 1 millones de libras esterlinas, pero la incapacidad tcnica que demuestran los militares portugueses es tal que el alto organismo pone una serie de condiciones de control y supervisin permanente para su concesin, que son consideradas como inaceptables y contrarias a la soberana nacional por aqullos. En vista de ello, se recurre a los emprstitos de las entidades plutocrticas nacionales y, en 1928, se piensa en el austero y competente profesor de Economa Poltica y Hacienda de la Universidad de Coimbra, el exseminarista Antonio de Oliveira Salazar para la cartera de Finanzas. En mayora del pas, a causa de la corrupcin y los adelante, el oscuro personaje su prestigio escndalos financieros que haban acompaa- era slo nacional y en el mbito acadmico do su gestin o bien asumiendo el Estado tal se convierte en el factor clave del nuevo gestin en rgimen mixto de coexplotacin. rgimen. Personajes como el general Sinel de Cordes, La misin concreta que traa a Salazar al gofuturo primer ministro despus del golpe y anti- bierno era enmendar los yerros econmicos y guo diputado progresista por el partido de la financieros de aqul; su gran capacidad de gesmonarqua, llamado con mofa por el pueblo tin, en un gobierno de ineptos, le hace ganar partido tabaqueiro, pugnaban por la renova- rpidamente prestigio dentro y fuera del pas, y cin. Otros oficiales presentes en la conspira- su ascenso hacia el poder se hace irresistible en cin, como los hermanos Supico, ejercan fun- unos aos que en Europa se caracterizan por el ciones en la empresa monopolista. As las co- auge generalizado del fascismo. En medio de sas, el ministro de Finanzas, Guedes, present un clima social de gran agitacin revolucionaria el 20 de abril el monopolio expiraba el 30 con que culminan los aos 20 en Portugal, Sauna propuesta parlamentaria para que, hasta el lazar, entre 1928 y 1932, pasa de ministro de fin del debate, se pusiera en funcionamiento un Finanzas a presidente del Consejo, cargo que rgimen provisional de explotacin de dos me- llevaba aparejados todos los resortes del poder. ses de duracin el co-regie, que aseguraba Adems, entre 1936 y 1947 ostenta tambin al gobierno mientras tanto el funcionamiento las carteras de Guerra y Asuntos Exteriores.

Tras la Revolucin de los claveles del 25 de abril de 1974, a dictadura cay en Portugal, y quedaron al descubierto los mecanismos represivos que la haban sostenido durante tanto tiempo. Instrumento bsico de la poltica salazarista fue la tristemente famosa PIDE (Polica Internacional y de Defensa del Estado), que junto a los agentes de paisano o de uniforme recluta a miles de burcratas y a legiones de informadores que durante aos se dedicaron a fichar a sus conciudadanos y a anotar meticulosamente los detalles ms nimios, que eran utilizados cuando se necesitaban. De 1933 a 1974, la dictadura meti en la crcel a ms de 30.000 personas, y en los archivos de a PIDE haba fichas de ms de cuatro millones de portugueses, ms de una tercera parte de la poblacin del pas. Todos os ciudadanos eran sospechosos ante la todopoderosa polica poltica.

En el ao 1933 es promulgada una nueva Constitucin que sirve de estructura al llamado Estado Novo; tambin se promulga el Estatuto Nacional del Trabajo, en cuyo marco, un ao despus, qued abolido el derecho de huelga. Este estatuto toma del fascismo italiano sus notas fundamentales. En primer lugar, concibe al Estado como una unidad moral, poltica y

El rey Carlos I de Portugal (1889-1908), su debilidad frente a las rapias imperialistas extranjeras, la represin del pueblo y el derroche de la corte hicieron totalmente impopular el rgimen monrquico, que debi apoyarse en la dictadura de Joao Franco (1907-1908) para subsistir por la fuerza. En 1908, el corrupto rey y su primognito, el prncipe Luis Felipe, fueron asesinados. Su segundo hijo ocup el trono con el nombre de Manuel U (fotografa de arriba), pero aunque intent liberalizar el rgimen fue derrocado por el golpe de Estado republicano de octubre de 1910, muendo en 1932 en su exilio ingls sin dejar descendencia. Abajo, primera reunin del Parlamento portugus tras la proclamacin de la repblica, cuyas reformas legislativas democrticas culminaran en la Constitucin de 1911.

econmica, en la que capital y trabajo desempean una misma funcin en rgimen de solidaridad y cooperacin, frmula que tambin aparecera en el franquismo espaol en una de sus Leyes Fundamentales: el Fuero del Trabajo. Junto a estas y otras notas corporativistas de un rgimen cuasifascista, Portugal conserv las apariencias y la fachada de un rgimen parlamentario. La autntica participacin en las elecciones se restringa por diversos medios, hasta el punto de que el censo electoral slo alcanzaba en 1970 al 20 por 100 de la poblacin. La oposicin slo era tolerada en los comicios y bajo muy severas restricciones, y no tena la posibilidad de utilizar medios de propaganda, monopolizados por el gobierno. En octubre de 1936, como dato revelador de la orientacin ideolgica de la nueva Repblica portuguesa, sta rompe relaciones con la Segunda Repblica espaola y reconoce al general Franco unos meses despus; en 1942 firmara con el rgimen espaol el Pacto Ibrico. Un ao despus, Gran Bretaa instala una base militar en las Azores, de gran importancia estratgica en plena guerra mundial, a la que pronto seguira otra americana (1944) tambin en las Azores. Ms adelante, con motivo de la participacin en la OTAN en 1948 y el pacto de auxilio mutuo con Estados Unidos de 1951, se instalaran otras bases militares o se sustituiran las ya existentes. En total, cinco bases extranjeras en territorio portugus, una concepcin peculiar de la soberana nacional. A pesar de su admiracin y simpata por el Eje, es evidente que Portugal, dados sus lazos casi coloniales de dependencia econmica con Gran Bretaa, no poda hacer otra cosa que mantenerse neutral. No obstante, continuara en un cierto aislamiento internacional hasta su entrada en las Naciones Unidas en 1955, organizacin de la que sera siempre un miembro molesto a causa del problema colonial. La posguerra refuerza el malestar econmico, y se produce por parte de los vencedores una presin sobre Lisboa para que inicie un proceso descolonizador en sus territorios africanos y asiticos, a lo que el gobierno portugus se niega; a lo ms que llega es a proclamar en 1951 provincias a las antiguas colonias, con lo que el problema queda resuelto sobre el papel, pero no en la realidad. Durante estos aos, en los que nace en Portugal la mstica neoimperialista del Estado Novo, brota el inters por explotar a fondo las colonias, precisamente cuando se empieza a organizar el anticolonialismo africano, que dara lugar en 1961 al inicio de la guerra colonial. A partir de 1953, el Estado salazarista empieza a alentar las inversiones extranjeras.

En la dcada de los cincuenta, las compaas norteamericanas, japonesas y europeas se lanzan a la explotacin de las inmensas materias primas existentes en el ltimo imperio colonial; sin embargo, el papel reservado a Portugal en este flujo econmico es casi el de un mero recaudador de impuestos de las colonias. Al carecer de un grado suficiente de industrializacin, nunca pudo transformar su empresa imperial en el tipo de sistema neocolonialista que se desarroll en otras partes de frica. Sin industria no tena necesidad de dar salida a sus productos en los mercados africanos. Sus necesidades fueron ms bien las de un acumulador primario. En la metrpoli, Portugal consigue mantenerse hasta los aos sesenta orgullosamente aislado del mundo frase que gustaba mucho al dictador. La dictadura, severa y paternalista, personificada por un hombre completamente superado por la dinmica capitalista de la posguerra, logr impedir la industrializacin acelerada y conservar la preponderancia de los sectores agrarios, aliados del capital industrial y comercial, muy separado todava del financiero. Exista slo una industria de pequeas unidades, basada en la escasez de mercado, y lucrativa gracias al miserable nivel de los salarios, situacin sostenible debido al fuerte desempleo y subempleo y a la total represin de cualquier proceso reivindicativo. En 1951, muere el presidente Carmona y es elegido para el cargo Francisco Craveiro Lopes; sin embargo, surgen desavenencias entre l y Salazar. Por ello, en 1958, ste presenta en nuevas elecciones presidenciales al almirante Americo Thomas, representante de la tendencia ms ultramontana dentro del ejrcito, como candidato del oficialista Partido Nacional. Como todos esperaban, obtiene la gran mayora de los votos. Su contrincante por la oposicin era el general Humberto Delgado, que a pesar de las penosas condiciones de la campaa y la eleccin obtuvo oficialmente el 25 por 100 de los votos. El general Delgado, que sera asesinado en 1965 en territorio espaol por orden de la polica salazarista, fue a causa de todo ello separado del ejrcito, vilipendiado, tuvo que refugiarse en la embajada de Brasil y finalmente exiliarse. Otras voces opositoras se empiezan a dejar or, caso del obispo de Porto, Ferreira Gomes, a quien se neg la entrada en Portugal. Pero la persona que consigui que en todo el mundo se hablase de la dictadura portuguesa fue el capitn Henrique Galvo, quien en 1961 secuestr en el Atlntico el transatlntico portugus Sania Mara, con el fin de llamar la atencin sobre el problema lusitano, si bien esto le vali, dentro de su pas, el apelativo de pirata.

Aleccionado quiz Salazar sobre el peligro que podra surgir de un eventual equilibrio de poderes, puesto de manifiesto en el perodo presidencial de Craveiro Lopes, promueve en 1959 una reforma de la Constitucin que otorga ms poderes a la figura del jefe de gobierno, a costa de la del presidente de la Repblica. Pero ste y otros intentos no hacen ms que poner de

El 5 de abril de 1941, el entonces ministro de la Guerra (departamento que en Portugal lleg a absorber hasta el 40 por 100 del presupuesto nacional), Antonio de Oliveira Salazar, pasa revista a las tropas coloniales portuguesas.

Arriba, el 24 de noviembre de 1941, el general Antonio Osear de Fragoso Carmona (en Portugal el segundo apellido es el del padre y es considerado el ms importante), presidente de la Repblica desde 1928 hasta su muerte, en 1951, celebra solemnemente la fiesta de su cumpleaos en compaa de sus ministros. Abajo, portada del nmero del 26 de agosto de 1927 de la revista L'Ilustragao de Lisboa, en la que aparece un tpico paisaje portugus.

manifiesto, a lo largo de los aos sesenta, la incompatibilidad total del rgimen con la nueva situacin creada por una serie de cambios estructurales que afectan gravemente a su precario equilibrio social, poltico y econmico. En los primeros aos sesenta, Salazar tiene que enfrentarse a varias sublevaciones militares en la metrpoli, a la vez que crece el descontento entre la poblacin. Por otra parte, y es la peor parte, el imperio empieza a resquebrajarse. El ao 1961 marca el inicio de la guerrilla negra en frica y, en ese mismo ao, India invade los enclaves de Goa, Diu y Damao, sin que el recurso de Portugal a la ONU d ningn resultado. En justa correspondencia, Portugal hace caso omiso cuando la ONU reafirma una vez ms el derecho de los pueblos a la autodeterminacin. El inicio de las guerras coloniales; la intensificacin de la integracin en la economa europea, que supuso la incorporacin de Portugal a la EFTA (Organizacin Europea de Libre Comercio), y por ltimo el gran aumento de las emigraciones masivas de trabajadores a Europa, son tres factores extemos a la situacin que van a poner a la defensiva a las clases dominantes por primera vez en muchos aos. Las emigraciones de trabajadores, aunque por un lado equilibraban la balanza de pagos con sus envos de divisas, ocurren precisamente cuando se agigantan las movilizaciones del ejrcito para alimentar la guerra colonial: el servicio militar lleg a ser de cuatro aos, dos de ellos obligatorios en frica. Por ello, la industria, carente de la mano de obra barata de

antao, siente una fuerte presin sobre los salarios, precisamente cuando debe prepararse para la competencia internacional y renovarse tecnolgicamente, paso que tambin dificultaba el hecho de la baja cualificacin cultural y profesional de los trabajadores. El resultado de todo ello fue un proceso de fuerte concentracin de capital y una inflacin que desde entonces no dej de agravarse. En 1972, siete bancos portugueses contabilizaban el 85 por 100 de los depsitos; tres sociedades de construccin y montaje de autos, dos de las cuales eran la Ford y la General Motors, totalizaban el 56 por 100 de los ingresos y el 36 por 100 del personal del sector. Por otra parte, las bajsimas condiciones de vida estimulaban la emigracin laboral, que se realizaba tambin en tremendas condiciones de clandestinidad y explotacin en el trayecto y punto de destino. Hasta el ao 1968, cuando Marcelo Caetano accede al poder, la emigracin a Europa se realizaba muchas veces ilegalmente, por estar prohibida la salida de varones en edad militar. Se calcula que a partir de 1965 salieron, hasta 1974 por lo menos, unos 130.000 portugueses al ao a trabajar en los pases europeos industrializados. En la etapa de Caetano, se abri mucho la mano, permitiendo ms fcilmente la salida de trabajadores. En mayo de 1965, tras el descubrimiento de los cadveres de Humberto Delgado y su secretaria en territorio espaol, el descrdito del rgimen alcanza sus cotas ms altas. En julio y noviembre del mismo ao se cele-

bran elecciones presidenciales y legislativas, respectivamente. El almirante Thomas sale elegido en las primeras, mientras que en las segundas se produce la retirada del Movimiento Cristiano Democrtico de la competicin electoral, a causa de la negativa oficial a suprimir la censura de la prensa, impidiendo as al movimiento de oposicin Accin Democrtica y Social realizar la campaa electoral en condiciones normales. Los 130 escaos de la Asamblea Nacional fueron por ello ocupados por los diputados de la lista gubernamental, Unin Nacional. En estos aos de creciente oposicin interior y exterior, el detonante de las guerras en Angola, Guinea y Mozambique tres Vietnam transform la mentalidad del ejrcito, especialmente de la oficialidad joven que era enviada a frica y vea cmo se desangraba un pas pobre en una empresa imposible. Sobre la situacin portuguesa basta decir que en 1973 el 50 por 100 del presupuesto nacional se destinaba a mantener la guerra colonial. En septiembre de 1968, Oliveira Salazar sufre una trombosis cerebral y es sustituido en la presidencia del gobierno por Marcelo Caetano, que intent, hasta 1974, la misin imposible de continuar el salazarismo aun despus de la muerte del dictador en 1970. Slo seis aos despus de la retirada de Salazar de la escena poltica, el rgimen portugus llegaba al colapso; el 25 de abril de 1974 comenzaba una nueva etapa histrica en Portugal.

En el centro de la foto, el general y dictador de Espaa (desde el final de la Guerra Civil, 1936-1939, hasta su muerte, en 1975) Francisco Franco (con sombrero), junto al tambin dictador portugus Antonio de Oliveira Salazar, rector del Estado Novo luso desde 1958 al 968 y luego sustituido por su discpulo Marcelo Caetano. Los dos dictadores defensores a ultranza de la soberana nacional, arrendaron bases militares a Estados Unidos en sus territorios y firmaron entre ellos el llamado Pacto Ibrico (1942) que nunca tuvo mucha utilidad prctica. El apoyo econmico occidental a su anticomunismo y una frrea polica poltica (PIDE portuguesa, Brigada polticosocial espaola) los mantuvieron en el poder durante largos aos. En la foto, los dos mandatarios visitan el lugar donde naci el primer rey de Portugal, Alfonso Enriques (11281185).

Bertolt Brecht (18981956) fue un escritor prolfco y polmico, un gran dramaturgo al que actualmente hasta sus enemigos consideran como el gran renovador y como el padre del teatro contemporneo. Brecht transform todas las tcnicas escnicas y lanz sus mensajes crticos y revolucionarios inspirndose en la gran tradicin cultural alemana que va desde el libre examen protestante y la Biblia de Lutero hasta el arte expresionista, pasando por la novela picaresca, el teatro popular lo que l llamaba la tradicin plebeya y los clsicos germanos del siglo XIX. Todo ello opuesto a los conceptos elitistas y grandilocuentes del fascismo nazi a cuyo ascenso Brecht se opuso con todas sus fuerzas. Creador de una escuela teatral ejemplar, el Berliner Ensemble, su obra sigue viva y su infuencia es notoria en toda la escena actual. En la foto, Bertolt Brecht a la entrada de un teatro parisiense en 1954.

AS vanguardias del siglo XX, las mismas que dinamitaron casi todo lo que nuestros abuelos consideraban sagrado en pintura, escultura, msica o novela, se ocuparon tambin de dejar al teatro sin tierra bajo los pies. Pasatiempo favorito de las- clases medias y altas burguesas, espejo de sus xitos y tambin, aunque ms suavemente, espejo de sus defectos, el teatro llen buena parte de a vida cultural del pasado siglo; hoy es una actividad cercada por el cine, la televisin y el video, por la crisis econmica y por la imposibilidad (a veces voluntara, a veces no) de sus creadores para reconducirlo a los tiempos gloriosos en que su faceta de acto social primaba incluso sobre lo artstico. Qu ha sucedido en estos ochenta aos? Eduardo Haro Tecglen, escritor, periodista y crtico teatral, revisa en este artculo los momentos, los nombres y las razones ms significativas de esta evolucin.

Abajo, retrato de la gran artista dramtica Henriette Rosine Bemard (1844-1923), conocida en el teatro por el nombre de Sarah Bemhardt Nacida en Pars, fue miembro de las ms prestigiosas compaas francesas y llev su arte por todo el mundo hasta formar su propio grupo teatral. Actriz excepcional, sigui subiendo al escenario incluso despus que en 1915 se le tuviera que amputar una pierna. Tambin fue directora teatral y escritora de obras dramticas como La confesin y Adrienne Lecouvreur, as como de unas interesantes Memorias.

Lo que se estaba representando en los teatros europeos cuando el siglo XIX se desplomaba para dejar paso al XX era el drama vivo de la burguesa: su complejidad social, sus contradicciones. Su grandeza y su ridiculez. El teatro era suyo: todo era suyo. Pero empezaba a no serlo, a dudar de s misma, de la realidad de sus valores. Las grandes salas que todava subsisten en las capitales (el teatro era un fenmeno de capital: las ciudades de provincia eran un mimetismo de la capital) son grandes construcciones burguesas realizadas a imagen y semejanza de sus casas. Una enorme lmpara de buen cristal (Lo ms hermoso del teatro es el

lustre, escriba Baudelaire) iluminaba el terciopelo rojo de las butacas, la gran seda del teln, el oro sobre la escayola en volutas. Los palcos eran balcones, el antepalco un pequeo gabinete donde se reciba. Los Bcomodadores eran criados de guante blanco y librea. Haba una ceremonia de ir al teatro, de vestirse para el teatro. Las damas se miraban largamente en el espejo de su tocador antes de mirarse en el espejo ficticio de la comedia o de la pera. Hubo un tiempo en el que reinaba el acuerdo entre pblico y escena. La gran sociedad emanaba unas ideas, produca unos conflictos, creaba un tipo de relaciones que, a travs de una seleccin cuidadosamente preparada autor, actor, empresario, llegaba al escenario. Produca el mismo efecto que el espejo (metfora inagotable): se vean los defectos, las irregularidades, los vicios que an era posible retocar. Al comenzar el siglo XX empezaba, tambin, el desacuerdo. No era slo un problema del teatro: era que la sociedad burguesa comenzaba a discordar con ella misma y que algunos de sus defectos o decadencias, o vejez no tenan ya afeites suficientes.

La burguesa era liberal, por contraposicin a la aristocracia y a la autocracia: ese liberalismo, esa tolerancia (dentro de su propia clase) comenz a aflojar la sujecin del teatro y a dejarle salir del conservadurismo clsico y neoclsico en el que se mantena. Aparecieron los estilos, las distintas maneras de enfocar los temas. El naturalismo y su hermano gemelo, el realismo (Le naturalisme au thtre, Emilio Zola, 1881), eran revolucionarios. El drama estaba todava protegido por el pudor, por la moral apoyada en la religin, por el cdigo de las costumbres: el naturalismo le arrancaba ese velo. Algunas verdades, algunas denuncias eran demasiado graves para ser dichas directamente: aparecieron estilos indirectos. El simbolismo (Manifiesto de Jean Moras, 1885) dejaba lugar a la poesa y el misterio: actuaba por alusin. El expresionismo (Alemania, 1910) buscaba la nueva objetividad, el hombre nuevo: era un cambio trascendental en el sistema de espejo, porque se propona no slo reflejar la sociedad para que ella se viese y reflexionase sobre s misma, sino cambiarla violentamente: un teatro poltico. Ya antes haba aparecido tmidamente un teatro de la nada, de la destruccin, de la mera burla (Ubu Rey, Alfred Jarry, Pars, 1896), que iba a trabajar subterrneamente hasta llegar, ya dentro de la convulsin de la

guerra europea, al surrealismo. El nombre se debe a Apollinaire: su obra Les mamelles de Tirsias (1916) fue calificada por l como sobrenaturalista: despus encontr la palabra surrealista (en castellano se ha dicho superrealismo, pero ha prevalecido la forma afrancesada). A partir de ah se desencadena un alud de ismos, de estilos, de ensayos y vanguardias. Se combaten entre s con aspereza. Pero el gran conducto del teatro est ya funcionando: es la destruccin del espejo, su rotura en mil pedazos. La burguesa va siendo expulsada de su palacio; o tiene que soportar una agresin infinita. Coincide con su decadencia social: de las minoras selectas se pasa a las masas (por la va de la democracia, por la va de la autoridad: nazismo, fascismo, comunismo), y la misma forma de dirigir las masas en la sociedad se transmite al teatro: o bien la creacin colectiva, la improvisacin, o bien la institucin del director. Hay una amenaza directa al sistema entero de la produccin dramtica: al empresario le sustituyen las subvenciones (o se inventa el teatro pobre, en la calle, en las aulas, para escapar del sistema de propiedad); el primer actor se ahoga en el reparto (por orden alfabtico, por orden de aparicin en escena) y reduce su nombre en los carteles; el autor se ve su-

plantado por el director de escena. El cual a su vez se va viendo obligado a una divisin del trabajo (escengrafos, figurinistas, iluminadores, sonidistas, msicos, coregrafos) que poco a poco va destruyendo su autocracia.

La dispersin y la confusin del teatro en el siglo XX tiene varias causas. Una, que queda relatada, es el cambio de sociedad en Europa y progresivamente en Estados Unidos, pas que comienza su cultura teatral dependiendo de Europa, aunque, ms tarde, llegar a dominar a sta, y eso es tambin un fenmeno poltico; otras son la aparicin de nuevos medios de emitir el mensaje dramtico, el espejo (radio, cine, televisin) por primera vez en sus milenios de existencia; la aparicin de nuevas tcnicas (iluminacin, sonido, maquinaria escnica); y la evolucin paralela de otras artes (poesa, novela, msica, pintura). La respuesta que da el teatro a estos riesgos es la creacin de la figura del director de escena. El texto pasa a ser uno de los elementos primordiales (hay teoras actuales que lo consideran slo como

La angustia del hombre moderno obligado a vivir en un mundo donde lo material se impone cada vez ms a cualquier tipo de ideales y en medio de *las grandes muchedumbres solitarias que compiten o se aburren en las hacinadas ciudades industriales fue expresada con gran maestra por la llamada *escuela nrdica de dramaturgos (Henrik Ibsen 1828-1906, August Strindberg 1849-1912), as como por el gran pintor expresionista Edward Munch (1863-1944), una de cuyas obras, que representa una escena teatral de Ibsen, se reproduce bajo estas lneas.

idea. Para concretar su sueo, su teora, su arte o su oficio, el director necesita afinar todos los elementos escnicos: tiene autoridad, por tanto, para reformar el texto, para forzar la interpretacin (escuelas y mtodos han tendido a formar al actor para esta disciplina) y dar instrucciones suficientes a los otros componentes del espectculo: y la misma palabra espectculo ha ido sustituyendo a las definiciones clsicas de comedia, drama, tragedia, etctera. En la etapa anterior el autor reuna estas condiciones en s mismo: en las acotaciones de su texto describa minuciosamente la escenografa, los movimientos, los gestos de cada personaje, y daba indicaciones de carcter y de antecedentes. El nombre que le corresponda, el de dramaturgo, indica hoy uno de los oficios de la divisin del trabajo (el dramaturgo trabaja sobre el texto, de acuerdo con el director, para darle la condicin de teatral, que, se supone, el autor no posee).

Todo ello configura la nocin de decadencia del autor, antiguo dueo del teatro, como su nombre indica (autor = autoridad). Entre finales y principios de siglo la gran batalla es todava de los autores. A Ibsen se le ha asignado el tpico de padre del teatro moderno y su temtica est generalmente dentro de la preocupacin burguesa, vista con una gran crtica: la herencia (econmica y gentica), la entrada de la industria en la sociedad, la quiebra, la familia, la condicin de la mujer, el adulterio. Los mismos motivos que aparecen en Strindberg; en Espaa (cuya evolucin social segua otro ritmo) toma esa medida Benito Prez Caldos (Benavente, posterior y de mayor duracin en el teatro, hace la crtica desde dentro, en la tcnica del espejo levemente irnico). George Bernard Shaw recoge en Gran Bretaa, adems de la herencia de Ibsen al que defiende continuamente, grandes ideas del siglo: socialismo, psicoanlisis, pacifismo, sexo. En Pars, como es habitual, se cruzan y combaten las culturas, y los autores van desde la facilidad del boulevard a la grandeza pica de Claudel, el teatro psicolgico de Bataille, el simbolismo de Maeterlinck (belga de lengua francesa), el surrealismo medido de Cocteau, la potica lenguajista de Giraudoux... Y la farsa de Jules Romain, el drama de Bernstein, el sainete de Marcel Pagnol. Estados Unidos hace una inmensa aportacin con O'Neill (a partir de 1920); le seguirn otros autores fijados en el contexto de su pas y en su relacin con las grandes mitologas teatrales. Poco a poco estos grandes nombres, y otros muchos ms, van de-

Arriba, Konstantin Stanislavski (1863-1938), izquierda, actor y director teatral sovitico, creador de la llamada escuela del naturalismo psicolgico y un gran renovador escnico, fotografiado junto a su fiel colaborador durante muchos aos, Vladimir NemirvichDnchenko. Abajo, George Bemard Shaw (1856-1950), escritor, dramaturgo y terico socialista britnico nacido en Irlanda, fotografiado en su despacho en compaa de su esposa. Premio Nobel en 1925, sus obras son un modelo de teatro poltico comprometido.

memoria de una representacin) junto a los otros. Es el director quien recoge todo y trata de unificar. Aparece muy pronto, convive con el autor y hasta es su parsito. Muchas veces procede del oficio de actor, como en los viejos tiempos (Lope de Rueda, Moliere, Shakespeare), pero pronto se eleva sobre l. Antoine (Teatro Libre de Pars, 1887) necesita textos de Zola, Strindberg, Ibsen, para implantar el naturalismo; como Stanislavski necesita los de Gorki y Chejov para hacer lo mismo con el Teatro de Arte de Mosc (1905). De este punto histrico nace la gran discusin del siglo: Chejov haba estrenado antes sin ningn xito, y estaba decidido a abandonar el teatro; pero representado por Stanislavski se convirti en un gran autor universal. De aqu la controversia acerca de si un director es la verdadera fuerza para convertir un texto en teatro, o si es el texto el que hace al director. Durante ms de la mitad del siglo ha ido prevaleciendo la primera

sapareciendo: an la posguerra de 1945 conocer un nuevo gran intento. Pero el autor ha dejado de existir (por el momento). Por una parte, los escritores que no han abandonado su individualismo han abandonado el teatro por otras formas de literatura donde queda intacto su valor personal; los de mero oficio prefieren venderlo a otros medios (televisin, cine) mejor pagados. Y los directores vuelven a los autores muertos: es decir, a los grandes textos de cualquier antigedad desde la ms remota a la casi inmediata, en los que puedan ensayar sus teoras, realizar su propio arte y construir su espectculo sin entrar en fastidiosas discusiones con el autor vivo. La actualidad, la modernidad del espectculo se dan mediante la versin, la adaptacin, la dramaturgia de textos antiguos: la mayor parte de las veces son los directores de escena los que firman la autora de la obra elegida entre las que han pasado, por leyes de propiedad intelectual, al estado de

Puesto que las nuevas tcnicas eran irrenunciables para el teatro (hay una aportacin de riqueza expresiva en ellas), el desafo que presentaban era el de humanizarlas. Al preparar un texto de Paul Claudel (El libro de Cristbal Coln, 1933), el actor-director Jean Louis Barrault explic que trataba de elevar suficientemente el nivel de espectculo (decoracin, accesorios, luces, ruidos, msica) para que ste no se conforme con su nivel secundario de cuadro y llegue a humanizarse hasta el punto de que forme parte de la accin y pueda hacer su aportacin de la misma manera que un

Una escena de la obra Madre Coraje y sus hijos, drama de doce cuadros escrito por Bertolt Brecht en 1938 y estrenado en Zurch (Suiza) en 1943. Inspirada en La picara Courasche de Grimmlshausen, la accin se desarrolla durante la guerra religiosa de los Treinta Aos (1618-1648), en la que una vieja cantinera sigue a los ejrcitos, viviendo de ellos pero odiando a la guerra, contra la que la obra constituye un feroz y dramtico alegato.

hombre; que llegue a servir al teatro en su totalidad: en ese momento, el teatro total encuentra su unidad. La haba encontrado, tiempo antes, Brecht. Llam a su teatro pico, y era muchas cosas ms. Este pequeo judo de Augsburgo lo capt, lo recogi todo: el mundo

industrial de su padre, sus estudios de medicina de Munich -ciudad ldica, de una alegra reventona, el cruce de culturas de Berln. Cuando se examina la totalidad de su obra se encuentran residuos de todo lo que estaba ocurriendo en el siglo y fuera de l: el ataque a la burguesa y las formas indirectas de hacerlo el distanciamiento forma parte de su teora, el uso de las mscaras griegas, superrealistas y orientales; el arte burln del cabaret; el simbolismo chino y oriental; el expresionismo de la nueva objetividad (que funcionaba cuando l comenz en el teatro, primero como crtico y luego como autor y director); el popularismo; la tradicin cultural yidish. Y la poltica. Todos estos trazos se combinan, luego se mezclan, en una originalidad, en un brechtismo. La poltica es esencial en su obra: fue un marxista-leninista (levemente amargado al final de su vida), y probablemente el nico que consigui convertir en teatro la dialctica, el juego de las contradicciones, la praxis, el didactismo, las teoras polticas y econmicas de Karl Marx. Muchos d sus admiradores estticos y tericos no lo son de Marx, y menos del resultado real de sus doctrinas, y eso ha llevado muchas veces a la confusin al teorizar sobre Brecht y omitir ese dato esencial de que su teatro no es solamente un portavoz de ideas marxistas, sino que es en s mismo un producto, un estilo, un fruto del marxismo. Quiz su alejamiento forzoso del ncleo en que se estaba desarrollando el marxismo poltico y del momento en que comenz a perder su fuerza le dio la frescura inocente de sus primeros momentos. Brecht, nacido al teatro en Munich (Baal, Tambores en la noche, 1923), comenz a trabajar en la direccin de escena como ayudante de Max Reinhardt (Deutsches Theater, Berln, 1924), cuaj su primera pieza ntegramente marxista, y tambin integradora en el sentido del teatro total, en una refundicin absolutamente libre y actual de La Opera de tres peniques, de John Gay (Die Dreigroschenoper, 1928, Berln), en la que introduca como valor fundamental la msica (de Kurt Weill), el recitado de los actores y el distanciamiento. Prcticamente no ha cesado de representarse nunca en el mundo esta obra de rudo ataque a la burguesa y sus costumbres, a su explotacin y a su opresin segn el molde de pensamiento marxista. Las que siguieron (Grandeza y decadencia de la ciudad de Mahagony, 1930; Los siete pecados capitales, Santa Juana de os mataderos) ahondaron siempre en el mismo sentido, como sus escritos tericos. El triunfo de Hitler le envi al exilio: primero a Escandinavia, luego a Estados Unidos, donde escribi sus principales obras maestras: Los fusiles de a madre Carrar (1937), Terror y miseria del Ter-

cer Reich (1938), Galilea Galilei, etctera; terminada la guerra no volvi directamente a Alemania, sino que se estableci en Suiza. Slo en 1948 regres a Berln, Repblica Democrtica de Alemania; all cre el Berliner Ensemble donde con un conjunto de actores, tcnicos, msicos, muchos de ellos supervivientes de su etapa alemana anterior, consigui las mejores realizaciones del teatro total y la aplicacin de sus teoras: el conjunto viaj por todo el mundo y caus una gran impregnacin, aun en los ms distantes del marxismo. Este fecundo perodo slo dur hasta 1956, fecha de su muerte. El Berliner continu dirigido por la esposa de Brecht, Helene Weigel.

para hacerlo sobrevivir, el desplome inmenso de caresta de lo que se iba convirtiendo, cada vez ms, en un producto de artesana. Viva, y vive an, su profunda crisis.

Los largos y profundos estudios de Brecht sobre el teatro y el triunfo de su prctica crearon una especie de alucinacin en los jvenes creadores: muerto Brecht, muerta su poca, enormemente daada la validez del marxismo, no han continuado ms que de dos maneras: en forma de destrozo, por sus imitadores, y en forma de utilizacin secundaria en otros con valores propios (como l mismo hizo con los que le precedieron). Ha sucedido lo mismo en nuestro siglo con los otros grandes tericos, maestros o creadores de teatro, desde Stanislavski hasta Strasberg. Siglo de tericos, siglo de doctrinas, de discursos, escuelas y mtodos, cada una de estas frmulas no han tenido ms valores reales que los de sus creadores y los de la transmisin de continuidad, como viene sucediendo desde los tiempos ms remotos. Sigue pareciendo vlido el juicio de que las escuelas funcionan cuando funciona el maestro: es decir, que el teatro es el creador del teatro, y que la doctrina o la teora no preceden su obra, sino que pueden extraerse en forma de crtica de ella. Industrialmente el nombre la marca trasciende a su portador: artsticamente, se mantiene en cuanto es su creador quien produce. A partir de la Segunda Guerra Mundial comenz a florecer un gran teatro: en Pars, en Nueva York, en Londres, en Alemania, en Italia. Nuevas luchas de estilos, nuevos ismos, nuevas doctrinas y nuevos creadores. Nuevos mensajes y nueva poltica. Una parte de lo que haba descubierto Brecht, y lo que el mismo Brecht haba aprovechado de sus predecesores, comenzara a vivir en ese nuevo teatro. Pero no haba cesado el proceso de desintegracin anterior: el enfrentamiento con los otros medios, la dificultad de resolver el problema de la propiedad del teatro, los experimentos

En la pgina opuesta, arriba, Eugne lonesco, dramaturgo nacido en 1912 en Rumania de madre francesa, cuya lengua ha adoptado como vehculo expresivo. Es el creador del llamado antiteatro o teatro del absurdo. Entre sus obras destacan La cantante calva, El rinoceronte y El rey se muere. Abajo, pgina autgrafa de la obra teatral Das felices, escrita en 1963 por el dramaturgo irlands, nacido en Dubln en 1906, Samuel Becket, premio Nobel de Literatura en 1969, cuyo rostro aparece dibujado por el artista Arikha Avigdor a la izquierda de estas lneas. En esta misma pgina, arriba, retrato del poeta, dramaturgo y novelista espaol Femando Arrabal (nacido en Melilla en 1932), autor de polmicas obras como Carta al general Franco, Carta a los militantes del Partido Comunista de Espaa, El cementerio de automviles, El arquitecto y el emperador de Asira, Baal Babylone, La piedra de la locura, y muchas ms. ltimamente se autoconfiesa anarquista y monrquico, declarando que su novela La torre herida por el rayo, premio Nadal 1983, fue escrita a raz de una aparicin de la Virgen Mara en 1973.

El general Fragoso Carmona es elegido jefe de Estado en Portugal. Nuevo convenio sobre Tnger en el que Espaa obtiene mayores privilegios en la administracin de la zona. El rey Fuad de Egipto disuelve el Parlamento de su pas y suprime la libertad de prensa y reunin. Italia firma tratados de amistad con Grecia, Turqua y Abisinia. Firma del Pacto Briand-Kellogg en Pars. En l se condena la guerra como instrumento de la poltica. Elehrios Vinizelos es elegido presidente del consejo de ministros griego. El general Alvaro Obregn es asesinado en San ngel (Mxico) poco antes de empezar su segundo perodo presidencial. En Yugoslavia, los croatas establecen su propio Parlamento en Zagreb. Jawaharlal Nehru crea la Liga para la independencia de la India. Chiang Kai-shek es elegido presidente de China por el Congreso del Kuomintang. Inicia su marcha hacia el norte y conquista Pekn. Conferencia panamericana en La Habana. En ella se acepta el principio de arbitraje obligatorio. Herbert Hoover es elegido presidente de Estados Unidos. Len Trotski es deportado al Asia Central. La Unin de Izquierdas gana las elecciones en Francia.

Con la nueva ley electoral Benito Mussolini priva de sus derechos a dos tercios del electorado italiano. Don Jos Mara Escriv de Balaguer funda en Espaa el Opus Dei. Suspensin del estatuto que declaraba el Islam como religin oficial de Turqua.

Primer plan quinquenal sovitico. Sus objetivos son una fuerte inversin en la industria y la colectivizacin de la agricultura. Hundimiento de la economa brasilea por superproduccin de caf.

Alexander Fleming descubre la penicilina. Se efectan las primeras grabaciones en video en Gran Bretaa. El arquelogo britnico Leonard Woolley empieza la excavacin, en la antigua ciudad sumera de Ur, de unas tumbas reales con ms de 4.500 aos de antigedad. Denes de Mihly presenta la televisin en la exposicin de la radio celebrada en Berln. El norteamericano Schick patenta la mquina de afeitar elctrica.

En Gran Bretaa se reduce la edad electoral de las mujeres de los 30 a los 21 aos. Umberto Nobile se pierde en una expedicin polar a bordo de la aeronave Italia. Roald Amundsen sale en su bsqueda y desaparece para siempre en el rtico. Nobile lograr salvarse.

Deportes Se celebran los Juegos Olmpicos en Amsterdam. La noruega Sonja Henie conquista el campeonato mundial de patinaje artstico. Literatura Henri Bergson recibe el Nobel concedido en 1927. Sigrid Undset, premio Nobel. William Butler Yeats: La torre. Federico Garca Lorca: Romancero gitano. Andr Bretn: El Surrealismo y la Pintura. Jean Giraudoux: Sigfrido y el lemosn. David H. Lawrence: El amante de Lady Chatterley. Arturo Lisiar Pietri: Barrabs y otros relatos. Jean Cocteau: Los casados de la torre Eiffel. Aldous Huxley: Contrapunto. Muere Vicente Blasco Ibez. Cine Primera pelcula sonora de Walt Disney con Mickey Mouse como protagonista. Rene Clair: Un sombrero de paja de Italia. Sergei Eisenstein: Octubre. Cari T. Dreyer: La pasin de Juana de Arco. Georg W. Pabst: Lulu. Lu/s Buuel y Salvador Dal: Un perro andaluz.

Erich von Stroheim: La reina Kelly. Osear de Hollywood al mejor actor a Emil Jannings por El destino de la carne y a la mejor actriz a Janet Gaynor por El sptimo cielo. Teatro Eugene O'Neill: Extrao interregno. Fallece la actriz Mara Guerrero. Msica Bertolt Brecht y Kurt Weill: La pera de cuatro cuartos. Maurice Ravel: Bolero. Antn von Webem: Sinfona, op. 21. George Gershwin: Un americano en Pars. Pintura y escultura Henri Matisse: Odalisca sentada. Joan Mir: Interior holands. Georges Braque: Bodegn: la mesa. Arquitectura Mies van der Robe: Casa Lange.

Aspecto que ofreca Wall Street, la calle donde est enclavada la Bolsa de Nueva York, el 24 de octubre de 1929, fecha que pas a la historia como el jueves negro e inici la triste etapa de la Gran Depresin. Esta gran crisis no vera recuperar los ndices econmicos hasta las vsperas de la Segunda Guerra Mundial, sangriento confiicto blico que hunde sus races en las contradicciones y crisis cclicas del sistema econmico capitalista. Las guerras hacen aumentar la produccin de armamentos, desarrollan la inventiva y la tecnologa, disminuyen el paro... es decir, son rentables econmicamente, aunque su costo social en dramas humanos sea cada vez mayor. Desde los mismos rascacielos neoyorquinos, similares a los que aparecen en la fotografa, medianos financieros arruinados por el crack se arrojaron al vaco los das siguientes a la quiebra.

L da 29 de octubre, llamado martes negro de la economa norteamericana, se inicia a Gran Depresin. La Bolsa se hunde y quiebran por docenas empresas y bancos. En 1932 la renta nacional baja en un 50 por 100. Un ao despus, el nmero de parados supera los trece millones; los suicidios aumentan en un 35 por 100. Despus de cincuenta aos de reflexiones sobre el tema, J. K. Galbraith ha establecido varios factores que determinaron el crack del 29. Pero lo cierto es que los felices aos veinte haban forjado un sueo americano que no gozaba, con mucho, de la solidez necesaria.

La ms afectada por la crisis fue la economa norteamericana que en 1929 supona el 45 por 100 de la produccin mundial y el 12,5 por 100 de las inversiones totales. Pero la Depresin se extendi como la plvora, descendiendo el comercio internacional un 30 por 100 entre 1929 y 1933. Alemania y Austria fueron los dos pases europeos ms afectados por la crisis. Hiter prometera el milagro de superarla. Colas de obreros en paro e indigentes hubo en todas as ciudades del mundo. En la foto una calle de Pars.

El hundimiento de la Bolsa neoyorkina en los ltimos das del mes de octubre de 1929 se considera generalmente como el giro que termin con la oleada de prosperidad de los turbulentos aos veinte y que abri el camino hacia la Gran Depresin de los aos treinta. Esta versin ha experimentado numerosas matizaciones en la literatura especializada, en la que recientemente tiende a analizarse de forma ms compleja y lenta el paso de una a otra fase. Y, en verdad, el fin de una poca histrica suele ir precedido de acontecimientos premonitorios que permiten entrever el carcter multidimensional de sus orgenes. El crack burstil no se produjo de golpe ni por sorpresa. Ya en diciembre de 1928 y en febrero de 1929 la Bolsa neoyorkina haba sufrido descensos importantes, de los que pudo, no obstante, recuperarse con rapidez. En aquel ao muchos valores alcanzaron su cotizacin ms elevada, aunque los ms importantes no lo hicieron hasta el 3 de septiembre de 1929, cuando el ndice Dow Jones lleg a su punto culminante. En seis aos haba experimentado una subida del 340 por 100. La Bolsa no estaba asaltada, como nos cuenta la leyenda, por una orga especulativa, pero la creencia en posibilidades casi infinitas de enriquecimiento rpido en el mercado burstil haba coloreado toda una actitud y un comportamiento sociales. En palabras de Galbraith, la especulacin mobiliaria haba pasado a ser el punto de referencia central en la cultura de la poca. Era evidente para todos o casi todos que en poco tiempo se haban hecho enormes fortunas, aunque en muchos casos slo sobre el papel. En un ao, por ejemplo, entre el verano de 1928 y el de 1929, la cotizacin de la General Electric aument 57,5 dlares. Du Pont lo hizo en 27, Auburn Auto en casi 100, Allis Chalmers en 80, Allied Chemical and Dye en 50,25. Todos ellos eran valores considerados slidos, y las empresas correspondientes obtenan cuantiosos beneficios. Las voces que se elevaban contra la marejada especulativa eran escasas. El Wall Street Journal haban publicado a mitad de los aos veinte unos cuantos editoriales que aconsejaban prudencia, pero luego mantuvo un tono optimista frente al futuro. La prensa especializada alababa la fortaleza del mercado y no ces de dar consejos sobre las mejores posibilidades de inversin. Poco antes del crack se sugera adquirir valores de los que se pronosticaban fuertes revalorizaciones y que luego se desplomaron drsticamente. Unos ejemplos ilustrarn el cambio.

American Smelting pas de 109 a 5 dlares, California Packing de 75 a 4, Pullman de 85 a 10,5, Standard Brands de 37 a 8, Nevada Consolidated Copper de 46 a 2,5, National Cash Register de 125 a 6,5, Illinois Central de 143 a 4,75, Warren Bros, de 170 a 1,25. Oliver Farm Equipment se cotizaba a 61 dlares y luego desapareci, como muchos otros ttulos.

Uno de los que llamaron la atencin sobre ello fue Roger W. Babson, consultor de Massachusetts, que tras varios pronsticos pesimistas advirti el 5 de septiembre de 1929 que ms pronto o ms tarde podra producirse el hundimiento de la Bolsa. A pesar de su reputacin, no se le hizo demasiado caso. Tampoco faltaron financieros prudentes como Paul M. Warburg, del International Acceptance Bank, que teman un colapso burstil. En marzo haba indicado que ello no slo sera lamentable para los especuladores, sino que la recesin afectara a toda la economa. Cuando, en los meses siguientes, el mercado continu

A medida que avanzaba el ao 1929 se haban hecho ms frecuentes las voces que pedan cautela, pero no lograron hacer mella en el mercado. Algunos grandes banqueros atizaron la fiebre de compra, y la elevacin del tipo de descuento por parte de las autoridades monetarias no sirvi de mucho. Tampoco sus exhortaciones a la prudencia. Charles E. Mitchell, a la cabeza del National City Bank, proclam que nada podra detener la tendencia alcista de la Bolsa. John Jacob Raskob, de la General Motors, anunci orgullosamente que quien ahorrase 15 dlares a la semana y los invirtiera en acciones podra acumular en veinte aos una fortuna de por lo menos 80.000 dlares y obtener una renta mensual de 400. Sera rico. Pero, claro est, haba que esperar a que transcurriese dicho plazo. Los financieros disearon todo un conjunto de mecanismos para que los ciudadanos evitasen tener que aguardar tanto. Se ha afirmado que, posiblemente, el hundimiento burstil no hubiera sido tan drstico si el mercado hubiese tenido ms disciplina. Pero entonces Estados Unidos estaba sumido en una oleada de liberalismo en el apogeo capitalista. Haba pocos controles y todo lo que serva para hacer dinero estaba permitido. La manipulacin de las cotizaciones era una actividad normal. No escaseaban los negocios sucios. Haba empresas que vendan acciones que no posean o que eran, simplemente, falsas. S hacan emisiones en malas condiciones. No se suministraba informacin suficiente. El crdito era abundante y las facilidades de aquisicin de valores, enormes. Con un 10 por 100 de fondos propios ya se poda comprar. En un mercado en alza, disponiendo de una inversin inicial mnima, era muy fcil hacerse con ttulos de los que se esperaba una continua revalorizacin. Para facilitar las cosas se inventaron los fondos de inversin. Algunos se tenan en pie, otros no, y carecan de base real. La especulacin con crdito presentaba obvios peligros en caso de que se produjera un descenso prolongado de las cotizaciones, pero casi nadie crea seriamente en ello. La euforia era general.

Me vendo. O encuentro trabajo o muero de hambre dice la pancarta que Robbey D. Stevens, de 30 aos, pasea por las calles de la ciudad norteamericana de Baltimore en agosto de 1931 (en la pgina opuesta). Bajo estas lneas, barrenderos limpian el suelo de la Bolsa neoyorquina tras el crack econmico. Los ahorros invertidos en acciones son ahora papeles que no valen nada.

Arriba, grfico que muestra el descenso de la produccin mundial de minerales desde 1929 a 1932. Abajo, un minero y su joven ayudante empujan a mano una vagoneta en una mina de carbn de Estados Unidos. El nmero de parados norteamericanos pas del milln y medio de 1929 (3,1 por 100 de la poblacin activa) a ios 12,6 millones de 1933 (25,2 por 100).

subiendo, sus advertencias fueron objeto de burla. Sin embargo, otras personalidades de la poca, como Joseph Kennedy, padre del que luego lleg a ser presidente de Estados Unidos, vendi la totalidad de las acciones que posea poco antes de que se produjera el crack. En realidad, la mayor parte de los inversores y especuladores, grandes y pequeos, no prestaron atencin a las palabras de alarma, aunque la Bolsa flexion en algunos momentos. En fecha tan prxima al crack, como el 15 de octubre, el famoso economista y catedrtico de Harvard, Irving Fisher, dio a conocer su opinin de que en los meses siguientes el mercado tendera ms al alza. En aquellos das lo que preocupaba era una cierta evolucin a la baja de las cotizaciones. Este descenso se acentu poco despus. No obstante, voces autorizadas declararon que la situacin econmica del pas era, en lo fundamental, buena. Las ventas de valores, que se haban intensificado, representaban, segn se afirm, la salida del mercado de los ms teme-

rosos y de quienes haban acudido a l con las perspectivas menos realistas. De hecho, la contraccin del ritmo de actividad econmica en Estados Unidos no haca presagiar ningn desastre. La evolucin de la Bolsa a mitad de octubre se encarg de aumentar la intranquilidad. El viernes 18 son una primera alarma, seguida de otra algo ms fuerte el sbado. Ventas masivas deprimieron las cotizaciones, y muchos especuladores se vieron obligados a responder de sus deudas con metlico al desvalorizarse ttulos que tenan en garanta. Con todo, no faltaron declaraciones tranquilizadoras: la banca y las finanzas acudiran en socorro. Fisher volvi a calmar los nimos, pero no por mucho tiempo. En la tarde del 23 una tormenta afect duramente a las comunicaciones, y gran cantidad de especuladores pensaron en salir del mercado cuando todava crean estar en buenas condiciones. La incertidumbre y la zozobra se expandieron. El 24 de octubre ha pasado a la historia con la denominacin de jueves negro. Fue el primero de los das que se asocian con el crack del 29. En aquella fecha casi 12,9 millones de acciones cambiaron de manos. Los precios a que lo hicieron muchas de ellas derrumbaron con frecuencia dice Galbraith los sueos y las esperanzas de sus poseedores. Fue una jornada que se tardara en olvidar. El jefe de polica de Nueva York se vio obligado a enviar un destacamento a Wall Street para garantizar la tranquilidad. A la media maana el pnico era ya una realidad. Las Bolsas de Chicago y de Buffalo cerraron. Once especuladores muy conocidos se suicidaron. Una oleada de rumores azuz la marcha descendente de las cotizaciones. Hubo valores que se entregaban casi gratis. An as, muchos creyeron que se trataba de una brusca contraccin, pero nada ms. Cinco

de los principales bancos apoyaron el mercado comprando valores a precios superiores a los que se registraban en las transacciones. Uno de los ms respetados financieros del pas, Thomas W. Lamont, de la Banca J. P. Morgan, minimiz lo sucedido atribuyndolo a una reaccin tcnica. Al terminar la sesin pareca que la avalancha descendente haba sido finalmente controlada.

El crack se haba iniciado, aunque en los dos das siguientes la Bolsa se estabiliz un tanto. Numerosos financieros y hombres pblicos hicieron declaraciones optimistas que no carecan de cierto tono orgulloso. Ningn pas se dijo hubiera superado tan bien una crisis burstil como la que acababa de ocurrir. Los peridicos dieron a entender que era el momento de volver a comprar ttulos desvalorizados. Ciertos anuncios dejaban entrever un futuro rosado: Creemos deca una empresa que el inversor que adquiera valores en estos momentos, con el buen tino que es siempre condicin indispensable de una inversin prudente, puede hacerlo con el mximo de confianza. El lunes 28 empez el autntico desastre. El volumen de transacciones fue elevado, aunque menor que el jueves anterior: poco ms de nueve millones de ttulos cambiaron de dueo. Sin embargo, las prdidas fueron ms intensas. General Electric baj 48 puntos, Westinghouse 34, Tel and Tel 34. El ndice de valores industriales dado por el New York Times cay 49 puntos; y no hubo recuperacin como en el jueves negro. Tampoco la banca acudi en apoyo

del mercado. No es de extraar, pues, que la gente se dispusiera a abandonar en masa una Bolsa que se desplomaba. El temor a sufrir prdidas an ms cuantiosas actu de acelerador. Y se lleg al martes negro. El 29 de octubre de 1929 fue el da ms desastroso de Wall Street. El volumen de transacciones afect a casi 16,5 millones de ttulos. Las cotizaciones se desplomaron. En una jomada los valores industriales ms slidos perdieron todo lo ganado en el ao anterior. Miles de ancdotas han hecho desde entonces las delicias de los rememoradores de la tragedia. Sirva una como representativa del pnico de la poca: las acciones de la White Sewing Machine Company se haban cotizado a 48 en los meses precedentes y en la tarde del lunes 28 haban cerrado a 11. En el martes negro uno de los botones de la Bolsa tuvo la feliz ocurrencia de ofrecer un dlar por cada accin de dicha empresa para adquirir un lote. Con gran sorpresa, se lo adjudicaron. Evidentemente, la euforia de los aos veinte haba tocado fondo. No siempre reconocieron este giro los coetneos. Al da siguiente, una personalidad tan destacada como John D. Rockefeller, que no haba hecho declaraciones pblicas durante aos y aos, proclam su fe en que las condiciones bsicas que caracterizaban a la economa norteamericana seguan siendo buenas, y anunci que l y su hijo llevaban ya varios das comprando acciones. Eddie Cantor, conocido actor y autor de la poca, observ custicamente que no le causaba sorpresa: slo los Rockefeller tenan dinero para ello. Todos los dems lo haban perdido. En cualquier caso, una cosa estaba clara, la confianza se haba disipado. La creencia de que la Bolsa registrara niveles cada vez ms elevados haba sufrido un golpe traumatizante y en los meses siguientes termin desapareciendo por completo.

La cifra mundial de parados fue aumentando en el perodo 1929-1932 para luego descender ligeramente, tal como muestra el graneo reproducido bajo estas lneas. En pases como Alemania, la gran derrotada en la Primera Guerra Mundial y a la que los aliados vencedores haban impuesto duras condiciones econmicas como idemnizaciones de guerra, la crisis hizo quebrar financieramente a miles de empresas y aument el hambre y la miseria de millones de personas, heridas adems en su orgullo nacional. Entre 1929 y 1932 la produccin industrial alemana se redujo a la mitad, y el ejrcito de parados alcanz la cifra de 6 millones de personas. En 1933, Hitler, predicando la dignificacin y la revancha germana, es elegido canciller con el 43,9 por 100 de los votos. En 1928 los nazis slo haban logrado el 2,6por 100.

El patn que sufrieron todas las actividades productivas lev la miseria a millones de hogares, e incluso enfermedades que estaban desterradas haca aos volvieron a aparecer en lugares como los propios Estados Unidos. A la izquierda, la mujer y los tres hijos de un obrero norteamericano parado. A la derecha, un pequeo financiero arruinado pone a la venta su flamante coche por 100 dlares al contado en las calles de Nueva York.

Muchos ttulos fueron borrados del mercado. El ndice de cotizaciones continu su marcha en picado de manera implacable. Si el registrado en julio de 1926 lo hacemos equivaler a 100, en septiembre de 1929 se alcanz una cota mxima de 216, que se desplom a 145 en noviembre. Tras una magra recuperacin en los primeros meses de 1930 el colapso fue total. En junio de 1932 se haba llegado a un mnimo de 34. Es decir, en el corto espacio de seis aos, de los cuales tres haban sido de boom, la Bolsa se desplom de manera estrepitosa. Hubieron de transcurrir veinticinco aos hasta que el mercado recuperase el nivel de 1929, y pasaron casi cuarenta aos antes de que volviera a producirse un volumen de transacciones como el del martes negro. El descenso en las cotizaciones implic prdidas enormes. Fortunas cuantiosas fueron borradas del mapa. Ms de 10 millones de norteamericanos vieron volatilizarse sus ahorros. El 3 de septiembre de 1929 el ndice industrial del New York Times haba cerrado a un nivel de 452 puntos. Al llegar el 8 de julio de 1932 se haba htindido al msero nivel de 54. Las quiebras se multiplicaron. En 1929 se dieron en Estados Unidos 624 casos de bancos que suspendieron operaciones. En 1930 hubo

1.345. En 1931 nada menos que 2.298 entidades bancarias dejaron de funcionar. Decenas de miles de empresas entraron en bancarrota. El crack haba dado paso a la Gran Depresin. De 1929 a 1933 los precios norteamericanos al por mayor se redujeron casi en una tercera parte y la produccin industrial se contrajo en ms de la mitad. La renta nacional se desplom: en 1932 tena un nivel inferior a la mitad del registrado cuatro aos antes. En 1931 la inversin neta, a precios de 1929, era negativa en unos 358 millones de dlares y esta cifra baj a -5.800 millones al ao siguiente. Lo peor de todo fue que el nmero de obreros empleados se colapso desde 48 millones en septiembre de 1929 a poco ms de 36 millones en marzo de 1933. En este ltimo ao el nmero total de parados era algo superior a los 13 millones, un 25 por 100 de la poblacin activa. Los suicidios aumentaron en un 35 por 100. La desesperanza y el horror impusieron su marca a toda una poca: la de la crisis ms profunda que haba registrado la economa norteamericana en toda su historia. Para entonces, sus efectos se haban extendido ya a la escena internacional. Es ms fcil contar lo que pas que desentraar sus causas. Durante cincuenta aos los economistas han estado reflexionando sobre stas sin que se haya reducido apreciablemente la extensin de las reas de debate.

Ciertamente, habra que distinguir las razones segn las cuales pudo producirse y se produjo el crack del 29 y las causas del proceso por el que se lleg desde la situacin de crack a la de crisis total, con su punto culminante en el ao 1933. Ya en 1955 John K. Galbraith indic que el crack de la Bolsa poda explicarse mucho ms fcilmente que la depresin que le sigui. La argumentacin tradicional que enfatiza el papel del crdito y de las facilidades para adquirir ttulos es insuficiente, aunque es cierto que dichas facilidades se dieron. Pero en pocas anteriores las haba habido tambin, y ello no desencaden la especulacin en gran escala que caracteriz a los aos finales de la dcada de los veinte. Aunque se haya discutido mucho sobre el tenor y amplitud de la misma (en un reciente artculo, Gerald Sirkin ha negado que el mercado fuera presa de una orga especulativa, sealando que sus protagonistas actuaban bastante ms racionalmente de lo que se supone, ajustndose a cambios en la informacin que reciban), el tono de optimismo y confianza anterior a 1929 haba terminado por generar la conviccin de que en los Estados Unidos de la poca todo el mundo poda enriquecerse. Y, al menos aparentemente, muchos lo hacan. El

sueo americano festejaba entonces sus grandes triunfos. Pero todo ello se apoyaba sobre pilares poco slidos. En su bsqueda de razones ms profundas que expliquen el crack de 1929, Galbraith hizo hincapi en cinco factores cuya concatenacin debi favorecer el hundimiento del mercado burstil.

1. La mala distribucin de la renta. En aquella poca un 5 por 100 de la poblacin reciba aproximadamente una tercera parte de toda la renta personal. Para que la economa funcionara bien era necesario sostener altos niveles de inversin y de consumo de productos que no fueran de primera necesidad. Estas actividades eran mucho ms fcilmente influenciables por las noticias de la evolucin de las cotizaciones que por los gastos en artculos de primera necesidad que haca la inmensa mayora de la poblacin, la cual se sustentaba con ingresos infinitamente menores. Pero es que, adems, la expansin precedente de la inversin y el correspondiente aumento de la capacidad de produccin haban crecido desproporcionadamente para la capacidad de consumo existente o generable con los ingresos de la

La crisis econmica no afect solamente a las ciudades y a la industria, sino que el campo sufri duramente sus consecuencias y la produccin agraria tambin disminuy drsticamente. Los economistas clsicos haban intentado explicar las crisis cclicas del capitalismo en base a factores climticos y la irregularidad de las cosechas, argumentos totalmente desfasados en las sociedades modernas. En la foto, una casa de campo norteamericana con dos trabajadores negros indigentes sentados a su puerta. La poblacin de color y los sectores ms humildes de la otrora opulenta sociedad estadounidense fueron los que ms sufrieron la crisis. Algunos llegaron a aorar los viejos tiempos de la esclavitud (abolida en 1865) en que se coma caliente.

En la foto, primer plano de un mendigo que junto a otros come un plato de sopa en un local de caridad pblica. El saco que cubre su cabeza y la miseria que emana de la lgubre escena parecen hacer retrasar la historia del progreso humano a los oscuros tiempos del Medievo. Son consecuencias del desfase existente dentro de la economa capitalista entre la produccin y el consumo, algo que los tericos marxistas definieron como la anarqua de la produccin del sistema capitalista en el que la libre iniciativa privada prescinde de la planificacin productiva general.

mayor parte de los ciudadanos. Tarde o temprano haba de desplomarse la economa, que no estaba en modo alguno en una situacin sana. 2. El mal comportamiento y la mala estructura de muchas empresas norteamericanas. En la poca dorada del laissez-faire y de la ausencia de reglamentacin pblica para numerosas actividades, las filas del empresariado estadounidense se haban visto infladas por todo tipo de especuladores y de aprovechados. La corrupcin y el fraude estaban a la orden del da. Por otro lado, la proliferacin de holdings y de fondos de inversin, que controlaban amplios segmentos de' una multiplicidad de sectores de la economa, obligaba a que el funcionamiento normal de aqullos dependiera de los dividendos que pudieran generar las empresas productivas. Si stos no podan asegurarse se quebrantara la confianza en los ttulos emitidos por los holdings y fondos. En tales circunstancias exista un notable estmulo a reducir gastos de inversin con el fin de mantener el pago de

dividendos. Ello favoreci las tendencias deflacionistas. 3. La mala estructura del sistema bancario, caracterizado por una enorme cantidad de pequeas entidades independientes, la famosa nube de ineficientes pigmeos, en afortunada expresin de Schumpeter. Cuando un banco quebraba se resquebrajaba la confianza de los impositores, que acudan a otros igualmente pequeos y dbiles a retirar sus ahorros. La cada de unos arrastraba la de los dems. Dicho sistema bancario, con escasos mecanismos que garantizasen la seguridad del ahorro, no inspiraba demasiada confianza una vez que se vea envuelto en la crisis, y las empresas clientes y las actividades de inversin sufrieron rpidamente por la contraccin de actividades de los bancos. 4. La situacin de acreedor universal de Estados Unidos. Para hacer frente al desequilibrio en los pagos, los pases deudores tenan que incrementar sus exportaciones al mercado norteamericano, reducir sus importaciones del mismo o demorar la devolucin y el pago de sus deudas al mercado estadounidense. Sin embargo, las tendencias proteccionistas se tradujeron en una fortsima elevacin de aranceles, que dificultaron las importaciones. De ello se derivaron dificultades para los deudores y, en ltimo trmino, para los propios exportadores norteamericanos, sobre todo en la agricultura, que vieron enrarecerse sus posibilidades de venta de productos. Y la agricultura representaba entonces un sector cuantitativamente importante de la economa, en el que trabajaba casi el 20 por 100 de la poblacin. 5. Por ltimo, Galbraith cita como importante factor adicional las perversas recomendaciones de los economistas. En base a ellas se instrument una poltica inadecuada para hacer frente a las consecuencias del crack. Los economistas de la poca no se dieron cuenta de que el proceso contractivo escapaba a todo control y adquira una intensidad mucho ms elevada que en recesiones anteriores. Su confianza en que el juego de los mecanismos -del mercado libre restablecera la situacin eficientemente no lleg a cumplirse. Y la poltica monetaria y fiscal que sigui reforz los efectos de la cada de la Bolsa. Las distintas proclamas de la Sociedad Econmica de Harvard dan muestras del lamentable tono de las percepciones. El 2 de noviembre de 1929 indicaba que la recesin no era precursora de una depresin en los negocios. El da 10 seal que una recesin como la de 1920-1921 estaba fuera de toda probabilidad. A finales del ao pronostic una recuperacin para 1930. No es de extraar que terminara disolvindose.

Ahora bien, el anlisis de la poltica seguida a raz del crack enlaza ya con la polmica en torno a las causas que explican el origen y acentuacin de la Gran Depresin. En este terreno la controversia se ha centrado en torno al papel que desempean los factores monetarios, puestos en primera lnea por autores como Milton Friedman y Anna Schwartz. Para stos, la Gran Depresin habra sido un testimonio trgico de la importancia de los factores monetarios. Recientemente Anna Schwartz ha subrayado que una serie de pertubaciones negativas, de origen monetario, redujeron la produccin real y la demanda de trabajo. El sistema bancario fue destrozado y la economa rechin hasta pararse. Las polticas seguidas afirma determinaron el comportamiento de la economa. Diferentes polticas habran resultado en diferente comportamiento. El crack del 29 aparece, as, como un acontecimiento ms. No fue la nica causa de la Gran Depresin, y algunos sealan que ni siquiera la ms importante. Pero a lo que s dio

lugar fue al replanteamiento de la intervencin estatal en la economa y a la regulacin del mercado. Aos ms tarde, John Maynard Keynes sent las bases tericas de una nueva forma de entender la poltica econmica. Franklin D. Roosevelt, con el New Dea!, se haba anticipado dando un giro completo a la poltica pasiva o perversa seguida desde 1929, tan criticada por autores de la ms variada ideologa, aunque por distintas razones. En verdad puede afirmarse que el crack de la Bolsa de Nueva York abri las puertas a un mundo distinto.

BRUNNER, K. (ed.): The Great Depression Revisited, Martinus Nijhoff Publishing. Boston, 1981. CLEIS, A.: 29 Oktober 1929: von der Euphorie in die Depression. Der schwarze Dienstag an der New Yorker Brse, Neue Zrcher Zeitung, 27 de octubre de 1979. GALBRAITH, J. K.: El crack del 29, Ariel. Barcelona, 1976. KINDLEBERGER, CH. P.: The World in Depression, 19291939, University of California Press. Berkeley, 1973. SIRKIN, G.: The Stock Market of 1929 Revisited: A Note, Business History Review, 49, 1975, pp. 223-231.

Sopa popular, Sopa de caridad, Sopa gratuita, fueron carteles escritos en todos los idiomas y colocados por las calles de cualquier ciudad del mundo industrializado. La crisis, ms tarde o ms temprano, lleg a todos los rincones del planeta. En Amrica Latina el crack frustr numerosos proyectos de industrializacin, despegue e independencia econmica nacional, favoreciendo la creacin de regmenes autoritarios, conictos fronterizos y supeditacin a intereses extranjeros. En la foto, la gente hace cola ante una Sopa popular en una ciudad francesa.

L 19 de mayo de 1929, Barcelona se convierte en escenario de la mayor exposicin internacional despus de la guerra europea. Contaba con un presupuesto de 140 millones de pesetas y el deseo expreso de superar la crisis nacional Se llevan a cabo reformas en la ciudad y se construyen, para esta ocasin, un teatro griego, un estadio y un recinto de edificaciones regionales, el llamado Pueblo Espaol. Los actos culturales y deportivos y las muestras artesanales se alternan con la exhibicin competitiva de las industrias espaola y extranjera. Muchos pases, como Francia, Yugoslavia o Italia, entre otros, construyen sus propios pabellones, con la especial participacin de Mies van der Rohe por parte de Alemania. Pero ser el esplendor luminoso de los juegos acuticos lo que llene de colorido las bulliciosas noches de la Feria.

La Exposicin Internacional de Barcelona y la Exposicin Iberoamericana de Sevilla, celebradas casi simultneamente, supusieron un serio y valiente intento de Espaa de afrontar la crisis econmica yendo hacia delante y de afianzar su liderazgo sobre las numerosas repblicas hispanoamericanas, unidas entraablemente a la Madre Patria por lazos espirituales pero econmicamente dependientes de otros pases. Las exposiciones que fueron un xito moral ms que econmico se financiaron con los excedentes del proceso de acumulacin de capital que la neutralidad espaola supuso para el pas al final de la dcada anterior, durante y despus de la Primera Guerra Mundial. En la foto, fastuosa iluminacin del recinto de la Exposicin de Barcelona en el palacio de Montjuich en la que destacan las fuentes diseadas por el ingeniero cataln Carlos Buigas.

Al medioda del domingo 19 de mayo de 1929, en un ambiente soleado de exaltacin y curiosidad, se inauguraba la exposicin. La ciudad entera se haba engalanado, las familias endomingadas bullan por las calles junto a una multitud de forasteros que haban acudido a participar en el acontecimiento. En el puerto, los buques de guerra espaoles y de las principales potencias martimas, empavesados, disparaban salvas, a las que replicaban los caones del castillo de Montjuich, mientras vibraban en el aire las sirenas de todos los mercantes. Desde distintos puntos se soltaron a la misma hora centenares de palomas. Alfonso XIII y Victoria Eugenia, el jefe del gobierno, general Primo de Rivera, ministros, autoridades, altos funcionarios, generales, obispos, diplomticos, participantes de veintisis pases y un centenar de miles de curiosos, por lo menos, se haban reunido en el recinto ferial. Caballeros uniformados, condecorados, seoras hermosas, bandas de msica, coros, soldados y marinos, se agitaban en aquel ambiente de pacfica convivencia que autorizaba a la exhibicin competitiva de la capacidad industrial de cada pas, de la inventiva, la calidad, el grado de desarrollo, el gusto por la presentacin. Tras breves discursos, las palabras del rey a quien slo quedaban dos aos de reinado, aunque eso nadie lo saba en aquel momento fueron concisas: Queda inaugurada la Exposicin Internacional de Barcelona.

La idea vena de aos atrs y era consecuencia del xito de aquella Exposicin Universal de 1888, que dio renombre a la ciudad e impuls su desarrollo. Espaa tena que salir de la crisis en que haba cado tras el corto perodo de prosperidad que disfrut durante la contienda de 1914-1918. Una muchedumbre de obreros, la mayor parte de ellos procedente de las regiones ms deprimidas o de aquellas que padecan estructuras sociales ms injustas, se afanaban transformando la montaa de Montjuich, La ciudad se haba ido renovando lentamente: se construyeron las dos lneas de metro, se empedraron o asfaltaron avenidas y calles, se remodelaron plazas, se limpiaron edificios, se mejoraron iluminaciones, se remoz el monumento a Coln y otros fueron recompuestos. Aquella exposicin iba a ser la ms importante de cuantas se celebraron en el mundo despus de la guerra europea. El presupuesto ascenda a la cifra, entonces fabulosa,

de 140 millones de pesetas. Se haban planificado tres grandes grupos industrial, arte en Espaa y deportes que lo abarcaran todo. Los nombres de algunos de los palacios son de suyo elocuentes: Agricultura, Proyecciones, Arte textil, Misiones, Arte moderno, Artes decorativas, Comunicaciones y transportes, Artes industriales y aplicadas, Artes grficas, Qumica, Electricidad y fuerza motriz. Varios estados construyeron sus propios pabellones: Francia, Blgica, Rumania, Yugoslavia, Suecia, Dinamarca, Italia, y el llamado de las Naciones. Y estaban tambin el del Estado Espaol, de las Diputaciones, de la Ciudad de Barcelona, de Alfonso XIII, la Casa de la Prensa, el palacio Meridional... Presidiendo todos, el Palacio Nacional (32.000 metros cuadrados), que pas a ser el mayor de los edificios barceloneses, con su cpula central, dos laterales y cuatro torres.

tintas regiones y estilos, autntico pueblo con su vasta y porticada plaza mayor y sus calles y plazuelas representativas: el ayuntamiento de Valderrobles, la torre mudejar de Utebo, una calle de Arcos de la Frontera, el monasterio de Sant Benet de Bages, casonas montaesas y asturianas, una de las puertas de la muralla de Avila y largos lienzos de sta. En su recinto se celebraban festejos populares y folklricos, se exponan y vendan objetos de artesana regional, trajes, utensilios, interiores, industrias familiares, herramientas antiguas... Medio siglo despus, el Pueblo Espaol an perdura y sigue siendo muy visitado.

De izquierda a derecha y de arriba abajo, postal con las fuentes de Montjuich iluminadas; sellos conmemorativos; entrada personal expedida a nombre del seor Citroen, ingeniero francs y fundador de la fbrica automovilstica que lleva su nombre; un recuerdo de la exposicin, y una postal que muestra una vista diurna del recinto ferial de Barcelona. Barcelona, la bella y emprendedora ciudad cabeza y capital de Catalua, ya haba organizado con gran xito a Exposicin Internacional de 1888, la primera que se celebraba en Espaa. Vestigios de aquella muestra pionera son, entre otros, el famoso monumento a Coln, el arco de Triunfo y el parque de la Ciudadela.

En una antigua cantera se emplaz, excavndola, un teatro griego con capacidad para dos mil espectadores, y en lo alto se rode de una esplndida rosaleda. Funcionaban en el amplio recinto del parque de Montjuich numerosos bares y restaurantes de todas las categoras y tipos de cocina. El parque de atracciones era de ta-

El rgimen poltico imperante en Espaa durante a celebracin de as Exposiciones de Barcelona y Sevilla era la Dictadura del general Miguel Primo de Rivera, devenida ya por aquel entonces en dictablanda, que por supuesto intent utilizar los magnos eventos para apuntarse un tanto y mejorar su imagen popular. En las fotos, arriba, verbena celebrada en el Pueblo Espaol (donde hay reproducciones de casas y monumentos arquitectnicos de todas las regiones del pas) durante la Exposicin. En el centro, el rey Alfonso XIII y a reina Victoria Eugenia se dirigen en automvil hacia el recinto ferial. Abajo, una foto muestra la entrada a la exposicin. La Exposicin Internacional de Barcelona de 1929, que empez como una simple muestra de los avances elctricos y termin como una magna exhibicin de todas las ramas de la industria, el arte y la ciencia, fue el resultado de una ciudad emprendedora (con apoyo nacional) que haba duplicado su poblacin entre 1900 y 1929 (de medio milln se haba pasado a ms del milln) y realizado uno de los planes urbansticos ms avanzados de Europa: el Ensanche de Ildefonso Cerda en la segunda mitad del XIX. Una plyade de ingenieros, arquitectos y hombres de negocios, producto de la Barcelona industrial, abierta y emprendedora, hicieron posible a muestra. Bajo la direccin de Puig i Cadafalch, intervinieron otros arquitectos como Cata, Cendoya, Domnech Roura, Coday, Bona, Duran Reynals, Folguera, Jujol, Florensa, Mayol, Llopart, Ribas, Vega i March y muchos ms que sera imposible citar, junto a ingenieros, artistas, decoradores y artesanos. Barcelona tena capacidad intelectual y econmica, era una urbe internacional, superadora de los provincianismos de cualquier signo.

mao y variedad nunca conocidos en Espaa. Otro de los edificios que perdurara muchos aos despus fue el estadio, uno de los de mayor capacidad entonces: 60.000 espectadores. Adems del campo de ftbol, sobre cuyo csped se celebraron encuentros internacionales y finales de copa, haba pistas olmpicas para carreras, saltos, lanzamientos y otras actividades deportivas. La piscina, tambin para concursos de gran aforo, se hallaba en otro punto del parque. El Palacio Nacional posee una gran sala de actos con capacidad para veinte mil personas y dotada de un magnfico rgano; en esta sala se celebr la ceremonia inaugural. En las salas de lo que hoy es museo se exhiban importantsimas colecciones: desde piezas arqueolgicas y esculturas griegas y romanas, a muestras de arte visigtico y rabe, imgenes y retablos romnicos y gticos, capiteles, marfiles, cdices, arquetas, relicarios, frontales, clices, temos, bculos, mitras, custodias, telas, mobiliario, armas... Toda la gala de la Edad Media espaola estaba al alcance no slo de los entendidos, sino del pblico nacional y extranjero. El tapiz de la Creacin, el retablo de Abella de la Conca, el manuscrito de Per Abat... y obras de Murillo, El Greco, Goya, Pantoja, Mengs, Lucas y otros muchos. Alemania haba instalado un pabelln representativo porque sus productos se hallaban distribuidos por la Feria; el autor de este pabelln era Mies van der Rohe. Al final se desmont y acab perdindose. El conjunto arquitectnico era muy variado, como corresponda a aquella poca de transicin. Estaban representadas desde las ms nuevas tendencias, como este pabelln alemn y los de Suecia y Yugoslavia, al decorado mussoliniano italiano, el sencillo nrdico dans, el plateresco, el histrico de Blgica; desde las estilizadas columnatas de los dos palacios que daban a la plaza de Espaa hasta el funcionalismo de las altas torres que configuraban la entrada.

Hubo algo que distingui aquella exposicin de las dems y le confiri especial importancia y belleza: la luminotecnia y los juegos de agua. Entre la fachada del Palacio Nacional y la gran fuente barroquizante del centro de la plaza de Espaa descenda un variado sistema de juegos acuticos de diversos caracteres, formas y tamaos, que inclua las cascadas. El conjunto de las fuentes, que se tean de colores, vena

apoyado por una sucesin de obeliscos y otros motivos luminosos y por la iluminacin indirec ta de todos los edificios (ni un solo foco estaba a la vista), que iban cambiando de colores al comps de los movimientos del agua. De la cpula del Palacio Nacional surgan ocho potentsimos haces de luz que se proyectaban en abanico hasta las nubes. Cada cambio de color y ritmo hacan prorrumpir a la muchedumbre en exclamaciones de admiracin, a veces en aplausos. En una de las plazas laterales, llamada del Universo, el visitante se incorporaba a aquella orga de colores y juegos de agua. Altsimos surtidores, que pasaban del blanco al naranja, al rojo, al azul, al verde o al amarillo, se derrumbaban para abrirse a continuacin como enormes flores mviles de agua pulverizada, recogerse, y danzar en efmeras combinaciones inacabables de formas y tonos. Por el centenar largo de fuentes de la exposicin circulaba en dos horas tanta agua como la que consuma la ciudad en un da entero. Pero la autntica joya que todava existe era la llamada Fuente Monumental, sublimacin y sntesis de las dems; una obra de arte en s misma, nunca igual a s misma. Su autor era un joven ingeniero cataln: Carlos Buigas. La Exposicin Internacional de Barcelona estuvo abierta hasta diciembre de 1930, varios meses despus de su clausura oficial. Cada da son menos numerosas las personas que tuvieron ocasin de visitar aquella exposicin; muchos de ellos habrn olvidado palacios, obras, materiales, objetos, sistemas, atracciones, productos, industrias; olvidarn escalinatas, estatuas, balaustradas; irn olvidando congresos, asambleas, conciertos, fuegos de artificio, competiciones deportivas, fiestas folklricas, sabores. Pero todos recordarn aquella orquesta suntuosa de luces, colores y agua de las noches mgicas de Montjuich. La exposicin de 1929-30 fue producto y consecuencia de un esfuerzo colectivo de los barceloneses, de todos los espaoles, y de la contribucin de casi todas las naciones. Era el lucido exponente de una poca cuya esplndida vitalidad comenzaba a ser socavada por la crisis. Simultneamente a la Internacional de Barcelona se celebr en Sevilla la Exposicin Iberoamericana. Fue tambin un derroche de buen gusto, de fantasa y esplendidez en el gran escenario del Sur. Recibi un enorme nmero de visitantes. Los edificios que para la ocasin se construyeron todava pueden admirarse en la capital andaluza.

IEGO Rivera, Jos Clemente Orozco I y David Alfaro Siqueiros dan a Mxico un lugar en el mundo de las Bellas Artes y convierten el muralismo en arte universal. Los tres crean y recrean a Mxico en horizontes propios, antes menospreciados. Las connotaciones sociales y polticas que se iniciaron en 1910, con la revolucin mexicana, repercutieron en los muros, en el arte todo, con vocabulario tradicional en la plstica, pero con nuevo contenido y aspiraciones. Con su actitud, los muralistas mexicanos situaron la pintura en paredes desde donde actuara por presencia, tanto si el pblico se detena a contemplarlas, como si no.

Rivera, Siqueiros, Orozco, tres pintores muralistas mexicanos que se manifestaron como frutos culturales en sazn al inicio de la dcada de los treinta, consecuencia directa de las transformaciones sociales de la revolucin de 1911. Los tres, con sus pinceles, inmortalizaron en grandiosas obras la pica y los orgenes de su pueblo, desde los aztecas a la ms rabiosa modernidad, pasando por la colonizacin espaola, el proceso de independencia, la revolucin y la guerra civil mexicana. En la foto, mural de Diego Rivera en el Palacio Nacional de Mxico, reproduciendo el desembarco de los conquistadores espaoles.

El muralismo, como tal, se manifiesta en 1921, y tras un desarrollo ascendente, da un gran salto cualitativo cuando los pintores plantearon la lucha por situar sus composiciones realistas en muros exteriores. El nacimiento del muralismo se produce prcticamente cuando Diego Rivera pinta La Creacin en el Anfiteatro Bolvar. Se trata de una superficie de 109,64 metros cuadrados, localizada en los muros de la Escuela Nacional Preparatoria, de la Ciudad de Mxico. La obra despierta crticas, ataques, polmicas e incluso atentados. Pero tambin hay entusiasmo. Al poco tiempo, la Escuela Nacional Preparatoria se convierte en el laboratorio y taller de la pintura mural con la participacin de Fermn Revueltas, Alva de la Canal, Fernando Leal, Emilio Garca Cahero, Jean Charlot y, posteriormente, Jos Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros. La funcin histrica de los tres grandes es paralela a la de los caudillos armados que, des-

As como Diego Rivera representa a faccin ms indigenista o puramente mexicana de la pintura mural, David Alfaro Siqueiros es un innovador, un revolucionario, tanto en el terreno artstico como en el poltico. Un pintor universal, que intent teorizar y practicar el realismo sociolgico ms tremendista, que l gustaba llamar nuevo arte proletario. Bajo estas lneas, el artista fotografiado junto a su esposa.

truyendo el ejrcito de Porfirio Daz (el dictador) y su poder poltico, sientan las bases para una nueva organizacin social y econmica. Los pintores Rivera, Orozco y Siqueiros corresponden a su equivalente cultural, en contra de una cultura afrancesada que haba sido cultivada en la era porfirista, reafirmando una gran corriente nacionalista, tan necesaria despus de terminar la guerra civil de 1910. Con su actitud, los muralistas apoyan al nuevo Estado surgido del movimiento armado, dndole respetabilidad y coherencia, pese a las censuras y calumnias de los intereses afectados por la revolucin. Con el fortalecimiento del sistema, Rivera, Orozco y Siqueiros padecern, por sus ideas polticas, no pocas injusticias.

me, el ms grande de todos ellos. Tras La Creacin, la obra mural contina en los frescos de la Secretara de Educacin Pblica, la Escuela Nacional de Agricultura de Chapingo, el Palacio Nacional (sede del gobierno), la Secretara de Salubridad y Asistencia, el Palacio de Corts de Cuernavaca, el Palacio de Bellas Artes, sigue en Estados Unidos, China (Pekn) y Polonia. Diego Rivera, asimismo, tiene obra de caballete, que se divide en cuatro perodos: el perodo naturalista, el cubista, el poscubista y el expresionista, comprendiendo este ltimo subdivisiones de acuerdo con temas tratados por el artista: vida del pueblo, paisajes, nios, autorretratos, retratos, naturalezas muertas, proyectos de mural y obra grfica. Un ejemplo de la envergadura de la obra mural de Diego Rivera se muestra en las paredes de la Secretara de Educacin Pblica, que pint entre 1923 y 1928. Se trata de una Visin potica del pueblo mexicano. Rivera pint, adems, en 1932, en el Detroit Institute of

Arts, El Hombre y la Mquina, una serie de 26 tableros localizada en el patio central y que ocupa en total una extensin de 433,68 metros cuadrados. Los tres muralistas nacieron a finales del siglo pasado y tuvieron ocasin de viajar por Europa y conocer all a los grandes artistas de su poca. Rivera y Siqueiros estudiaron en la Academia de San Carlos, una institucin en Mxico, pero, como muchos otros artistas, necesitaron de becas para sus desplazamientos. Con una de estas ayudas, Rivera viaja en 1907 a Espaa, donde se inicia en el realismo espaol y se relaciona con lo ms sobresaliente del arte y la intelectualidad de este pas, del que Siqueiros, por su parte, llega a ser agregado cultural y militar en Espaa. Siqueiros es polmico, marxista, antiguo preso poltico y un vanguardista para su tiempo. En Pars entabla amistad con Diego Rivera, Roberto Montenegro, Pablo Ruiz Picasso, Kandinski y muchos otros que estaban renovando el concepto tradicional del arte.

En muchas pocas de su vida, el Siqueiros poltico estuvo por encima del Siqueiros artista. Organizador infatigable de sindicatos de creadores, particip como voluntario en la Guerra Civil espaola, llegando a ser oficial del ejrcito republicano. Comunista ortodoxo, sufri prisin por motivos polticos en su pas entre 1962 y 1963, habiendo participado en la organizacin de un atentado contra Len Trotski, lder revolucionario sovitico exiliado en Mxico tras la ascensin al poder de Stalin. Trotski, que aparece en la fotografa con la mujer de Rivera, sera finalmente asesinado en Mxico por el espaol Ramn Mercader (agente estalinista) el 20 de agosto de 1940.

Diego Rivera vive en Pars y hace viajes de estudio por Blgica, Holanda y Gran Bretaa. Exhibe con los Independientes en Pars y es hondamente conmovido por la obra de Czanne. Todo ello antes de estallar la revolucin. En 1911, con la guerra civil mexicana en sus comienzos, regresa a Europa tras una corta estancia en Mxico, y expone en Madrid con Marie Blanchard.

Su amigo Siqueiros, sin embargo, sucumbe a la llamada revolucionaria y se enrola con los militantes de la lnea dura del anarquismo. Conoce profundamente los movimientos sociales y, en la Barcelona de 1921, sin que haya retornado a Mxico la tranquilidad social despus de la revolucin, funda Vida Americana y hace su primera proclama a los artistas proletarios latinoamericanos.

Diego Rivera (Guanajuato, 1886-Mxico, 1957) es quiz el representante ms caracterstico de la escuela de pintores muralistas mexicanos y sin duda el que mejor supo plasmar en su prolfica obra la forma de ser y de entender la vida de los pobres de su pas, que desgraciadamente siguen siendo la inmensa mayora y con quienes Rivera se sinti solidario y comprometido. Viajero infatigable y hombre abierto a todas las corrientes artsticas, antes de forjar su propio estilo personal, pas del realismo al cubismo, experimentando tambin con otras artes plsticas. Aparte de sus grandes y famosos murales, son admirables sus retratos de gente del pueblo, entre los que destaca la serie de Vendedoras de flores (1942) y cuadros aislados como La bailarina en reposo (1939), en el que se pone de manifiesto el sentimiento monumental y vigoroso de toda su obra. En la foto, otro de los cuadros de Rivera.

Las pinturas de Jos Clemente Orozco, el otro muralista de vanguardia, son una serie de poemas que van desde la elega ms tierna y doliente hasta las arrebatadas visiones apocalpticas, pasando por la stira despiadada y la epopeya que enriquecen los smbolos de una nueva mitologa. En los murales de la Escuela Nacional Preparatoria estn la sonrisa y el desprecio hacia el mundo caduco que derrumb la revolucin, mundo en el que la justicia era burla; la decencia y la religin, hipocresa; la caridad, desprecio, y la aristocracia, cursilera y vanidad. Ah estn, en esos mismos muros, para la contemplacin de los hombres contemporneos, las imgenes ms enternecedoras que ha inspirado la revolucin: La bendicin de la madre, El sepulturero, Los trabajadores, La familia campesina, La despedida, Los revolucionarios. Ttulos que ya hablan por s mismos y que son el reflejo fiel de la sociedad de su poca. En todas estas escenas, las figuras respiran un ambiente cargado de conformidad y fatalismo, de sacrificio aceptado sin discusin, de reverente y melanclico holocausto. Todas estas pinturas de la vida mexicana de entonces, as como los numerosos dibujos y litografas hechos a partir de 1913 y que el pintor reuni bajo el ttulo genrico de Mxico en la revolucin, forman la ms completa iconografa de la revolucin de 1910 y pueden compararse por su significado a lo que representaron para la Espaa de principios del siglo XIX las creaciones de Goya. Ambos artistas, utilizando medios tcnicos variados, han dejado al mundo la visin ms viva, ms pujante y ms completa de su poca.

tarde, en 1928, se divorcia y se casa con Frida Kahlo. Ha pintado ya importantes murales e inicia obras en Estados Unidos (San Francisco, el Museo de Arte Moderno de Nueva York, Rockefeller Center, pinta 21 frescos movibles sobre la historia de Estados Unidos para la New Worker's School de Nueva York). En 1935 concluye la enorme composicin que sobre la historia de Mxico comenzara en

David Alfaro Siqueiros (Chiguagua, 1898Cuemavaca, 1974) se forj artsticamente en la escuela pictrica al aire libre de Santa Anita, creada tras la revolucin de 1911, en la que Siqueiros particip junto al tambin pintor Orozco y en el fragor de la cual se form polticamente. Durante su primer viaje a Europa (19191922) abjur pblicamente del academicismo y reivindic para s el volver a las fuentes del antiguo arte precolombino de aztecas e incas. Fue un revolucionario en la poltica y en el arte, crtico implacable del colonialismo, el capitalismo y la desigualdad que ste sistema conlleva en su seno. El Museo de Arte Moderno de Nueva York exhibe uno de sus cuadros ms crticos, El eco de una queja, creado en 1937. En las fotos, autorretrato de Diego Rivera y detalle de un mural de Siqueiros en la Ciudad Universitaria de Mxico.

De 1915 a 1920, Diego Rivera vive en Pars. Insatisfecho con las limitaciones del cubismo, encuentra en la obra de artistas franceses los elementos que integrarn su vasto fondo cultural y su personalidad esttica: la sensualidad de Renoir, el equilibrio estructural de Czanne, la sntesis decorativa y el brillante colorido de Gauguin. Es en esta poca cuando discute con Siqueiros la necesidad de transformar el arte mexicano, creando un movimiento nacional y popular. En 1920-1921 viaja por Italia, donde absorbe vidamente las enseanzas de los maestros antiguos, de cuyos cuadros y frescos hace estudios y bocetos. En Mxico, con Orozco y Siqueiros constituye el Sindicato de Pintores. En 1922 se casa con Guadalupe Marn. Aos ms

Jos Clemente Orozco (Ciudad Guzmn, 1883 Mxico, 1949) fue un artista y un poltico vocacional. Desde muy joven sus caricaturas satricas y crticas, publicadas en la prensa revolucionara, sacudieron a la sociedad mexicana. Gran dibujante y colorista, su estilo es didctico, de fcil comprensin popular y puede enclavarse dentro del realismo dramtico con fuertes rasgos expresionistas, al que sus crticos acusan de grandilocuente. Sus mayores xitos los obtuvo en Estados Unidos. Arriba, Orozco aparece pintando un pequeo cuadro. Abajo, vista del mural Nueva Democracia, obra de Siqueiros.

la escalera central del Palacio Nacional en 1929. Trabaja en muros de varios hoteles de la ciudad de Mxico, el Instituto Nacional de Cardiologa, el Estado Olmpico de Mxico, la Casa Museo Frida Kahlo, el Teatro de Los Insurgentes...

Diego Rivera, como Siqueiros, es hombre poltico. La vida militante del primero en el Partido Comunista Mexicano tiene altibajos, hasta su expulsin en 1929. De 1935 a 1938 milita en las filas del trotskismo, con el cual tambin rompe abruptamente, para intentar despus en tres ocasiones la vuelta al partido comunista. En 1954 toca a las puertas del partido y, tras responder un cuestionario de siete preguntas a la comisin de control, consigue el placet de la ortodoxia, en la que permanecer ya hasta su muerte. Siqueiros tiene igualmente una trayectoria militante, que le lleva incluso a la crcel. Estalinista convencido, participa en un atentado contra Trotski, exiliado en Mxico y protegido por Diego Rivera. Como artista, Siqueiros trabaja en los muros de la Escuela Nacional Preparato-

ria. Su originalidad estriba en que, mientras sus compaeros del llamado renacimiento de la pintura mural mexicana plasmaban la exaltacin de los valores propios de la idiosincracia, lo vernculo y las efemrides, l investigaba con nuevos elementos, con tcnicas novedosas, con materiales a los que ningn otro vea posibilidades de expresin. Mientras, Montenegro y Atl, en San Pedro y San Pablo, daban rienda suelta a la plasmacin de las Fiestas de la Santa Cruz; cuando Diego Rivera y Fermn Revueltas recreaban la historia patria y Jos Clemente Orozco pintaba su Trinchera, Siqueiros empezaba a romper la superficie lisa tradicional del cuadro y del muro para lograr la perspectiva volumtrica y el impacto directo. A diferencia de otros muralistas, a Siqueiros se le debe, entre otras cosas, la fusin de pintura y escultura, la integracin correcta de lo plstico en lo arquitectnico, la destruccin del muro siempre liso, la alternancia de valores ticos (por ello tambin antecedente del pop-art), la estereoscopia, el empleo del cinematgrafo y la fotografa para el resultado ptimo de la obra y, por supuesto, la grandilocuencia. Jos Clemente Orozco, por su parte, es un artista complejo. Sus murales tienen una gran base gracias al dibujo, a las litografas, a sus acuarelas, a sus aguafuertes, a sus leos y a sus temples. Orozco dijo que en veinte aos, de 1900 a 1920, se haban dado las condiciones objetivas para que se pintara en muros y grandes espacios hoteles, edificios pblicos y privados, hospitales, estadios, centros de arte, dando paso a una nueva etapa artstica en la vida cultural de Mxico. En palabras del profesor Vctor Nieto Alcaide, la pintura de Orozco, al igual que la de Siqueiros y Rivera, se sita en el mbito del realismo, en el concepto ms amplio y dinmico del trmino. La obra de todos estos artistas nace marcada por una preocupacin fundamental: la de la historicidad y el valor testimonial de la realidad.

NHUVILLATE-RTIZ, A.: 10 pintores mexicanos, Ediciones Galera de Arte Misrachi. OROZCO, J. C.: Exposicin antolgica, Ediciones Cultura Hispnica del Centro Iberoamericano de Cooperacin. RIVERA, D.: Exposicin Nacional de Homenaje. Palacio de Bellas Artes, 1977-1978. Mxico en el arte, nms. 4 y 6. INBA. Secretara de Educacin Pblica.

Las pinturas murales y monumentales de Orozco, Rivera y Siqueiros, su sinfona colorista, las grandes y robustas figuras de los personajes, trazados a gruesas pinceladas e impregnados de un rigor y un hieratismo casi geomtricos, los asemejan al estilo annimo de las milenarias esculturas precolombinas. La vuelta a los orgenes, a lo indio, para demostrar que frente a la falacia colonialista de que la historia empieza en Amrica con la llegada de los europeos, sujeto activo, frente al indio tan pasivo como el paisaje, Amrica ya era todo un continente civilizado y organizado antes de que los hispanos arribaran a las costas caribes en 1492. Siqueiros recopil en 1973 todos sus escritos sobre arte en el libro El arte y la revolucin. Rivera, resuma en esta frase el sentido ltimo de toda su obra: Ligar un gran pasado con lo que queremos que sea el gran futuro de Mxico y de Amrica.

En materia de rebelin, ninguno de nosotros debe necesitar antepasados. Estas palabras de Andr Bretn en el Segundo Manifiesto del surrealismo (1929) expresan una de las paradojas de todo el movimiento surrealista: Bretn siempre quiso presentarlo como un revulsivo que abjuraba del pasado, como ruptura total de las tradiciones artsticas y de pensamiento; sin embargo, la historia y los propios escritos no programticos de Bretn revelan las numerosas fuentes en las que fue a beber para dar forma al movimiento. El surrealismo se quera actitud vital y no tarea abstracta ni reforma artstica; plataforma para expresar una nueva concepcin del mundo y buscar la posesin del secreto del universo. Pero Bretn, que fue el papa indiscutible del grupo, el redactor de los dos manifiestos, el condenador y santificador de los afiliados descarriados o prdigos, parta de unos antecedentes y figuras inspiradoras que podemos considerar como los padres putativos del surrealismo. El rechazo de lo que Nietzsche denomin decadencia y el impulso a la aprehensin del absoluto de que hablaba Hegel, estn en la base de esta afirmacin capital de Bretn: Evito adaptar mi existencia a las condiciones irrisorias de toda existencia (...) La vida humana no sera ms que decepcin si no nos sintiramos constantemente capacitados para llevar a cabo acciones por encima de nuestras fuerzas (tomada de Los pasos perdidos, importante libro, en parte autobiogrfico, que Bretn public en 1924, y donde pueden leerse las querencias y los motivos inspiradores del fundador). Hay que contar, despus, con el crucial antecedente del dadasmo, movimiento disolvente y rebelde nacido de las cenizas de la Primera Guerra Mundial y extendido por la pesimista Centroeuropa de esos aos. Aunque los grandes centros Dada estuvieron en Zurich y Berln, pronto llegaron embajadas a Pars, y all, en torno a las revistas 391, Cannibale y Littrature, figuras puramente dadastas como Duchamp, Picabia o Tzara conspiraron con Bretn, Eluard, Aragn y otros nombres clave del posterior surrealismo. La irrupcin de Tzara, sobre todo, galvaniz al grupo parisiense, y durante los aos 19191922, su talante nihilista y sarcstico se hizo predominante. Los verdaderos dadastas estn en contra de Dada. Todo el mundo es director de Dada, deca Tzara, poniendo nfasis en la paradoja como norma y en el carcter anrquico y descabezado del dadasmo. Y en una de sus proclamas, exclamaba: Basta de pintores, de literatos, de msicos, de escultores, de religiosos, de republicanos, de monrquicos, de

El surrealismo, heredero directo del dadasmo, fue un amplio y profundo movimiento de renovacin cultural y esttica en el que participaron los mejores artistas del siglo XX, desde Picasso a Buuel, pasando por Mir, Dal, Braque, Calder, Eluard, Francis Bacon, Max Emst, Man Ray, Henry Moore y otros muchos, acogidos a las directrices del sumo sacerdote revolucionario Andr Bretn. En el Primer Manifiesto surrealista, lanzado a la cara de la cultura tradicional en 1924, ya se deca que el surrealismo es un automatismo psquico mediante el cual se propone expresar, sea verbalmente, por escrito, o por cualquier otro medio, el funcionamiento real del pensamiento, en ausencia de todo control ejercido por la razn y al margen de toda preocupacin esttica o moral. Todo un reto y un gran atractivo para los creadores revolucionarios del momento.

Andr Bretn (1896-1966), escritor francs al que se considera el padre del surrealismo (en castellano sera ms correcto llamarlo superrealismo), ya que junto a Louis Aragn y Phillipe Soupault enlaz con los pioneros de la provocacin dadasta, Guillaume Apollinaire y Tristn Tzara, proyectando sus revolucionaras e iconoclastas ideas hacia el futuro, sobre todo en el plano esttico. Entre sus obras literarias destacan Los campos magnticos (1921), Nadja (1928), La unin libre (1931), Los vasos comunicantes (1932), E amor loco (1937), El surrealismo y la pintura (1946), El arte mgico (1957) y por supuesto los dos manifiestos surrealistas de 1924 y 7929. Agitador nato y provocador de los bien pensantes, Bretn fue un articulista polmico, llevado a juicio muchas veces. En la foto, momento de uno de sus procesos.

imperialistas, de anarquistas, de socialistas, de bolcheviques, de polticos, de proletarios, de demcratas, de ejrcitos, de polica, de patrias, en fin, ya est bien de todas esas imbecilidades, nada ms, nada ms, nada, NADA, NADA, NADA.

Abandonad una vida acomodada. Salid a los caminos. Era todo un programa del que ya l slo era el promotor, y que se llevara a cabo en la segunda poca de la revista Littrature (19221924), en el Primer Manifiesto de 1924, y en el establecimiento de un domicilio social, la Oficina de Investigaciones Surrealistas, que a partir de diciembre de 1924 edit su propio rgano, La revolucin surrealista. Las influencias, los puntos de referencia del ahora movimiento organizado se hicieron ms palpables: Apollinaire, acuador del trmino en su drama surrealista Les mamelles de Tirsias, los posromnticos franceses diablicos como Petrus Borel o Aloysius Bertrand, el marqus de Sade; los autores ingleses de la novela gtica Monk, Lewis, Walpole y Maturin, los malditos como Nerval, Lautreamont o Jarry; los poetas msticos y videntes de la Alemania romntica como Jean Paul, Novalis, Achim D'Arnim, o la voz satanista de Baudelaire. Y Freud.

La funcin inspiradora de los escritos de Freud nunca fue negada por Bretn. Est, por ejemplo, en la base de la escritura automtica, que Bretn convirti en uno de los pilares de la primera fase surrealista, como medio de limpieza definitiva de ias pocilgas literarias. Bretn tuvo la inspiracin estudiando los mtodos clnicos freudianos de monlogos rpidos, sobre los que el espritu crtico del paciente no pasa juicio y que constituyen una forma de pensamiento hablado. Ese estudio, el valor dado a los sueos y la recuperacin de las palabras o frases parciales que en los estados de semivigilia se hacen perceptibles al espritu sin una determinacin previa, alumbran la escritura surrealista en prosa y poesa de esos aos iniciales (Los campos magnticos, escrita por Bretn y Soupault al alimn en 1921, es el libro paradigmtico del automatismo). Casualidad, hallazgo, collage, juego de azar, son los caracteres que marcan el surrealismo de la primera hora, ya que en esas operaciones de violacin del sentido, Bretn vea una forma profunda de revelacin del Yo y sus fantasmas irracionales. Ejemplos famosos son los retratos analgicos y los cadveres exquisitos, juegos de composicin literaria y pictrica realizados a ciegas por varios participantes sobre un comienzo dado, o el propio mtodo bretoniano de escribir automticamente: Que os traigan algo con que escribir, despus de haberos colocado en un lugar favorable a la concentracin de vuestro espritu sobre s mismo...

El cariz antiartstico, el juego y la burla nihilista, el apoliticismo agresivo y revolucionario de Tzara atrajeron al grupo francs, y en las veladas que la revista de Bretn/ Soupault/Aragon, Littrature, organizaba, empezaron a incluirse las clebres provocaciones dadastas: recitales poticos de pginas enteras de un peridico, conciertos de cascabeles y matracas, piezas teatrales en las que el pblico slo poda ver los pies de los actores, procesos pblicos y ultrajantes a viejos escritores odiados. Pronto, sin embargo, la fuerte personalidad y el protagonismo de Tzara y Bretn iban a dar lugar a un choque y a una ruptura. En 1922, el afn normativo y escolstico propio de Bretn, evidente en toda la evolucin del surrealismo, ide la convocatoria de un Congreso internacional para la determinacin de las directrices y la defensa del espritu moderno, en el que participaran artistas consagrados y tradicionales, algo que Tzara no poda aceptar. Al grito tzariano de Dada no es moderno! se sald la ruptura, que lleg incluso a las escaramuzas fsicas entre los dos bandos y dej un odio duradero entre ambos lderes. Bretn contest a los ataques de Tzara: Abandonad todo. Abandonad Dada. Abandonad a vuestra mujer. Abandonad a vuestra amante. Abandonad las esperanzas y temores. Esparcid a vuestros hijos en el sendero de un bosque.

... Situaos en el estado ms pasivo posible... Escribid rpido sin tema preconcebido, lo bastante rpido como para no retener ni veros tentados de releer. La primera frase vendr sola, ya que es cierto que a cada segundo hay una frase ajena a nuestro pensamiento consciente que est pidiendo exteriorizarse (Primer Manifiesto). Puede decirse que hasta 1925, el surrealismo desarrolla su fase idealista, la ms pura y ldica, repleta de actividades provocadoras y sustentada en tres grandes conceptos: amor, sueo y revolucin. Amor y erotismo, de nuevo adoptando las teoras de Freud sobre la libido como motor esencial del comportamiento, se convierten casi en lemas de la actividad surrealista. Y aunque Bretn no formul sus tesis sobre el amor loco hasta su madurez en 1937,

desde los comienzos insisti en que el amor exalta el comportamiento lrico y conduce al trance, al delirio permanente y a la alucinacin. La nocin amorosa de Bretn parta de una radical feminizacin del universo amatorio son conocidas sus posiciones antihomosexuales, ya que para l, la mujer recreaba y recoloreaba el mundo, logrando incluso borrar los contornos reales que impiden la manifestacin libre del deseo.

Andr Bretn escribe unas notas apoyndose en un libro. Al fondo del despacho, una estantera en la que se agrupan desordenadamente los objetos ms heterogneos, una decoracin muy al gusto surrealista.

Bajo estas lneas, El balcn de Manet, cuadro pintado por el surrealista belga Rene Magritte (1898-1967). Gran dibujante y perfecto dominador de las tcnicas pictricas acadmicas y tradicionales, decidi aplicar stas a plasmar de forma realista las imgenes surrealistas que creaba su portentosa imaginacin, obteniendo resultados altamente inquietantes, que parecen sacados de los sueos.

manecer ajenos a la ebullicin social y poltica de la poca, y un acontecimiento en apariencia remoto y de segundo orden, la guerra colonial en Marruecos, hizo que Bretn se sorprendiese a s mismo haciendo causa comn con los comunistas en favor de los rebeldes del Rif. Se inicia as, a partir de 1925, la etapa dialctica o comprometida del surrealismo, cuando el automatismo psquico, la alucinacin onrica, los poemas o dibujos espontneos y las charadas pblicas van a dejar paso a una actitud ms atenta a las realidades implacables, que Bretn tanto abomin en su Primer Manifiesto. El surrealismo abandona o posterga sus fines de revolucin total del espritu, sus tesis negativas y alcances alqumicos, sus llamadas al desenfreno de los sentidos, y pasa a ocuparse de la guerra, el capital y la explotacin del hombre por el hombre. Se subraya ahora el carcter antiliterario (Antonin Artaud y Philippe Soupault son expulsados en 1926 por reconocer pblicamente el valor de su propia actividad literaria, y Desnos lo sera ms tarde por querer

proseguir su destino de poeta), y la |plana mayor del grupo Bretn, Aragn, Eluard y Peret decide adherirse al Partido Comunista Francs, porque no negamos la gran concordancia de inspiraciones que existe entre los comunistas y nosotros. La relacin, sin embargo, no iba a ser fcil. Aunque Bretn trabaj varios aos en la clula a la que se le haba asignado y aunque como algn adversario le reproch sus mtodos de exclusin concordaban mucho con las fulminantes purgas soviticas, el partido, pese a los intentos conciliadores del comunista/surrealista Pierre Naville, nunca mir con simpata el espritu iconoclasta de Bretn, ni ste se sinti cmodo dentro del rigor dogmtico del partido. Bretn, eso s, confirm en sus actuaciones el nuevo sesgo comprometido del movimiento, como en la convocatoria, en febrero de 1929, de una amplia discusin pblica sobre la necesidad de que el intelectual participe en una gran accin colectiva. Pero el carcter insumiso y libertario de Bretn le llev a sealar dentro del comunismo internacional a Trotski como la figura clave, rechazando su expulsin por Stalin; y poco despus, en el Segundo Manifiesto, Bretn habla de aplicar el materialismo dialctico a un campo ms extenso que el que pretenden acotar los polticos. Cmo admitir que el mtodo dialctico no se pueda aplicar ms que a los problemas sociales? La ambicin del surrealismo es proporcionarle posibilidades de aplicacin de ningn modo concurrentes en el terreno consciente ms inmediato. No veo por qu, por mal que les sepa a algunos revolucionarios de pocas luces, habramos de abstenernos de promover (...) la revolucin: los problemas del amor, el sueo, la locura, el arte y la religin. Las lneas maestras del Segundo Manifiesto radican, pues, en esa nueva concienciacin poltica de Bretn y en su deseo de imponer orden, depurar y volver a los principios bsicos. En ese texto fascinante y a menudo contradictorio se percibe el anhelo constante de Bretn por conducir personalmente las fqrtunas del movimiento y preservarlo de las impurezas de la multitud y el eclecticismo (hay que impedir absolutamente al pblico que entre, si se quiere evitar la confusin... Pido la ocultacin profunda, verdadera, del surrealismo). Es una vena elitista que se aviene mal con el deseo manifestado siempre por los surrealistas de que, como haba escrito su mentor Lautramont, la poesa debe ser hecha por todos. No por uno. Lautramont, que negaba la existencia de dos gneros de poesa, se refera, sin duda, a algo muy caro a los surrealistas: el reconocimiento de que hay poesa en lo casual y en lo hallado, en el azar, en el chiste, en el

sueo, en el ensueo diurno y en el cuento infantil, es decir, en las formas no artsticas y populares, atvicas, de expresin. La poesa extrada de todo lo que nos rodea. Exclusiones, ajusticiamientos poticos, delimitaciones, rechazos, abundan en las pginas del manifiesto, incluyendo ese apostrofe antimagistral de cuya total sinceridad dudbamos al comienzo. Bretn seala el dogma central del surrealismo: la rebelin absoluta, la insumisin total, el sabotaje en regla, habla del empeo, ms anarquista que socialista, por destruir las ideas de familia, de patria, de religin, y define esplndidamente la nocin de surrealidad: Todo me lleva a creer que existe un cierto punto del espritu desde donde la vida y la muerte, lo real y lo imaginario, el pasado y el futuro, lo comunicable y lo incomunicable, lo alto y lo bajo, dejan de percibirse contradictoriamente. En vano se buscar en la actividad surrealista un mvil que no sea el de la esperanza de determinar ese punto.

Joan Mir (1893-1983), pintor cataln de proyeccin universal que junto a Picasso y Dal ha colocado a la creacin hispana en las ms altas cotas de belleza y originalidad. En 1924 entr en contacto con el grupo surrealista de Pars, pintando cuadros tan representantivos de as ideas estticas del momento como Bailarina oyendo tocar el rgano en una catedral gtica, que conserv en su coleccin personal, o Composicin con personajes en un bosque incendiado, que puede admirarse en a Fundacin Mir de Barcelona y que se reproduce abajo.

A partir de 1930, el surrealismo crece y al mismo tiempo se disgrega. Como se ver ms adelante, el surrealismo impregna los ms diversos campos de expresin y llega a todos los

rincones, llevado en muchos casos por nefitos que, bautizados por el propio Bretn, haban bebido las aguas surrealistas en Pars. Pero la prdida del espritu heroico y adversativo de los primeros tiempos hace que, indefectiblemente, el surrealismo adquiera los rasgos de una iglesia, con una liturgia de la que no es posible apartarse bajo riesgo de excomunin, y en la que la ltima palabra siempre corresponde al papa/apstol. Una de las crisis ms conocidas y dolorosas del surrealismo se produjo a raz de la polmica y posterior ruptura entre los grandes amigos Bretn y Aragn. Este ltimo, tras un viaje a la Unin Sovitica en 1930, regres imbuido de un entusiasmo sin paliativos por el comunismo de Estado, que le llev a denunciar el idealismo de base del surrealismo y a proclamar el materialismo dialctico como sola filosofa revolucionaria. La aguerrida militancia de Aragn en el partido comunista, sus mea culpa respecto al freudianismo y al trotskismo, condenados por Mosc, le llevaron a un progresivo distanciamiento de Bretn, que se resolvi finalmente con su abandono del grupo. Dos aos ms tarde, Bretn y sus fieles Eluard y Crevel son expulsados del partido comunista por haber atacado implcitamente los aires de conformismo que llegaban de la Unin Sovitica. La ruptura con el comunismo estalinista no signific el abandono de la vertiente comprometida de los surrealistas. Intervinieron activa y chillonamente en la poltica interior francesa, sacudida por el gran escndalo Staviski y los ecos del ascenso fascista en Alemania, y patrocinaron agrupaciones como el Comit de Vigilancia de los Intelectuales, participando luego destacadamente en el Congreso de los Escritores en Defensa de la Cultura, que tan estrecho contacto mantuvo con los intelectuales republicanos espaoles. En 1935, Bretn resume sus nuevas posiciones y, en concreto, su abierto antisovietismo en su libro Posicin poltica del surrealismo, donde anuncia, como otra forma de praxis revolucionaria, la creacin del rgano peridico Contraataque, en el que expresa su idea de que frente al clima de temor y resignacin de la izquierda y la inteligencia europea, la revolucin no puede ser mas que totalmente agresiva. La siguiente dcada, marcada por el clima de guerra imperante en Europa, vera una penetracin y diseminacin surrealista, acompaada de una relajacin de la tensin inicial, fundacional y demoledora. Bretn se encarga personalmente de llevar la palabra surrealista por Europa (gran exposicin surrealista en Londres, conferencias en las islas Canarias y en Praga) y Amrica, visitando en Mxico al exilia-

do Trotski, cuya lucidez le dejar deslumhrado. La guerra mundial le lleva, como a tantos otros intelectuales europeos, a Estados Unidos, donde su larga estancia es igual que en los otros casos, seminal y fructfera: por donde pasa, crecen facciones surrealistas y, en el caso norteamericano, la influencia del automatismo plstico iba a ser crucial en la gnesis de la pintura abstracta neoyorkina o action-painting.

su vida el arte psictico de los enfermos mentales, el garabato sin finalidad de los nai'f y las fantasas brutas de los domingueros como el cartero Cheval, creadores inconscientes de imgenes subconscientes. Dentro de la pintura que podramos llamar profesional o artstica,

Aunque Bretn public su libro El surrealismo y a pintura en 1928, la relacin de algunos pintores con el movimiento y el inters de Bretn por las posibilidades de representacin plstica del inconsciente son ms antiguas. Las pretensiones surrealistas de total liberacin mental, su aspiracin a lo maravilloso y el intento de reconciliar la realidad con los procesos ilgicos del xtasis y el sueo para crear una superrealidad, parecan de hecho ms propios de la pintura que de la poesa. Slo dos pintores, Andr Masson y Max Emst, aparecen, sin embargo, como participantes entusiastas en los comienzos del surrealismo, y la primera exposicin conjunta de pintura patrocinada por los surrealistas la de 1925 en la galera Fierre de Pars inclua, muy en la tnica depredadora o recuperativa de Bretn, a pintores como Klee y De Chineo, que nada tenan que ver con el credo surrealista, aunque su mundo de imgenes partiese de lo irracional. Con todo, desde el primer momento se hizo evidente a alguno de los asociados ms lcidos, como Max Morisse o Fierre Naville, lo difcil que era delimitar y formular una pintura surrealista. As como para el poeta resulta fcil poner por escrito, con palabras inconexas, el flujo automtico dictado por el ensueo, el trance o la visin, para el pintor es difcil mantener esa intensidad a la misma velocidad y en un medio como la pintura, que requiere preparacin y tcnica y depende de unos materiales. Bretn, en el libro citado, insista, con todo, en el patrocinio y definicin de una pintura surrealista, pintura que no se inspirara en la realidad ni buscara conciliatoriamente sus modelos en lo visible: Si las artes plsticas han de responder a la necesidad de una revisin total de los valores reales, necesidad en la que todos hoy estn de acuerdo, deben buscar un modelo puramente interior o dejar de existir. Este modelo interior, que tiene sus races en el automatismo psquico de cada sujeto, tiende a una alquimia de la imagen visual. Y nada mejor que la casualidad y el arte degradado e involuntario para conseguir la suprarrealidad. Bretn defendi y desenterr a lo largo de toda

En la pgina anterior, Andr Gide se dirige al Congreso de Escritores, celebrado el 1 de enero de 1936 en la Mutualidad de Pars, para conmemorar la obra del novelista francs Romain Rolland. Detrs de Gide, cuchichean el surrealistacomunista Louis Aragn (1897-1982), al fondo, con el tambin escritor Andr Malraux (1901-1976). Bajo estas lneas, Desnudo bajando por una escalera, obra del artista francs Maree/ Duchamp (1887-1968), uno de los surrealistas ms innovadores y de ms infuencia en el arte del siglo XX. A la derecha, La mujer hoja, cuadro pintado por el francs Andr Masson, gran dibujante del erotismo y la crueldad. Entre sus obras destacan las Tauromaquias y sus lienzos sobre la Guerra Civil espaola.

Bretn admir siempre a Ernst, Masson, Mir y al primer Dal, que fue un valioso y activo surrealista en la primera mitad de la dcada de los treinta. De Mir, cuya primera exposicin parisiense de 1925 fue prologada por Benjamn Peret y suscrita por todos los miembros del grupo, Bretn lleg a decir: ... podra pasar por el ms surrealista de todos nosotros, y mostr gran admiracin especialmente por sus cuadros del perodo 1934-37, pinturas salvajes que hacen surgir monstruos. Tambin por Picasso sinti Bretn un grande e interesado aprecio: Si el surrealismo adopta alguna vez una lnea de conducta moral, slo tiene que aceptar la disciplina que Picasso ha aceptado siempre. Indudablemente, Picasso, sobre todo en su fase de cubismo analtico, ofreca nuevas formas de fragmentacin y trastrueque de lo real que abran campos casi infinitos de visin. En cuanto a Man Ray, personifica a uno de los ms autnticos creadores surrealistas, justamente porque siendo mediocre como pintor (al igual que Bretn, como poeta, no posee nunca el vigor, la inventiva y el poder convulsivo de sus proclamas y prosas seminarrativas) es un gran ideador. El surrealismo no es un arte, sino una forma de asalto a la realidad cotidiana y unvoca, utilizando todos los medios de expresin, consciente o inconsciente, articulada o no. Man Ray fue inventor de objetos inolvidables como la plancha de pas o la Venus con cuerdas, que subvierten el orden de lo natural; por otra parte, fue un experimentador de sistemas de fotografa, como los rayogramas, en los que el azar se interpone en la imagen, dando unos perfiles maravillosos. Quiz el pintor ms literalmente surrealista fuese Max Ernst. Toda su vida, desde la infancia, Ernst estuvo sujeto a visiones y revelaciones azarosas, que luego se dedic a fomentar y aplicar a su actividad pictrica. As surgieron sus tcnicas de frottage (frotacin de lpices de grafito sobre un papel colocado encima de una superficie spera de madera), que produca figuras extraas y sugerentes, verdaderos equivalentes segn el artista de lo que conocemos por escritura automtica, y sus famosas novelas en forma de collage, como La mujer con 100 cabezas y Una semana de bondad. El collage, que Emst llev a cotas magistrales en esas obras repletas de un humorismo zumbn e irreverente, fue desde muy pronto una tcnica amada y cultivada profusamente por los surrealistas, ya que, en palabras de Aragn, devuelve un significado genuino a las viejas demandas pictricas, al impedir que el pintor caiga en el narcisismo, en el arte por el arte,

Man Ray, Germaine Dulac y Hans Richter sera los nombres ms destacados de una serie de cineastas/pintores que cultivaron desde fuera, pero imbuidos de los principios surrealistas el cine. De Man Ray, fotgrafo y pintor ya comentado antes, hay que sealar que su inters por el cinematgrafo fue muy duradero, realizando cuatro filmes, que son, si bien no excepcionales desde el punto de vista del lenguaje cinematogrfico, s ejemplos llamativos de aplicacin de las normas surreales de las asociaciones poticas y la enumeracin catica. Germaine Dulac, realizadora prolfica, tuvo un acercamiento lateral al cine surrealista, rodando una curiosa adaptacin del texto de Artaud La concha y el clergyman, que los surrealistas, sin embargo, rechazaron. En cuanto a Richter, despus de una amplia labor de cineasta abstracto asociado a Dada, realiz en Estados Unidos, en 1946, Sueos que el dinero puede comprar, filme de episodios en el que artistas plsticos como Lger, Ernst, Duchamp, Calder y Man Ray pusieron en celuloide sus obsesiones, ms pictricas que cinematogrficas.

Salvador Dal tuvo una importante participacin en el surrealismo, que encaj con entusiasmo el mtodo daliniano paranoico-crtico, a su vez influido por los primeros escritos de Lacan. En 1928, y en colaboracin con Luis Buuel, Dal realiza en Pars, aun sin haber entrado en contacto con el grupo, el mediometraje Un perro andaluz, definido como un apasionado llamamiento al crimen y lleno de metforas y temas surrealistas, como el del amor que supera todas las trabas de la realidad. Dos aos despus, financiados por el mecenas vanguardista vizconde de Noailles, los dos espaoles realizan tambin en Francia La edad de oro, obra maestra llena de un frenes ertico y antirreligioso (con ecos de Sade) y ya encuadrada de lleno en la antiesttica surrealista. La pelcula es, adems, por su tcnica narrativa, descoyuntada, tendente al collage y al cruce de imgenes contrapuestas, paradigma del cine surrealista, que cuenta con una filmografa nada desdeable.

Andr Bretn deca al ver las pinturas del cataln Joan Mir: Mir es el ms surrealista de todos nosotros. Y es muy curiosa la influencia y la participacin de los creadores y de los temas espaoles en el surrealismo y en la renovacin de los valores estticos del siglo xx. El nuevo arte cinematogrfico tambin fue usado por los surrealistas para subvertir los gustos tradicionales, para consolidar el antiarte. Tras los primeros filmes surrealistas de Germaine Dulac con guin del poeta Antonin Artaud, La concha y el clergyman (1926); La estrella de mar, realizada en 1928 por el fotgrafo norteamericano Man Ray; y los primeros pasos cinematogrficos de Rene Clair con Pars dormido (1923) y Entreacto (1924); sera el espaol Luis Buuel (1900-1983) el mximo representante del surrealismo en el cine. Las pelculas Un perro andaluz, filmada por Buuel en colaboracin con Dal en 1928, y La edad de oro, hecha en 1930, se convertiran en el ejemplo del surrealismo cinematogrfico, inspiracin que nunca abandonara la prolfica obra de Buuel. En la foto, el cineasta aragons exiliado en Mxico lee un peridico ante una boca de metro en 1978.

NA enmienda de corte puritano, a Volstead Act o Ley seca, provoc en Estados Unidos una foracin de gngsters y organizaciones criminales que oscureci los gloriosos tiempos del salvaje oeste. Cuando en 1933 el presidente Roosevelt clausur la era de la Prohibicin los delincuentes pensaron que era

una lstima desmontar unas organizaciones que tanto sudor y tantsima sangre haba costado levantar, y optaron por diversificar sus actividades y dedicarse a la prostitucin, el secuestro, la extorsin, el chantaje e incluso a los negocios honrados. La etapa romntica del gangsterismo dejaba paso al perodo tecnolgico: menos publicidad,

menos crmenes y parecidas ganancias, en oficinas aspticas y enmoquetadas que nada tenan que ver ya con la humareda del garito o el evocador ambiente italiano de la trattoria. Juan Madrid, autor de este artculo sobre los orgenes y la evolucin de la Maa, es periodista y escritor.

Gngsters de poca monta capturados y llevados a una comisara neoyorquina por el Escuadrn de Tiradores Selectos, grupo voluntario de ex combatientes norteamericanos, dispuestos a auxiliar a la polica y barrer a la canalla de Estados Unidos.

La maana del 14 de febrero de 1929, da de San Valentn, caa una ligera nevada en Chicago y el viento del oeste helaba orejas y narices. El termmetro marcaba cinco grados bajo cero en la North Clark Street, una activa calle de quince kilmetros donde proliferaban tiendas de comestibles, restaurantes, farmacias, cines, garajes, despachos de tabacos, tabernas clandestinas y hoteles de segunda categora. Sam Schneider, sastre, y su esposa planchaban y cosan en su taller del nmero 2.124, inmediato al garaje de Heyer, un edificio de cuarenta y cinco metros de largo por doce de ancho que tena la altura de un piso. El garaje era ahora la compaa de mudanzas S. M. C. y estaba en el 2.122 de la calle. Como todo el mundo vea entrar y salir camiones continuamente, pensaban que se trataba verdaderamente de una pequea pero prspera agencia de mudanzas. Alphonsine Morin tambin lo pensaba. Tena huspedes en el nmero 2.125, frente al garaje, y esa maana estaba realizando las labores domsticas. En realidad, muy pocos saban que la compaa de mudanzas S. M. C. perteneca a

El origen de la Mafia o Cosa Nostra est en las organizaciones armadas que los grandes propietarios latifundistas de Sicilia y el sur de Italia levantaron durante el siglo xix con el fin de reprimir y atemorizar a os campesinos para, de esta forma, seguir conservando sus privilegios feudales y el control de la vida poltica local despus de la abolicin oficial del feudalismo. Posteriormente, la Organizacin fue adaptndose a los tiempos modernos, exportada a Estados Unidos, hundiendo sus races en todos los sectores del negocio fcil y conservando su violencia y su ley del silencio. En a foto, cadveres de gngsters en un garito de Chicago, tras la guerra de bandas que se desencaden a partir de la matanza del da de San Valentn (14 de febrero) de 1929.

George Bugs Moran, un irlands alto y delgado, dedicado, entre otras cosas, a la distribucin y venta de cervezas y licores de produccin nacional o de importacin canadiense. Moran era a su vez miembro importante de la banda de Dion O'Banion, el floristero, muerto a tiros en su tienda por secuaces de Capone en 1924. Como el irlands Moran haba muchos industriales en Chicago y en cada una de las grandes y pequeas ciudades de Estados Unidos, dedicados a ese menester. Lo malo era que ese negocio estaba prohibido desde enero de 1920, al aprobarse la Volstead Act, por la que se castigaba la fabricacin y el comercio de bebidas alcohlicas, pero no, y esto es curioso, el consumo. Por los motivos que sean, el caso es que desde 1920 a 1933, fecha en la que se aboli la Prohibicin, una terrible sed se cerni sobre Estados Unidos. Millones de padres de familia se convirtieron en infractores de la ley al construirse en sus propios hogares alambiques y destileras de cerveza o licores, y otros tantos, incapaces de fabricrselos ellos mismos, se convirtieron en asiduos frecuentadores de tabernas clandestinas. En esta actividad alcanzaron pronto ventaja los emigrantes italianos e irlandeses, casi todos

de origen campesino, acostumbrados desde tiempos inmemoriales a hacerse en la propia casa unos el vino y otros la spera y fuerte cerveza. De manera que sobre las formas clsicas de delinquir robar, estafar, extorsionar, violar, prostituir, falsificar, atracar o contrabandear se superpuso la de fabricar y distribuir bebidas alcohlicas. Los millones de hombres, mujeres y nios que acudieron a la floreciente Amrica entre 1860 y 1921 unos veinte millones, sin contar a los ilegales no slo trajeron mano de obra barata y experta, sino tambin sus costumbres. Una de ellas, caracterstica de los italianos, era la lotera, que en Estados Unidos estaba prohibida, pero que en sus regiones de origen era una actividad corriente. En un primer momento, las loteras y las apuestas clandestinas se circunscribieron a las comunidades italianas, pero pronto extendieron su radio de accin por las ciudades, hasta convertirse en un lucrativo negocio. De forma que sobre la lotera clandestina, la prostitucin, el juego y las bebidas se formaron, entre 1920 y 1936, los cimientos de lo que se ha llamado el crimen organizado.

mo, decidi llamar en su ayuda a un joven con la mejilla cortada que haba conocido en el Bronx. El muchacho de la cara cortada se haba especializado en no hacer preguntas, trabajar rpido con la pistola y terminar siempre sus trabajos. Entonces era bajito, de extraordinaria fuerza, gil y poco dado a las bromas. Despus, cuando se convirti en el seor Capone, gracias a que Torrio decidi retirarse despus (Je recibir cuatro balas del 45, engord, se hizo dicharachero y bromista y perdi su pelo negro y lustroso. Antes de cumplir los treinta aos se haba hecho con Chicago, despus de eliminar a sus competidores uno a uno mediante la metralleta, el cuchillo o el explcito aviso de romperle una pierna. El alcalde, las autoridades y la polica estaban en nmina.

En 1928 Capone tena sus oficinas en los hoteles Hawthome y Lexington de Chicago, y su casa era una autntica fortaleza, situada en el municipio de Cicero, a setenta kilmetros de la ciudad. Iba de un lado a otro en un Cadillac blindado con cristales a prueba de balas, precedido por un coche pequeo y veloz y flanquea-

La diferencia que existe entre el delincuente individual o artesano del crimen y las grandes organizaciones planificadas y organizadas al mximo, es la misma que existe entre un artesano y un capitn de industria. Los aos de la gran expansin industrial americana fueron tambin los aos en los que el delito dio un gran salto adelante. A los hermanos Ralf y Alfonso Capone les cupo el honor de ser los artfices de aquel salto. Fueron los primeros que convirtieron las anrquicas bandas de muchachos recin llegados, con la ambicin de cambiarse de traje todos los das y si fuera posible de coche, en empresas piramidales con sueldos, jefes intermedios, horario de trabajo y ayuda en caso de accidente laboral o muerte. Alfonso Caracortada Capone y en menor medida su hermano pequeo Ralf Botellas Capone, llegaron de su aples natal a Nueva York con las mismas ganas de hacerse ricos que cualquiera de sus compatriotas. Decidieron elegir un camino rpido, y lo hicieron con tan buena fortuna que cuando el siciliano lovani Torno Johnny Torrio comenz a tener graves problemas por la demarcacin de zonas en Chicago con las bandas de polacos, irlandeses y con los compatriotas de Jim Bigs Colosi-

Bajo estas lneas, AI Capone pesca tranquilamente a bordo de su lujoso yate, mientras fuma un habano y sonre, junto a las estrellas de la bandera norteamericana. Quiz la foto fuera la demostracin grfica de la coartada perfecta, mientras sus muchachos realizaban alguna de sus violentas operaciones en Chicago o en alguna otra ciudad de Estados Unidos. Debido a su connivencia con la polica, los polticos corruptos y otros poderes fctcos norteamericanos, Al Capone slo pudo ser detenido bajo la acusacin de evasin de impuestos.

ron en coche hasta la esquina de su garaje. Vieron cmo se detena en la puerta un Cadillac con las cortinas bajadas, segn era costumbre en las patrullas del Departamento de investigacin. El irlands y sus dos hombres contemplaron a tres policas de uniforme y a dos de paisano, descender del automvil e introducirse en su empresa de mudanzas. Pensaron que se trataba de autnticos policas y decidieron dar una vuelta hasta que la situacin se aclarase. Aquella decisin les salv la vida.

Dentro del garaje, a las 10,30 de la maana, haca fro. El resto de la banda de Moran preparaba caf en un infiernillo de petrleo. Aguardaban los dos camiones de cerveza robados a Capone. Con ellos iban a completar una expedicin a Detroit, junto con otros siete camiones y tres coches atiborrados de cajas y barriles. Aquel iba a ser un da de mucho trabajo. Nunca la banda de Moran haba organizado una entrega tan cuantiosa de bebidas fuera de Chicago. En esa operacin los cubriran los hombres de la familia siciliana de los Aiello, enemiga de Capone. Dentro haba siete hombres: Frank y Pete Gusenberg; John May, el ladrn de cajas fuertes; Al Weinshank, propietario de tabernas clandestinas; James Clark, atracador de bancos; Adam Heyer, que sola tener tres alias, y el doctor Schwimmer, un ptico que bien poda haberse dedicado a las gafas. El perro polica de Heyer estaba atado a uno de los siete camiones y ladr cuando los hombres uniformados golpearon la puerta. El sastre Schneider dej la plancha en su receptculo y prest atencin. Lo que escuch podra parecer un petardeo producido por el tubo de escape de un automvil, pero tambin una serie de rfagas de ametralladora, la llamada msica de ukeleles por los periodistas locales en las secciones de sucesos. Aquel ao de 1929 se haban producido slo en Chicago 131 muertes violentas a causa de la guerra entre bandas, y el sastre se asom a la ventana. Entonces volvi a escuchar otras dos apagadas detonaciones. La seora Morin, enfrente, hizo lo mismo. Dos hombres salieron del garaje con las manos levantadas por encima de sus cabezas declararon los testigos en el juicio. Detrs de ellos haba otros tres hombres vestidos de policas. Apuntaban sus pistolas sobre los primeros dos hombres. Andaban despacio y con naturalidad. Pensamos que se haba efectuado un

En un suntuoso chalet situado cerca de Highlands, en el estado norteamericano de Nueva Jersey, la polica encuentra a ms de 50 personas embotellando alcohol clandestinamente. Junto a la bebida, se incauta todo un arsenal de armas cortas y largas, as como una bomba de relojera. La puritana prohibicin de beber alcohol fue la mejor cantera para el crimen. El terror que los maosos lograron imponer lleg hasta cobrar impuestos* de proteccin por su cuenta. Asimismo, sentaron las bases de justificacin moral de la fuerte represin que luego se extendera a todos los sectores de a sociedad norteamericana.

do por otro, donde iba el grueso de sus guardaespaldas. Jams se trasladaba sin su guardia personal de dieciocho pistoleros, a los que obligaba a vestir elegantemente. Su contable principal, Jack Gusik, apodado Pulgar sucio, reinaba sobre seis expertos fiscales, veinte contables subalternos y catorce abogados. El Departamento Fiscal de los Estados Unidos calculaba que slo en 1928 el imperio Capone haba ingresado setenta y cinco millones por el alcohol, veinticinco por el juego y las loteras y veinte por la prostitucin. Suponiendo que yo me dedique a actividades tales como la distribucin de cerveza y la explotacin de burdeles le dijo en cierta ocasin Capone al periodista F. D. Pasley, del Tribune, no se arreglara nada si mandara cerrar las casas y dejara de servir cervezas a los sedientos. Estas cosas forman parte de las necesidades humanas bsicas, han existido antes que yo y existirn muchos aos despus de que yo muera. Y en 1929, cuando su poder estaba en el cnit, se le ocurre a Moran, que trabajaba para Capone bajo canon, robarle dos camionetas. Probablemente no saba que fueran del napolitano de la cara cortada, pero aquello daba igual. George Bugs Moran, con dos de sus hombres, Willie Marks y Ted Newberry, se acerca-

arresto. Los vimos subirse al coche patrulla. Sin embargo, la seora Landeman baj corriendo a la calle e intent abrir la puerta del garaje... Llam a C. L. McAllister declar la seora, que es uno de mis huspedes. Trat de abrir la puerta; estaba cerrada y la forz hasta abrirla. Entr en el garaje. Regres corriendo y dijo que el lugar estaba lleno de cadveres. Llam a la polica. Lo que vio el testigo fue un inmenso charco de sangre sobre el que haba siete hombres muertos con los sombreros puestos y mirando hacia el techo. Haban cado de espaldas desde una pared de ladrillos completamente acribillada a balazos. El perro polica de Heyer embesta y aullaba atado a uno de los camiones de cerveza. Frank Gusenberg no haba muerto. El sargento A. Brothers de la comisara del distrito intent sonsacarlo en la ambulancia, pero el gngster irlands no abri la boca. Muri tres horas despus sin cantar. La versin del Herald Tbune, al da siguiente, fue: Tres de los bandidos llevaban uniformes de polica. Las siete vctimas, pensando que se trataba de un registro rutinario, que pudiera traer consigo como mximo un arresto y una rpida puesta en libertad bajo fianza, se sometieron prontamente a ser desarmados y a obedecer la orden de permanecer en fila, a unos quince metros de la puerta que daba a Clark Street, de cara a la pared norte. Fue un truco inteligente. De otro modo, los hombres de Moran hubiesen vendido caras sus vidas. Tan pronto como los irlandeses estuvieron desarmados y cara a la pared, los verdaderos verdugos, en traje de paisano, se adelantaron. Uno de ellos llevaba un fusil ametrallador Thompson con un tambor de cien cartuchos del calibre 45, y el otro, una escopeta recortada del 12 de dos caones. La tarea qued consumada en apenas diez segundos y la autopsia demostr que no haba habido desviacin en la lnea de fuego. Se les haba rociado con precisin y sin titubear entre las orejas y los muslos; todos resultaron heridos en la cabeza y en los rganos vitales. La escopeta fue otra indicacin del esmero que pona Capone en todas sus cosas. Estaba all para rematar. Dos de los hombres de Moran recibieron sendas descargas de postas en sus caras. Evidentemente, el jefe no quera supervivientes.

Otra ley puritana prohibe en Nueva York el juego y las mquinas tragaperras. Estas son destruidas pblicamente en os garitos clandestinos por brigadas de voluntarios que colaboran con a polica, momento que recoge a foto de arriba. Abajo, gngster muerto en el cuartel general de la Mafia de Washington, la capital norteamericana. Agentes del FBI, entre los que se encuentra John Edgard Hoover (derecha), que dirigira con mano de hierro esta organizacin policial desde 1924 hasta su muerte en 1975, observan los orificios de os balazos en la espalda del cadver. Hoover sera luego uno de os artfices de la represin anticomunista del macarthismo contra intelectuales y artistas en a poca de a guerra fra (1948-1954).

Su nombre era Alfonso Capone, apodado Scarface (Caracortada) por la cicatriz que, desde adolescente, desfiguraba la mejilla izquierda de su rostro desde la oreja al labio. Hijo de una familia muy pobre que emigr a Nueva York cuando Alfonso tena 5 aos, se cri en Brooklyn en medio de rateras y pequeos delitos. En 1919, Johnny Tomo, hombre de confianza de Jim Colosimo, el gngster ms famoso de Chicago, contrat a Capone como guardaespaldas. Colosimo fue asesinado en 1920, y su muerte fue una de las ms de 500 que le fueron achacadas a Capone. Este y Torno heredaron el sindicato, centrado en el juego, la prostitucin y, sobre todo, en el trfico de alcohol, que la Ley seca converta en pinge negocio. En 1925, Torrio se retir a su Italia natal, y Capone qued como dueo indiscutible del hampa de Chicago. Con sus 750 pistoleros, sus 18 guardaespaldas y su automvil blindado, Capone pudo dedicarse a sus aficiones favoritas: la pesca, la pera y las mujeres. Su dureza implacable qued de manifiesto en la famosa matanza del da de San Valentn (14 de febrero de 1929), tantas veces, como la misma biografa de Capone, rememorada por el cine. Su habilidad maniobrera es evidente en el dominio, prcticamente absoluto, que mantuvo durante aos sobre la ciudad de Chicago, alguno de cuyos alcaldes, como W. Thompson, fueron marionetas en sus manos. Hacia 1930 empez a declinar su buena estrella. En 1931 fue sentenciado a 11 aos de crcel por fraude fiscal. Puesto en libertad por buena conducta en 1939, se retir a su fastuosa finca de Miami, donde muri de sfilis, confortado con los sacramentos de la Iglesia catlica.

cnit de su poder. 1929 es el ao de Capone. Como un capitn de empresa que desea eliminar competencia, el gngster napolitano se haba hecho el amo indiscutible de Chicago. Su paso siguiente fue organizar una reunin a escala nacional para evitar ms guerras entre bandas. A eso se le llama un crtel en el mundo capitalista, y Capone fue el primero que lo intent. El y un joven lobo de prometedora carrera, Frank Costello, organizaron la llamada Conferencia de Atlantic City, a la que acudi el propio Moran y en la que se trataron temas de tanta importancia como la delimitacin de zonas de influencia, el fin de las disputas internas y la creacin de una comisin de notables que actuara como una especie de tribunal de apelacin. El intento de Capone no fue fructfero. En 1931, Caracortada estaba siendo condenado a once aos de crcel por evasin de impuestos sali en 1940, acabado y sifiltico, pero su semilla y su ejemplo no cayeron en terrenos baldos. A partir de 1931, el crimen organizado llmese Mafia, Cosa Nostra o cualquier otra denominacin simultanear los negocios legales con la misma, si no mayor intensidad, que los negocios ilegales y tendr siempre las cuentas claras para los empleados del fisco. La etapa romntica, preindustrial e improvisada quedar atrs. Despus de la llamada Guerra Castellamarese entre las bandas de Joe Masseria y Salvatore Maranzano, ambos de Nueva York y originarios de la ciudad siciliana de Castellamare del Golfo, el crimen organizado es definitivamente una empresa capitalista ms, cobrar deudas y a otras actividades. Estas banque se diferencia de otras como la General Mo- das, que pueden actuar en cooperacin con las tors, por ejemplo, en los mtodos, y no en to- bandas de la Mafia o pueden ser totalmente dos los casos. independientes, se componen de judos, irlandeses, negros, anglosajones, latinoamericanos y de hombres de todos los tipos tnicos o raciaCien mil gngsters, cinco mil les que hay en la nacin. maosos Como la Mafia contina Tlese, formada casi totalmente por sicilianos e italianos del Los lectores de peridicos afirma Gay T- sur, ha tenido desde la Prohibicin mayor lese en su prestigioso libro Honrars a tu pa- cohesin tnica que los dems grupos, su indre, que estudia a la Mafia en la dcada de los fluencia y notoriedad han sido considerables en sesenta y en particular a la familia Bonnano los crculos del crimen organizado. Pero durancreen que la Mafia es la responsable del crimen te los aos sesenta, como los jefes de la Mafia organizado en Norteamrica, cuando, de he- del viejo estilo se hicieron mayores y sus hijos cho, la Mafia slo es una pequea parte del no tenan inters o talento para reemplazarlos negocio del crimen organizado. Se calcula que o tenan mejores oportunidades en la sociedad hay unos 5.000 mafiosos, pertenecientes a 24 norteamericana, la estructura de la Mafia emfamilias; pero los investigadores federales creen pez a desintegrarse, igual que las grandes que hay ms de 100.000 gngsters profesiona- bandas irlandesas de fines del siglo pasado y les organizados y dedicados al negocio del cri- las grandes camarillas judas de los aos veinte men: a sacar dinero a la gente con amenazas (de las cuales slo la de Meyer Lansky sigue de violencia, a hacer de corredores de apues- teniendo importancia hoy en da). Los negros y tas, a estafar, a los narcticos, a la prostitucin, latinoamericanos han dado muestras en los al robo de licores, a imponerse por la fuerza, a aos sesenta de que estn surgiendo como

Por orden judicial la polica abre la caja fuerte de Al Capone en su chalet del lujoso barrio de Cicero, Chicago (izquierda). A la derecha, el cadver de un gngster abatido en un taxi neoyorquino tras un tiroteo con la polica.

Apodado Lucky Luciano, su verdadero nombre era Salvatore Luciana. Lleg a Estados Unidos en 1906, a la edad de diez aos, en la oleada de inmigrantes italianos de principios de siglo, y creci en los bajos fondos neoyorquinos, de los que, con el tiempo, se convirtra en una de las figuras ms tristemente destacadas. La actividad de Luciano, como todo el gangsterismo americano de altura, es incomprensible sin la famosa Ley seca, que entre 1920 y 1933 prohibi a los norteamericanos algo tan habitual en aquella sociedad como el alcohol bajo todas sus formas. El puritanismo intransigente, capitaneado por Andrew J. Volstead, que logr imponer a toda la sociedad americana el cdigo de la Liga Antialcohlica, cre la situacin ideal para el desarrollo del gangsterismo a gran escala en torno a la fabricacin y distribucin, ilegal pero generalizada, de alcohol de la peor calidad a precios de mercado negro. Pero Luciano no se limit a traficar con la bebida; su control de la prostitucin y del trfico de drogas le convirtieron en el amo indiscutido del East neoyorquino. Fue procesado en varias ocasiones, pero hasta 1936 no fue condenado a una larga pena de prisin que cumpli hasta 1946. En ese ao, Thomas E. Dewey, gobernador de Nueva York y fiscal del distrito cuando Luciano fue condenado, le conmut la pena por su expulsin de Estados Unidos. De retomo a su Sicilia natal, existen sospechas ms que fundadas de que sigui controlando hasta el fin de sus das buena parte del trfico de drogas que hoy padece la llamada sociedad occidental como un mal pretendidamente moderno.

fuerza dominante para acabar con los ltimos vestigios del mando de los blancos en los guetos del crimen. De los 5.000 miembros que se cree forman parte de la Mafia o Cosa Nostra, 2.000 estn en Nueva York. La influencia de esta metrpolis en el crimen organizado sea de la raza que sea es notoria. De los 24 patronos o padrinos que forman la estructura piramidal mafiosa, slo 9 constituyen la llamada Comisin, que desde los tiempos de Atlantic City es la ms elevada jerarqua de la Mafia, y su turno es rotatorio. De Nueva York siempre procede la mitad ms uno de los 9 miembros.

Cuando en 1962 Joe Valachi fue sentenciado a muerte por la Mafia estando en la crcel, pact con el FBI. A cambio de informacin recibira un nuevo nombre, dinero y la posibilidad de salvar la vida. Valachi hizo la declaracin ms exhaustiva de la que se tiene noticia en el mundo de la delacin, y sta sirvi

para que el fiscal general de los Estados Unidos, Robert Kennedy, el FBI y la Comisin senatorial contra el crimen organizado se apuntaran un importante tanto. Gracias a Valachi se supieron los nombres de los capos, la estructura organizativa, los problemas internos y sus importantes conexiones con la alta poltica, las finanzas y el estamento militar, que haba pactado con la Mafia siciliana a travs de Lucky Luciano y la Cosa Nostra neoyorkina para preparar la invasin italiana en 1943. Ya en 1940, otro sopln, Abe Rels, un pistolero profesional de Brooklyn un torpedo en el argot, haba cantado de plano con la promesa de proteccin. Rels dio la clave de ochenta y cinco asesinatos cometidos en Brooklyn en el plazo de diez aos, bajo las rdenes de Albert Anastasia encargado de las ejecuciones por la Comisin y de Joe Dotto, alias Joe Adonis, que controlaba los sindicatos portuarios y los muelles. En 1941, Rels cay desde la habitacin del hotel Half Moon, en Nueva York. Dicen que intent suicidarse. Valachi, en cambio, tuvo ms suerte. Muri en 1971 de enfermedad, abandonado de su

Las sangrientas hazaas de los gngsters y maosos norteamericanos fueron llevadas pronto a la literatura y al cine. La llamada novela negra y su denuncia realista de la corrupcin es un gnero tpico de la literatura estadounidense. A la derecha, el actor Marin Brando interpreta el papel de don Vito Corleone, un grande capomafia (gran jefe maoso) en la pelcula El Padrino, rodada en 1972 por el director Francis Ford Coppola. Los grande capomafia reales que se conocen en el presente siglo fueron Vito Cascio Ferro (Don Vito) y Calogero Vizzini (Don Cal), que pact con Lucky Luciano, capomafia de la Cosa Nostra en Amrica, y el gobernador militar estadounidense Charles Poletti, la rendicin de Sicilia en la Segunda Guerra Mundial, sin disparar un solo tiro. Actualmente la Mafia ha adoptado una estructura ms descentralizada, dividindose en familias. Sus centros ms importantes son, junto a los histricos de Sicilia, aples y Roma: Las Vegas, Nueva York, Chicago, Los Angeles (todas ellas en Estados Unidos) y la ciudad francesa de Marsella. Su negocio ms fructfero: el trfico de drogas.

mujer e hijos y trasladado de crcel en crcel Segn todos los indicios, en la actualidad, Jerry con nombres supuestos. Entre 1962-63, con Catena es el que manda en la Comisin y en la sesiones diarias de tres horas, el pistolero Vala- [familia. Catena era lugarteniente sotto cachi narr ms de treinta aos de historia de la po de Genovese. Cosa Nostra. Thomas Lucchese, tambin de Nueva York, Con 1,68 metros de estatura y noventa y dos se hizo cargo de la organizacin encabezada kilos de peso, Valachi entr en la Cosa Nostra por Gaetano Gagliano, muerto en 1953. Cario en 1931 como torpedo, a las rdenes de Ma- Gambino, de Nueva York, dirige la organizaranzano, y desde entonces no dej de ejercitar cin que antes estaba bajo la batuta de Albert su profesin ni su habilidad bajo las rdenes de Anastasia, muerto a tiros en 1957 en una barLucky (el afortunado) Luciano (Salvatore Lu- bera de Manhattan. ciana) y Vito Genovese, Don Vitone, muerto en Los miembros de la Comisin, jefes de famila crcel en 1969. Ambos, sucesivamente, Ca- lias, de fuera de Nueva York, eran Stefano Map di tutti cap en la Comisin. gaddino, de Buffalo, muerto recientemente; Angelo Bruno, jefe de la organizacin centrada en Filadelfia; Sam Giancana, de Chicago, y JoNombres y cargos seph Zerilli, de Detroit. Nunca denominados maffiosi por ellos misEn 1963, la estructura de la Comisin de- mos, ni Mafia su organizacin, estos grandes nunciada por Valachi era la siguiente: empresarios del crimen, ex emigrantes o de faJoseph Bonanno, de Nueva York; Joseph milia emigrante, tenan ya algo que no posean Profaci, de Nueva York; Vito Genovese, de los otros que arribaban a Nueva York o a cualNueva York y jefe de jefes desde que Lucia- quier otro gran puerto de Estados Unidos: en no fuera condenado en 1936 y deportado a Sicilia exista, desde el siglo XIX al menos y Italia en 1946. Frank Costello, que intent ha- existe ahora, sin duda, una organizacin secerse con la jefatura de la Comisin, desisti creta que en sus orgenes no era delictiva en s cuando una bala le roz el crneo en 1957. A misma, o en todo caso no constitua ninguna la muerte de Genovese en 1969, Thomas Ebol empresa criminal organizada. asumi el poder, pero fue asesinado en 1972. La isla de Sicilia, conquistada y vuelta a con296

quistar por rabes, espaoles, franceses, etc., desarroll un fuerte sentimiento de desprecio a las leyes de los vencedores y conquistadores, creando sus propias leyes y unos muy firmes lazos familiares. Este fenmeno, comn a los pueblos oprimidos y pisoteados, como el gitano por ejemplo, serva tanto de seas de identidad como de razn de supervivencia. No es de extraar, pues, la rigidez de las leyes creadas por ellos mismos: la venganza, la fidelidad, la omert (ley del silencio) y la suprema instancia que es ayudarse unos a otros. Afaffia, que en toscano significa miseria y en siciliano orgullo, nobleza y superioridad de alma, era en sus orgenes una hermandad constituida entre la baja nobleza de la isla, los gabellotti administradores de la aristocracia que viva en Palermo y las familias de campesinos sin tierras siempre al borde de la miseria. La relacin de clientela entre unos y otros muy semejante a las relaciones medievales entre seor, caballeros y siervos llegaba hasta todos los mbitos de la vida. Cuando cualquiera de estos nobles o seores o terratenientes emigraba a Estados Unidos, tenda a repetir las mismas relaciones que haba tenido en Sicilia con sus clientelas y, a su vez, cualquier muchacho que llegase a Nueva York, por ejemplo, saba que poda encontrar ayuda con

la familia que, a su vez, haba dispensado ayuda a la suya. Amrica dio oportunidades a isleos simples para que escalaran altos puestos en la Cosa Nostra, pero otros, como Joseph Bonanno, siguieron siendo en el Nuevo Continente lo que haban sido en su lejana Sicilia, los capos. La poca de la Prohibicin con la Thompson y el cuchillo, en la que un muchacho astuto y con agallas poda hacerse rico, ha terminado. Ahora, tal como manifest el fiscal Robert Morgenthau, el crimen organizado cuenta con oficinas enmoquetadas, telfonos, secretarias, abogados... y pagan sus impuestos religiosamente. Pero por sus hilos pasa la droga, las cadenas de prostitucin, las loteras clandestinas, la pornografa en gran escala, el soborno y la corrupcin. J. M.

En el centro, Frank Nitti, tesorero y hombre de confianza de Al Capone, rodeado por los que le detuvieron en 1930. De izquierda a derecha, Pat Roche, inspector jefe de la polica del fiscal de Chicago; el capitn J. D. Creer; y los sargentos Julius Siegan y David Lavin. Sobre estas lneas, Al Capone es conducido junto a Vctor Morini a la prisin surea de Atlanta (EE. UU.), tras su condena por fraude fiscal en 1931. A los ocho aos de crcel fue liberado por buena conducta. Un capomaa norteamericano declaraba recientemente a la prensa: Antes de acabar el siglo en el mundo dominarn diez grandes empresas multinacionales. Nosotros trabajamos eficazmente para estar entre estas diez.

GOODMAN, E.: Historia del FBI, Rollan, Madrid. Historia y Vida, nm. extra, Los verdaderos padrinos: la Mafia, Madrid. PASLEY, F. D.: Al Capone, Alianza Editorial. Madrid, 1970. Puzzo, M.: El padrino, Planeta. Barcelona, 1977. ROMANO, S. F.: Historia de la Mafia, Alianza Editorial, Madrid, 1970. TLESE, G.: Honrars a tu padre, Grijalbo. Barcelona, 1972.

El rey Alejandro I establece una dictadura monrquica en Yugoslavia. Len Trotski es expulsado de la Unin Sovitica. La ciudad del Vaticano pasa a ser Estado independiente tras la firma del tratado de Letrn. Su soberano es el papa. Alemania acepta el pacto Briand-Kellogg. Firma de un tratado de amistad y de arbitraje entre Hungra y Polonia. Conflicto chino-sovitico por Manchuria. Intervencin de las Naciones Unidas, que logran establecer un statu quo mediante el protocolo de Chabaiowsk. Cierre temporal de las iglesias que se manifiestan en contra de la legislacin reformista en Mxico. Revuelta de conservadores y eclesisticos musulmanes en Afganistn. El rey Aman Ullah es sustituido por su to Nadir Chan, mientras se encontraba en Europa. Aristide Briand presenta en la Asamblea de la Sociedad de Naciones el plan de los Estados Unidos de Europa. Austria reforma su Constitucin y se convierte en repblica presidencialista. El ejrcito espaol deja de apoyar al general Primo de Rivera. Una de las causas principales es el haber disuelto el Cuerpo de Artillera. En Italia, el partido fascista de Benito Mussolini resulta vencedor en las elecciones convocadas con lista nica. Ramsay MacDonald forma el segundo gabinete laborista ingls.

Disturbios en Jerusaln a consecuencia de la disputa sobre el Muro de las Lamentaciones. El lder de la oposicin derechista sovitica, Nikolai Bujarin, es expulsado del Politbur. Reanudacin de las relaciones diplomticas entre Inglaterra y la Unin Sovitica. Mueren el antiguo ministro de Asuntos Exteriores alemn Gustav Stresemann, el antiguo presidente francs Georges Clmenceau, el mariscal francs Ferdinand Foch y Mara Cristina de Habsburgo, madre del rey Alfonso XIII.

Se produce el crack de la Bolsa de Nueva York, que genera una gran crisis en la economa mundial. Inauguracin de la Exposicin Internacional de Barcelona y de la Iberoamericana de Sevilla.

La aeronave Graf Zeppelin da la vuelta al mundo en 21 das y 7 horas. Invencin del pulmn de acero. El astrnomo americano Edwin Hubble afirma que las galaxias se estn separando y que el universo est en expansin. Kodak lanza al mercado la pelcula de 16 mm en color. Richard E. Byrd logra atravesar el polo Sur.

Thomas Mann, premio Nobel. Emest Hemingway: Adis a las armas. Rmulo Gallegos: Doa Brbara. Erich Mara Remarque: Sin novedad en el frente. Ramn Menndez Pidal: La Espaa del Cid. Ludwig Klages: El espritu como adversario del alma. Graham Greene: Historia de una cobarda. William Faulkner: Sartoris. Jean Cocteau: Les enfants terribles.

Alfred Hitchcock: La muchacha de Londres. Emst Lubitsch: El desfile del amor. King Vidor: Aleluya. Sergei Eisenstein: Que viva Mxico! Osear de Hollywood al mejor actor a Warner Baxter por En el viejo Arizona, y a la mejor actriz a Mary Pickford por Coqueta.

Vladimir V. Maiakovski: El bao. Luigi Pirandello: Esta noche se representa improvisando. Los poetas de la revista mexicana Contemporneos se unen en tomo al teatro experimental de Novo y Xavier Villaurrutia para revitalizar este arte. Msica Igor Stravinski: Capriccio. Constant Lambert: Ro Grande. William Walton: Concierto para viola. Pintura y escultura Pablo Picasso: Mujer en una butaca. Diego Rivera: Murales del Palacio Corts de Cuernavaca, Mxico. Paul Klee presenta su primera exposicin individual en Berln. Primera exposicin de Salvador Dal en Pars. Fundacin del Museo de Arte Moderno de Nueva York. Arquitectura Mies Van der Robe: Pabelln alemn en la Exposicin Internacional de Barcelona.

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